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Recursos humanos (1999)

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Sinopsis
A un joven universitario lo contratan como pasante en el departamento de Recursos Humanos de una fábrica situada en la campiña francesa. Lleno de ilusión e ingenuidad, está convencido de que sus esfuerzos servirán para que los sindicatos y la dirección alcancen un acuerdo sobre la jornada laboral. Sin embargo, pronto se da cuenta de que su trabajo está, en realidad, al servicio de una reorganización de la empresa, que implica una reducción de la plantilla. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Francia Francia
Título original:
Ressources humaines
Duración
100 min.
Guion
Laurent Cantet, Gilles Marchand
Música
Varios
Fotografía
Matthieu Poirot-Delpech
Productora
Coproducción Francia-GB; La Sept-Arte / Haut et Court / CNC / BBC Films / Procirep
Género
Drama Trabajo/empleo
9
Pura propaganda sindicalista, pero de la buena, ojo.
Uno de los motivos por los que nuestra sociedad todavía no ha colapsado enmedio de sangrientas revoluciones es la muy optimista creencia de que las fronteras entre clases sociales ya no son infranqueables.
Nos gusta creer que cualquier persona puede llegar a presidente de los Estados Unidos, que cualquier persona puede aparearse con un miembro de la Casa Real, que los pobres son pobres porque quieren, que si trabajamos progresaremos, que si jugamos a la lotería nos haremos ricos sin trabajar, que los malos tendrán su merecido, que Diós existe.
Y así vamos tirando.

Y el Laurent Cantet dice que se sorprende de que no haya más pelis ambientadas en las intrigas del mundo laboral si trabajando es cómo pasamos más horas de nuestra vida.
Vamos a ver, señor Cantet, TRABAJAR ES UNA MIERDA y EL MUNDO ESTÁ MUY JODIDO, pero nos da pereza lanzarnos a las barricadas y preferimos pensar en otras cosas y que nadie nos quite la ilusión de que todo se arreglará por sí solo... queremos desconectar nuestros cerebros, por muy cobarde que parezca.

Y el prota de los Recursos Humanos es otro de esos matados que cree estar trepando socialmente por el procedimiento de ir a empollar a la capital y volver al pueblo con un título, un traje y una corbata.
Ha conseguido un contrato (de becario) en el departamento de RRHH de la fábrica en la que trabaja su padre, su hermana y casi todo el pueblo (de obreros alienados en una cadena de montaje, eso sí); y de repente se da cuenta que se ha convertido en el enemigo de sus semejantes y que su trabajo es putear sutilmente a su família y a sus amigos de toda la vida.
El dramón está servido... Y lo peor es que su corbata le pone en el bando de los directivos (cerdos burgueses) pero el pobre sigue cobrando una mierda pinchada en un palo.
Lo que más duele es ver que los masas obreras tampoco salen retradas como valientes héroes al estilo de la propaganda soviética, sinó como lo que suelen ser: gente ignorante en callejones sin salida... gente ignorante pero trabajadora, eso sí, que no sea que algún día venga alguien y valore su trabajo y les aumente la paga.

Como dirían los neoliberales (que son los que más cine social tendrían que ver para enterarse un poco de como está el mundo): esta peli es pura propaganda sindicalista...
¡Pero es propaganda sindicalista de la buena, ojo, no en plan Michael Moore!

Nota: excelente.
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70 de 79 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Dificil ecuanimidad
Una película muy valiente y acertada particularmente en la caracterización de los personajes (No es muy dificil por otra parte todos los jefes de personal tienen el mismo perfil de traidores, ladinos, y lameculos relamidos). Es bastante dura también con la otra parte la de los obreros que no se comprometen aunque falta un poco de caña para aquellos sindicalistas que se les llena la boca y luego venden a sus compañeros por unas dietas.
El mundo laboral debería ser un mundo donde reinara la reciprocidad pero tristemente no es así. Tal vez sea demasiado duro con la figura del padre que por lo menos resulta comprensible. Después de todo aquellos que dan la cara por los demás son los primeros a los que se la parten. Y como siempre en una empresa los que más hablan (y menos trabajan) son los que menos tienen que hablar.
De todos modos suscribo un comentario de otra de las críticas y es que no es comprensible que no se reflexione y se trate más a fondo el ambito laboral en la literatura o el arte cuando CONSUME la mitad de nuestra vida.
De todas formas yo por mi parte tengo muy claro donde estoy. Ojala tuviera la respuesta.
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23 de 26 usuarios han encontrado esta crítica útil