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Desde la terraza (1960)

Sinopsis
Alfred Eaton (Paul Newman), un joven ambicioso que quiere conseguir las cosas por sí mismo sin deberle nada a su padre, se casa con una joven (Woodward) de una buena familia de Philadelphia (Pennsylvania). Poco a poco, Alfred empieza a prosperar, llegando incluso a trabajar en Wall Street, pero su matrimonio no funciona como esperaba. (FILMAFFINITY)
Director
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
From the Terrace
Duración
144 min.
Guion
Ernest Lehman (Novela: John O´Hara)
Música
Elmer Bernstein
Fotografía
Leo Tover
Productora
20th Century Fox
Género
Drama Melodrama
"Los tópicos se acumulan (...) mucho metraje de crítica a la alta sociedad de Filadelfia."
[Diario El Mundo]
7
El hijo pródigo
Primer film que protagoniza Paul Newman como actor independiente. Realizado por Mark Robson (“Más dura será la caída”, 1956), la escribe el guionista Ernest Lehman, que adapta la novela de éxito “From the Terrace” (1958), de John O’Hara. Se rueda en escenarios reales de Phoenixville (Pensilvania) y Manhattan (NYC) y en estudio. Producido por Mark Robson para Linebrook/Fox, se estrena el 15-VII-1959 (NYC).

La acción dramática tiene lugar en NYC, Port Johnson (Filadelfia), Mountain City (Nevada) y en el condado neoyorquino de Nassau, entre 1946 y 1958. David Alfred Eaton (Newman), piloto de la Marina durante la IIGM, finalizado el conflicto, regresa (1946) a la casa de sus padres en Port Johnson. Con la ambición de abrirse camino solo y con el propósito de superar a su padre, se marca como objetivo tener un patrimonio personal neto de más de 5 M USD antes de cumplir los 40 años. Deja la casa paterna y se asocia con un antiguo amigo de la guerra, Alexander “Lex” Porter (Grizzard) para pasar luego a trabajar como ejecutivo de la firma “J. D. MacHardie and Company”, presidida por James Duncan MacHardie (Aylmer), con sede en Wall Street (Manhattan, NYC). Contrae matrimonio con Mary Saint Jones (Woodward), heredera de una poderosa familia neoyorquina. Con motivo de una estancia profesional en Mountain City, conoce a Ralph W. Benziger (Corsia), su esposa e hija, Natalie (Balin), mucho más joven que él. Alfred es inteligente, hábil, ambicioso y muy trabajador. Ahoga en trabajo sus frustraciones. Mary es voluntariosa, apasionada, calculadora egoísta e impositiva. Natalie es cariñosa, comprensiva, sacrificada y bondadosa.

El film suma drama, crítica social y romance. Expone la trayectoria de trabajo, esfuerzos, dedicación y éxito del ambicioso David Alfred Eaton. Volcado en el trabajo, está dispuesto a pagar un alto precio por el éxito. De acuerdo con los parámetros del cine americano de los 50 y 60, el relato presenta situaciones tormentosas, personajes arrastrados por ambiciones desmedidas, sentimientos desaforados, pasiones desbordadas y la pulsación de profundas y dolorosas frustraciones. Robson hace uso de los resortes clásicos del melodrama, pero lo hace de un modo singular. En efecto, mantiene la efervescencia de las situaciones bajo el dominio de una elegante contención que se aleja de los modos habituales del subgénero. Además, trata las situaciones desde un punto de vista sutilmente irónico y crítico, que confiere a la historia un tono especial y un grato atractivo.

El relato juega con el interés que despierta la exploración de los ambientes más elitistas y acaudalados del NYC y del país y con la denuncia de los métodos de trabajo de los mismos, sus tretas y estrategias, sus prejuicios y puntos débiles, su personificación de una cierta concepción del éxito y su encarnación de determinadas aspiraciones de felicidad.

(Sigue en el “spoiler” sin desvelar partes del argumento)
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19 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Cariño, no me esperes despierta,salgo a hacerme rico
Enésima revisión del hombre hecho a sí mismo, o lo que es sinónimo del hombre que hace una fortuna partiendo de cero y de todos los problemas existenciales que le conlleva. Ya lo decía Montgomery Burns : "Si quiere hacerse rico, olvide família y religión". La película se deja ver, claro, Paul Newman está tan atractivo como siempre pero no especialmente inspirado, quizás dejando a su esposa Joanne Woodward que le coma terreno, y así lo verificamos cuando salen los dos en el mismo plano y ella literalmente le eclipsa. El guión parece influenciado por alguna obra de Tenesse Williams pero sin llegar a sus niveles de dramatismo e histerismo y la posible crítica a los que mueven los hilos es un tanto flojita.
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14 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil