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Love Actually (2003)

Love Actually
Trailer
6,8
67.957
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Sinopsis
En Londres, poco antes de las Navidades, se entrelazan una serie de historias divertidas y conmovedoras. "Love, Actually" es una manera abreviada de decir “Love Actually Is All Around” y éste es precisamente el argumento de la película: mires a donde mires, encontrarás el amor en todas partes. Todos los personajes, cada uno a su manera (un primer ministro, una vieja estrella del rock, una asistenta portuguesa que sólo habla su idioma), están relacionados con los aspectos más divertidos, tristes, ingenuos y estúpidos del amor. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Reino Unido Reino Unido
Título original:
Love Actually
Duración
128 min.
Guion
Richard Curtis
Música
Craig Armstrong
Fotografía
Michael Coulter
Productora
Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Universal Pictures / Working Title Films / DNA Films
Género
Romance Comedia Comedia romántica Navidad Historias cruzadas
10
Lo confieso: soy una nenaza
Hacía mucho tiempo que no veía una película... ejem... tan bonita. Diez historias de amor que se reparten en un ocho contra dos. Ocho terminan entre muy bien y aceptablemente, y dos entre raro y medio mal. Richard Curtis parece ser una de esas personas que ven siempre el vaso medio lleno y nos regala un "pastelazo" de los que no tengo memoria. Demasiado dulce pero con un punto de acidez.

Love Actually también tiene mala leche. Nos ofrece una humillación pública al presidente de los USA por una especie de Zapatero a la inglesa (aunque ya le gustaría al ZP parecerse por sus actos al tipo del film) que supongo a los más patriotas yankies no haría mucha gracia. El veterano yonkie del rock destila mala baba con sus monólogos cínicos y el descentre racional que le acompaña a todas partes. A los que se tomen este film como algo medianamente serio les defraudará. Las historias no tienen mucho sentido real pero en el cine todo está permitido excepto aburrir. A los que se tomen este film como dos horas de relleno durante sus quehaceres diarios, pues supongo que pasará un rato entretenido.

Destaco la secuencia de los carteles porque está de puta madre. Venga... no os hagáis los durillos... está de puta madre. ¿Sí o no? También la marabunta que persigue a uno de nuestros héroes por las callejuelas de Lisboa con el final tan visto mil veces en el bar. ¿Es malo? Creo que no. Por supuesto, la carrera de nuestro infante por los pasillos del aeropuerto y posterior puesta bajo custodia paterna. ¿Ridículo? Venga... La cazada del beso en el teatro y posterior respuesta pública? Sí sí... ya sé... venga... ¿Y qué me decis del mejor viaje que un pajillero haya realizado jamás a tierra extraña? Porque no me negaréis que es el mejor tour que hemos visto nunca... este verano iré a Wisconsin fijo.

También tiene momentos algo tristes, pero es que si no hubiera sido una comedia cínica y no romántica. Y hasta Hugh Grant consigue no caerme mal en esta ocasión. En fin amigos... yo también estoy de acuerdo con el mensaje. El amor es lo más grande. Si no lo creyese hace tiempo que me hubiese cortado las venas por vivir en un mundo tan competitivo y miserable. Sólo me queda éso. Casablanca es sólo para cobardes. 9.5

"Niños... escuchadme!! No compréis drogas! Fundad un grupo de pop y así os las regalarán."
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302 de 416 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Entre ustedes y yo
El caso es que el paradigma de comedia romántica es este invento llamado Love Actually, que tiene lo mismo que cualquier comedia romántica anterior pero multiplicado por seis y supercondensado en un par de horitas. Sus historias se entretejen cual Short Cuts tontorrón, y, con tantas prisas, los personajes no tienen más remedio que enamorarse a primera vista.
Una vez enamorados, sin demasiados prolegómenos los chicos proceden a hacer las tonterías que suelen hacer en las comedias románticas para de seducir y/o recuperar a las chicas: se tiran a los lagos con la ropa puesta, se cuelan en aviones a punto de zarpar, recorren barrios enteros buscando una media mandarina, viajan tras ellas de un continente a otro y les tiran los tejos delante de toda la familia y conocidos...
Y luego se besan, normalmente también en público, y se sobreententiende que luego son felices para siempre.
Y también se incluyen un par de historias de desamor, pero son sólo rellenos para que los momentos dulces no se amontonen todavía más.

Todo sucede tan a saco, de forma tan cursi y estereotipada que casi parece una fina e inteligente parodia.
No en vano está la cosa firmada por Richard Curtis y Ben Elton, cracks de la tele inglesa que cuando eran jóvenes nos regalaron maravillas como The Young Ones o The Black Adder... Unos tipos admirables que demuestran ser eficientes incluso cuando no se toman en serio su trabajo.

Vamos, que es una peli tan dulce que a los diabéticos les sentará fatal, pero no hay ninguna duda que a las tías les encantará.
Lo que ya es más preocupante es que un servidor también quedó hipnotizado por semejante mariconada y no me había dado ni cuenta y ya me la había tragado de cabo a rabo y con una sonrisa tonta en los labios en bastantes escenas.

(Sí, vale, reconozco que me gustó una comedia romántica que no era un clásico de los 50 ni estaba firmada por Woody Allen, pero sólo se lo digo a ustedes porqué hay confianza. Esto que que quede entre ustedes y yo; mis amigotes no deben saberlo nunca.)

Nota: mi hombría se tambalearía si le pusiese más de un sufi, pero le pondre un sufi muy alto.
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144 de 179 usuarios han encontrado esta crítica útil
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