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Capitán Phillips (2013)

Capitán Phillips
Trailer
7,0
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Sinopsis
En el año 2009, en aguas internacionales a 145 millas de la costa de Somalia, en el cuerno de África, el buque carguero “Maersk Alabama”, al mando del capitán de la marina mercante estadounidense, Richard Phillips (Tom Hanks), fue abordado y retenido por piratas somalíes, siendo el primer barco norteamericano secuestrado en los últimos doscientos años. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Captain Phillips
Duración
135 min.
Estreno
18 de octubre de 2013
Guion
Billy Ray (Libro: Richard Phillips, Stephan Talty)
Música
Henry Jackman
Fotografía
Barry Ackroyd
Productora
Columbia Pictures / Michael De Luca Productions / Scott Rudin Productions / Trigger Street Productions
Género
Drama Thriller Aventuras marinas Basado en hechos reales África Secuestros / Desapariciones Piratas
7
Los piratas se encuentran al acecho
La real odisea del capitán del carguero Maersk Alabama, quien decidió entregarse como rehén a piratas somalíes, tan inexpertos como peligrosos, a cambio de salvar a su tripulación, toma forma cinematográfica en un momento de creciente piratería en el Cuerno de África. El film recrea el episodio que en 2009 encendió el alerta mundial de que luego de 200 años, el peligro de los saqueos de piratas había retornado. Al basarse en hechos reales, la película dirigida por Paul Greengrass (responsable de la trilogía Bourne), toma el formato de un docudrama con un contenido hiperrealista y alta tensión dramática.
Con excepción de las primeras escenas, la mayor parte de la película está filmada en el mar, lo que representó un desafío técnico para los actores y la producción, tanto por lo reducido del espacio y el contrapeso de la estabilidad, como por los mareos producto del constante movimiento del mar.
Los primeros cuarenta minutos construyen un clima de temor ante la irrupción de un peligro inminente pero no previsto. Para enfrentarlo, el barco no cuenta más que con mangueras de relativa potencia para desalentar el abordaje de eventuales asaltantes. Tampoco existen armas ni entrenamiento especial más alla de las rutinas marineras y la práctica comercial. Ese contraste entre un puñado de piratas descalzos pero con arsenal de guerra frente a una tripulación que no sale de su asombro, crea una extraña sensación ante la desigualdad de situaciones, que tampoco es constante sino variable. Cada pequeño paso de los piratas somalíes para subir al barco, incrementa la tensión dentro y fuera de la pantalla, en una narración que en sus clímax apela a la cámara en mano y violentos planos contrapicados.

La perspectiva de Greengrass consiste en no centrarse exclusivamente en los procedimientos del rescate, sino en priorizar el retrato de los personajes y las situaciones de manera creíble por sobre el uso de efectos especiales y el impacto visual.
Al comienzo de la historia, se muestra la brecha que pone la situación en marcha: la casa del capitán Phillips (Tom Hanks), sin lujos pero confortable, en un barrio suburbano que contrasta rotundamente con la costa africana, donde sobreviven los improvisados piratas en precarios campamentos. Estos son pescadores desocupados, reclutados por caudillos mercenarios que los arman y mandan al abordaje de barcos para conseguir botines de los que se quedan con la mayor parte.
La película evita la estigmatización de los malos y los finales idealizados; si bien no justifica a los piratas, permite entender la tragedia que los lleva a obrar así, descorriendo la cortina de un conflicto más amplio, entre quienes son parte del mundo globalizado y los excluidos del mismo.

La fortaleza del cine de Greengrass reside en las actuaciones potentes y la pericia en los planos que confiere contundente potencia a las imágenes. No hay muchas palabras: la secuencia inicial donde se presenta al capitan en su hogar, preparando su próxima mision, es prácticamente silenciosa. Recién en el auto, camino a embarcarse en su próxima misión, hablan con su mujer acerca de la rutina riesgosa del oficio y de un mundo que se muestra cada vez mas dificil y peligroso, manifestando su preocupación sobre el futuro que les va a tocar a sus hijos.
Si bien todo el elenco es impecable, el peso del relato recae en Hanks y en sus contrincantes: los cuatro actores debutantes que interpretan a los piratas ofrecen caracterizaciones temibles, profundamente humanas y bien diferenciadas.
Tom Hanks siempre se ha caracterizado por dotar a sus personajes de una gran humanidad y de representar mejor que nadie al americano medio, por lo que resulta un acierto su elección en el casting, pero lo sorprendente es el aporte de los actores desconocidos que representan a esos piratas violentos y desesperados, famélicos y furiosos. Particularmente es soberbio el trabajo de Barkhad Abdi (Muse, el líder) teniendo en cuenta que es su primer papel en el cine. Se agiganta en sus enfrentamientos con Hanks, un duelo de titanes al que sostiene con sus ojos desconfiados, su gestualidad y la naturalidad de sus desplazamientos.
En un momento de guiones mediocres provenientes de la siempre poderosa factoría americana, “Capitán Phillips” sobresale por hacer una inquietante historia de su tiempo, alertando acerca de una de las variantes de piratas que habitan el presente y dando pie a la reflexión de por qué éstos han renacido y se encuentran al acecho.
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112 de 127 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Piratas por necesidad
Siempre desconfío de las películas basadas en hechos reales, o son telefilmes o son películas donde, tanto en uno como en otro el "basado en hechos reales" no deja de ser un adorno aunque sea cierto que esten hablando de un hecho real. Es decir, que más que un hecho real no puedo evitar ver una historia ficticia.
Con esta película era extraño que su director fuese a caer en eso, aunque no podía evitar pensarlo. Pues bien, Paul Greengrass ofrece una película donde el basado en hechos reales no es un adorno, donde te crees que lo que sucedió, sucedió así como nos lo cuentan. No voy a decir que no se tome licencias, ya sea en diálogos entre los personajes o en hechos, pero la forma de contármela es realista 100%.
El hecho que no haya malos ni buenos o victimas y verdugos, o todo o nada, ya que no todo se resume en piratas malos y marineros de barco mercante buenos, ya que todos son lo uno y lo otro sea intencionado o no. Los piratas son piratas porque es su único medio de vida y se ven obligados o los obligan a ello y por otro lado los barcos que faenan en la zona en el fondo son culpables de esa situación aunque también es su medio de vida. No trato de justificar a unos ni a otros aunque lo parezca con esto tan raro que me está quedando.
Pasando al tema de la película hago especial mención al capitán de los piratas, interpretación llena de matices y donde un solo gesto de su rostro dice más que mil palabras, pasando del control de la situación a "animal" acorralado en segundos.
La interpretación de Tom Hanks es también excelente y cuya escena final me parece merecedora de todos los premios, aunque alguna gente donde yo vi la película se partía de risa, cosa que no entendía.
Prácticamente los dos únicos escenarios: El barco y el bote salvavidas en la segunda mitad de la película son claustrofóbicos, pero la del bote se lleva la palma.
La cámara en mano es otro punto a su favor ya que más que mostrarnos el drama te mete en él.
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55 de 65 usuarios han encontrado esta crítica útil