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Ghoulies (1985)

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Sinopsis
Jonathan Graves hereda la mansión de su tío, el famoso satanista Malcolm Graves. En la fiesta de inauguración de su nueva casa, decide inspirarse en una serie de rituales satánicos para dar una sorpresa a los presentes, pero algo terrible sucede... Conjura a una horda de pequeños "Goblins" llamados Ghoulies. Estos pequeños y malévolos espíritus intentarán por todos los medios crear un ritual, en el cual sacrificarían a todos los presentes, para que así se abran las puertas del infierno y escape el mismísimo Diablo... Considerados como una copia cutre de "Gremlins" de serie B (apenas costó 1 millón de dólares), obtuvo sin embargo un considerable éxito de taquilla, principalmente en el -entonces emergente- mercado de video, siendo tan rentable (recaudó sólo en USA 35 millones de dólares) que propició que se hicieran varias secuelas. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Ghoulies
Duración
81 min.
Guion
Luca Bercovici, Jefery Levy
Música
Richard Band, Shirley Walker
Fotografía
Mac Ahlberg
Productora
Empire Pictures
Género
Terror Comedia Fantástico Monstruos Comedia de terror Serie B
Grupos  Novedad
Ghoulies
2
Lo que llamamos en mi ciudad "Una puta mierda"
Venga, con solo ver el nombre y el aspecto del bicharraco se nota a leguas que nos encontramos ante una descarada copia de la genial "Gremlins" de Joe Dante, pero con un bajísimo presupuesto. Siendo Gremlins una película de relativamente alto presupuesto para su época, para animar a los "pequeñañajos" sudaron sangre, tanto, que tras finalizar el rodaje hicieron acupuntura y quemaron a Gizmo (sí sí, es verdad). Entonces.. ¿Cómo se va desenvolver una película de bajo presupuesto? Naaaa, pues no lo muestra y se quedan tan panchos. Para que os hagáis una idea, Al Pacino aparecía en Teletubies con más frecuencia que los Ghoulies en la película que nos ocupa.

Eso no es lo peor, lo peor es la supuesta ¿comedia? Sólo aparecen sectas, crucifijos, simbolos del demonio, fiestas de ricachones, alguna muerte cutre y micrófonos cayéndos con frecuencia. ¿Me tengo que reír con eso? Ja, pues. Tiene más comedia "Schindler´s List" que esta bazofia inmunda. Y joder, recaudaron... ¡El 3500% de lo que costó! Alucinante macho, la segunda era peor, pero te reías al menos por lo bizarro de algunas escenas.

Una bazofia inmunda.
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14 de 19 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
El espíritu cutre de los 80
"Ghoulies" resume a la perfección el espíritu exploitation de los años 80: una película mala de cojones pero con mucho carisma. Englobada en el subgénero "little bastard monsters" a raíz del éxito de los Gremlins de Joe Dante, esta película tiene una poca vergüenza impresionante, porque los pequeños monstruitos salen poco y mal, siendo el tema central del film la paulatina posesión del hijo del brujo por el espectro de su padre, que el chaval empieza a jugar con las cosas satánicas y al final va perdiendo la personalidad en favor de la del padre, que el cabrito está esperando en el nicho para hacer acto de presencia (argumento que nos recuerda al clásico relato de H.P. Lovecraft "El caso de Charles Dexter Ward"). El muchacho está tan obsesionado con la magia que incluso para cumplir conyugalmente con la novia se pinta un pentagrama debajo de la cama y así no tiene que tomar viagra. Por todo esto, la verdad es que los ghoulies no pintan nada en la historia, sólo son un mero adorno y un evidente reclamo comercial para que los chavales piquen y vayan al cine o se alquilen la película esperando ver un espectáculo similar al de los Gremilins o los Critters, con cientos de bichos saltando y dando por el bottom. Pero ¿sabéis que os digo? ¡Que me da igual! los bichos son tan gamberros, tan cabrones y tan encantadores (en especial el bicho verde calvo de la portada, como una versión mutante de Pato WC) que le perdono al director lo granuja que es. Hay que reconocer que la idea tiene potencial, pero como el presupuesto no da ni para pipas, los bichos apenas son marionetas sin movilidad enfocados en primer plano o en plano medio para que no se le vean las piernas (o el brazo del tío que los está moviendo). O sea, que nadie espere ver unos guiñoles como los de Jim Henson o Frank Oz, ¡ni mucho menos! más bien son títeres cutres como los del parque un domingo por la mañana y va que chuta. Pero la serie Z es lo que tiene: cuanto más cutre, más divertido. No obstante, hay algunas secuencias escalofriantes, como la del muñeco con la cara blanca que está en la mecedora y en el armario indistintamente.
Exceptuando a la pareja protagonista, los personajes son bastante tópicos y patéticos, un puñado de "jóvenes-adolescentes" amiguetes que van a las fiestas a beber, endrogarse y a arrimar cebolleta: está el ligón chulo playas, están las tías buenas (dos), están los colgados drogatas (el de las gafas de sol es muy divertido) y está el friki que no liga ni una. Y no solo es mala su interpretación, sino también su estilismo, porque me llevan unos peinados y unos trajes que son de lo más hortera de los 80´s. A nivel argumental, estos personajes no sirven para nada, pero como carne de cañón cumplen a la perfección su cometido, siendo masacrados por los ghoulies, por una pareja de enanitos o por el propio brujo cabrón. Y hablando de masacres, en la peli apenas hay gore, a excepción de un bulto en el entreteto de la madre o algunos arañazos y mordiscos. En cuanto al padre brujo, queda muy bien como supervillano grandilocuente y egocénctrico, con sus grandes poses, su afectación aristocrática y sus ojos verdes fosforitos. Además, el tío es un ambiguo y un degenerado sexual, porque le quiere comer la boca a su propio hijo ¡vamos, que además de satánico es un rato guarro el tío! Y el final de la peli es apoteósico, con una batalla de brujos que ni el señor de los anillos, con sus rayos rojos y azules que sería la envidia de Gandalf y Sauroman.
Como ya dije en un principio, el carisma y el potencial de la película era innegable y tuvo un éxito de taquilla impresionante, lo cual propició varias secuelas con un nivel de cutrerío similar a la original. En concreto fueron 3 secuelas: "Ghoulies 2", "Ghoulies 3: los ghoulies van a la universidad" y "Ghoulies 4: los ghoulies tras el amuleto maldito". Estas películas fueron pasto de videoclub, con una audiencia compuesta en su mayoría por niños y pequeños adolescentes que flipaban (flipábamos) en colores a pesar de lo malas que eran.
En fin, "Ghoulies" es una película que no conoce el término medio: o la amas o la odias profundamente. Yo me encuentro entre los primeros (aún reconociendo que la peli es un rato cutre).
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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
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