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The Thirteen Assassins (1963)

6,5
95
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Sinopsis
Un grupo de 13 samuráis recibe una orden del shogunato Tokugawa para que planeen y ejecuten el asesinato de Matsudaira Nariaki, el cruel y lascivo jefe del clan Akashi. El grupo solo tendrá 60 días para lograr su objetivo y preparará una emboscada para interceptar la comitiva del clan cuando regresen a su provincia desde Edo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Japón Japón
Título original:
Jûsan-nin no shikaku (The Thirteen Assassins)
Duración
125 min.
Guion
Kaneo Ikegami
Música
Akira Ifukube
Fotografía
Jubei Suzuki (B&W)
Productora
Toei Company
Género
Drama Acción Japón feudal Samuráis
7
Una buena historia
He venido a ver esta película después del remake de Takashi Miike (de la que he visto la versión extendida), sobre todo para comprobar las diferencias. Era previsible que los aspectos sexuales y grotescos, más definidos en la del director actual, aquí brillen por su ausencia. Me ha sorprendido que la historia se sigue más fácilmente en esta versión y que tiene una planificación y una fotografía muy destacada, si bien los personajes están mejor perfilados en la de Miike. Las escenas de acción son menos espectaculares en la clásica, y mucho más breves; pero más realistas. La versión de Miike introduce dos personajes distintos, el asesino "13", que ya ha sido explicado como elemento fantástico y que resulta una aportación sugerente, y el de la mujer mutilada, en mi opinión innecesario y excesivo. Esta versión clásica es eso, clásica, con su narrador en off y el típico envaramiento en los personajes; la moderna es violenta y más irónica. El Calígula objeto de la conspiración aquí es un gobernante cruel y despótico; en la de Miike es un perturbado y un sádico. Creo que vale la pena ver ambas películas; claramente está más cerca del gusto actual la versión de Miike, pero cada una, en su estilo y para su época, son notables.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Malos tiempos para los samuráis
Antes de ver el remake del siglo actual de Miike quise venir a dar una vuelta por los años sesenta, en plena apogeo del género de samuráis, convencido iba a encontrar algo parecido a lo que encontré. Tanto da si el viaje es en un sentido o en otro, primero aquí y luego allá, siempre es sano ver lo que precede en todo caso, la figura original, las ideas genuinas, aquello que apareció primero. Por muy bien o muy mal que quedara es lo original. Lo cierto es que la película de Kudo de 1963 no decepcionará a sus seguidores, es una película que va en progresión desde el planteamiento inicial hasta el maravilloso desenlace con escenas de acción que ocupan prácticamente el último tercio.

No es que no la recomiende a los que no están habituados a este tipo de cine, pero no cabe duda que para quienes conocen el honor del samurái y sus códigos todo es más fácil de entender: porque un samurái es un instrumento de su señor, le debe la vida aunque éste sea injusto, un depravado, un asesino o un déspota. Caramba, malos tiempos para los samuráis los de la película, contextualizada en una época de paz en la que no había con quien luchar y quedaba tan lejos la guerra que casi nadie vivo recordaba lo que era. Pero el honor de su clase sigue intacto, y no cabe duda que sus habilidades con la espada y cuerpo a cuerpo también, aunque para practicar casi todos lo hagan en las escuelas.

A mí el B/N de Kudo me ha encantado, la historia, las escenas de acción finales llenas de momentos épicos y la buena descripción de los personajes principales. No olvidemos que son doce más uno, en esta versión original contra menos de doscientos, de manera que la estrategia es primordial para alcanzar el objetivo. Todo lo que tiene que ver con los preparativos del ataque es una maravilla... Hay mucho material para desgranar, muchas cosas bien hechas (la mayoría) y un regusto final que la hace mejor aún, y es que cuando una película acaba arriba, bien alto, en la cima de una montaña, el espectador se puede sentir satisfecho como nunca.

No es aquí donde hay que comparar 1963 con 2010, pero de verdad, cuánto favor se puede hacer uno a sí mismo mirando para atrás para descubrir las ideas originales...
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
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