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Freaks and Geeks (Serie de TV) (1999)

Freaks and Geeks (Serie de TV)
Trailer
8,0
7.027
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Sinopsis
Serie de TV (1999-2000). 1 temporada. 18 episodios. Aclamada serie de TV convertida en obra de culto. Trata sobre dos grupos de estudiantes (los freaks y geeks del título) en un instituto entre los años 1980 y 1981. Entre sus jóvenes actores se encontraban caras hoy conocidas como Linda Cardellini (E.R.) o Jason Segel (How I Met Your Mother) e incluso estrellas como James Franco (Spider-Man) y Seth Rogen. (FILMAFFINITY)
Dirección
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Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Freaks and Geeks (TV Series)
Duración
44 min.
Guion
Paul Feig, Judd Apatow, Mike White, Jeff Judah, Bob Nickman, Gabe Sachs, J. Elvis Weinstein, Patty Lin
Música
Michael Andrews
Fotografía
Bill Pope, Russ T. Alsobrook
Productora
Emitida por NBC; DreamWorks Television / Apatow Productions
Género
Serie de TV Comedia Drama Años 80 Colegios & Universidad Adolescencia Acoso escolar
9
El otro instituto
El instituto McKinley se divide, como todo buen instituto, en gente guay, raros y empollones. Los guays son los guapos, deportistas y gente feliz en resumen, que tanto gusta poner en las pelis americanas, pero que por otra parte son más tontos y aburridos que un pez de colores. Así que, por una vez, los protas serán los freaks, esos malotes que fuman en el patio trasero, sacan malas notas y tienen problemas en casa, y los geeks, los empollones flacuchos con una pasión sin límite por Starwars y que se contentan pensando que algún día serán los jefes de todos sus compañeros.

Esta serie tiene muchos alicientes. Por un lado es divertido ver a actores actuales en su época adolescente: la pelusilla en el bigote de James Franco te impedirá verle nunca más como guaperas. Aparte de muy buenos secundarios tiene interpretaciones principales estupendas, sin exagerar, naturales.

Por otro lado está el guión. Es de agradecer una serie en un instituto que no es una serie de instituto: es una serie sobre la adolescencia y no para adolescentes. Es una época crítica:
tras la muerte de su abuela, Lindsey empieza una crisis existencial y pasa de mate-atleta a juntarse con los perdedores, y a veces es doloroso hacerse adulto. Su hermano pequeño Sam acaba de entrar al instituto, y mientras su hermana empieza una madurez precoz, él está en un punto intermedio entre la niñez y una adolescencia algo tardía. No vemos a chavales de veintitantos haciendo que tienen quince; de hecho, todo el reparto tenía una edad muy parecida a la de su personaje, lo que le añade veracidad. No es un grupito de niños guapos, ni ricos, ni guays. Son chavales corrientes con problemas típicos de la edad, problemas que casi todos hemos tenido: sentirnos solos en el mundo, no encajar con tus amigos de toda la vida, padres que no te acaban de pillar el punto, profesores que van de amiguetes y se ponen pesados, quedarte el último cuando escogen los equipos de gimnasia, que te guste la chica de turno, ducharse delante de todo el mundo en el vestuario, apatía o indecisión frente al futuro...

A mi me habría salido un dramón tostonazo y pretencioso, pero yo no soy Judd Apatow y él pareció encontrarle un punto cómico (o más bien tragicómico) a todo esto. Situó la serie en los 80 y definió unos personajes con los que es imposible no sentirse identificado. Le puso bien de humor y una banda sonora IMPRESIONANTE: The Who, Cream, Deep Purple, Van Halen, Lynyrd Skynyrd, Grateful Dead,etc.

He visto series y series, y ésta merece la pena, es sorprendentemente profunda a la vez que divertida a carcajadas. Ya fueras un freak, un geek, popular o simplemente normal.
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135 de 142 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
El Instituto tal y como es, sin exageraciones.
Freaks and Geeks es una serie de Instituto diametralmente opuesta a las típicas series de adolescentes americanas. La historia se centra en los perdedores, en dos grupos cuyas capacidades e inquietudes no pueden ser más dispares, pero que tiene ese nexo de unión que es el de vivir en el estrato más bajo de la jerarquía social del Instituto.

Los Freaks son los que odian el instituto porque no les sirve para nada. Son los fracasados en potencia de la sociedad, con un destino claro de perdedores y marcados como parias dentro y fuera del Instituto.

Los Geeks son los que odian el instituto porque es una tortura diaria. Son vistos con un grado de madurez menor que el del resto de sus compañeros, por lo que son considerados seres inferiores y son objeto de abuso continuado.

La verosimilitud de esta producción, es desde mi punto de vista personal, innegable. Lo mismo pueden decir muchas de las voces que proclaman la calidad de esta serie por las "Interwebs". La clave de esta serie es la identificación de los espectadores con las situaciones retratadas. Siempre son situaciones que incluyen vergüenza propia o ajena, ansiedad, decepción, sensación de fracaso, inseguridad, incomodidad, dudas existenciales y otras dudas más prosaicas. Son los sentimientos que corresponde a la edad de los protagonistas, personas en proceso de construcción que están aprendiendo, desencantándose de la edad infantil o aventurándose en las procelosas aguas de la edad adulta.

Utilizar la comedia como vehículo para relatar estas situaciones es una gran ocurrencia. Incluso diría que es la única aceptable, pues una de las maneras de mantener una autoestima razonable es mirar con cierto relativismo "humorístico" los vergonzosos errores de la adolescencia.

Pero si por algo destaca esta serie es por lo que NO ocurre. No hay líos de parejas por doquier ni maquiavelismos varios, eso corresponde al género del culebrón. No hay bombas ni situaciones de rehenes, eso corresponde a las películas de acción. No presenta los problemas sociales de la juventud con intención moralizante, concentrándolos en espacios de tiempo y en grupos de individuos tan reducidos que desafían todas las leyes de la estadística. Lo rompedor de esta serie es que apenas ocurre nada destacable desde un punto de vista dramático, porque la vida real es así, mayormente pasa sin incidentes.

La narración se centra en situaciones aparentemente inocuas pero que desencadenan en los adolescentes reacciones o reflexiones ingeniosas y divertidas o con una emotividad que busca la identificación con el espectador. Esto no quiere decir que sea una serie en la que "no pasen cosas". Simplemente no tiene la intensidad dramática tan exagerada de las series "normales".

El espectador que no le exija a la serie lo que no ofrece y que empatice con los personajes y las situaciones, se encontrará con una perla que, por desgracia, se hace demasiado corta.
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73 de 76 usuarios han encontrado esta crítica útil