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Menú degustación (2013)

Menú degustación
Trailer
4,5
509
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Sinopsis
Hace un año, inmediatamente antes de su ruptura, Marc y Rachel consiguen reservar mesa en uno de los mejores restaurantes del mundo. En ese paradisíaco rincón de la Costa Brava conocen sibaritas de todo el mundo. Juntos comparten una extraordinaria experiencia sensorial. Será una velada inolvidable. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ España España
Título original:
Menú degustació
Duración
85 min.
Estreno
14 de junio de 2013
Guion
Javier Calvo, Silvia González Laá, Roger Gual
Música
Stephen McKeon
Fotografía
Emilio Guirao
Productora
Subotica Entertainment / Eurimages / Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA)
Género
Romance Comedia Comedia romántica Cocina
5
Buenos platos hasta que el postre la pifia. (tanto en el argumento como en el resultado de la peli)
La película es agradable de ver, divertida a veces, original en la trama, con unos personajes con historias variopintas que amenizan, con unos platos exquisitos que forman parte del “menú degustación” real del Restaurante “El Celler de Can Roca” realizados con el asesoramiento de Ferran Adrià y que te hacen salivar sólo con verlos o cuando oyes las materias que los componen.

La vertiente cómica de los actores convence y hace sacar una sonrisa, Marta Torné, joven bellísima e ingenua parlanchina medio boba que no para de meter la pata con los japos pero a la que se la tiene aprecio, la anciana inglesa que viene a cenar y cumplir la tradición con las cenizas de su difunto esposo y que tiene en estima a la cocinera, como si fuese una hija, el maître solucionador y calmado, además de atractivo, que aporta soluciones simples, la pareja divorciada cuyo reencuentro produce varias situaciones cómicas, aunque es difícil verles como pareja, pues él es físicamente casi un metro más bajito que ella… (sin duda Jan Cornet lleva alzas al lado de Claudia Bassols, pero deberían ser mayores para, por lo menos, igualarles y evitar el ridículo), el amante de la divorciada que quiere declararse a su chica y que gracias al camarero nos regala un divertido panorama…

La parte negativa de la película sucede a partir de los postres, en ese momento en la historia de la peli se produce una complicación que provoca que no tengan postres y el giro que da el argumento de la peli inventando una historia increíble con un naufragio, la intención de una pandilla de adinerados snobs que no saben más que poner velitas en la arena y danzar al son de la música en la playa mientras tienen intención de ayudar y, el colmo final, que aparezca el chalado rockero friki popular por ser marido de una cantante de la movida y estar ahora de moda en programas del corazón, el rizo se riza aún más cuando en las imágenes se ve al grupo rockero, tipo Nancys Rubias, pero sin cantar, incluso emborronan la imagen: mientras ellos saltan y cantan en la playa se incorpora como canción “Mi gran noche” interpretada por Raphael, con una inconexión imagen-sonido/letra donde ves los saltos y la boca del rockero anoréxico por un lado y por otro en el tiempo la canción de Raphael. Qué desastre!.

Cuestión aparte es la del idioma: está rodada en catalán, castellano e inglés, utilizando en exceso este último, inmiscuyendo al personal del restaurante en el pedanterismo que respiran la mayoría de comensales. Es normal que el relaciones públicas del restaurante o el maître sepan hablar inglés, pero resulta excesivo que todo el mundo tenga profundas conversaciones y reflexiones en ese idioma o que incluso respondan en inglés cuando alguien se dirige a ellos en catalán o castellano.

Diría bravo por la película, entretenida al menos, hasta los últimos 15 minutos, donde la historia se trunca por lo inverosímil, la pazguata respuesta de los pedantes ricos comensales y la incorporación del friki televisivo.
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9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
1
Casi que echo la pota, mas te juro que me he puesto como la misma Potota.
En términos puramente gastronómicos, la película me parece imbebible, incomestible, indigerible, infumable y esencialmente purgativa.

No me cabe en la cabeza que Roger Gual, que es un señor que ha demostrado saber hacer muy buen cine, haya terminado haciendo esto. Y todavía menos me explico qué hace aquí gente como Stephen Rea o Fionnula Flanagan, a quienes se les presupone un criterio completamente incompatible con este tipo de engendros.

La verdad es que lo mejor fue la experiencia gastronómica que acompañó al visionado de la película.
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4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil