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El hombre de la cámara (1929)

El hombre de la cámara
Trailer
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Sinopsis
El Hombre con la Cámara, muy en la línea de "Berlín, sinfonía de una gran ciudad" (Berlin: Die Sinfonie der Großstadt, 1927) describe el trascurso de un día en una ciudad rusa mediante cientos de pinceladas fílmicas sobre la vida cotidiana. Podría decirse que se trata de un retrato puntillista en el que sólo la totalidad de los breves retazos permiten percibir la ciudad en su totalidad. Con la complicidad de su hermano, el operador Mikhail Kaufman, Vertov, fiel a su teorías, no permite ni por un momento que se pueda suponer que alguno de esos retazos pueda imaginarse inventado. Por ello en el vertiginoso montaje que plasma la fascinación de Vertov por el constructivismo y el futurismo, introduce constantemente imágenes del operador que con su cámara está filmando la realidad que le rodea. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Unión Soviética (URSS) Unión Soviética (URSS)
Título original:
Chelovek s kino-apparatom (The Man with a Movie Camera)
Duración
67 min.
Guion
Dziga Vertov
Música
Pierre Henry, Nigel Humberstone, Konstantin Listov, Michael Nyman (versión restaurada 2001)
Fotografía
Mikhail Kaufman (B&W)
Productora
VUFKU
Género
Documental Cine mudo Cine experimental
7
El proyecto de ataque de las cámaras a los medios de producción.
Vertov, en el llamado Grupo de los tres, escribió textos curiosos, de terminología marxista en ocasiones también, donde sentó bases para una aproximación a su obra, aunque el simple visionado bien permite un análisis intuitivo, probablemente interesado en la forma de mostrarnos el amanecer y el pulso de una ciudad, San Petersburgo, a través de un montaje virtuoso.

Eliminar la literatura, denunciar las formas clásicas de psicodrama que lastran el cine convencional, convertir el fotograma en un espectáculo singular, de texturas y dimensiones propias, que no se apoye en el préstamo de pesos y medidas que ofrece el teatro o la música. El cine debe avanzar por sí mismo, buscando en la precisión su experimental carta de científica naturaleza, radiografiando el ritmo interno de lo que retrata, organizando la geometría del movimiento como esencia cinematográfica.

La liberación del ojo humano (Vertov emplea todos los trucos visuales que una cámara ofrece para apurar así las posibilidades de marcha atrás, animaciones, angulaciones... que el ojo-mecánico tiene), su conversión en un ojo-cámara que observe con precisión, con ritmo propio más certero que nuestros propios sentidos. La imagen debe construirse a través de la cámara, no someter la cámara las limitaciones de una estructura literaria o de unos decorados, ni mutilar sus posibilidades ciñendo la realidad a la mirada humana. El cine escoge, monta, mecaniza, y ofrece una nueva imagen a percibir que es capaz de retorcer el tiempo y el espacio explicándolos por medio de intervalos (correlación entre imágenes).

El montaje observa, refleja, puede dar testimonio de la sociedad, la economía,etc. sin recurrir al narrador decimonónico. Así, el cine cumple su objetivo si se aleja del guión y los fines lucrativos, revelando el esqueleto del film, despojándolo de su sometimiento al, como dice el propio Vertov, cine-piel (cine-carne en el mejor de los casos) y llegando al tuétano.

Vertov también justifica sus inquietudes hablando de un cine sin rótulos, útil propaganda para la masa no instruida a modo de fresco bizantino. Pero por ahí su diatriba parece más la pataleta desesperada del que ofrece argumentos en forma de cascada histriónica para defender su opción cueste lo que cueste.

Interesante por su carácter de engranaje de la historia del cine. Cine-imagen de carácter práctico, casi científico en su manera de precisar unos objetivos que, más que artísticos, son presentados desde aspectos más cercanos al materialismo histórico que a la creatividad acientífica.

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41 de 47 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
De cigarro de después...
...y se atreverán a decir que no es futurista...

A veces documental. A veces cotidiano. A veces propagandístico. A veces voyeur. A veces rápido, lento.stop. lento, rápido.stop. A veces vertiginoso. A veces cuidadito con dónde pisas. A veces ruso. A veces Vertov. Siempre CINE.

Aquí, el amigo soviético, nos ofrece cine, imágenes, grandes encuadres y ritmo, muuucho ritmo...y a bailar sobre San Petersburgo la danza del montaje...menudo montaje...¿mil novecientos qué? Joder con el ruso... Por qué llamarlo montaje cuando se quiere decir gran comilona de composición, imagen-sonido, veo-oigo, ves?-oyes?. O mejor aún, por qué no resumirlo en "Montaje Orgásmico", eso es!!
Lo que yo decía...sea como sea...de cigarro de después.
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37 de 41 usuarios han encontrado esta crítica útil