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A Letter for Evie (1946)

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Sinopsis
Al ver la suerte que ha tenido una compañera de trabajo tras cruzar correspondencia con un soldado anónimo, Evie O'Connor (Marsha Hunt), decide probar suerte con el mismo ejercicio, y la carta llega a manos del apuesto Edgar "Lobo" Larsen (John Carroll), quien desinteresado la bota, pero, el poco atractivo, Johnny McPherson (Hume Cronyn), se ilusiona con las palabras que hay en la carta y decide asumir el juego... pero haciéndose pasar por el "Lobo" Larsen. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
A Letter for Evie
Duración
89 min.
Guion
Alan Friedman, DeVallon Scott (Historia: Blanche Brace)
Música
George Bassman
Fotografía
Karl Freund (B&W)
Productora
MGM
Género
Comedia Romance Comedia romántica
6
Cyrano en la segunda guerra mundial
La primera etapa de la filmografía americana de Jules Dassin no tiene mayor valor que el de constituirse en una fase de aprendizaje para aventuras de mayor calado. Su época dorada abarca el milagroso periodo que va de 1947 a 1955, cuando encadenó una serie de extraordinarias obras maestras –desde “Fuerza Bruta” a “Rififí” pasando por “La ciudad desnuda”, “Mercado de ladrones” y ese prodigio llamado “Noche en la ciudad”- pero esta parte inicial de su filmografía revela algunos, muy escasos -todo sea dicho-, elementos de interés

Aquí propone una comedia ligera del subgénero de retaguardia, libre versión, por una parte, del Cyrano de Bergerac de Edmond Rostand y película de propaganda por otro. Eve trabaja en una fábrica de ropa militar y busca un soldado romántico al que escribir y del que enamorarse, por lo que introduce un mensaje en un uniforme de una talla de un hombre alto y fornido. La carta caerá en manos del sensible y no tan fornido soldado McPherson que inicia una apasionada y romántica relación epistolar. La situación de partida dará para numerosos enredos en un juego de confusión de identidades a ratos divertido, a ratos algo ridículo, siempre bienintencionado.

Además del atractivo de ver a la hoy más que centenaria Marsha Hunt de la que se llegó a decir que “su inteligencia ocultó a menudo un genuino sex-appeal como para sobresalir entre las otras bellezas” (Gary Brumbugh), la película permitió al eternamente secundario Hume Cronyn disfrutar de uno de los pocos papeles que tuvo como protagonista en su extensa carrera.

Simpática.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
“¿De quién estás enamorada, del que te besa o del que te escribe?”
¡Cuántas cosas nos meten en la cabeza los medios publicitarios, que terminan haciendo parte de nuestro sentir, de nuestros intereses y de nuestros mayores anhelos! Por ejemplo: ¿Qué mujer no sueña con tener a su lado a un chico guapo del que pueda sentirse orgullosa, alto para sentirse segura, y culto para sentirse apoyada?

Evie O’Connor, empleada de una fábrica de uniformes militares, no es ajena a estos intereses y, ahora que se siente ávida de tener un buen romance, decide emular a la compañera de trabajo que consiguió un guapo pretendiente por correspondencia, y también ella, envía una carta a un soldado desconocido… pero la introduce en una camisa de talla alta para asegurarse de que, quien le responda la misiva, sea cuando menos acuerpado y de buena estatura.

La chica “acierta” porque, quien recibe la carta es nada menos que el apuesto soldado, Edgar Larsen, a quien llaman “Wolf” (Lobo) en alusión al temible “Lobo” Larsen de la novela de Jack London… y porque, con las mujeres, también actúa como una suerte de lobo ya que a todas las considera unos caramelos. Pero, para su suerte, el seductor no está interesado en una cita a ciegas y la carta pasa a manos de Johnny McPherson, un chico no muy apuesto, pero con un aire de poeta y una sensibilidad que valen oro.

Comienza así, una ligera, pero muy entretenida comedia de enredos, claramente emparentada con “Cyrano de Bergerac”, de la que sustrae algunas situaciones, pero aplicadas de manera muy particular. Seguro es que, Blanche Brace, a la hora de escribir su cuento: “The adventure of a ready letter writer”, tuvo entre ceja y ceja la inmortal obra de Edmond Rostand, pero decidió darle un mayor protagonismo a la mujer de carácter y, así, el personaje de Evie O’Connor (muy gratamente interpretado por la magnífica Marsha Hunt), se esfuerza cuanto puede para no soltar la rienda.

“UNA CARTA PARA EVA”, hace parte de la primera época del director Jules Dassin, en la que trabajó para la MGM, en términos que nunca lo tuvieron satisfecho y haciendo sólo películas de encargo. No obstante, su profesionalismo se nota en cada plano de esta destensionante comedia, y hay ciertos momentos, como cuando McPherson busca -en vano- en un espejo un plano de su rostro digno de enviar a su pretendida o cuando su madre e Evie miran los portarretratos de Johnny uniformado y Larsen con pinta de pugilista, pero ésta, al oir los nombres, mira el retrato contrario, son arte depurado, logrado con estética, con calidez y loable creatividad.

Mi enhorabuena para Marsha Hunt, actriz a la que tendré siempre en la más alta estima por su coherencia como actriz y como ser humano; por ese alto carisma que irradió en cada película de la que hizo parte (Kid Glove Killer, The Human Comedy, The Valley of Decision…); y por su especial belleza que fue siempre un verdadero regalo para la vista y, como en “UNA CARTA PARA EVA”, enamorarse de ella como lo hace el protagonista (y los demás hombres que la conocen), es algo francamente inevitable.

Mención para Hume Cronyn, actor muy profesional que siempre convenció con sus sólidas interpretaciones de hombres del común.
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