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El piel roja (1951)

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Sinopsis
Para construir un fuerte en territorio sioux, el ejército pide ayuda al explorador Jim Bridger, pero éste alega que es una violación del tratado firmado con los pieles rojas. A Bridger se le plantea entonces un dilema: permanecer con los de su raza o ser fiel a sus sentimientos y luchar junto a los indios de Nube Roja. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Tomahawk
Duración
82 min.
Guion
Silvia Richards, Maurice Geraghty
Música
Hans J. Salter
Fotografía
Charles P. Boyle
Productora
Universal International Pictures (UI)
Género
Western
6
No es un gran western, pero es agradable e interesante al reflejar el maltrato del hombre blanco a los "indios"
"- Jefe indio: Tendré que enseñar a mi gente a cambiar el modo de vida que siempre ha tenido y a que vivan como los blancos. Pero el hombre blanco no nos da tiempo, va demasiado deprisa".

Vistas nada menos que tres veces, en las dos primeras no variaron apenas mis comentarios sobre ella. Más o menos decía:

"Rutinario film realizado por el ilustre artesano George Sherman.
Resulta entretenido, más por su falta de pretensiones que por otra cosa.
Es simpática y amena.
Se olvida a los dos minutos de verla".

"Aceptable western, aunque bastante menor. Es pura serie B. Y al decir esto, quiero decir que sus propuestas son dignas pero, la plasmación en imágenes, un tanto escasa.
Se olvida con suma facilidad pues no tiene nada destacable.
Es una peliculilla, que si bien no molesta, tampoco agrada en demasía".

Bueno, pues vista por tercera vez, hace bien poco, en televisión, he de comentar que lo de que se olvida fácilmente es cierto, pero no tanto en cuanto no agrade en demasía. Bueno, en demasía quizás no, pero es agradable su visión al ser en todo momento entretenida y disfrutable, sobre todo si eres fan del western, de otro modo quizás sea poca cosa.
Pero las escenas de acción están bien rodadas por George Sherman, uno de los mejores artesanos del Hollywood dorado, no en vano trabajaba a destajo y logró algunas pelis meritorias. Siempre contaba con estimables intérpretes y lograba dinamizar las historias con las que contaba.
En esta ocasión, lo mismo.
A comentar dos cosas, una que el más tarde estrella Rock Hudson no hace aquí de indio. Lo he leído en no pocos medios: blogs, páginas webs... y no es cierto. Se trata de un soldado que habla con la patrulla comandada por el teniente sanguinario interpretado por Álex Nichols, poco antes de que este, por su cuenta y riesgo pelee sin tener órdenes para ello con un grupo de indios que le tienden una emboscada.
Y lo segundo a comentar, pero al hilo de esto mismo, decir que resulta curioso el ver esta escena con Nichols y Hudson frente a frente, contemplando que Nichols en ese momento era un proyecto de estrella y Hudson un desconocido que comenzaba por aquél entonces a trabajar en el cine. Luego no pudieron tener suerte más dispar en el mundo del cine. Uno, Nichols, acabó en Europa haciendo westerns de serie C o D y Hudson... pues eso, triunfando (sí, en el cine, en su vida personal también pasó a la historia, pero por otros motivos que aquí no creo procedente comentar.

https://filmsencajatonta.blogspot.com
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Aire clásico.
"El piel roja" es el título con el que se estrenó en España y con el que se distribuye (en algunas ocasiones también se usa el título "Piel Roja") la película de George Sherman de título original "Tomahawk". Sherman fue un director de la época clásica, productor asimismo, conocido principalmente por los westerns, las pelis del oeste o "de vaqueros", como decíamos antes popularmente, de factura clásica que rodó durante mas de dos décadas, alternando con obras de otros géneros, como de aventuras o policiacos. El caso es que me la ví hace un tiempo, dejándome una buena impresión por su aire académico en su forma de rodar, por su historia interesante y bien desarrollada, inspirada algo lejanamente en un hecho histórico, por cierto, por su fotografía, sus paisajes, su música, sus actores y, entre los actores, una Yvonne De Carlo esplendorosa, una de las actrices, para mi, mas impresionantes y de belleza mas subyugante de la historia del cine, no es de extrañar que durante esos años fuese llamada "La Reina del Technicolor", por lo que realzaba su encanto ese proceso de fotografía cinematográfica. Esta película se encuadra dentro del denominado western "pro-indio", surgido precisamente en aquel tiempo, en el cual las historias que se filmaban se preocupaban de mostrar un lado mas humano de los pueblos indios e incluso de algunas de las injusticias de las que habían sido víctimas en el proceso de la denominada "Conquista del Oeste" por parte de colonos y del ejército estadounidense (hay un momento de la película en que, por parte de unos personajes, se menciona retrospectivamente la masacre de Sand Creek). El guión está bien armado, si bien desaprovecha algunas posibilidades y también algún personaje secundario que otro, que podría haber dado aún mas jugo y aportado mas complejidad a la película, pero de todas maneras, como sucede con muchas películas de cuando se hacía cine de verdad, con guión, con inicio, nudo y desenlace, nos encontramos, pienso yo, con una película donde no hay hueco alguno en el desarrollo de la historia, ya está todo pensado antes de dar la primera vuelta de manivela de la cámara, se va al grano, no se pierde el tiempo en florituras que no llevan a ningún lugar y no solamente se mantiene la tensión de la historia, sino que, también, se nota el proceso de cambio y transformación de los personajes, de sus puntos de vista, sobre todo por parte de la protagonista, si bien tampoco profundiza demasiado en su perfil psicológico, tal como se harían en las pelis del oeste de años posteriores, la película tiene la duración que tiene (menos de hora y media) y no se demora en ciertos aspectos, pero a pesar de ello, se transmiten los carácteres de los personajes con certeras pinceladas, así como el pasado de cada uno de ellos. Quizás, la historia de amor entre los dos protagonistas no termina de estar culminada, la guionista no sabe como rematarla, si llevarla a otro nivel o no, y la deja como está, pero esto quizás es un punto mas de originalidad, si se mira desde esa perspectiva, en esa época, donde la norma eran los finales empalagosos y engolados, aquí estamos en el inicio de los westerns con historias menos maniqueas y un poco mas melancólicas. George Sherman es un director del cual poco se habla actualmente, pero del cual llevo viendo algunas películas suyas en los últimos años y re-viendo algunas otras que vi cuando era pequeñajo. Fue bastante prolífico desde finales de los 30 hasta principios de los 60 y su manera de rodar era, pues eso, como he dicho, muy de los directores clásicos, todo un artesano de la imagen clásica, grandes paisajes, amplias tomas, Sherman sabía rodar con pulso firme, con una excelente puesta en escena, y en esta película se ven algunas de sus constantes, no solamente secuencias con una puesta en escena muy bien pensada y una gran distribución de los elementos de la misma, sino también ese gusto suyo por paisajes grandes y estupendamente fotografiados y esos planos generales que aportan grandiosidad a la narración. De prota masculino tenemos a Van Heflin, no uno de los rostros mas conocidos, pero si un grande de la interpretación de la época, incansable trabajador que aportaba siempre caracter a sus personajes y que, si bien era habitual en muchos westerns, tocó todos los géneros, demostrando en esta película las tablas que tenía. Y de prota femenina ya he mencionado a la canadiense Yvonne De Carlo, ains, hermosísima, imposible no fijarse en ella.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil