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La mujer marcada (1926)

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Sinopsis
En el Boston puritano del siglo XVIII, Hester Prynne es castigada por jugar durante el sabbath; sin embargo, el amable rabino Arthur Dimmesdale se apiada de ella y le levanta el castigo. El amor que surge entre ambos es imposible, porque, aunque el marido de Hester desapareció siete años antes en un naufragio, el matrimonio sigue estando vigente. Dimmesdale se marcha a Inglaterra y, al volver, se encuentra con que Hester está embarazada. El escándalo es tal que Hester será condenada a llevar el símbolo del adulterio en sus ropas. Al mismo tiempo, la sociedad la presiona para que desvele quién es el padre de la criatura. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Scarlet Letter
Duración
98 min.
Guion
Frances Marion (Novela: Nathaniel Hawthorne)
Música
Película muda
Fotografía
Hendrik Sartov (B&N)
Productora
Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)
Género
Drama Siglo XVIII Cine mudo
6
Los ojos de Lillian Gish
Dramón apolillado que funciona mucho mejor como exacerbada y avasalladora lumbre romántica (más debido a la excelsa Lillian Gish que al encorsetado pastor), que como denuncia de la hipocresía humana. En este sentido, los únicos momentos verdaderamente memorables del film siempre tienen a Gish soltándose el pelo, una de las veces en sentido literal. En esos momentos una luz distinta lo ilumina todo. Bastante plúmbeo el resto.
También se agradece que Sjöstrom, aquí bastante romo y lineal, no recalque que se pone simbolista en determinados momentos, (por ejemplo, cuando confía a la Naturaleza el papel de transmitirnos la pulsión sexual que late en los protagonistas). Simplemente, deja hacer, como si la cosa no fuera con él. ¡Eran tiempos donde aún se confiaba en el espectador, y si, a pesar de todo, no lo pillaba, no pasaba nada! Cualquier pelmazo en plan autor moderno no hubiera soltado tan fácilmente la presa. "Que se enteren los imbéciles de que he querido decir esto"
En fin. Lo dicho: Lillian Gish se basta por sí sola para que un jirón de este viejo celuloide olvidado se agarre a los pliegues de la memoria cansada, hastiada. Una de las grandes actrices de la historia del cine.
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1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil