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Morning Glory (2010)

Sinopsis
Cuando la joven Becky Fuller (Rachel McAdams), una enérgica productora de TV, es despedida de su trabajo en Nueva Jersey, su vida profesional se hace tan sombría como su vida sentimental. Su siguiente trabajo, en una gran cadena neoyorquina, consistirá en sacar a flote un magazine matinal de segunda; para ello contrata a Mike Pomeroy (Harrison Ford), un famoso periodista de televisión caído en el olvido, para que presente el programa con Colleen Peck (Diane Keaton), una veterana cascarrabias. (FILMAFFINITY)
Director
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Morning Glory
Duración
102 min.
Estreno
21 de enero de 2011
Guion
Aline Brosh McKenna
Música
David Arnold
Fotografía
Alwin H. Kuchler
Productora
Paramount Pictures / Bad Robot
Género
Comedia Periodismo Televisión Trabajo/empleo Comedia romántica
7
El ataque de la mujer Noticia
¿Mala? Pues señores, da el pego.
Frenético mundo el de la noticia. Una gloria de la información que no quiere verse relegado a segundos puestos de audiencia y que se niega a colaborar es el centro de la trama; ese tipo es un borde, es Harrison Ford, es un matafaisanes y además usa calcetines imposibles. Al mismo tiempo es la esperanza de la nueva productora, una joven dinámica dispuesta a salvar su programa a base de trabajo incansable. Ella usa unas braguitas preciosas.

- El trazado de la historia es muy efectivo, la sonrisa de ella logra transmitir sus ilusiones y el gesto de H. Ford representa muy bien la vieja gloria que está hasta los mismísimos de todo porque su silla, la que debería ser su silla, la ocupa otro tío.

- Los sentimientos calan en el agradecido espectador que supongo dejará las palomitas a un lado para sonreír en algún momento y en otros disimular algún temblor de tontorrona emoción. Pues claro que sí.

- Ritmo a mil por hora para afirmar que hay personas en el mundo que se dedican exclusivamente a su trabajo y de ahí no salen. Y es verdad, eso es así. No sé si es bueno, malo o regular, pero es así. Para ellos no suponen sacrificios porque aman el trabajo pero inconscientemente pueden dañar a los seres que les rodean. Digo pueden porque si alguien aprecia a otra persona, debe respetar que ame su trabajo. Todo esto está descrito con efectividad. Puede parecer que la incursión romántica estropee el ritmo de la película pero sinceramente no creo que sea así porque está hábilmente expuesta. Se hace complementaria dentro del tema laboral sin descomponer la acción.

- Personajes con carácter en una exacta ambientación. No hay más. Creo que en conjunto todos debieron sentirse muy satisfechos con los resultados de su trabajo. Excelentes todos. Diane como siempre, de hecho sus papeles siempre tienen el mismo cariz. Jeff Goldblum, genial, su seriedad y buen hacer aporta el resto de credibilidad. Una buena película. Sin más.
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39 de 44 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Las mañanas edulcoradas
Detrás de las cámaras que retransmiten los programas de televisión se esconce un mundo frenético y caótico que los espectadores ignoramos mientras nos sentamos frente a la pantalla del televisor. He visto pocas películas que se centren en ese mundillo, el mejor retrato televisivo lo he visto justamente en la pequeña pantalla, en la serie Studio 60 escrita por el célebre Aaron Sorkin y que desgraciadamente tan sólo contó con una temporada. Por eso me llamó la atención Morning Glory, por el tema, por su atractivo reparto y porque estaba producida por J.J. Abrams, que ha demostrado de sobra que de televisión sabe y mucho. Pero lo que me he encontrado no ha cumplido con las expectativas que me había creado con dichos ingredientes.

Morning Glory recuerda bastante a El diablo viste de Prada, no por casualidad, la guionista es la misma. Rachel McAdams interpreta el mismo personaje que Anne Hathaway, una joven entusiasta que es incapaz de mantener una vida sentimental sólida por su adicción al trabajo y que tiene que lidiar con jefes y compañeros de trabajo inflexibles, en este caso, por estar hastiados de una profesión que con los años acaba quemando. Pero si en la película de Meryl Streep se compensaba bastante bien la sensiblería con ironía y mala baba, en Morning Glory la balanza tira más por las buenas intenciones y por el humor blanco que dibuja sonrisas en vez de carcajadas, aunque de vez en cuando suelte algunos chispazos de socarronería sobre el mundo de la televisión, aunque no son suficientes para levantar la película de su condición de simple y fugaz entretenimiento.

La película le pertenece a Rachel McAdams, que está tan encantadora como siempre aunque a veces resulte demasiado pizpireta. Harrison Ford hace un papel que parece un símil de su situación actual, un veterano que no encuentra su sitio en la actual parrilla televisiva, por lo que se tiene que conformar con trabajos que están por debajo de lo que fue en su mejor momento. Y con Diane Keaton pasa lo mismo, pues le va ni que pintado el papel de una vieja gloria obligada a adaptarse a los nuevos tiempos si quiere seguir en boga, aunque tenga que hacer el ridículo de vez en cuando. Patrick Wilson es el interés romántico del personaje de McAdams, protagoniza una subtrama romántica que no capta más atención de la necesaria pero que es totalmente innecesaria.

(Sigue en Spoiler sin destripamientos)
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25 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil