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Conserje a su medida (1993)

Conserje a su medida
Trailer
4,8
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Sinopsis
Doug es el conserje de un hotel de lujo, capaz de proporcionar cualquier cosa que los clientes deseen. Durante años ha ahorrado hasta el último dólar con el fin de lograr su gran sueño: adquirir un antiguo edificio y convertirlo en un gran hotel. Para ello necesita la ayuda de contactos de Hannover, un "tiburón" de las finanzas, de cuya chica se ha enamorado. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
For Love or Money
Duración
96 min.
Guion
Lawrence Konner, Mark Rosenthal
Música
Bruce Broughton
Fotografía
Oliver Wood
Productora
Universal Pictures
Género
Comedia Bolsa & Negocios Comedia romántica
"Entretenida comedia de enredo"
[Diario El País]
6
Simpática comedia
Doug (Michael J. Fox) es el conserje de un lujoso hotel de Nueva York (el Bradbury). Es el genio de la lámpara que cumple todos los deseos de los exigentes y acaudalados clientes, por muy imposibles que éstos parezcan (entradas para cualquier espectáculo deportivo o musical, una mesa en el mejor restaurante de la ciudad, etc.). Irónicamente, él no tiene lo que desea. ¿Y qué desea? Pues su propio hotel (para lo que ahorra todo lo que gana) y la chica de sus sueños (Gabrielle Anwar).

Divertida y entretenida comedia de principios de los 90 en la que destaca el buen hacer del reparto, encabezado por un simpático y divertido Michael J. Fox que consigue una identificación plena del espectador con su personaje. Una guapísima Gabrielle Anwar interpreta a la chica por la que suspira el protagonista, mientras que Anthony Higgins interpreta al millonario Christian Hanover.

Merece la pena mencionar a los secundarios, sobre todo a Fyvush Finkel (Milton), Udo Kier (Himmelman) y Saverio Guerra, que interpretan a los compañeros de trabajo de Doug en el hotel. Estos personajes protagonizan algunos de los momentos más divertidos de la película, siendo precisamente uno de los mayores peros del film la sensación que queda de que estos personajes quedan algo desaprovechados, podrían haber dado más de sí.

También es muy destacable la banda sonora, con canciones como "I could love a man (who uses his head)", "In your eyes" o "If I had you".

Funciona como comedia ya que tiene unos cuantos momentos bastante divertidos, además de que el personaje de Michael J. Fox suelta algunas frases muy ingeniosas durante el metraje.

En definitiva, un claro ejemplo de comedia sin ninguna pretensión, que no es una obra maestra, pero que entretiene y divierte, resultando simpática y entrañable.
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13 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
En las películas de los noventa todo era posible...
O nada parecía descabellado. Que por ejemplo Michelle Pfeiffer anunciara bañeras o que el perpetuo inquilino del ático, mafioso, le tuviera estima a un botones, perdón, conserje, y que cuyos amigos le tomaran el pelo, fingiendo que lo iban a matar.

O que en un hotel de lujo como aquel trabajara un tipo que aún le confeccionara encargos extravagantes a clientes de los años sesenta, o que a la hora de limpiar, tuviera en una aspiradora en la que rezaba Hoover (eso me ha matado) su herramienta más fiel.

Y sobre todo está la chica guapa a la que el humilde pero simpático protagonista le había echado el ojo previamente, pero que está, como no, con un tipo rico, apuesto y con clase, todo sea dicho de paso, que precisamente echa mano de nuestro protagonista para ser su recadero personal, con una promesa a la vista, de que este le financie un hotel particular. Nuestro chico obviamente se desvive, viéndose envuelto en bastantes peripecias, -algunas de ellas muy divertidas,- para complacer al boss, en lo que hay un esperado pero natural y creíble acercamiento de nuestro prota a la chica del susodicho. Lo bueno que tienen (algunas de) estas películas es que el devenir de las circunstancias es predecible desde una vista genérica pero son sucesos sólidos.

Pues bien, entre risa y risa tenemos un incipiente desenlace que se acerca y que está condicionado por el conocido dilema de recoger la recompensa por todos los servicios prestados, o de hacer un salto de cabeza practicamente suicida e ir a por todas por la chica que te gusta. Aún resultando triunfal la declaración, en cualquiera de los casos, todo no se podría tener, o el amor, o la prosperidad.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil