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Dos más uno... igual a dos (1977)

Dos más uno... igual a dos
Trailer
5,0
31
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Sinopsis
Burt Reynolds y Kris Kristofferson son Billy Clyde Puckett y Shake Tiller, dos jugadores de fútbol que comparten el amor por el deporte, el éxito y el equipo, además de la novia, Barbara Jane Bookman (Jill Clayburg), la atractiva hija del presidente del club. Numerosas parodias acerca del mundo del fútbol americano, la competición y sus entresijos. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Semi-Tough
Duración
108 min.
Guion
Walter Bernstein, Ring Lardner Jr. (Novela: Dan Jenkins)
Música
Jerry Fielding
Fotografía
Charles Rosher Jr.
Productora
Charley Associates
Género
Comedia Romance Deporte Fútbol americano
2
2+1=aburrimiento
Esta película tiene un montón de gracietas absurdas metidas en los diálogos (sobre todo al principio), pero que sólo consiguen sacarte una sonrisa a medias. Los protagonistas son demasiado serios y no se llega a conseguir el climax cómico necesario. Tampoco tiene acción, ni una historia truculenta, por lo que cansa y aburre. Parte del supuesto humor se compone de situaciones que en los 70 eran ridículas para un adulto, pero que hoy en día, con las convenciones sociales más relajadas, carecen de gracia.

El mundo del futbol americano no centraliza la película (sólo al final toma algo de protagonismo). Es más una historia de dos amigos que compiten por la misma chica, pero sin hacer mucho esfuerzo por conseguirla, la verdad sea dicha. Puestos a hacer chistes, ¿no se les ocurrió uno tan evidente como jugar con el 'touch down'?

Aburre hasta el hastío y se hace pesada.
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
“Escoges lo que recibes. Si sucedió, tú lo escogiste”
“El quintaesencial escritor de Sports Illustrated”, fue la frase con la que Larry King se refirió un día a Dan Jenkins… y hubo bastantes más personas que así lo creían. Pero Jenkins dejó un día de escribir en la revista porque quería dedicarse a las novelas y fue así como, en 1972, publicó su primer título “Semi-tough”, la cual tenía como tema central el fútbol americano y pronto interesó a los productores hollywoodenses.

Pero al serle dada para su adaptación a Walter Bernstein y a Ring Lardner Jr. (este último sin crédito en el filme), dos renombrados guionistas bastante críticos con la sociedad estadounidense, el libro de Jenkins perdió un poco su rumbo cuando algunos elementos fueron transformados en una parodia contra los seminarios de 'couching' que estaban en boga, y más sutilmente, contra las nuevas religiones que comenzaban a proliferar, temas para los que serviría de ejemplo satírico el acogido trabajo grupal de Werner Erhard, quien, al tiempo que ganaba admiradores, también adquiría un buen número de punzantes críticos.

El director, Michael Ritchie, convierte su comedia en un triángulo amoroso entre dos buenos amigos futbolistas y la hija del presidente del equipo del que ellos hacen parte, y el conflicto, muy sutil, que se va generando entre ellos, será el que dé espacio para acceder al cuestionado seminario que, más cercano me resulta con aquellas iglesias cristianas que abusan de la credibilidad para recrear y generar contorsiones, desmayos y toda suerte de histerias entre sus sugestionables adeptos.

Hay algunos diálogos muy afilados, otros con algo de picardía y anticonvencionalismos, pero a la dirección de Ritchie le faltó algo de tono y vitalidad, y el filme no logra que nos compenetremos suficientemente en su primera mitad, aunque a su favor cuenta con una de las más atinadas interpretaciones del trío protagonista: Jill Clayburgh (Barbara Jane) resulta muy grata esmerándose por consolidar el fuerte lazo que la une a sus entrañables, y por mucho tiempo, platónicos amigos. Burt Reynolds (Billy Clyde, un nombre bastante outsider) es el astuto rompe-obstáculos que se resiste, muy sutilmente, a perder al ser que más ama. Y Kris Kristofferson, como ‘Shake’ Tiller, el hombre empeñado en hacer lo correcto en los momentos más trascendentales de su vida.

Durante el seminario (identificado como B.E.A.T. en la película), el facilitador hace referencia al propósito de ‘captar’ algo que él nunca define y como refuerzo se cita una frase que dice “O captas la vida o no la captas… si no la captas, ella te captará a ti”. Esto ¿alude a B.C. a S.T. a B.J., o a todos nosotros? Con este asunto, se pone una nota de interés sobre la historia que eleva positivamente su tono, pues vale la pena pensarlo y quizás suscite más de una interpretación.

Ritchie rinde también homenaje al recordado actor y cantante, Gene Autry (cuando cumplía 70 años), del cual nos dejará oír varias de sus canciones; ilustrará una escena con posters de sus muchos westerns; y hasta citará la frase por la que más se le recuerda: “¿Cómo me conoces tanto si soy un extraño para mi?”.

A “DOS MÁS UNO… IGUAL A DOS”, le faltó una pizca de sal y pimienta para ser una brillante comedia, pero unos cuantos momentos gratos justifican el haberla visto.

Título para Latinoamérica: “EL, ELLA Y ÉL”
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil