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La vida de Émile Zola (1937)

La vida de Émile Zola
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7,1
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Sinopsis
Biografía del famoso escritor francés Emile Zola, que incide especialmente en su participación en el famoso "Caso Dreyfuss", que puso en jaque al ejército francés. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Life of Emile Zola
Duración
116 min.
Guion
Norman Reilly Raine, Heinz Herald, Geza Herczeg
Música
Max Steiner
Fotografía
Tony Gaudio (B&W)
Productora
Warner Bros
Género
Drama Biográfico Histórico Basado en hechos reales Drama judicial Años 1900 (circa)
8
Una Gran película, con un magnífico guión.
“La vida de Émile Zola”, excelente película de William Dieterle, está considerada entre los mejores biopics de la historia del cine, Dieterle ya nos lo había demostrado en otras películas suyas ser un amante de las biografías de grandes personajes. Pero en ésta ocasión el magnífico guión de Norman Reilly Raine superó a todas las que había realizado, Norman Reilly Raine consiguió el óscar al mejor guión, aunque el personaje de Émile Zola y la historia que le rodeaba, no era fácil de manejar.

La película nos cuenta parte de la vida de Zola, sus duros comienzos como periodista, su amistad con Cezanne, hasta llegar al momento cumbre de su carrera como con un consagrado escritor naturalista, y que se involucra totalmente en el “Caso Dreyfus”. De tal forma se involucró en la defensa de Alfred Dreyfus, que su famosa carta “J’Accuse” dirigida al Presidente de la República Francesa a toda portada en el periódico L’Aurore, causó consternación en toda Francia y su publicación en Norteamérica por el The Boston Globe, llegó a todo el mundo.

Toda la defensa de Dreyfus, está excelentemente tratada en la película, con fuerza y corrección, de hecho es un canto a la verdad, al tesón, a la perseverancia, a la creencia en la justicia y por encima de todo al honor de Francia y de sus gentes, y no un ataque al ejército ni a las fuerzas armadas francesas, Émile Zola nunca atacó a las instituciones sino la corrupción de algunos militares.

Como he mencionado al principio, la clave principal de la película es sin duda el guión, muy sofisticado, con discursos del propio Zola, destacando las escenas del juicio y la lectura impresionante del famoso “J’Accuse” en la redacción del periódico. Asimismo la interpretación de Paul Muni como “Émile Zola” es soberbia, el trabajo de Donald Crisp como abogado defensor es muy correcto, y sobretodo destacar a Joseph Schildkraut como Alfred Dreyfus.



A destacar:
Émile Zola nunca atacó a las instituciones, sino la corrupción de algunos militares.
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28 de 29 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
YO ACUSO
Debo decir que esta es una de las mejores películas que he visto últimamente. No ha sido ninguna sorpresa constatar que obtuvo el Oscar de 1937 a la mejor película, así como el Oscar al mejor guión y al mejor actor secundario (Joseph Schildkraut) por su papel del Capitán Alfred Dreyfus. Lo que si resulta sorprendente es el escaso número de votaciones y que nadie antes que yo haya comentado esta maravilla de film.

Quizás el que se trate de una película biográfica sobre un escritor y pensador francés haga pensar a algunos que se trata de una película aburrida. ¡Nada más lejos de la realidad! Todo lo contrario. La vida de Emile Zola consigue mantenernos absolutamente absortos ante la pantalla constatando que la vida real, en muchas ocasiones, supera con creces a la ficción y esta es una de ellas. Que la vida de este “parisien” de pro fue de todo menos rutinaria y que significó un aldabonazo en la conciencia del pueblo francés.

La película es un canto a la verdad, al tesón, a la perseverancia, a la creencia en la justicia y por encima de todo al honor de Francia y de sus gentes. Y no es un ataque al ejército ni a las fuerzas armadas del país vecino, porque Zola nunca atacó las instituciones sino la corrupción de algunos militares.

Del reparto quisiera destacar también a Donald Crisp y a Paul Muni. A Donald Crisp seguro que lo recuerdan por su papel en ¡Que verde era mi valle! que le valió un merecido Oscar. Pues aquí ya apuntaba muy buenas formas y su papel como abogado defensor está lleno de fuerza, garra y buen hacer. Lo de Muni son palabras mayores. Perdió el Oscar frente a Spencer Tracy (Capitanes Intrépidos) pero seguro que ganó una legión de seguidores porque su interpretación es magnífica, de las de punto y aparte. Su lectura del “Yo acuso” es absolutamente genial y su discurso en el juicio maravilloso.

Y su guiño al retrato de Paul Cezanne habla por si mismo.
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24 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil