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El rastro de la pantera (1954)

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Sinopsis
La familia Bridges vive aislada en su rancho de las montañas se ve amenazada por una peligrosa pantera que causa estragos entre el ganado. Además hay tensas y turbias relaciones entre los miembros de la familia. Curt Bridges (Robert Mitchum) es el mayor de los hijos de la severa matriarca y de su débil y alcoholizado marido. Para salvar al ganado del peligroso felino, Curt y sus hermanos se ven obligados a enfrentarse a la bestia. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Track of the Cat
Duración
102 min.
Guion
A.I. Bezzerides (Novela: Walter Van Tilburg Clark)
Música
Roy Webb
Fotografía
William H. Clothier
Productora
Entertainment Warner Bros
Género
Western Aventuras Drama Naturaleza Animales Familia Remake
8
¿Cuándo dejará de nevar?
“El rastro de la pantera” es una pequeña joya en el firmamento con su tratamiento teatral, cinematográfico, cercano al blanco y negro, y con un componente en off que se cierne, como una marabunta hambrienta, a todos sus personajes y conflictos. Lo interesante es el tratamiento psicológico del western que realiza Wellman sirviéndose de la novela de Walter Van Tilburg Clark. Wellman padece de cierta obsesión por el autor de “Incidente en Ox-Bow” y sus adaptaciones a pantalla grande. Como obsesión por parte de esos personajes que componen el cuadro que dibuja un conjunto teatral a lo Tennessee Williams.

El simbolismo de una casa rodeada de nieve que atrapa a los protagonistas y el asedio al que están sometidos por una matriarca que manipula a su antojo a hijos y marido supone un juego de los roles grupales: cuando desparece un rol otro tiene que encarnarlo.
El único personaje que parece seguir los pasos de la matriarca es Curt, interpretado por Robert Mitchum, que se contrapone a otros hermanos con diferentes caracteres y pasado. Choca la contraposición del decorado interior, netamente teatral de la casa, con los exteriores del alrededor de la misma. La amplitud no es más que vacío.

Los personajes crecen, se manipulan, controlan, se intercambian, cobran un inusual protagonismo… Cada protagonista desea cazar a su propia pantera ¿Será negra? Pura metáfora sobre el lado oscuro de los personajes… cuando todo, simplemente, se encuentra bordeando lo ausente, en un completo espacio en off. “El rastro de la pantera” es un filme icónico, bello, cruel y finalmente esperanzador: esas montañas que lo simbolizan todo… el miedo a la nada, al miedo interior.
Una gran película, a la que merece la pena seguirla el rastro.
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29 de 31 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Negro sobre blanco
Una película que no se ve, sino que se respira y a ratos, se atraganta. Bastante extraña. Intentaré definirla como un filme de envoltorio western, contenido de thriller dramático y atmósfera que bebe de todas las fuentes del extrañamiento, es decir, de la fantasía, el terror y el misterio. De esas películas inclasificables que te dejan un poso raro, como de salir de una realidad alienada, al llegar el final.

La lucha de la familia Bridges contra la pantera empieza a cobrar todo su significado cuando nos damos cuenta de que no es la pantera la amenaza sino, en cierto modo, una metáfora de la salvación. Una salvación que acecha silenciosamente desde unos pavorosos paisajes nevados: nadie como Wellman para aplastar a sus personajes con la conciencia de una naturaleza inmensa, salvaje y terrible que se cierne sobre ellos como un dios sombrío se levanta por encima de sus criaturas. Y si bien ya había retratado la épica del paisaje con anterioridad en películas como "Incidente en Ox-Bow" o "Caravana de mujeres", aquí vuelve a sobresaltarnos con un acojonante despliegue de laderas nevadas y un tratamiento del color y la puesta en escena de raras y sorprendentes reminiscencias niponas.

Lastrada por un desarrollo algo tedioso, apuesto sin embargo que será difícil encontrar una película americana tan distinta, densa e inteligente en toda la década de los cincuenta. Fue quizás la última gran película de un director olvidado y extraordinario llamado William Wellman.
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26 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil
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