arrow

Sangre, sudor y lágrimas (1942)

6,3
489
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Durante la Segunda Guerra Mundial, el destructor H.M.S. Kelly, al mando de Louis Mountbatten, se hundió en el Mediterráneo con toda su tripulación, tras ser bombardeado por los alemanes en la batalla de Creta. El sufrimiento y los recuerdos de los sobrevivientes, es lo que se narra en esta historia en la que, el dramaturgo Noël Coward, escribió el guión, participó en la producción, compuso la banda sonora e interpretó al capitán Edward V. Kinross. También se ocupó de la dirección con la asistencia de David Lean. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Reino Unido Reino Unido
Título original:
In Which We Serve
Duración
115 min.
Guion
Noël Coward
Música
Noël Coward, Clifton Parker
Fotografía
Ronald Neame (B&W)
Productora
Two Cities Films. Distribuida por United Artists
Género
Bélico II Guerra Mundial
7
Magnífico debut y verosímil retrato
Con esta propuesta, el genial realizador inglés David Lean lograba su debut cinematográfico en el cual, con una narrativa tan sorpresiva como sugerente, nos introducía en la historia de los miembros de una tripulación cuyo barco era bombardeado por las fuerzas aéreas alemanas y no les quedaba otro remedio, al ser hundidos, que refugiarse en una balsa de salvamento.
Tras ese inicio, y en un montón de sucesivos flashbacks aportados por cada uno de los protagonistas, Lean desgranaba su historia con gran talento y una técnica suficientemente buena, donde los diálogos sobre el ámbito familiar en contraposición con las labores que desempeñaban, las situaciones que nos hablaban de su día a día antes de partir o algunos momentos que destilan pura nostalgia, la nostalgia del soldado abatido, aquel que debe abandonarlo todo, dejar aquello que más quiere atrás y arriesgarse, por obligación y para la protección de sus seres más queridos, eran quizá el pilar básico de una cinta tan inteligente como reflexiva.

Lo mejor de este trabajo, es que en ningún momento se esconde, y no se limita sencillamente a trazar una línea y quedarse tras ella, sino que va más allá, y pura muestra de ello son, por ejemplo, el discurso de la mujer de uno de ellos que, con el rostro repleto de dolor, realiza observaciones sobre como ellos anteponían aquello que les podía llevar a la muerte a cualquier otra cosa, o también el momento en que uno de los personajes decide abandonar su puesto ante el horror y la presión de aquel momento durante un ataque.
La veracidad que rezuman cada una de las interpretaciones, ofrece un punto de dramatismo que le viene excelentemente a un relato que, como no podría ser de otro modo viniendo de Lean, es sentido y realizado con pasión, aunque el genial cineasta aún estuviese en los albores de su carrera como director. También hay que atribuir méritos a ese tramo final, donde realmente se puede llegar a vislumbrar todo aquello que antes comentaba y, aunque esa voz en off que concluye deje un regusto amargo, por ese mensaje excesivamente patriotero y totalmente descolocado en una cinta donde no debería haber tenido lugar, "Sangre, sudor y lágrimas" se coloca como uno de los ejercicios del cine bélico con más espíritu de cuantos servidor haya podido ver, amen de poseer unas secuencias de guerra suficientemente bien rodadas, donde destaca una buena fotografía y un montaje que no da lugar a desatinos y nos sitúa muy bien en la acción.
[Leer más +]
11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
No olvidemos a Noël Coward, un creador total.
El cine propagandístico y patriótico siempre es complicado de valorar, pero hay que tener en cuenta un argumento esencial y es que estaban en guerra. Ese es un hecho objetivo que hay que valorar. Digo esto por toda la inevitable carga maniqueísta que tiene “Sangre, sudor y lágrimas”, y que lastran algo su visionado limpio.

Pero con todo y con eso, tiene mucho menos carga ideológica, que películas que fueron rodadas en periodos de paz, y no digo del cine norteamericano, sino del español, y de esta misma década.

Yo incluiría esta película entre las mejores que se han hecho nunca sobre ese subgénero denominado bélico-propagandístico. Es un guión muy moderno, contado con unos flashbacks verdaderamente hermosos, donde se entrecruzan unas historias personales de los marineros realmente deliciosas.

Hay una cosa que sí me molesta, no de la película, sino de las críticas. Es el excesivo renombre a David Lean. Señores, esta película es de Noël Coward, que el señor Lean luego con los años se hicieran famoso no quita para decir quien era entonces, un mero ayudante de Coward, uno de los más grandes dramaturgos ingleses del siglo XX.

Como señala el propio David Lean en sus memorias, Coward era un maestro y él un aprendiz. Tanto que en sus dos siguientes películas adaptó obras de su maestro. Habría que hablar de un 80% de mérito de Coward y un 20% de Lean en “Sangre, sudor y lágrimas” siendo generosos.

Y no sólo aprendió Lean, sino que por ahí andaba también como actor Richard Attenborough y el director de fotografía Ronald Neame, ambos convertidos también en directores de cine años después. Algo tenía Coward, sin duda. Su actuación desde luego prodigiosa, puramente inglesa.

Una de esas películas que cuando descubra agradecerá muchísimo.
[Leer más +]
10 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil