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Mi tío (1958)

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Sinopsis
El señor Hulot (Jacques Tati) no tiene trabajo, ocupándose de llevar a su sobrino Gérard (Alain Becourt) a la escuela y traerlo después a la ultramoderna casa de su hermana (Adrienne Servantie), casada con el señor Arpel (Jean-Pierre Zola), quien intenta ocupar a su cuñado en la empresa de fabricación de tubos de plástico en la que trabaja. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Francia Francia
Título original:
Mon oncle
Duración
120 min.
Guion
Jacques Tati, Jacques Lagrange, Jean L'Hôte
Música
Franck Barcellini, Alain Romans
Fotografía
Jean Bourgoin
Productora
Gaumont / Specta Films / Gray-Film / Alter Films
Género
Comedia Sátira Comedia sofisticada Secuela Arquitectura
6
Un clásico tambaleante.
Me resulta más que preocupante el hecho de que cuasiunánimemente la Crítica vea y haya visto en "Mi tío" la auténtica obra maestra del genial Tati. Así, obtuvo el Oscar a la mejor película extranjera y demás premios relevantes. Para quien esto escribe, sin embargo, esta película queda, dentro de la corta - por desgracia - obra de su autor, muy alejada, en logros y vigencia, de dos películas como "Día de fiesta" (una obra maestra del humor gentil y costumbrista) ó "Las vacaciones de Mr.Hulot" (con el mismo personaje que en ésta, demuestra Tati mucho más talento, más contenido y acertado).
En "Mi tío" no puede hablarse de argumento tal cual. Solo cabe hablar de una elaboradísima sucesión de "gags" visuales (la palabra apenas cuenta), algunos en verdad graciosos, pero que por regla general resultan excesivamente alargados y artificiosos.
Está claro que Tati bebe de Keaton, Chaplin, Lloyd y demás, y de que guarda un talento enorme. Está claro también que la crítica que se hace, con ese humor jovial, preñado de campechano costumbrismo y delicado sentido de la observación (no deja de ser un minucioso retrato de una ciudad de provincias), de la modernidad y el mundo futuro lleno de aparatos inservibles resulta querible y valiosa, pero, pese a su ironía y buenas intenciones, resulta hoy un film bastante superado, carne de cañón para la crítica, desfasada (o sea, su condición de clásico se tambalearía). Y eso, a pesar de su condición de película bastante única. Con perdón.
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57 de 67 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Monsieur Hulot, los tiempos están cambiando
El susodicho tío del título es el señor Hulot, residente en un reducido desván, sin teléfono, sin trabajo, sin esposa, pero con manías varias. Su sobrino es Gérard, cuyos padres son un ejecutivo absorto en su fábrica de plásticos y un ama de casa absorta en la pulcritud de su automatizado hogar; conforman una modélica familia: un coche en el garaje, un perro con chaleco, una fuente en el jardín...; están tan abstraídos en sus cosas que creen que su único problema es el tío y ponen su mejor empeño en procurarle un empleo y una amistad femenina con el fin de meterle en vereda, de proporcionarle una “meta existencial”. No imaginan el sinfín de pequeños desastres que ello acarreará, ni la concluyente medida que deberán tomar.

Tati conserva el estilo de Les vacances: argumento raquítico, secuencia entendida como acumulación de gags, predominio absoluto del plano fijo casi siempre lleno de personajes y de objetos susceptibles de comicidad, fotografía limpia y clara para no perder detalle y, por descontado, si bien el señor Hulot acapara la cuestión dramática, todos los personajes disfrutan del mismo estatus cómico. En Mon oncle cobra una importancia mayúscula el espacio fílmico con la creación de dos mundos característicos, el barrio popular y el barrio residencial cuyos bordes se tocan en el sempiterno plano del bajo muro semiderruido, no sólo por sí mismos contrastados sino también por los personajes que en ellos se mueven, en especial el señor Hulot, cuyos actos y decisiones dependen en gran medida de los objetos y arquitecturas del decorado. Por otra parte, el predominio de la exposición sobre la acción implica la abundancia de un tipo de gag más descriptivo que narrativo, lógico pues Mon oncle no posee una sólida línea argumental sino que más bien explica cómo pueden ser una entrevista de trabajo, un ágape burgués, una travesura infantil, una parranda nocturna...
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53 de 60 usuarios han encontrado esta crítica útil