arrow

Stoker (2013)

Stoker
Trailer
6,6
25.245
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Cuando India Stoker (Mia Wasikowska), una adolescente, pierde a su padre (Dermot Mulroney) en un trágico accidente de coche el día en que cumple 18 años, su vida se hace añicos. Su impasible comportamiento oculta profundos sentimientos que sólo su padre comprendía. Su tío Charlie (Matthew Goode), cuya existencia desconocía, aparece por sorpresa en el funeral y decide quedarse una temporada en casa de India y de su inestable madre (Nicole Kidman). Aunque al principio desconfía de él, pronto se da cuenta de que tienen mucho en común. Debut en EEUU del director coreano Park Chan-wook (Old Boy). (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Stoker
Duración
98 min.
Estreno
10 de mayo de 2013
Guion
Wentworth Miller
Música
Clint Mansell
Fotografía
Chung Chung-hoon
Productora
Fox Searchlight / Scott Free Productions
Género
Intriga Thriller Thriller psicológico Drama psicológico Familia
5
El cinturón del tío Charles
A orillas del río, el escorpión se dirigió a la rana:

- Amiga rana, ¿podrías cruzarme a la otra orilla?
- De ningún modo. Si te llevara, tu aguijón me mataría.
- ¡Eso es absurdo! Si te picara, moriría ahogado.

Ante tal argumento, la rana cedió. Pero en mitad de la travesía, el escorpión picó a la rana, que, al sentirse morir, le dijo a su asesino:

- ¿Por qué lo has hecho? ¿No te das cuenta de que ahora te ahogarás?
- Lo siento, rana, no he podido evitarlo. Es mi naturaleza.

Esta es la célebre fábula del escorpión y la rana. Una pequeña historia que nos dice que cada uno está condenado a ser aquello que dicta su naturaleza. No podemos, por tanto, huir de lo que somos. La fábula ha sido utilizada innumerables veces (en cine y en televisión), desde 'Mr. Arkadin' (1955, Orson Welles) hasta la reciente 'Drive' (2011, Nicolas Winding Refn). 'Stoker' es, en el fondo, su enésimo avatar. Y es que Park Chan-wook nos habla en esta cinta de la naturaleza irremediable de los Stoker.

El apellido –Stoker– apunta a una familia de vampiros (cómo no pensar en Bram Stoker, el padre literario del ilustre conde Drácula). Y, en efecto, no tardamos en intuir en India, la niña de la casa, cierta querencia por la sangre. Su apariencia, hosca y fría, inquieta ya desde el inicio. Tiene, además, un oído portentoso, que le permite escuchar conversaciones y ruidos alejados con una claridad paranormal. Ese don, junto a una araña que le ronda (y llega incluso a introducirse entre sus muslos), completan el retrato de la adolescente (una Spiderwoman adusta y misteriosa…).

Tras un prólogo lírico y evocador, que finalmente sabremos que es epílogo (y podrá tomarse como moraleja de la fábula), asistimos al entierro de Richard Stoker, el padre de la chica. Un personaje-enigma seductor se presenta en esa ceremonia. Se trata de Charles, hermano del difunto. Charles recuerda en su composición a Harry Powell, el reverendo interpretado por Robert Mitchum en 'La noche del cazador'. Como él, se erige en aparente salvador y está lleno de encanto, pero hay algo que perturba en su atractivo. Tiene un leitmotiv: "Stride la vampa!" (crepita la llama), la famosa aria de 'Il trovatore', de Giuseppe Verdi. Este recurso musical emparenta a Charles Stoker con Hans Beckert (Peter Lorre), protagonista de 'M, el vampiro de Düsseldorf', quien a menudo silba "En la gruta del rey de la montaña", de Edvard Grieg.

La pulcritud esteticista de la imagen y el sonido, la ambigüedad en la relación que se establece entre los personajes principales, la sensación de incertidumbre y de violencia a punto de estallar…, todo ello confiere al primer tramo de la cinta una atmósfera cargada y densa en clave de buen thriller psicológico.

Pero, cuando la realidad de Charles Stoker queda al descubierto, la atmósfera se viene abajo. Como ya sucediera en 'Drive', el punto de inflexión en que se pasa de la tensión latente a la violencia desencadenada, convierte a 'Stoker' en cine de Blockbuster.

El trabajo actoral es francamente heterogéneo. Mia Wasikowska (India) borda su papel. Matthew Goode (Richard Stoker) roza la parodia y abusa de las posturitas. A Nicole Kidman (Evelyn Stoker), el exceso de bótox le ha robado la expresividad (qué lástima de actriz, qué lejos su preciosa cara encantadora).

'Stoker' es el trabajo de un esteta. Ofrece morbo sexual y violencia gratuita. Es fácil suponer que gustará a los seguidores de Chan-wook. Pero la voluntad de paroxismo y goce estético en las escenas de violencia es excesiva. En Kim Ki-duk, la violencia punza y hace daño. Aquí, en cambio, la violencia sólo invita a masturbarse. Y eso, en arte, a mí no me convence.



[Texto publicado en cinemaadhoc.info]
[Leer más +]
181 de 229 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Volverán las oscuras golondrinas.
El trabajo de Park Chan-wook, se volvió muy popular desde que su cinta cumbre, “Oldboy”, se convirtiera en una obra de culto de talla mundial. Sus películas empezaron a entrar en un circuito comercial muy extenso, dando lugar a una expansión del cine coreano en el mercado occidental.
Motivos no faltaban para temer un nuevo desastre, una nueva alma robada por el poderoso espíritu de Hollywood, una deshonrosa mancha en una carrera cinematográfica brillante. Agarrado a la butaca, sin llegar a apoyar mi espalda en el respaldo del asiento, me preparo para lo que será un reto complicado; el guionista no proporcionaba mucha seguridad, Wentworth Miller, el geniecillo tatuado de la serie Prison Break, escribió en 2010 un guión inquietante que no llegó a ser producido.
Park, cogió el libreto, llamó a su fiel cinematógrafo Chung-hoon Chung, y juntos empezaron a hacer lo que mejor se les da, turbar al espectador. El comienzo de la película deja ver que han dado vía libre al realizador, unos planos muy detallados y un estilo narrativo armónico pero constante, hacen que me relaje y adopte una postura más receptiva. La presentación de los personajes es delicada, una pieza de piano que comienza paciente, sin querer mostrar anticipadamente ni una sola nota. Mia Wasikowska estremece y encanta a partes iguales en el papel de India Stoker, una introvertida joven que tras la muerte de su padre en un accidente, ve como un tío del que nunca había oído hablar y con el que cree no tener nada en común, se instala en su casa junto a ella y su madre, Nicole Kidman. India pronto comenzará a darse cuenta de detalles siniestros en la personalidad del tío Charlie, detalles que parecen pasar completamente inadvertidos por su madre, que se muestra cada vez más cariñosa con el recién llegado.
La atmósfera creada por el director es claustrofóbicamente erótica, un ejercicio estético brillante, acompañado por un sonido insistente que acentúa la tensión de este thriller psicológico de forma gradual conforme se acerca el momento del desenlace. Una serie de guiños nos recuerdan a la antes mencionada Oldboy, esa forma de apretar el lápiz en la mano, nos hace asomar una sonrisa nerviosa, un preparatorio estudiadamente improvisado de lo que se avecina. Impecable fotografía que alterna una gran variedad de planos, encuadres y juegos de luces. Fantástico el timing, aprovechando cada minuto del metraje, sin apresurarse, siendo fiel a su estilo pausado y sin dejarse llevar en ningún momento por explosiones de júbilo, o bruscos sobresaltos que tanto gustan en el cine occidental. Transgresora, fiel a sus principios e inconformista, todo un éxito artístico que se exhibe sin miedo a ser tachada de exagerada. Pese a ello, es mucho más contenida de lo que cabría esperar.
[Leer más +]
160 de 187 usuarios han encontrado esta crítica útil