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El club de los poetas muertos (1989)

El club de los poetas muertos
Trailer
7,6
114.103
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Sinopsis
En un elitista y estricto colegio privado de Nueva Inglaterra, un grupo de alumnos descubrirá la poesía, el significado del "carpe diem" -aprovechar el momento- y la importancia vital de luchar por alcanzar los sueños, gracias al Sr. Keating, un excéntrico profesor que despierta sus mentes por medio de métodos poco convencionales. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Dead Poets Society
Duración
124 min.
Guion
Tom Schulman
Música
Maurice Jarre
Fotografía
John Seale
Productora
Touchstone Pictures / Silver Screen Partners IV
Género
Drama Enseñanza Colegios & Universidad Literatura Años 50
"Excelente guión, espléndidamente interpretada por Robin Williams"
[Fotogramas]
"Weir ofrece un tan obvio como intenso melodrama"
[Diario El País]
10
CARPE DIEM
"El club de los poetas muertos" es una de las películas que más me han marcado en mi vida, en el sentido de que nos presenta una filosofía y una forma de entender la existencia humana, que creo que todos deberíamos seguir al pie de la letra.
El personaje que tan magistralmente representa Robin Williams, nos ofrece las pautas y las claves para un desarrollo pleno y para una visión de la vida, en la que siempre reine el optimismo, la alegría, el buen humor y la honorabilidad.
Aprovecha el momento, no se cansa de repetirnos el profesor protagonista y eso es lo que deberíamos hacer en todas las ocasiones, quedarnos con lo bueno y desechar lo malo, no rendirnos, luchar por los ideales y al final de todo, cuando los días se nos agoten, poder echar la vista atrás y pensar con calma, que verdaderamente, nuestro paso por este mundo dejó alguna huella, ya que aprovechamos la oportunidad de vivir.
Merece la pena intentar ser feliz en este valle de lágrimas.
Una obra de arte en definitiva y una auténtica maravilla desde todos los puntos de vista, por lo que si todavía queda alguien que no la haya visto, ya está tardando en hacerlo.
¡Carpe diem, camaradas!
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155 de 184 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre así será.
Pues sí, yo también soy un fan de “El club de los poetas muertos” y lo que es más importante sigo defendiéndola a pesar de que algunos con los años vayan renegando de ella.

Es verdad que estaba en el instituto cuando la estrenaron, y aunque mi centro no era precisamente la Academia Welton, no puedo negar que me influyó de forma y manera absoluta condicionando mi futuro como persona (yo también me monté un club mucho más chulo que este pocos años después) y mis gustos artísticos. También quizá porque me parezco físicamente mucho a uno de los protagonistas de la película, no diré cuál claro está y por mil razones más, debo señalar sin lugar a dudas a “El club de los poetas muertos” entre mis 50 películas favoritas

Y es que más allá de los valores de Welton: Tradición, honor, disciplina, grandeza; que se ponen en cuestión uno a uno demostrando que son meras palabras que crecen o disminuyen de importancia dependiendo de quien las entone o pongan en sus labios, como digo más allá de eso la historia de los sueños e ilusiones de esos chicos cercanas en ocasiones a los verdaderos sueños responden mejor que nada a esa forma de provocar una auténtica catarsis ante el mundo cerrado, hermético y obsoleto de la educación de corte arcaico y basada en el sometimiento que deben de padecer a diario, donde la inspiración del genio es sometida y puesta al servicio del mecanicismo de nuestra sociedad.

Ya no hay estrenos como esta maravilla de película con tantos guiños literarios, ya no hay personajes como el señor John Keating en un papel que recuerda a la maravillosa “Alguien voló sobre el nido del cuco” donde un libre pensador despierta a una microsociedad zombiniana pero sobre todo creo que es imposible olvidarse de “Nuwanda” que supone la avanzadilla transgresora dentro del grupo de poetas muertos. Y es que dentro de los “revolucionarios” también los hay más o menos burgueses.

Carpe Diem no es sólo un llamamiento a no perder el tiempo y aprovechar el momento, es un canto a recordarnos que nuestro orgullo, prepotencia, envidias y enfados son perecederos y que no debemos de tomarnos la vida demasiado en serio porque nadie sale vivo de ella como decía el genial Groucho Marx.

El guión es portentoso y redondo, ganador del Oscar merecidamente (una vez al fin acertaron) pero como siempre el de mejor película se lo llevó “Paseando a Miss Daisy” que comparado con “El club de los poetas muertos” parece una de Esteso y Pajares.
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124 de 144 usuarios han encontrado esta crítica útil