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El halcón del mar (1940)

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Sinopsis
Clásico del género de piratas. A un corsario inglés (Errol Flynn) la reina Isabel I Tudor (1558-1603) le concede patente de corso para abordar la flota española y atacar y saquear sus ciudades en el Nuevo Mundo. Las autoridades españolas elaboran un plan para acabar con el temido pirata. El maestro Curtiz deja su sello con una perfecta narración y espectaculares batallas navales. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Sea Hawk
Duración
109 min.
Guion
Howard Koch, Seton I. Miller
Música
Erich Wolfgang Korngold
Fotografía
Sol Polito (B&W)
Productora
Warner Bros.
Género
Aventuras Siglo XVI Aventuras marinas Piratas Capa y espada
7
Dios salve a la reina
“…Cuando ese día llegue nos sentaremos aquí y miraremos detenidamente el mapa, que no volverá a ser el mapa del mundo será solo España.”

Con esta frase comienza “El Halcón del Mar”, una excelente película de aventuras, paradigma del llamado “cine de piratas” en el que la estrella indiscutible es sin duda Errol Flynn. Nos encontramos ante una película que busca (o buscaba) dos objetivos: el primero refrescar el cine de aventuras y ensalzar la figura de Errol Flynn; el segundo tiene tintes mas políticos, en plena Segunda Guerra Mundial y tras la Guerra Civil Española, la propaganda americana contra España fue realmente feroz. El Halcón del Mar no es más que otra muestra de ello.

Felipe II, toda su corte y los soldados españoles son puestos como unos personajes autoritarios, cerrados y que rechazan el dialogo. Además de recibir brutales palizas y humillaciones durante todo el film, dejando a España, el Imperio Español y toda la cultura a la altura del betún.

A pesar de que la forma de mostrar a la reina Isabel I es bastante dudosa, el film pretende ensalzar y sobre todo justificar los actos de piratería llevados a cabos por los ingleses contra la flota española durante todo el S.XVI. No solo justifica estos hechos sino que además nos muestra a los piratas como unas personas benevolentes que no hacen prisioneros, cenan con sus enemigos derrotados y por supuesto son patrióticos a ultranza.

Estos hechos no quitan que nos encontremos ante uno de los mayores y mejores filmes de aventuras que se hayan rodado jamás, sirviendo como ejemplo para futuras producciones. El Halcón del Mar no es mas que el resultado de la magnifica industria de aventuras del Hollywood de 1930/1940 y el dolido espíritu ingles ante las humillantes derrotas sufridas en la II Guerra Mundial. Un curioso modo de politizar el cine de aventuras.
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26 de 27 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Licencia para saquear (Thorpe, Geoffrey Thorpe)
Si les diera uno mucho crédito a ésta y al resto de pelis de piratas que se rodaron en su época, acabaría tomando por inverosímiles cuentos de viejas a los libros de historia y sería incapaz de comprender cómo pudieron los españoles conquistar y mantener bajo su control, durante más de 300 años, un territorio que, trasladado al Viejo Continente, sería el comprendido entre Estocolmo y el Cabo de Buena Esperanza. Ineptos, crueles y traidores, son un compendio de las bajezas más innobles del ser humano, empezando por su rey Felipe II, a quien sólo le falta, en el breve y sombrío retrato que aquí se ofrece de él, un melindroso minino blanco arrellanado en su regazo a quien ir acariciando voluptuosamente entre perfidia y perfidia: España, la Spectra del siglo XVI. Frente a ellos, Thorpe, Geoffrey Thorpe, esa prefiguración de 007, con licencia para saquear y al servicio de Su Majestad, que aquí no actúa solo, sino en compañía de sus fieles y dicharacheros camaradas, la perfecta encarnación de los más altos ideales, infatigables servidores de una reina que es un prodigio de ingenio y socarronería y que pretende convertir a Inglaterra (¡precisamente a Inglaterra!) en la guía insomne de los pueblos de la Tierra hacia la paz. la concordia y la libertad. Qué bonito. Le entran a uno ganas de pedir asilo político en Gibraltar.

Menos mal que esto sólo es cine y que es posible informarse acerca de aquella época y de las salvajadas de los auténticos corsarios en miles de fuentes a cual más fiable y rigurosa, porque la verdad es que como instrumentos pedagógicos dejan mucho que desear. Lo que sí educaron, y con creces, ésta y muchas otras pelis como ella, fue la pasión por el cine de muchos de nosotros. Y lo más curioso del caso es que cuando uno la revisa con ojos de adulto y no de niño, no le resulta nada extraño que así fuera: es un derroche, con sus 70 años a cuestas, de vivacidad, frescura y agilidad narrativa, uno de los espectáculos más completos y disfrutables del memorable cine de aventuras parido por la factoria Warner por aquellos años.

“El halcón del mar” no es, de hecho y pese a sus distintas líneas argumentales, sino una versión perfeccionada de “Capitán Blood”, la peli que 5 años atrás había lanzado a Errol Flynn al estrellato. Basadas ambas en sendas obras de Rafael Sabatini, las dos comparten la vigorosa dirección de Curtiz, el protagonismo de Flynn y la vibrante música de Korngold. No está Olivia de Havilland, sustituida por la sosainas de Brenda Marshall, pero sí los figurantes habituales en las pelis de Flynn, como el gigantón Alan Hale o la entrañable Una O’Connor en su eterno rol de iracunda dama de compañía. Y quién mejor para tomar el relevo de Basil Rathbone que su compañero de fechorías en “Robín de los Bosques”, un Claude Rains en su salsa como ese melifluo y maquinador embajador español que oculta sus pérfidas intrigas bajo el imponente tupé que corona su cabeza, fuente de inspiración, sospecho, del mismísimo Gene Vincent.
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16 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil