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Cinderella Man: El hombre que no se dejó tumbar (2005)

Cinderella Man: El hombre que no se dejó tumbar
Trailer
7,3
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Sinopsis
Basada en una historia real. Después de haberse retirado del boxeo, James J. Braddock decidió volver al cuadrilátero, en la época de la Gran Depresión, para poder alimentar a su familia. No era un boxeador con talento, pero su coraje, sacrificio y dignidad lo llevaron hasta la cumbre. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Cinderella Man
Duración
144 min.
Estreno
9 de septiembre de 2005
Guion
Cliff Hollingsworth, Akiva Goldsman (Historia: Cliff Hollingsworth)
Música
Thomas Newman
Fotografía
Salvatore Totino
Productora
Universal Pictures / Miramax / Touchstone Pictures / Imagine Entertainment / Parkway Productions
Género
Drama Deporte Boxeo Pobreza Gran Depresión Basado en hechos reales Biográfico
Cinderella Man es una "gran superproducción" de Hollywood (vean quién produce), y eso para algunos no es una definición gratuita. Habiendo relativamente pocas al cabo del año, creo que cualquier amante del cine sin prejuicios debe considerar este tipo de películas como uno de los 'platos fuertes' (para ver) de toda una temporada. Luego encima resulta ser de factura impecable y realmente entretenida, y ni siquiera eso es suficiente para que triunfe (fue la 42ª película más taquillera del año 2005).

Parece ser que el motivo es que se trata de una historia sobre el boxeo y la Gran Depresión, un deporte y una época que a estas alturas parecen cosa del pasado. Pero no deja de haber aquí una paradoja, pues el mayor mérito de 'Cinderella Man' no es lo bien que está contada, ni siquiera el excelente trabajo (y ya son muchos) de Russell Crowe (atentos a la escena de su combate más duro, en el club: Braddock Vs. su dignidad), lo mejor de todo, decía, es conseguir que, tras más de cien años de cine y docenas de obras maestras sobre el boxeo con largos combates, a estas alturas venga el blando de Ron Howard y consiga que el espectador se vea sorprendido, ahí sentado en la butaca, deseando que se acaben las escenas sobre niños pobres y esposas abnegadas (el personaje de Zellweger es lo más flojo), ansioso por que Russell vuelva al ring, a darse puñetazos, escupir sangre y observar las caras de un Giamatti que se merece la nominación al Oscar tanto como los responsables de la dirección artística.

Resumiendo: se juntan cuatro de las más grandes productoras del planeta y… ¿Qué consiguen? Un film que atrapa y emociona. Y la taquilla va y se la lleva cualquier tontería de terror adolescente. Esperemos que al menos el tiempo se encargue de hacer justicia poniendo las cosas en su sitio.
[FilmAffinity]
"Magistral interpretación de Russell Crowe (...) emotiva película"
[Diario El Mundo]
8
“Un luchador que nunca perdió su dignidad”.
En las circunstancias actuales en que las productoras de cine nos ofrecen por una parte películas mediocres salvo honrosas excepciones, ú otras películas de ciencia-ficción realizadas con grandes medios, y que evidentemente tienen su público, pero que no consiguen llegar al corazón de otros muchos espectadores, es muy gratificante poder encontrar Films que no hace demasiado tiempo pudimos visionar. Y este es el caso de la excelente película sobre la vida de James J. Braddock, notabilísima película del denostado director Ron Howard, pero que en ésta ocasión si que acertó tanto en su planteamiento, como en la elección de los actores, con una inmejorable fotografía de Salvatore Totino, y una excelente música de Thomas Newman, así como en todo el desarrollo de la misma.

“Cinderella Man (el hombre que nunca se dejo tumbar)”, es una muy buena película, puede no ser un film redondo, no será una obra maestra, y quizás pueda pecar de demasiado blanda, elude el mundo del gimnasio (muchas veces fatigante para los que no son amantes del boxeo) y también huye de los reiterativos entrenos casi por completo, pero es muy seguro sus imágenes dejarán en el espectador un poso dramático y sentimental que no se olvidará fácilmente. En éstos momentos (como ya he dicho antes) en que los remakes y las secuelas indican el agotamiento creativo de la industria cinematográfica, resulta gratificante poder comprobar que todavía existen muchas historias por contar. Una de ellas es la de Jim Braddock, verdadera fuerza de la naturaleza, un boxeador que en pleno ascenso de su carrera profesional, sufre las graves consecuencias de la gran depresión de la década de los treinta y cae en un declive, que le hace abandonar el mundo del boxeo abocándole a una situación de extrema pobreza, pero como un luchador sabrá seguir adelante no importándole los trabajos duros que tenga que realizar para poder dar de comer a los suyos, y como siempre suele suceder le llegará una segunda oportunidad para poder relanzar su carrera, con la ayuda inestimable de su manager y amigo Joe Gould, y la comprensión de su esposa. Desde entonces su carrera, evidentemente contra todo pronóstico, será relanzada y poco a poco la prensa lo convertirá en un estandarte de los débiles y desfavorecidos por su ejemplo de superación y entrega.

Las claves de la película radican en el enorme trabajo de Russell Crowe (quizás en la mejor interpretación que se le pueda recordar), y por supuesto en el inmenso trabajo de Paul Giamatti (perfecto como en casi todas sus actuaciones), ese tándem interpretativo hace olvidar por otro lado, la discreta presencia de Renée Zelweger, y monopoliza por completo la pantalla con muchos momentos inolvidables. Salvando la blandenguería, la apología de la familia y el carácter hagiográfico del boxeador, “Cinderella Man” es una muy buena película que hasta a los no amates del boxeo les llegará a emocionar.
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63 de 64 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
¡¡¡Qué grande es el cine!!!
Se han hecho muchas y muy buenas películas sobre la grave depresión norteamericana de los años 30 y sobre el mundo del boxeo. Los dos últimos grandes exponentes son la magnífica "Seabiscuit" y la obra maestra "Million dollar baby" por lo que llevar a cabo un proyecto que englobase ambos géneros suponía todo un reto. Por fortuna ha sido el gran Ron Howard el encargado de dirigir esta producción, probablemente su mejor trabajo, logrando una historia que a la vez emociona, entristece, genera tensión y divierte mediante un sobrio guión que mantiene firme el pulso narrativo, consiguiendo que el film no decaiga en ningún momento del metraje. Russell Crowe realiza, quizá, su mejor actuación hasta la fecha, con una interpretación extraordinaria con la que se mete al público en el bolsillo, de forma que el espectador sufre sus penas y celebra sus alegrías como si fueran propias. Lo mismo sucede en la película, con un pueblo desesperado por el hambre y la falta de trabajo, que necesita un héroe para poder olvidar su miseria aunque sea durante un breve instante. Por otra parte, el mundo del boxeo está fielmente retratado, cruel y despiadado, donde la memoria alcanza únicamente hasta el último combate celebrado, ya que sólo importa el dinero. Howard enlaza ambos mundos en el decisivo combate final que debe poseer toda película de boxeo que se precie. Éste resulta espectacular, primero por la perfecta filmación del mismo, secuencia por secuencia y segundo porque evita un error muy común en este tipo de films: el protagonista recibiendo golpes durante toda la pelea y al final, milagrosamente, cobra fuerza y acaba victorioso. Aquí la lucha es sin cuartel y está reñida de principio a fin, por lo que para saber quién gana tendréis que ver la película. Sólo dos lunares a esta maravilla: Renée Zellweger, con una mediocre actuación que nunca resulta creíble y el hecho de que Russell Crowe no reservase las palizas en exclusiva para el cine, ya que su pequeño "affaire" con un recepcionista de hotel va a malograr un Oscar que de otro modo hubiese sido incontestable. Aún así, "Cinderella man" tiene todas las papeletas para convertirse en la película del año.
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51 de 64 usuarios han encontrado esta crítica útil