arrow

Prisionero del odio (1936)

Prisionero del odio
Trailer
7,1
585
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
En 1865, pocas horas después del asesinato del Presidente Lincoln, el doctor Mudd ayuda a John Wilkes, un pobre hombre que se le presenta con la pierna rota. Resulta que John Wilkes es el asesino y se ha roto la pierna mientras huía. Arrestado y acusado de complicidad, el doctor Mudd es condenado a perpetuidad en la cárcel de Shark Island, donde sufrirá los malos tratos y el odio de los guardias, especialmente del sádico sargento Rankin. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Prisoner of Shark Island
Duración
95 min.
Guion
Nunnally Johnson
Música
Louis Silvers
Fotografía
Bert Glennon (B&W)
Productora
20th Century Fox. Producer: Darryl F. Zanuck
Género
Drama Basado en hechos reales Siglo XIX Guerra de Secesión
7
Sic semper tyrannis
Otros cineastas si quieren narrar un suceso histórico intentan, aunque fallen más que una escopeta de feria, que haya "veracidad" y todas esas cosas tan engañosas. Aún hoy algunos historiadores discuten si el Dr. Samuel Alexander Mudd estuvo implicado en la conspiración para asesinar a Abraham Lincoln. John Ford pasa de esas tonterías y se dedica a hacer sencillamente una película. Y encima una película de aventuras, a medio camino entre "En el nombre del padre", "El conde de Montecristo" y "Soy un fugitivo".

El asesinato de Lincoln está rodado ejemplarmente, con una sencillez tan aplastante que es tal como uno lo imagina. Luego Ford se pone en plan antisistema poniendo en evidencia que tras el magnicidio hubo un período que de democracia nasti de plasti.

Naturalmente está muy bien hecha, y cada plano es el lógico y natural. Es Ford, no un director parkinsoniano cualquiera.
[Leer más +]
19 de 23 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Arcadia
Es extraño que una película que trata el asesinato de Lincoln, que está dirigida por John Ford y producida por Darryl F. Zanuck sea tan poco conocida y reseñada. O quizá no, porque el retrato que en ella se hace del Gobierno y su tratamiento hacia los presos tras el asesinato de Lincoln no lo deja precisamente en buen lugar.

Una película en la que encontramos las constantes de cine de Ford: Escenas rodadas con una naturalidad asombrosa, un sentido del ritmo que hace que uno no se despegue de la pantalla y una capacidad para condensar aventuras y denuncia en poco menos de 100 minutos al alcance de muy pocos.

Además de las magníficas escenas del asesinato del presidente, la ejecución de los 3 presuntos cómplices de Wilkes Booth o el escape de Mudd de la prisión, llama poderosamente la atención la delicadeza con la que se filman rostros, manos, piernas... usándolos de forma inmejorable como elementos dramáticos de la historia.

Como curiosidad, el doctor cubano Carlos Finlay, descubridor del agente de transmisión de la fiebre amarilla, presentó en Washington trece años después del asesinato de Lincoln su teoría sobre la transmisión de la enfermedad. Sus hipótesis fueron rechazadas durante casi 30 años.

Y pensar que la entrada a la cárcel infernal de Dry Tortugas esté presidida por la inscripción de Arcadia...qué magnífica ironía. (7,5)
[Leer más +]
11 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil