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Anvil - El sueño de una banda de rock (2008)

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Sinopsis
Documental sobre Anvil, la banda más popular del heavy metal canadiense. Entre 2005 y 2006 Gervasi filmó algunos shows de la banda y también entrevistó a algunos amigos de Anvil. Cuando consideró que ya tenía suficiente material, estrenó el documental. Se estrenó en el festival Sundance y obtuvo una excelente acogida por parte de la crítica. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Canadá Canadá
Título original:
Anvil! The Story of Anvil
Duración
90 min.
Estreno
25 de junio de 2010
Guion
Sacha Gervasi
Música
David Norland
Fotografía
Christopher Soos
Género
Documental Documental sobre música Amistad Familia
8
La mano cornuda
Creo que lo mejor será empezar siendo sinceros: sí, yo fui un headbanger adolescente. Hubo una época de mi vida en que dejé que mis cabellos crecieran hasta formar sedosos tirabuzones sobre mis hombros, vestía parcheadas cazadoras tejanas y prietos pantalones elásticos, forraba mis carpetas estudiantiles con fotos de AC/DC, Kiss o Def Leppard, levantaba orgulloso mi mano cornuda al ritmo de “Electric eye” o “Balls to the wall”. Los rockeros iban al infierno y yo elegía mi perdición. ¿Qué más daba? Mi rollo era el Rock.

De hecho, aun con matices, mi rollo sigue siendo el Rock, pero he querido ser honesto y dejar claro desde el principìo por qué me resulta fácil entender que Lips Kudlow, cuando tenía 14 años, decidiera hacerse amigo de Robb Reiner, el chico que abría las ventanas de su habitación y ponía Grand Funk a todo volumen o tocaba furiosamente su batería en el garaje de su casa. Entiendo sus ganas y su entusiasmo, entiendo que montaran una banda y que intentaran abrirse camino en el mundo de la música. Entiendo que en plena fiebre metálica grabaran algunos discos y llegaran a girar por Japón con Scorpions, Whitesnake o Bon Jovi, que su éxito fuera efímero y que, a la larga, tuvieran que volver a su Canadá natal a trabajar en lo que pudieran. Entiendo también que aquellos a quienes el heavy metal les importa dos pitos crean que mi opinión está mediatizada por mis tirabuzones o mi mano cornuda, que lo que hay aquí son unos melones peludos y ataviados con arreos sadomasoquistas soltando berridos y golpeando sus guitarras con un dildo. Eso sería lo natural y lo razonable.

Y sería también una lástima, porque este conmovedor y multipremiado documental va mucho más allá del heavy metal, ya que de lo que en realidad habla es de cómo puede una amistad durar 30 años y vencer todas las adversidades, de cómo se pueden alimentar los sueños cuando se saben imposibles, de cómo resistir la tentación de saltar de un acantilado cuando el tiempo se escapa de tus manos y nada es como debería haber sido: dedicar tus vacaciones a girar por Europa y tocar en desiertos bares roñosos o para 174 personas en un recinto donde caben 10.000; perder trenes y dormir en estaciones; defender a hostia limpia tu derecho a cobrar por tu trabajo; lidiar con una inepta mánager italiana que apenas ladra tu idioma; ir, con 50 años cumplidos, de discográfica en discográfica con un disco bajo el brazo en busca de reconocimiento a tu talento.

Hay momentos de gran hondura en esta cómica y amarga peli, pero si tuviera que elegir alguno me quedaría sin duda con el momento en el que Robb rememora a su padre, un superviviente de Auschwitz, y la filosofía de vida que trató de inculcarle, y, desde luego, con las caras de los dos protagonistas en la última escena y las palabras finales de Lips, una vez cerrado el círculo de regreso a Japón, que, como todo el mundo sabe, es la cuna del sol y también de Godzilla, que vela por los sueños aún no cumplidos de los eternos adolescentes.
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86 de 92 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Lo que pudo ser y no fue y luego fue
No me gusta el jevi, pero no me molesta; si acaso me aturde en espacios cerrados. Pero sigue unos patrones coherentes, identificables. Al jevi sólo le reprocharía la manía que tienen sus creadores/seguidores de ponerse esas crines convenientemente acicaladas por delante de los hombros. Con eso sí que no puedo.

"Anvil! La historia de Anvil" documenta brillantemente la trayectoria de esta obscura banda canadiense de heavy metal, desde su pelotazo con un disco titulado "Metal on metal" a principios de los 80, pasando por veintipico largos años de enterramiento prematuro, de intentos por despuntar y repetir la hazaña de verse en cartel al lado de bandas en la picota del momento como Whitesnake. Es además la historia de una amistad de la infancia, de una pasión compartida: la de Lips (cantante) y Robb (batería). Una gente aferrada a un pasado que se niegan a soltar del todo, a pesar de que el mundo -la escena musical- que hizo posible su efímero éxito ya no exista.

Entonces tienen la culpa las discográficas, los managers, los promotores, el sucio dinero, el batería por entrar cuando no debe o el Cosmos en general.

Destacar las personalidades complementarias de los dos retratados, entrañables roqueros cincuentones, que tanto te invocan a satanás como se ponen tiernos hablando de la familia. Hay algo en los amantes de este género, el metal, que los distingue un poco del resto de melómanos al uso, una especie de hermanamiento y buenrollismo. Una mitología y una épica.

Toques de humor, unos cuantos. Tintados de drama. Una road manager italiana que no tiene ni papa de inglés, actuaciones en pubs desiertos, el cantante buscando a sus ídolos -muchos ni le recuerdan- en un backstage, etc.

El documental ha sido realizado por un fan de toda la vida de la banda.
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36 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil