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Alfred Hitchcock presenta: The Equalizer (1958)

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Sinopsis
Un hombre desafía a un hombre más grande a un duelo con armas, después de que sus acciones lujuriosas hicieron que su esposa lo abandonara.
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Alfred Hitchcock presenta: The Equalizer
Duración
30 min.
Guion
Obra: Robert C. Dennis. Historia: C.B. Gilford
Fotografía
Reggie Lanning (B&W)
Productora
Shamley Productions. Distribuida por CBS / Universal Pictures
Género
Drama Intriga Crimen Serie [Alfred Hitchcock presenta]
5
Intromisión
Alfred Hitchcock presenta: The equalizer (El ecualizador), temporada 3, episodio 19, dirigido por James Neilson en 1958. ¡Atrevido!, con vestimenta a la moda que le delata como practicante de actividades al aire libre, el señor Hitchcock nos especifica el tipo de ocupación que está a punto de iniciar con la ayuda de un voluntario que amablemente se ofrece a facilitar la primera experiencia demostrable en tv de nuestro querido anfitrión; creyéndose en su derecho como primerizo de tan noble actividad, utilizar algunos elementos apropiados a su nula experiencia, dejándonos inmersos en un fundido que nos lleva al inicio de la historia que hoy nos presenta.

Eldon Marsh (Martin Balsam) es un hombre feliz, contable en una empresa y felizmente casado con su querida esposa la señora Louise Marsh (Norma Crane). No siempre la fidelidad se mantiene a flote, en el caso de los Marsh corre serio peligro desde el momento en el que la intromisión de Wayne Phillips (Leif Erickson) en una fiesta de sociedad, experimenta la tentadora atracción hacia la señora Louise Marsh. La evidencia parece confirmar la atracción entre ambos. Los incontrolados celos de Eldon le empujarán sin remisión lenta e inexorablemente hacia un vació emocional intentando encontrarle una salida.

Asumiendo su nueva realidad, la señora Marsh decide que el matrimonio no puede continuar, culminando una acción que determinará finalmente el estado anímico de Eldon, llevándole a retar al grandullón de Wayne Phillips mediante una satisfacción desfasada en el tiempo. El enfrentamiento final entre ambos personajes genera el resultado que uno de los dos esperaba tras lo cual la señora Louise no tendrá otra elección que la del resultado de tan extraño enfrentamiento entre ambos enamorados.

En sus conclusiones, nuestro epiloguista, cree que la descompensación generada por una infidelidad es exagerada. Volviendo a la práctica que le ocupa, Hitchcock se muestra algo enfadado con el amigo que tan noblemente se prestó a facilitarle la acción, logrando estropear la herramienta utilizada en su actividad, tras lo cual y visto el resultado final de su atrevida introducción en el noble ejercicio practicado, no le queda otra que desear (hasta otra ocasión) un feliz descanso y mejores buenas noches de las que, por lo que parece, su voluntarioso amigo no podrá disfrutar demasiado.
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