arrow

Grupo salvaje (1969)

Grupo salvaje
Trailer
8,0
23.854
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Un grupo de veteranos atracadores de bancos que viven al margen de la ley y que actúan en la frontera entre los Estados Unidos y México, se ven acorralados a la vez por unos cazadores de recompensas y por el ejército mexicano. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Wild Bunch
Duración
145 min.
Guion
Walon Green, Sam Peckinpah
Música
Jerry Fielding
Fotografía
Lucien Ballard
Productora
Warner Bros. Pictures
Género
Western Robos & Atracos
"Uno de los mejores westerns de todos los tiempos"
[Diario El Mundo]
"Una película mítica y de importancia capital (...) una obra maestra de indecible amargura, de inolvidable lirismo"
[Diario El País]
10
Pike, Pike...
La coherencia interna del cine de Sam Peckinpah es algo que esta fuera de toda duda, y en este sentido “Grupo salvaje” es un film que es a la vez compendio y resumen de una forma de entender la vida, regida por unos códigos no escritos pero con una fuerte carga ética y moral. Considerado como uno de los primeros westerns crepusculares de la historia, en “Grupo salvaje” los límites entre el bien y el mal se difuminan, aunque Peckinpah no deja lugar a dudas respecto a sus preferencias personales, decantándose con meridiana nitidez por los forajidos que encabeza Bishop (Holden), en contraposición al grupo de los facinerosos caza recompensas que dirige Thornton (Ryan), viejo amigo y compañero de fechorías de Bishop, que busca conseguir con su captura su indulto total después de salir de la cárcel. Film que nos habla de desarraigo, honor, dignidad y amistad traicionada, sus protagonistas son hombres cuyo tiempo se ha acabado, que no tienen ni lugar ni futuro en el nuevo mundo que viene. El viejo, el suyo, se desmorona a su alrededor y solo les queda como única salida valida unirse para ir puntualmente a la cita con su destino.
El impecable guión de W. Green y el propio Peckinpah, el soberbio montaje de L. Lombardo, la extraordinaria fotografía de L. Ballard, la hermosa partitura de J. Fielding y unas interpretaciones sensacionales de los protagonistas y de esta galería de secundarios de lujo que formaban parte del universo de Peckinpah, todo bajo el control de un director en plena madurez creativa, contribuyen a hacer de “Grupo salvaje” no solo uno de los mejores westerns de la historia, sino una obra maestra absoluta de imperecedera huella en la historia de lo que hemos venido en llamar el “Séptimo arte”.
[Leer más +]
171 de 194 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
La matanza de Texas
En la escena en la que el grupo de bandidos llega al pueblo natal de Ángel, uno de los viejos del lugar manifiesta: “Todos soñamos con volver a ser niños, incluso los peores; tal vez los peores más que nadie”. The wild bunch es una película llena de figurantes infantiles. Los niños conviven con los adultos. Participan, a su manera, de la vida adulta: empujan a un par de escorpiones contra un ejército de hormigas y después les prenden fuego, acompañan al desfile del ejército de salvación con risas y brincos, juegan a dispararse con el dedo índice extendido, corren tras el vehículo que arrastra a Ángel por el suelo y alguno monta en su espalda. ¡Pero si un bebé es amamantado por una madre cuyo pecho casi está tapado por una canana! Los niños se suman a la violencia porque la han mamado. Y la asumen como un juego.

Pike, Thorton, Sykes… son viejos cansados de la vida. Fueron niños que aprendieron que la vida no es un juego. Y son salvajes y violentos, no pueden ser de otra forma, no han recibido otra educación. La acción de The wild bunch se enclava en la revolución mejicana, en una lucha de humildes hormigas contra un poderoso alacrán. El pesimismo y la esperanza se dan la mano.

Sam Peckinpah, guionista y director, creó una película de violencia exacerbada, muy elaborada gráficamente, muy vívida, al ras de los personajes. Pero la opción de Peckinpah por mostrar el horror de las armas es determinante. The wild bunch se abre con una cruenta matanza sin sentido y se cierra con otra, igual de sangrienta, pero totalmente justificada: del enfrentamiento de Pike y compañía a Mapache y sus acólitos no cabe otro desenlace. Sus caducas vidas, historiales de excesos, claman a gritos un final que se salga de la regla. Cansados de la vida, con la imposibilidad de recuperar la inocencia, pero deseosos de terminar a lo grande, de ser recordados, de cambiar el mundo, a mejor… Buscan su final, pero solo saben matar.
[Leer más +]
103 de 115 usuarios han encontrado esta crítica útil