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Nico, 1988 (2017)

Nico, 1988
Trailer
6,2
159
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Sinopsis
Una road movie dedicada a los últimos años de Christa Päffgen, alias “Nico”, musa de Warhol y cantante de The Velvet Underground. Nico vivió una segunda vida cuando empezó su carrera en solitario. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Italia Italia
Título original:
Nico, 1988
Duración
93 min.
Estreno
3 de agosto de 2018
Guion
Susanna Nicchiarelli
Música
Gatto Ciliegia Contro il Grande Freddo
Fotografía
Crystel Fournier
Productora
Coproducción Italia-Bélgica; Vivo Film / RAI / Tarantula / Amer / BE TV / Centre du Cinéma et de l'Audiovisuel de la Fédération Wallonie-Bruxelles / Eurimages / Programme MEDIA de la Communauté Européenne / VOO
Género
Drama Biográfico Música
7
Crítica de Nico, 1988
Puntuación: 7,5

Cronológicamente, Nico 1988 viaja a lo largo de la mítica vida de Christa Päffgen (Nico). Se inicia en la niñez, en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Continua en la adolescencia, con 16 años es una top model e icono publicitario en París. Sobre esta época, Nico comenta con ironía, el hambre padecido de niña por culpa de la guerra, para luego posteriormente, seguir en la misma situación al estar obligada a ponerse a dieta para ejercer como modelo.

Se nos narra la relación con Alain Delon, quien nunca reconoció al hijo que tuvieron juntos: Ari. Posteriormente, su aparición en la escena underground de Nueva York de los años 60 como “Chelsea Girl“. Se trata del nombre del Álbum en el que Nico debutó como solista, además de ser el título de la película de Andy Warhol realizada en 1966 donde ella es la protagonista. Luego, la carrera como cantante solista. Después en los años setenta su regreso a París donde tuvo una prolífica relación artística con el cineasta underground Philippe Garrel. Para finalizar con su abundante consumo de heroína y su muerte en Ibiza tras sufrir un ataque al corazón durante un paseo en bicicleta junto a su hijo.

La directora Susanna Nicchiarelli eligió filmar los dos últimos años de vida Nico. Aquellos sobre su última gira en minibús por Europa durante la Guerra Fría, siempre acompañada por una buena dosis de heroína y de una grabadora portátil con la que intenta capturar el sonido de sus recuerdos de una Berlín ardiendo por los bombardeos, el sonido final de la guerra o como ella misma define, “el sonido de la derrota”.

Susanna Nicchiarelli va descubriendo uno a uno todos los traumas de Christa Päffgen (Nico), como huellas del pasado, que inevitablemente forjarán la personalidad de la artista. Introvertida, con una obsesión por la decadencia y la destrucción. La heroína, como algo natural, forma parte de su vida cotidiana.

Su adicción a las drogas y el riesgo constante de suicidio de su hijo Ari, cohabitan con el trauma de una guerra que se llevó a su padre, con los recuerdos de una infancia rodeada de escombros, y con el ruido ensordecedor de los aviones sobrevolando una ciudad desolada y destruida.

El personaje de Nico es interpretado de forma magistral por la actriz danesa Trine Dyrholm. A pesar de que la apariencia física de la actriz está alejada de la verdadera Nico, no es obstáculo alguno para que el espectador se crea el personaje, debido a que Dyrholm sabe cómo crear un impresionante retrato para amoldarse a las características de su personaje tanto en los gestos como en la modulación de su voz. Nico desarrolló un estilo musical peculiar y oscuro, acompañado por su voz grave y armoniosa.

La actriz muestra a la perfección los gestos de una cara desgastada, la sombría mirada de unos ojos azules abiertos como si estuvieran forzados, sin ningún tipo de alegría ni ganas de vivir. Una inmensa Trine Dyrholm cuyo cuerpo y voz se ponen al servicio de una contundente actuación que recuerda y revive los estados de ánimo y los sentimientos de la verdadera Nico .

Los personajes secundarios son tratados de modo casi minimalista. Tanto el personaje de la violinista, interpretado por la magnífica actriz Anamaria Marinca (“4 meses, 3 semanas, 2 días”), que se fija en compañeros sentimentales equivocados, como el manager de la gira (John Gordon Sinclair) que oculta sus sentimientos hasta que es demasiado tarde, están poco desarrollados.

Las canciones están muy bien dosificadas a lo largo del metraje. Todas ellas cantadas por Dyrholm con virtuosismo, mucho entusiasmo y brillantez. Gracias a las letras de las canciones adquirimos un mayor conocimiento de la psique de la cantante así como también conocemos los profundos sentimientos de amor hacía su hijo.

Algunos números musicales son insólitos e incluso ponen la piel de gallina. En particular, el concierto ilegal de Nico y su banda detrás del telón de acero, en la antigua Checoslovaquia, en Praga. Los jóvenes organizadores arriesgan sus vidas para realizar el concierto donde está presente la represión.

Uno de los momentos claves de Nico 1988, es cuando la cantante y su séquito salen de Praga y se cruzan con un grupo de personas que celebran el Día de Todos los Santos (Dušičky). Nico siempre, en todo momento, ha tenido muy presente en vida a la muerte, incluso a llegado a jugar con ella. Algo que seguramente aprendió de sus electrizantes encuentros con Jim Morrison, muerto precozmente a los 27 años, muy posiblemente (no se le llegó a realizar autopsia) de sobredosis de heroína.

Un biopic musical muy emotivo, lleno de sexo, drogas y rock and roll, donde se retrata la apasionante vida, siempre al límite, de una mujer única, que además de haber sido musa de artistas de la talla de Andy Warhol o Philippe Garrel, ha influido en multitud de bandas y artistas como Leonard Cohen, Patti Smith o Marcus Reeves. The Cult hizo su particular homenaje creando la canción “Nico” incluido en el álbum “Beyong good and evil”.

No puedes dejar escapar los créditos finales con una emocionante versión de “Big Japan” en la voz de Trine Dyrholm, clásico de la música pop de los años 80 del grupo Alphaville.

https://cinemagavia.es/nico-1988-pelicula-critica/
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9 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Los 80'
Interesante película biográfica la de "Nico, 1988". Resaltar de este largometraje, sobre todo dos aspectos. El primero, la excelente interpretación de Trine Dyrholm, sin duda para quitarse el sombrero. Me alegro de haberla visto en versión original ya que se aprecia la soberbia presencia de su voz a lo largo de todo el film, con un parecido (el de la voz) asombroso a la estrella del rock que interpreta, Nico. Aunque su parecido físico no es muy similar, pero su presencia en escena elimina cualquier duda sobre este aspecto. Un personaje áspero, difícil de soportar, pero con el paso de los minutos el espectador se va encariñando, quizá por un presente donde la carga del pasado es bastante considerable , por no decir, definitivo.
La otra maravilla es su banda sonora. Por lo que considero que verla desde una sala comercial es más que aconsejable por la calidad del sonido de estas salas. Aunque los temas de esta cantante no son de lo más relevantes de los años 80, sí pone el acento en el decaimiento de estas figuras del rock y su entorno. El film se aproxima de forma correcta a la década de la historia, incluso el color es bastante parecido al cine europeo de aquella época. Sin duda, una forma nostálgica para introducirte en el tema, la historia y en sus años.
El final del film me ha sorprendido, no por el desenlace que es bien conocido, si no porque llega demasiado pronto, sin esperarlo y te deja con ganas de ver algo más. Aunque como se explica una vez finalizada la obra, las fuentes de las que dispone el director son las de uno de sus protagonistas y finaliza cuando termina su relación.
En definitiva, una mujer que perdida toda esperanza de lo que le puede deparar la vida, se apoya en lo único que le queda, que es su música (sus sueños) y el poder estar con su único hijo. Todo lo demás es superfluo y sin sentido para ella, con una adicción a las drogas más que significativo, intentando sobrevivir en ese infierno en que se ha convertido su vida.
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