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La joven del agua (2006)

La joven del agua
Trailer
5,4
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Sinopsis
Cleveland Heep (Paul Giamatti), el encargado de un bloque de apartamentos, descubre una tarde a una ninfa (Bryce Dallas Howard) en la piscina de la urbanización. La criatura está inmersa en un viaje que podría devolver la esperanza a nuestro mundo, pero para completarlo necesitará la ayuda de Cleveland y de todos los vecinos. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Lady in the Water
Duración
110 min.
Estreno
25 de agosto de 2006
Guion
M. Night Shyamalan
Música
James Newton Howard
Fotografía
Christopher Doyle
Productora
Warner Bros. / Legendary Pictures / Blinding Edge Pictures. Distribuida por Warner Bros.
Género
Fantástico Sobrenatural Cuentos
"Hay que verla como lo que es, una bella fábula para adultos; y admirarse de la extraña manera que tiene Shyamalan de meternos en su mundo de pesadillas, premoniciones, compromisos."
[Diario El País]
"A veces veo sirenas. (...) película de intriga, un precioso cuento infantil lleno de ambición poética (...) impagable Paul Giamatti (...) Puntuación: ★★★ (sobre 5)."
[Diario ABC]
6
Fotografiando hadas
“Comprendía ahora que no solo Fantasía estaba enferma, sino también el mundo de los seres humanos. Una cosa tenía que ver con la otra. En realidad, siempre lo había sentido así, sin poder explicarse por qué”. ‘La historia interminable’, Michael Ende.
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Detecto en ‘La joven del agua’ a un director intentando plasmar el ímpetu infantil de los cuentos, el miedo a la oscuridad, la defensa de la fascinación del que “cree” en la fantasía sin medias tintas... Por el camino, es cierto, se enmaraña entre algunos de los errores de bulto que sus detractores señalan profusamente: guion difuso, situaciones de relleno que suceden sin motivo aparente, desorientación narrativa, inadecuada descripción de personajes, cargantes puntos de comedia, etc.

El resultado quizás no tiene la cohesión y estabilidad que nos ha ofrecido en algunas (no todas) de sus anteriores películas. Quizás. Pero no podemos obviar su valiente sinceridad creativa. Shyamalan ha intentado lo máximo y lo ha rozado (no se trata de un sueño contado, sino de que soñemos un cuento). No puedo obviar lo que esta película tiene de entrega total y arriesgada de un director que, cosa rara en estos tiempos (vean a Bryan Singer o, en menor medida, a David Fincher), oposita a autor y no a títere hollywoodiense (tenga o no éxito en semejante empresa, que esa será otra historia). Aunque sea un autor de cultura pop (cómics, sci-fi, cine de género…).

Entregarnos y creer sin más; vivir la película, no verla. Participar del cine como participan los niños y salir de la sala con arañazos en las piernas. Esto nos pide, como si más que una película fuera un grito de socorro, el director indio-estadounidense.

El meollo de la cuestión radica en el desarrollo inverosímil y desestructurado. En si lo debemos tomar como un suma y sigue de situaciones absurdas, sin más, o como una lectura o reflexión metacinematográfica.

Yo creo que, de alguna forma, la extraña reacción de Giamatti ante la narf es la misma que el espectador ha de tener al ver película. En ningún momento él o sus vecinos se plantean si la situación es normal o no, y salvo algunos gestos de extrañeza se entregan por completo a la “misión” como si no hubiera otra posibilidad. Surge así una primera e implícita cuestión, una suspensión de la incredulidad que afecta tanto a los personajes como a los espectadores. Y ahí está el nivel de metaficción más interesante (no en la figura del crítico, que es solo la pista más obvia del juego de espejos): Shyamalan nos pide a nosotros, público, que veamos la película como el protagonista se entrega a su tarea. En este sentido, creo que la histriónica interpretación de Giamatti está repleta de constantes guiños al espectador (como si en sus muecas intentara reproducir lo que estamos pensando desde el patio de butacas).

La acumulación de gilipolleces varias ya ampliamente comentadas por otros usuarios (cajas de cereales, personajes que no se cuestionan nada…) son una forma de remarcar el carácter de broma y de ficción. Y ante la ficción, o se cree o no se cree. El viaje del espectador y del protagonista es el mismo ya desde el conflicto que explícitamente propone el argumento: la conexión entre la fantasía y el mundo real.

Pero alcemos la mirada y no nos quedemos únicamente con el mundo “real” ficticio en el que viven estos personajes, sino el mundo “real” del propio espectador. Así las reglas de un desarrollo argumental normal se rompen, para indicarnos que esto es un puro cuento –con reglas propias, con un autor detrás que ordena y manda– y que hay que verlo con la ingenuidad del protagonista o de un niño. Con la ingenuidad de la fantasía. Ellos, los personajes, no le piden reglas lógicas a lo que están viviendo. Nosotros, como espectadores, tampoco hemos de pedírselas a la película.

Si lo conseguimos, insinúa Shyamalan, será cuando habrá vencido la fantasía.
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126 de 157 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Y los puntos van para...
1ª estrella: por la bella fotografía.
2ª estrella: por los impagables secundarios cómicos, desde la madre y la hija coreanas hasta el crítico de cine escéptico, pasando por los porretas o el personaje obsesionado con la televisión.
3ª estrella: por la sabia elección de Bryce Dallas, que ya aparecía como una especie de hada de otro mundo en "El bosque".
4ª estrella: por Paul Giamatti, un actorazo que se funde en sus personajes de modo que consigue no caer nunca en la tentación de hacer de sí mismo.
5ª estrella: por contarnos un cuento totalmente original en tiempos de remakes, secuelas, precuelas y revisitaciones.
6ª estrella: por no hacer lo que cualquier otro director de medio pelo haría: ponerse a fabricar trilogías de "El sexto sentido"para alimentar al público de escasa categoría intelectual.
7ª estrella: por replantearnos temas tan dejados de lado en el cine como son la procedencia de los mitos (en "El Protegido"), la aldea perdida y el poder del miedo ("El Bosque"), la soledad desde el punto de vista de los vivos y de los no tan vivos ("El sexto sentido") y el Objetivo último de la existencia humana ("La joven del agua").
8 ªestrella: por ponerse delante y detrás de las cámaras y además hacerlo bien.
9ª estrella: por una exquisita banda sonora de James Newton Howard.
10 ª estrella: por fusionar con elegancia y habilidad tanto comedia como tragedia, fantasía y suspense.
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164 de 254 usuarios han encontrado esta crítica útil