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Van Gogh, a las puertas de la eternidad (2018)

Van Gogh, a las puertas de la eternidad
Trailer
6,1
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Sinopsis
El pintor holandés post-impresionista, Van Gogh (Willem Dafoe), se mudó en 1886 a Francia, donde vivió un tiempo conociendo a miembros de la vanguardia incluyendo a Paul Gauguin (Oscar Isaac). Una época en la que pintó las obras maestras espectaculares que son reconocibles en todo el mundo hoy en día.
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
At Eternity's Gate
Duración
111 min.
Estreno
1 de marzo de 2019
Guion
Jean-Claude Carrière, Julian Schnabel, Louise Kugelberg
Música
Tatiana Lisovkaia
Fotografía
Benoît Delhomme
Productora
Coproducción Estados Unidos-Francia-Reino Unido; Iconoclast / Riverstone Pictures / SPK Pictures / Rocket Science / Rahway Road Productions. Distribuida por CBS Films
Género
Drama Biográfico Pintura Siglo XIX
8
“PINTO PARA DEJAR DE PENSAR”
La excéntrica vida de VINCENT VAN GOGH ha sido descrita en multitud de libros y en varias películas como EL LOCO DEL PELO ROJO o la interesante (animación) LOVING VINCENT.
Es el director JULIAN SCHUABER el que se pone manos a la obra en este nuevo proyecto, con un resultado distinto y en mi opinión muy a tener en cuenta.
En esta ocasión, se nos describe los últimos años del pintor, desde su llegada a ARLES, pasando por su caída a los infiernos, para terminar con su oscura muerte sobre la que circulan varias teorías. Comenzando con un VINCENT cuerdo y elegante, para empezar a vislumbrar sus brotes de locura, quizá iniciados por su soledad. Interesantes los brochazos de su relación con otro gran pintor, que al igual que él, recibió grandes elogios después de fallecer, PAUL GAUGUIN (poseedor de otro biopic titulado GAUGUIN, VIAJE A TAHITI) y su relación con su hermano THEO, que siempre fue su gran apoyo, tristemente, éste falleció 6 meses después de nuestro protagonista.
Para enlazar la historia, el director nos muestra secuencias de la felicidad del pintor en la naturaleza, excelentes planos en movimiento que parecen transformarse en los propios cuadros, escenas de la evolución y construcción de sus pinturas, siempre acompañado todo de un piano de fondo, que se adentra en nuestra mente en una adecuada conjunción con las imágenes. Atractivo el juego que se nos expone, con bellas imágenes en las que destaca el colorido de la naturaleza cuando VINCET es feliz, para tornarse todo a un amarillo-pardo cuando surgen los brotes de locura. Además, se nos muestran multitud de sus pinturas y láminas más reconocidas, para disfrute del espectador, por la vistosidad con las que nos las que se nos exponen.
Si meritorio y agradable es visionar lo comentado, muy destacables son los diálogos “tú a tu” que tiene nuestro protagonista. Son varias secuencias en las que ocurre esto y son todas de una agudeza mental tan interesantes como inteligentes en su construcción, haciendo pensar al espectador del porqué de muchas situaciones de la vida.
Pero para que todo tenga vida, se necesitaba algo indispensable y no es otra cosa si no dar vida al loco VAN GOGH. Ahí es donde entra WILLIAM DAFOE, con un resultado inolvidable, excelente su actuación, sus cambios de registro, consiguiendo generar angustia en el espectador cuando se encuentra mal y disfrute de su felicidad cuando él se encuentra en dicho estado. Su voz, sus gestos, sus suspiros todo suma para que su actuación merezca ser destacada y quedar en el recuerdo de el público.
En definitiva, este biopic merece ser visionado y disfrutado, destacando el virtuosismo de sus imágenes en la naturaleza, el visionado de la construcción y resultado de los cuadros, la inteligencia de sus diálogos y la gran actuación de DAFOE, para dar vida a un hombre tan peculiar y atormentado como VAN GOGH.
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11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Vértigo Horizontal
Vincent van Gogh veía a Dios en la Naturaleza y en la Naturaleza veía belleza.

Lo que rescato de esta 'biopic' es el retrato de la parte más humana, frágil y febril de la vida artística del impresionista neerlandés. Willem Dafoe logra un papel sólido y emocional a través del cual la locura, el amor y la pasión por el arte dirigen el carro alado de la psique de van Gogh.

En cuanto a los roles secundarios, Isaac y Mikkelsen cumplen (sin llegar a ser extraordinarios) y complementan de manera bastante convincente.

La música está basada en sutiles y minimalistas composiciones en piano que, a pesar de que en algunos momentos no encaja del todo, tiene un toque melancólico que acompaña satisfactoriamente las imágenes.

La cámara es usada de muchas maneras y posee un papel casi protagónico en algunas escenas, aunque en mi opinión la ejecución no siempre consuma la idea. La película está bien filmada y tiene algunas fotos muy lindas que le llenaran el ojo a más de un espectador, no es magistral pero es bonito.

Los puntos negativos que encontré en el film tienen que ver con la personalidad de la película. A pesar de que sí se siente un intento por tomar un enfoque diferente al contar la historia de una personalidad celebre de la historia, al final termina por hacer lo mismo que todas las demás. Trivializa la personalidad, no cuenta nada nuevo y lo que cuenta lo hace de manera bastante convencional desde mi punto de vista. Una tristeza pues realmente sólo este hecho previene que la película sea más fuerte a nivel emocional. Si bien la actuación de Dafoe convence, no llega a conmover y emocionar tanto como la película nos lo quiere hacer creer.

En resumen, una película que vale la experiencia a pesar de que, sumergida en su convencionalidad narrativa, no logra nada extraordinario.
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6 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil