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Vive hoy para mañana (1948)

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Sinopsis
Basada en la novela "The Mills of God", de Ernst Lothar, en el film se analiza el comportamiento de Calvin Cooke, un juez con fama de implacable que descubre que su esposa padece una enfermedad terminal. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
An Act of Murder
Duración
91 min.
Guion
Michael Blankfort, Robert Thoeren (Novela: Ernst Lothar)
Música
Daniele Amfitheatrof
Fotografía
Hal Mohr (B&W)
Productora
Universal International Pictures (UI)
Género
Drama Crimen Enfermedad Drama judicial
9
“Un hombre puede ser legalmente culpable y moralmente inocente”
¿Puede un hombre ser un marido maravilloso y un padre afectuoso… y actuar luego como un juez implacable que no ve seres humanos en los sindicados, ni le importan sus nombres ni sus sentimientos?

¿Puede un hombre intentar suicidarse junto a su esposa -sin el consentimiento de ésta- y ser declarado inocente?

¿Puede un hombre ser legalmente inocente y, al mismo tiempo, ser moralmente culpable o viceversa?

Respuestas muy precisas a estas y otras preguntas, las vamos a encontrar en “VIVE HOY PARA MAÑANA”, una estupenda película con la que, el director Michael Gordon, vuelve a demostrar que su talento y su entendimiento humano tienen un cierto aroma a perennidad, y siento que debería apreciarse y analizarse en las facultades de Derecho, pues, su vigencia permanece intacta más de medio siglo después de haber sido realizada.

¡Cuán lamentable resulta que, todavía hoy en pleno siglo XXI, haya jueces blancos que se satisfacen condenando a los sindicados negros, los fascistoides a los judíos y a los homosexuales, las mujeres a los hombres… y los jueces de moral más cuestionable, hundiendo a quienes defienden la verdad y la justicia! Sin duda, una de las mayores vergüenzas que todavía corroen a nuestra sociedad, es que la aplicación de la ley no consiga estar excluida de los más necios y atrasados prejuicios que la convierten en tiranía.

Magnífica la lección que Gordon nos ofrece con esta historia que, muy lúcidamente, toma a un renombrado juez como la suerte de hombre que debe sufrir en carne propia lo que muchos otros han padecido, para demostrar las marcadas diferencias que pueden presentarse entre el punto de vista legal y la conciencia humana.

Quizás haya sido esta la primera vez que una película se ocupa tan abiertamente de poner en cuestión el tema de la eutanasia, logrando dejar abierta la puerta del derecho a la autodeterminación. La historia parte del libro de Ernst Lothar “Die Mühle der Gerechtigkeit” (El Molino de la Justicia) (1935), llevado a guion por Michael Blankfort y Robert Thoeren, y como es común en el cine de Michael Gordon, una precisa ambientación, una encomiable fotografía y una alta calificación en la dirección de actores, aseguran que la historia nos atrape de principio a fin con un drama del más alto significado.

Fredric March, impecable en su rol del juez Calvin Cooke, teniendo que aprender a marchas forzadas lo que se negó a entender a lo largo de su vida. Florence Eldridge, admirable como la esposa víctima de un cáncer terminal, aspirando a dejar en orden las vidas de los seres que más ama. Y Edmond O’Brien (como David Douglas), el abogado que no cejará en su creencia de que las motivaciones deben ser siempre tomadas en cuenta.

“VIVE HOY PARA MAÑANA”, es un filme indispensable.

Título para Latinoamérica: “PIEDAD CRIMINAL”
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