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Burlando la ley (1954)

6,4
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Sinopsis
Un policía mata a un corredor de apuestas y le roba 25.000 dólares. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Shield for Murder
Duración
82 min.
Guion
Richard DeKoker, John C. Higgins (Novela: William P. McGivern)
Música
Paul Dunlap
Fotografía
Gordon Avil (B&W)
Productora
Aubrey Schenck Productions
Género
Cine negro Drama Crimen Robos & Atracos
6
UN PEQUEÑO GRAN ‘PROCEDURAL’ INVERSO
El cine negro norteamericano, generalmente, ha asumido casi siempre su herencia del relato ‘pulp’ clásico desde la perspectiva individual del eterno detective marginado de la sociedad oficial… Alejado de convencionalismos legales, su intervención protagonista justifica en la trama, muy a menudo, por la ineficacia policial, lo que convierte a los agentes de la ley en los perfectos segundones cómicos del ‘noir’ clásico…Sin embargo, durante la segunda mitad de los años 40, se instaura una corriente dramática cuya mirada parte violentamente desde el interior de la institución oficial… Hablamos del ‘Police Procedural’, subgénero ‘noir’ que exalta el trabajo cotidiano y colectivo de los policías, convirtiendo a todos ellos en paradigma de la eficacia y la resolución desde el más ferviente entusiasmo y el férreo compromiso con la ciudadanía… En definitiva, esta corriente ‘procedural’ invertiría, de una forma radical, la lasciva condición ‘hard boiled’ del policíaco tradicional…
De repente, el policía pasaba a ser un personaje clave, el epicentro argumental de la historia; más allá del ‘outsider’ extraordinario que resuelve el caso desde la sombra, la tenacidad del colectivo policial, su incansable investigación, su arraigo en la monotonía, su insistencia, se convertían en herramientas infalibles contra el crimen …Este imaginario policíaco de idealización también tendría su lado oscuro, pues muchos de ellos sufrían el peso de la responsabilidad y alimentaban una (quizás razonable y justificada) insatisfacción personal y social con su trabajo…El policía puede volverse tan violento como los criminales contra los que lucha o corrupto, cediendo a las tentaciones de su posición o a la abrumadora presión moral de salvaguardar una sociedad regida por el poder económico…El escritor William P. McGivern hizo especial hincapié en esta especie de ‘procedural’ inverso sobre policías corruptos en una serie de relatos publicados a principios de los años 50…
A pesar de la gran cantidad de títulos cinematográficos y los tremendos cineastas que reflejaron esta tendencia, como ‘Brigada 21’ (‘Detective Story’, William Wyler, 1951), ‘Los Sobornados’ (‘The Big Heat’, Fritz Lang, 1953) o nuestra revisitada ‘La Casa Número 322’ (‘Pushover’, Richard Quine, 1954), fue un film menor como ‘Burlando la Ley’ (‘Shield for Murder’, Howard W. Koch, Edmond O’Brien, 1954), basada en la literatura de McGivern, el que se reveló como el más profundo retrato del agente de la ley en el ocaso de su podredumbre ética… Protagonizada y co-dirigida por ese actorazo llamado Edmond O’Brien –uno de los grandes secundarios del Hollywood dorado-, ‘Burlando la Ley’ refleja a la perfección la tremenda posición del policía que pasa de representar como nadie los valores de protección y rehabilitación social – especialmente significativo el elíptico episodio del pasado en el que el teniente detective Barney Nolan (O’Brien) encauza al delincuente que acabará convirtiéndose en su compañero, el sargento Brewster (John Agar) – a asesinar a sangre fría a un corredor de apuestas con el patético propósito de montar un bucólico hogar junto a su novia Patty (Marla English)…
En clara desventaja respecto al detective marginal y sus privilegios al margen de la justicia, la figura del policía corrupto que el teniente Nolan representa exhibe los efectos devastadores de sus frustraciones, tentaciones y dudas interiores en el seno de la ejemplar comisaría a la que pertenece…Desprovisto de la mística detectivesca, pero asegurando un cierto romanticismo, O’Brien sintetiza, mediante su complejo personaje, las inseguridades y veleidades de la Norteamérica pequeñoburguesa de esa época, en contraposición a los ensoñadores días pasados… Un invisible velo neorrealista de poética policial cubre de tragedia esta triste historia, acentuada sobre el personaje del testigo sordomudo y su desconsolado acordeón… La historia del guardián de la justicia adoctrinando al joven descarriado de la calle y que, en una terrible ironía del destino, le convertirá en su compañero, amigo y, of course, en su némesis implacable…Son las insalvables consecuencias del ‘Police Procedural’ inverso…
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
entre negro y gris
Film de cine negro que no acaba de estar mal pero tampoco está bien del todo. Edmond O´Brien interpreta al teniente Barney Nolan, un veterano policía que harto del magro salario y enamorado de una bella joven, asesina a un corredor de apuestas para robarle una suculenta cantidad de dinero aplicándole la "ley de fugas". Naturalmente todo se complicará ya que un vecino lo ve todo desde su ventana y el mafioso dueño de los dineros cae pronto en la cuenta de lo ocurrido y lanza a sus matones a recuperar los dolares. Mientras el ayudante del teniente duda y duda, a su pesar, de la historia de Nolan. Como suele ocurrir en el género negro la fatalidad terminará por imponerse.
La película cuenta con buen reparto encabezado por el más que bueno O`Brien y eficazmente secundado por John Agar (Sargento Marcos Brewster) que trabajó para Ford en Fort Apache y La Legión Invencible para más tarde hacer un puñado de películas de serie B; Emile Meyer (Capitán Gunnarson) excelente actor de carácter al que tal vez alguien recuerde en su esupendo papel de malvado en Raíces Profundas; un joven Claude Akins otro buen actor de reparto al que hemos visto en decenas de películas y alcanzó una cierta popularidad por su papel de camionero una serie setentera de TV "En Ruta"; por ir acabando mencionar que Carolyn Jones compone un breve pero magnífico papel de desgarrada buscona de bar.
El film fue dirigido a medias y con pulso desigual por Edmond O´Brien y Howard W. Koch que fue artifice años más tarde de "La extraña Pareja" o "El mensajero del miedo"..
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1 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil