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Hara-kiri: Muerte de un samurai (2011)

Hara-kiri: Muerte de un samurai
Trailer
6,8
3.288
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Sinopsis
Deseando morir con dignidad, Hanshiro, un samurái sin recursos, solicita realizar el ritual de suicidio en la residencia del clan Li, cuyo director es Kageyu, un guerrero obstinado. Intentando que cambie de idea, Kageyu le cuenta la trágica historia de Motome, un joven ronin que llegó solicitando lo mismo. Remake en 3D de la película homónima de Masaki Kobayashi (1962), con Tatsuya Nakadai en el papel principal. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Japón Japón
Título original:
Ichimei (Hara-kiri: Death of a Samurai)
Duración
126 min.
Estreno
15 de agosto de 2012
Guion
Kikumi Yamagishi (Novela: Yasuhiko Takiguchi)
Música
Ryuichi Sakamoto
Fotografía
Nobuyasu Kita
Productora
Recorded Picture Company (RPC) / Sedic / Shochiku Kinema Kenkyû-jo / Amuse Soft Entertainment / Asahi Shimbun / Dentsu / Kodansha / Yamanashi Nichinichi Shimbun / Yamanashi Broadcasting System / Yahoo Japan / Oriental Light and Magic (OLM)
Género
Drama Siglo XVII Japón feudal Samuráis Remake 3-D
7
Honor
Es imposible ver la película de Miike desde una posición objetiva si se conoce la anterior adaptación de la historia de Yasuhiko Takiguchi, "Seppuku" de 1962, dirigida por Masaki Kobayashi. Aquel film es una de las mejores producciones japonesas de la historia, equiparable a clásicos como "Los siete samuráis" de Kurosawa o "Cuentos de la luna pálida" de Mizoguchi, por lo que la idea de un "remake" (o nueva versión) en 3D ejecutado el realizador sonaba a suicidio. A obra inaceptable, a proyecto maldito.

Me alegra poder comerme mis prejuicios y poder admitir que "Hara-Kiri: Death of a Samurai" de Takeshi Miike es un magnífico chambara que aún estando muy por debajo de la obra de los 60, tiene entidad propia y fuerza e incluso atreve a desligarse un poco de la narración de aquel para centrarse más en los flashbacks e intentar darle más intensidad a la parte dramática. No siempre funciona porque los excesos juegan en contra (hay algunos momentos demasiado melodramáticos y dependientes de una música melancólica) pero cuando lo hace, que es sobre todo en un tercer acto magnífico, y en una primera mitad de una dureza alucinante (el primer 'seppuku' duele verlo), nos descubre a un Miike que ya dio muestras de poder moldear historias con un aliento clásico sin descuidar su toque personal en la fantástica "13 Asesinos" (2010) pero que aquí va incluso más lejos en la búsqueda de esa contención, aunque el resultado final no sea tan bueno como en la citada. Total, una buena película, honorable y que se suma a una filmografía llena de altos y bajos pero de incalculable valor, que eso sí, utiliza el 3D de forma bastante anodina. Probablemente sea una imposición del estudio y a mi personalmente me da bastante igual, así que por mi no hay mayor problema.
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31 de 36 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Miike ya se puede hacer el hara-kiri y grabarlo en video si quiere, ¡ha hecho una buena película!
Que se proyecte en 3D una película de corte tan respetuosamente clásico como Hara-kiri (Takashi Miike, 2011) no deja de parecer una pequeña broma de un cineasta siempre irreverente que no podía evitar dejar su visión tan especial del cine en la que es probablemente su obra más seria que haya visto, y que establece una clara ascensión formal en sus intenciones desde la paródica Sukiyaki Western Django (2007), la acción de 13 asesinos (2010) hasta el virtuoso clasicismo de una Hara-kiri que es una lección de cine y otra confirmación de su talento tras las cámaras, si es que hiciera falta.

Por medio de unos largos y excelentemente narrados flashbacks, Miike sitúa al espectador -con su suave y cuidada puesta en escena- en la época, dando broche inmejorable a su obra con una secuencia de acción final que hará las delicias de Tarantino, en la que cuando empiezan a caer los primeros copos de nieve el 3D cobra con suma belleza todo su sentido, y que resuelve, con un excelso gusto visual, un poderoso drama feudal que nunca perderá vigencia. La lucha por el honor de uno mismo y tú familia está por encima (y en contra) del de los poderosos y sus falsos ídolos.

Amigo, después de esto compensa que hayas hecho Zebraman y Zebraman 2, pero tampoco es necesario que hagas la tercera parte.
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13 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
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