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Brigadoon (1954)

Brigadoon
Trailer
7,1
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Sinopsis
Brigadoon es una pequeña aldea escocesa, víctima de un encantamiento que mantiene dormidos a sus habitantes durante un siglo. Cumplido este plazo, se despiertan y vuelven a la vida, pero sólo por un día. De esta forma, se preserva de la corrupción y maldad exterior y mantiene su encanto y armonía original. Dos turistas americanos (Gene Kelly y Van Johnson) van a parar a Brigadoon justo el día en que la ciudad despierta y se quedan maravillados de la magia y el misterio que la envuelve. Allí conocen a Fiona Campbell (Cyd Charisse), una dulce muchacha de la que Tommy se enamora. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Brigadoon
Duración
108 min.
Guion
Alan Jay Lerner
Música
Frederick Loewe
Fotografía
Joseph Ruttenberg
Productora
MGM. Productor: Arthur Freed
Género
Musical Comedia Romance Vida rural Comedia romántica
El gran Minnelli adapta un musical de éxito de Broadway con parte de lo mejor de la Metro-Goldwyn-Mayer de la época. Un clásico del género.
[FilmAffinity]
"Magia, leyenda y música se entremezclan en este maravilloso filme (...) números musicales inolvidables"
[Diario El País]
8
Volver a Brigadoon.
Adaptación al cine de un musical de Broadway que Minnelli rodó íntegramente en estudio, con un único y enorme decorado que le permitía aprovechar la unidad espacial del pueblecito reconstruido y las montañas para apurar las opciones del Cinemascope, con metros y metros de decorados que filmar sin cortes excesivos de montaje ni coreografía (la cámara en los números casi es un bailarín más, recurriendo a grúas que apuntan a esa intención de gesto liviano y vaporoso en la conjunción de Gene Kelly con el enorme escenario por el que danza, y trepa, a sus anchas).

Ese escenario rúnico incide en una sensación que va más allá de lo ornamental, “Brigadoon” es un tiempo y un lugar ajeno a la realidad, más manifestación íntima que soporte para la acción. Por ello, su fotografía ofrece un tono de ensueño artificial, de pigmentación bucólica, que posibilita la patencia idealizada de anocheceres y atardeceres oníricos.

La película incluye el tema básico en Minnelli: el amor por los sueños y los ideales. Que en su caso es en última instancia el amor por el musical y la farándula (el archisabido “there´s no people like show people”).

La opinión experta afirma que no es este un musical perfecto. Quizás por carecer de bailes antológicos o canciones para el recuerdo del aficionado; quizás por Cyd Charisse y Van Johnson, que andan algo inexpresivos. Probablemente por los defectos de estructura al apuntalar la vertiente cómica y de crítica a la realidad de los personajes, etc.

Pero, como digo, el resultado final de esta película me parece algo más que las interrelaciones causales que van formando todos esos elementos y argumentos convencionales y prácticos. “Brigadoon” es la frontera que marca la entrada en un cine musical de intensa mirada romántica (no en sentido amoroso únicamente, sino idealista). Romanticismo como confesión sobre el contrato con las ilusiones que el director pretendía firmar en cada coreografía, cada decorado y cada película. Es un musical, pero a su vez es una brecha del universo creativo de Minnelli, casi un decálogo de obsesiones. Una muy directa y autoconsciente defensa de la fantasía vs. la realidad. Su intento más meritorio de generar un espacio atemporal al margen de cualquier cosa que no sea bailar y soñar con mirada acuosa entre brezo y cartón piedra.

Y es un poco la posición que adopté yo al entrar de nuevo, tras años de ausencia, en estos páramos élficos y coreografiados. Tomé la postura de volver a Brigadoon como el que recuerda un patio de juego infantiles. Así crucé de nuevo, con ansias de aventura renovadas, el límite del musical. Género que tenía arrinconado sin saber muy bien por qué. Quizás por algo parecido a aquella paradoja de Miles Davis cuando decía que no tocaba baladas por lo mucho que le gustaba tocarlas.
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41 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
La alegría de vivir
Si hay una película que refleje la "alegría de vivir" esa es sin duda "Brigadoon".
Porque es una película de las que ya no se volverán a hacer jamás, un vestigio de otro tiempo que refleja un mundo indudablemente irreal e idílico que solo gustará a los que todavía guarden algo de inocencia o estupidez dentro de sí mismos; porque no creáis que la estupidez es un defecto, los estúpidos suelen acercarse más a la felicidad que los aclamados genios o los listillos del tres al cuarto entre los cuales desde luego no me encuentro, … pero bueno, volvamos a la película, que es sin duda una de mis debilidades.

Se trata de un musical, ¡ OOOOHHHH!, UN MUSICAL, ¡QUE HORROR, MENUDA PESADILLA, ETC, ETC … ahora que ha dejado de leer toda persona ajena a este género, que en realidad es la gran mayoría, debería provocar una huída en masa y deciros que no es que sea solamente un musical, sino que es uno de los más horteras y cursis que se han hecho y se harán jamás, pero que más da, a pesar de todos estos en teoría lastres, que para mi son virtudes, descubrir “Brigadoon” es olvidar la realidad, es adentrarse en una falsa pero maravillosa Escocia, la película fue rodada enteramente en decorados de la Metro, que nunca existió, pero que evoca unas imágenes de un colorido único y una vitalidad inigualables.

Atención al número musical que se marca el gran Gene Kelly con el sorprendente Van Johnson en el que bailan junto a los habitantes de Brigadoon en una especie de danza típica escocesa bastante surrealista pero sin duda maravillosa.

Hay un aspecto que la gente no suele tener en cuenta a la hora de ver una película, y este es el momento que escoge para hacerlo, se podría relacionar con la teoría de estar en el lugar preciso en el momento justo, por lo tanto esta es una obra que adquiere si cabe más valor si se visiona en un día, a ser posible de noche ( la noche para la mayoría de los mortales comienza a partir de las 9 de la noche, pero para mi no lo hace hasta las 11), lluvioso, con cierta bruma, y algo de frío en el ambiente; podría deciros también que existen dos lugares en el mundo en los que estas condiciones climáticas adquieren un carácter sublime, estos son Edimburgo (Escocia) y Belelle (Norte de Galicia); pero no desesperéis porque aunque no tengáis la suerte de vivir en ninguna de estas localidades, si veis la película bajo las condiciones que antes os he indicado, experimentareis una sensación muy próxima.
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19 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil