arrow

Cabiria (1914)

Cabiria
Trailer
7,0
515
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Durante las Guerras Púnicas, la pequeña Cabiria y su nodriza son raptadas durante la confusión causada por la erupción del Etna. Cabiria es vendida en Cartago para ser sacrificada en el templo de Moloch. Fulvio Axilla, un espía romano, y su esclavo Maciste la rescatan y queda al cuidado de la reina Sophonisba. Diez años después, después de la guerra y la caída de Cartago, Cabiria vuelve con Fulvio. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Italia Italia
Título original:
Cabiria, Visione Storica del Terzo Secolo A.C.
Duración
126 min.
Guion
Gabriele D'Annunzio, Giovanni Pastrone (Novela: Emilio Salgari. Libro: Titus Livius)
Música
Manlio Mazza (Película muda)
Fotografía
Augusto Battagliotti, Eugenio Bava, Natale Chiusano, Segundo de Chomón, Carlo Franzeri, Giovanni Tomatis (B&W)
Productora
Itala Film
Género
Drama Bélico Aventuras Antigua Roma Cine mudo Cine épico Orígenes del cine
8
La Segunda Guerra Púnica
Ambiciosa superproducción realizada por Giovanni Pastrone (1882-1959), autor también del mediometraje “La caída de Troya” (1911). El guión, de G. Pastrone, se basa en la obra “Ab urbe condita” (“Las décadas”) de Tito Livio, la novela “Salambó” (1862) de Gustave Flaubert y en la novela “Cartagine in fiamme” (1908) de Emilio Salgari (1862-1911). Se rueda a lo largo de 6 meses en escenarios reales de Sicilia, Túnez y los Alpes piamonteses y en platós de FERT Studios (Turín), con un presupuesto de 210.000 USD. Producida por G. Pastrone para Itala Films, se proyecta en público en sesión de preestreno el 18-IV-1914 (Turín, Teatro Vittorio Emmanuelle).

La acción dramática tiene lugar en Catania y alrededores (Sicilia), en Cartago, Cirta (hoy Constantina, Argelia) y zona desértica (N de África), y en los Alpes y Siracusa (Italia), a lo largo de los 10 últimos años de la Segunda Guerra Púnica (218 a.C. – 201 a.C.). La acción gira en torno de Cabiria (Catena y Quaranta), hija del patricio romano Batto y de su esposa, nacida en Sicilia y residente en la isla hasta que es raptada junto con su nodriza Croessa (Marangoni) por piratas fenicios. Tiene un papel importante Fulvio Axilla (Mazzatto), que cuenta con la ayuda de su esclavo Maciste (Pagano), personificación de la fuerza y la bondad. El héroe de los hechos históricos es Escipión el africano.

El film suma drama, aventuras, romance, guerra, peplum (o colosal), historia (s III a.C.), comedia y película muda. Supone un gran esfuerzo de producción, que se concreta en unos grandes escenarios de murallas y edificios monumentales, movimientos de multitudes, ricos decorados de interior, un vestuario variado y de diseños diferenciados (romanos, cartagineses, fenicios, griegos...), traslados costosos para rodar en escenarios reales apropiados (Alpes, desierto africano, costa mediterránea...), miles de extras, etc. El relato de ficción se enmarca en un contexto histórico construido con respeto a los hechos y los personajes.

El film presenta una rica e interesante combinación de escenas de acción trepidante (asalto a las murallas de Cirta), de doloroso dramatismo (sacrificios humanos), de humor (en la posada del judío Bodastoret), de gran sensualidad (Sophonisba en el tocador), de gran realismo (el mercado de Cartago), etc. Asocia los personajes a ideas temáticas: Arquímedes a la investigación y la sabiduría; Escipión a la autoridad, el poder y la elegancia; Sophonisba (hija de Asdrúbal) a la belleza y el encanto personal; Axilla a la osadía y la generosidad; Maciste a la fuerza de Hércules; Bodastoret a la venalidad; Aníbal a las grandes gestas militares, Sifax a la derrota, etc. Cabiria es símbolo de virtud, belleza, laboriosidad y discreción.
[Leer más +]
38 de 40 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
ARQUEOLOGÍA DEL "COLOSSAL"
Impresionante superproducción italiana, que apabulla por la riqueza y grandiosidad de sus decorados, sus innumerables extras y sus vistosos y originales efectos y trucajes, muchos de ellos debidos al genio de un español, el turolense Segundo de Chomón.

Ambientada en las guerras púnicas, e incluyendo algunos acontecimientos y personajes históricos, el argumento es propio de una película de aventuras, con sus característicos héroes (los romanos, claro está) y malvados (cartagineses, naturalmente). Destaca el personaje de Maciste, que tendrá una larga historia posterior en el cine italiano, convirtiéndose en un arquetipo que se copiará hasta la saciedad.

El mayor logro del filme estriba en la riqueza de recursos que emplea para erigirse en un gran espectáculo artístico, medios y técnicas que crearán escuela en la cinematografía mundial, especialmente al otro lado del Atlántico, donde Griffith -que tuvo la ocasión de admirar esta obra en su versión de cuatro horas- tomará buena nota, como bien puede comprobarse al visionar "El nacimiento de una nación" o sobre todo, "Intolerancia". La versión que yo he visto es la de dos horas, por lo que la continuidad narrativa deja algo que desear, pero ello no impide disfrutar de secuencias tan espectaculares como la erupción del Etna, el sacrificio de niños ante el dios Moloch (que sospecho influyó mucho en "Indiana Jones y el templo maldito" de Spielberg), y tantas otras, en las que la magnitud de los decorados y los espectaculares movimientos de extras llaman poderosamente la atención.

Por si eso fuera poco, Chomón experimentó con los movimientos de cámara, logrando aquí unos pausados travellings oblícuos, tanto de aproximación como de alejamiento, que tienen la virtud de integrar eficazmente a los personajes principales en los decorados, sin tener que recurrir al montaje de distintos planos. La luz empleada en los interiores tiene también una voluntad expresiva y dramática reseñable, avanzando así, aunque modestamente, en el camino que luego retomará y culminará el expresionismo alemán. A pesar de la publicidad otorgada a D'Annunzio, su participación se limitó a la escritura de los intertítulos, empleando en ellos su característico estilo empalagoso y grandilocuente, nada apropiado para un filme, y hurtándonos de paso los diálogos. En cuanto a Pastrone señalar que simplemente concebir esta obra -partiendo de Tito Livio, "Salambó" de Flaubert, y una novela de Salgari- y coordinar todo el trabajo que debió requerir, merece la admiración y el agradecimiento de cualquier aficionado.

Por todo lo dicho, una obra imprescindible, de honda influencia en todo el cine posterior.
[Leer más +]
14 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil