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The Canary Sedan (1958)

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Sinopsis
Laura Bowlby es una psíquica que viaja a Hong Kong para reunirse con su esposo, hombre de negocios. A su llegada, se hacen arreglos para comprarle un sedán negro. La señora Bowlby dice que preferiría un color diferente, quizás amarillo. El concesionario de automóviles se sorprende, ya que revela que el automóvil fue una vez amarillo canario antes de un reciente trabajo de pintura. Mientras es conducida por su chofer, Laura comienza a escuchar la voz de una mujer. La voz le dice a Laura sobre un asunto apasionado. Laura anhela tanta pasión en su vida porque su esposo James es bastante poco romántico y frío.
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Canary Sedan
Duración
30 min.
Guion
Obra: Stirling Silliphant. Historia: Ann Bridge
Fotografía
John L. Russell (B&W)
Productora
Shamley Productions. Distribuida por CBS [USA] / Universal Pictures Home Entertainment [USA]
Género
Drama Intriga Crimen
7
Una cita inaplazable
Alfred Hitchcock presenta: The canary sedan (El sedan amarillo), temporada 3, episodio 37, dirigido por Robert Stevens en 1958. Desde una imagen algo borrosa Hitchcock interrumpe la presentación para advertir a la audiencia sobre un problema de visionado de fácil solución, lo que hace inmediatamente pero, durante tan generosa acción tiene un percance con un extra de asombroso parecido interrumpiéndolo para hacerle una proposición que, después de mucho dudar, cree adivinar las intenciones, completando así la presentación de hoy.

Un grupo de pasajeros inmersos en una larga travesía, están entretenidos en un visionario juego de mesa, la señora Laura Bowlby (Jessica Tandy) es una de las participantes que, asombrada con los resultados descubre que algo paranormal le está sucediendo, hecho que el Barman (Barry Bernard) no tarda en comentarlo con un responsable de la travesía. En el reencuentro con su marido el señor James St. George Bernard Bowlby (Murray Matheson), no tiene ocasión de comentárselo debido a una cita inaplazable de este, cosa que a nuestra protagonista la descoloca en su peor reencuentro.

En ausencia de su esposo, el señor Thompson (Gavin Muir) procura las veces de anfitrión proporcionándole lo necesario a la recién llegada para poder moverse por la ciudad: un espectacular automóvil es el preferido para sus movimientos por la urbe, elección que no deja de sorprender al vendedor el señor Nixon (Patrick Wetwood) por razones de muy difícil explicación. Decidida a disfrutar de su visita turística hasta el definitivo reencuentro con su esposo, anunciado en sus tarjetas de visita como Mr. J. St. G.B. Bowlby, nuestra viajera protagonista decide conocer mejor la ciudad, enfrentándose inesperadamente a un problema de psicofonías inquietándola en extremo; tras lo cual, acontecimientos posteriores basados en información verídica, dará a la señora Bowlby la visión real del lugar en el que se encuentra contemplado algo imprevisible, inquietante, ¡sorprendente!

En su insistencia y tozudez, Hitch consigue lo que quiere, aunque por lo que parece no se le hace demasiado caso dada su actitud que, tras un discreto fundido, ve cumplido su deseo definitivamente de forma que, sin más recursos para alargar este encantado epílogo, nos deja las pistas suficientes para conseguir cosas y poder acceder como él a lo que queramos, eso sí ¡habrá que frotar muy fuerte!
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