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I'm Not There (2007)

Sinopsis
Retrato del legendario músico Bob Dylan. Seis intérpretes encarnan diferentes momentos de la vida personal y profesional del cantante norteamericano que revolucionó la música popular en los años 60 y 70. Desde entonces, su influencia sobre músicos, escritores, poetas y sobre la cultura en general ha sido permanente. El filme consta de varias historias cuyos protagonistas son de lo más heterogéneo: Woody (Marcus Carl Franklin) es un niño negro de once años que siempre está huyendo. Robbie (Heath Ledger), un artista mujeriego que vive en la carretera. Jude (Cate Blanchett), un joven andrógino, es estrella del rock. John (Christian Bale), un ídolo folk que se convierte en evangelista. Y Billy (Richard Gere) es un famoso fugitivo. (FILMAFFINITY)
Director
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
I'm Not There
Duración
129 min.
Estreno
19 de febrero de 2010
Guion
Todd Haynes, Oren Moverman
Música
Bob Dylan
Fotografía
Edward Lachman
Productora
John Wells Productions / The Weinstein Company
Género
Drama Biográfico Música Años 60 Años 70 Falso documental Cine independiente USA
9
7 en 1, A cascoporro pero fino
Realmente después de ver este biopic de mi artista favorito, puedo decir que estoy satisfecho, casi al igual que lo estuve con el de Ian Curtis (un poco más con este último). Pero también puedo decir lo que opinará quien no tenga ni idea de la vida o de las canciones de Dylan: Menudo desorden! Que desastre, no me entero de nada. Me aburro...

Las secuencias no son calcadas a las que pasaron realmente pero sí algunas muy fidedignas. En ocasiones con diálogos completamente idénticos a los que salieron por la boca del ausente protagonista.

Las partes más divertidas son, por supuesto, las del Dylan por la mitad de los años 60 con su visita a Inglaterra, etc. Interpretadas por una más que sobresaliente Cate Blanchett. ¿Las más aburridas? Pues hombre, las de Richard Gere diría yo, pero en fin qué se podía hacer en ese contexto tan sosete.

Uno es fan de Dylan y puede pensar: "Bah, muy bonito esto pero ya tenemos las películas 'Don't look back' y 'No direction home', que ahí sí que sale el auténtico y es lo bueno, o me pongo sus discos. No he de escuchar a nadie suplantando a su voz en sus canciones y destrozándolas...". En fin las malas notas que vengan de ahí son respetables, yo en algún momento también lo he pensado.

Pero la película está hecha con un tono de humor, sarcástico, misterioso, simpático. Muy original para ser un biopic. Y es una visión ligeramente diferente a la que ya tenemos, ¿y por qué no disfrutar con ella también y dejarse llevar por las imágenes y la música?

El que quiera disfrutar al máximo de lo que ha dejado esta persona a su paso por el mundo, bien. El que se enfade porque Dylan se vende, y que estas cosas sobran, bien, aunque ya sabemos lo mucho que le importa a Dylan que la gente se enfade por considerarle un traidor, sabemos que él te diria 'How does it feel?'. Cada uno hace lo que quiere y es respetable en unos márgenes y lo demás es envidia. Y el que no le interese para nada este hombre, bien, que pase de largo.

Yo no puedo estarle más agradecido por sus canciones (por 'Desolation Row' en especial).
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54 de 68 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Dios, Satán, Angus Young, o quién sea... Don't let me follow Todd Haynes down
Tres cosas que es imprescindible saber antes de ver I'm Not There (después también vale):

1. A Dylan sí le gritaron "Judas" en el Royal Albert Hall.

2. Después nadie se subió al escenario; él y The Band se marcaron un pedazo Like a Rolling Stone.

3. Por tanto, esta película no sirve como documento biográfico sobre Dylan. Sirve como desconstrucción de su personalidad.

Cosa como la que no funciona.

Las canciones de Bob Dylan son cojonudas, y este señor es un personaje más que interesante para centrarse en él, pero utilizar como idea central de este experimento al cantautor y acompañarlo con sus canciones es como comerse algo que está bueno, cagarlo, echarle un poco de caviar, y después pretender que alguien se lo vuelva a comer.

No sé si me se entiende la metáfora, pero creo que tiene más sentido que la película.

El envoltorio de modernidad que disfraza al retrato de Dylan estropea la película al convertirla en un todo que no funciona como un todo. Historias que se entrecruzan aleatoriamente, con un montaje llamativo pero inútil, absurdo, vacío, que le vuelve a uno loco... Una desestructura crónica que:

a) Dificulta el entendimiento de algo porque sí.

b) Intenta enmascarar de genialidad (o de algo) una carencia de ideas que bien podría haberse guardado el señor Haynes para sí mismo.

Para bien, está la notable actuación de Cate Blanchett (que interpreta a la parte más atrayente de Dylan), y algún momento interesante, como la enorme Ballad of a Thin Man. Y para de contar.

La historia de Richard Gere no está al nivel un producto ya de por sí flojo.

Poco más que decir. Irregularidad y aires de transgresión para una obra que al cuarto de hora pierde todo interés. Lío superficial aderezado con incomprensibles escenas surrealistas (una señora quemándose la cabeza, Los Beatles haciendo el subnormal, unos negros dándose un masaje que paran una canción...) que no vienen a cuento, gratuitas, que dificultan aún más la separación entre lo biográfico -o lo mínimamente real- y lo que es estúpido ingrediente para dárselas de innovador.

Película que se hunde bajo su propio peso.
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49 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil