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En busca de marido (1948)

5,7
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Sinopsis
Anabel Sims (Betsy Drake), una dependienta de unos grandes almacenes que desea casarse, se fija en el pediatra Madison Brown (Cary Grant), pero el médico no le presta demasiada atención. Anabel lo intenta todo, pero sin éxito, hasta que se le ocurre una nueva táctica: darle celos contándole que su jefe está intentando seducirla. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Every Girl Should Be Married
Duración
85 min.
Guion
Stephen Morehouse Avery, Don Hartman (Historia: Eleanor Harris)
Música
Leigh Harline
Fotografía
George E. Diskant (B&W)
Productora
RKO Radio Pictures
Género
Comedia Romance Comedia romántica
7
Marido a la fuerza.
Comedia americana de estas que parecen que vienen envueltas en cajitas doradas, exquisiteces para coger con la punta de los dedos, para saborear mientras se diluye en el recuerdo según aparece el The End.
Una sencilla (que no simple, términos que mucha gente confunde) historia de amor que aparece cuando una mujer se empeña en casarse con un médico (pediatra) ya que le parece que cumple con todos los requisitos para ser su marido. Después de un congreso en el que él es el confereciante ante un público exclusivamente de mujeres, entre las cuales ella le plantará cara, decide aclarar las cosas con su pretendiente y amablemente durante una cena explica su negativa: él es un soltero empedernido y lo mejor es que se case con un antiguo novio.
¡Qué gran actor es Cary Grant! Es esta película hay que verle imitando los andares de las mujeres cuando vienen a verle a la consulta con sus niños. Un actor cómico cien por cien.
Ella intentará una última estratagema después del sofoco que se lleva citando en su casa a su jefe, a un antiguo amigo de la infancia (quienes sí están enamorados de ella) y al propio pediatra.
Sonrisas para una película sin más pretensiones.
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16 de 18 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Buceando se encuentran tesoros
Creo que al definir el término "Comedia romántica" habría que hacer una distinción temporal, o sea, comedia romántica de antes de (poner el año que cada uno considere oportuno) y de después de. Porque efectivamente esta sería una comedia romántica en sentido estricto, pero amigo, que diferencia con los pastelitos empalagosos e indigeribles que se venden hoy en día con esa etiqueta.
Vamos por partes, tenemos a un solterón empedernido, guapetón y buen mozo, profesional de éxito que no quiere líos de faldas o si los quiere son ocasionales y sin compromiso, vaya, Cary Grant haciendo de Cary Grant. Por otra parte tenemos a una solterona en ciernes que no se resigna a serlo y cuando fija su objetivo (el buen mozo en cuestión) no se desvía ni un milímetro de la trayectoria que se traza para alcanzarlo. Y empieza el festín, que remata con la impagable secuencia final en la que desfilan los cebos tendidos como último recurso para dar caza a la presa con la apoteosis final de un cura contratado para la ocasión (dando así por sentado que se ha alcanzado el objetivo) previa presencia de un amante inventado, desenmascarado gracias a la única faceta de la presa que el cazador olvidó investigar.
Si esto no es un guión modélico que venga John Ford y lo vea.
Pues bien, si con estos ingredientes alguien ha visto una "comedia romántica de después de" que le llegue a la suela de los zapatos a esta modesta "comedia romántica de antes de" que hable ahora o calle para siempre.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil