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7
Una Goodfellas musical
No es la primera vez que Clint Eastwood entra en terrenos musicales (en cuanto al género cinematográfico), ya antes había demostrado su valía de forma superficial en El aventurero de medianoche y ya más en forma en Bird donde realizo un biopic del legendario Charlie Parker. Ahora el director llega con Jersey Boys, una cinta que narra la historia musical de Four Seasons, un grupo que tuvo gran auge en los 60s con éxitos como Big girls don´t cry o Can't take my eyes off you.

Para la narración de su Jersey Boys Eastwood toma una decisión que pudo resultar arriesgada pero que es bastante acertada, buscando hacer una especie de homenaje al cine de Martin Scorsese más específicamente a su Goodfellas, de echo podemos afirmar que se trata de un homenaje constante, desde la presentación de los personajes, el dibujo de varios de ellos, la progresión de la historia, incluso se dan pequeños guiños al cine de gangsters.

Los personajes de Eastwood miran a la cámara e interactúan con el espectador, evolucionan a través de los años y manejan de forma alterna su carrera con su vida privada, como si de un documental se tratara somos testigos de la creación de Four Seasons, de cómo se une cada uno de sus integrantes, de sus primeros éxitos, de su llegada a la fama y finalmente su caída, todo narrado de forma elegante y clasicista.

Nuevamente el director de Million dólar baby da muestras de su maestría tanto a nivel narración como su trabajo con la cámara y manejo de actores, a medio gas este señor es capaz de conseguir lo que otros a su cien por ciento, manejando fantásticamente los tiempos utilizando elipsis y flashbacks ejecutados de forma eficaz, mientras que el trabajo de cámaras es para degustar lentamente, paneos, close up, todo marca de la casa.

Para la formación del casting principal Eastwood recurre a actores desconocidos, tres de los cuales cumplen con sus papeles, mientras que Vincent Piazza (Boardwalk Empire) se come a todos sus compañeros de elenco, su Tommy DeVitto es un personaje fantástico, tan fácil de querer y tan fácil de odiar, es el motor del filme y aunque termina por ser relegado después a un papel secundario (en beneficio del personaje de Frankie Valli) es al final quien se queda en la mente del espectador.

Hablando de Tommy DeVitto, el filme no pierde oportunidad para hacer alusión a Joe Pesci cuyo personaje en Goodfellas es prestado del integrante de Four Seasons, abriendo incluso la relación entre el actor y el músico. Frank Sinatra y Ringo Starr son otros de los mencionados en este filme, incluso a modo de cameo Eastwood aparece unos segundos en pantalla.

El punto débil de Jersey Boys viene en un guion bastante elemental, justito y poco trabajado en personajes y diálogos, por momentos hace más fuerza y carisma en la historia y en sus protagonistas (sin contar a DeVitto), aunque bien el filme posee uno que otro chiste que harán soltar la carcajada. Todo termina siendo muy predecible. También hay que decir que la parte inicial se pudo haber pulido más a nivel narrativo, media hora en la que Eastwood tarda en hacerse por completo de la historia sintiéndose un poco tropezada, terminando este bache el ritmo es excelente. Christopher Walken por su parte no pinta nada en la película, pasado de rosca en todas sus escenas.

No, no se trata del Eastwood de Unforgiven, Million dólar baby o Letters From Iwo Jima, tampoco el de Los puentes de Madison, Un mundo perfecto o Changeling, Jersey Boys viene a unirse a sus filmes menores como Deuda de sangre o Flags of our fathers, pero sí de esta calidad son los filmes menores de esta leyenda de la dirección, por mí que siga en activo otros diez años más. Eso sí; cuando vuelva a tener un guion a su altura, atención señores, atención.
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30 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
La fraternidad mal entendida: ¿Quién hay detrás de una canción?
Me producía extrañeza ver a Clint Eastwood dirigiendo este musical. ¿Qué hace un hombre de acción involucrado en un género tan escapista y bullanguero? ¿Qué ha podido ver en esta historia de ascenso y perseverancia en los sinsabores del pop un hombre taciturno y esquinado como él? Pero queda claro que hay más puntos de unión de lo que a simple vista pudiera parecer.

Por una parte es casi riguroso coetáneo del cantante Frankie Valli (tan sólo cuatro años más joven que el vaquero imperturbable) y además está su contrastada formación y dedicación a la música (no en balde, ha puesto música e interpretado alguna de sus propias bandas sonoras). Es decir, podría tomarse como una biografía encubierta a través de personajes interpuestos, envueltos en circunstancias arrabaleras y con un lento y trabajoso despegue, no tan diferente a la propia esforzada travesía del desierto que supusieron el sinnúmero de películas de serie B (o Z) antes de alcanzar el ansiado y perdurable estrellato.

Porque más allá del amor a la música como aliento vital – que queda patente durante todo el metraje – es sobre todo un primoroso estudio de caracteres de barriada en circunstancias nada sencillas, con unos suburbios gansteriles al acecho, donde la solidaridad, los vínculos de sangre y la camaradería son ley de vida e impregnan la toma de decisiones hasta límites casi inconcebibles y desastrosos. Es un mundo de hombres donde las mujeres sólo son las madres de la progenie, relegadas al margen y utilizadas como mero entretenimiento o señal de un éxito que parece medirse en juergas y desenfrenos nada edificantes. Un machismo de alcoba que apenas queda bosquejado y poco aporta a la trama.

Los vínculos entre los cuatro músicos protagonistas quedan reflejados con detalle y precisión. Y en un momento dado incluso uno de ellos muestra su despecho por el incívico comportamiento de su compañero como si de una ruptura de pareja se tratase, no exenta de humor, pero dejando de manifiesto las miserias cotidianas de una fama que apenas vale nada cuando te bajas del escenario y toca comportarse como el patán que uno es en verdad, más allá del foco y los micrófonos. Y los problemas de dinero – ya sea debido el juego, las juergas o jaranas, tal vez las drogas o la mafia – acaban opacándolo todo.

Quizás falte algo de mordiente y garra y hay un exceso de clasicismo edificante de forzado encaje, pero siempre es grato ver una historia bien contada y que se centra en las vicisitudes humanas menos glamurosas. Se queda algo corta pero se ve con simpatía.
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26 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Biopic de contundencia musical
JERSEY BOYS Esta película tiene distintos momentos emocionales, con esa elegancia que suele dar Clint Eastwood a sus películas. Las diferencias emotivas se dan según el personaje que domine los acontecimientos narrados, a partir de cada uno de los cuatro miembros de la banda The Four Seasons. Sin embargo, la película no llega a fragmentarse porque el temperamento del filme proviene de la sabia conjunción de los personajes. La diversidad es el elemento unificador del relato. Melómano como pocos, Eastwood le da a la música de la banda The Four Seasons más que presencia sonora: se trata de un elemento significante. Hace uso del narrador protagonista y no siempre funciona de manera adecuada: impone una ruptura emocional en el espectador y una redundancia entre lo que vemos y lo que nos dice tal narrador. En el "biopic", las actuaciones son cardinales; pero en Jersey Boys no mantienen la regularidad justa. Suben y bajan sin sustento. En todo caso Clint Eastwood logra muy buen filme con esta temática, como lo hicieron los hermanos Coen con Balada de un hombre común (2013). Es cine de autor, desde su pulida ambientación de época. [Crítica completa en blog "La huella del ojo": http//lahuelladelojo.blogspot.com].
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16 de 20 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Alégrate el día.
Y ves a ver la última película de Clint. Es un musical clásico ( biopic, le llaman ) servido con elegancia, glamour, humor, profundidad, y estilo impecable.
A mi, como a la mayoría de los españoles, Frankie Valli y los Four Seasons me quedaban un poco lejos. Nunca fue el tipo de música que escuché, pero el éxito de " Can't take my eyes off you" traspasó, creo, todos los países y todo tipo de música. Sólo mencionaré la inolvidable secuencia de " El cazador", en el bar, jugando al billar. Con ésta premisa: " musical sobre unos desconocidos, en principio poco atrayentes, salvo el éxito citado", los motivos para ir a ver el film parecían bastante débiles. Afortunadamente, hace ya muchos años, decidí ir a ver todas las películas que Clint estrenara ( al igual que hago con Woody Allen y otros pocos) sin preguntarme demasiado y sin importarme las críticas.

Y siempre me alegro de haber tomado esa decisión, porque puede que la crítica diga que la película vale poco y que es el peor trabajo de Clint en años, y yo les respondo que tienen razón, pero que el peor trabajo de Clint es mejor que el 99% de las películas que se estrenan este año.

Pasé dos horas estupendas, me gustó la historia de éxito y fracaso ( mil veces contada, claro, y qué ?, aprendí de los Four Seasons, Frankie Vallie, Bob Gaudio y un poco de música popular. Luego busqué alguno de esos éxitos por Internet. Pensé, que difícil es la vida para todos, para absolutamente todo el mundo. Solo hay un momento realmente bueno, el de antes de empezar, cuando solo se tiene ilusión y esperanza, insensatez y atrevimiento.

Gracias Clint, mil gracias por seguir ahí, al pie del cañón. No mueras nunca. Danos el regalo de una película tuya cada uno o dos años. Hay tan pocas cosas buenas en este mundo, tan poco en qué confiar.
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12 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Hay que irse del barrio.
Luego de abandonar la idea de hacer un remake de el famoso musical Nace una estrella, donde pretendía trabajar con Beyoncé y que se vino abajo ante la complicada agenda de la cantante, el maestro Clint Eastwood no se quedó con las ganas y llevó a la pantalla grande un musical de Broadway que cuenta la historia de Frankie Valli y los Fours Seasons, una agrupación generadora de éxitos en los años 60.

La película no es un musical en forma, en su inicio más bien se parece bastante a alguna película de Scorsese (Goodfellas), con mafiosos italianos carismáticos incluidos (Christopher Walken) y cuenta como Tommy DeVito (Vincent Piazza), decide armar una banda musical entre entradas y salidas de prisión, invita a su amigo Frankie (John Lloyd Young) a ser el vocalista, siendo aceptado rápidamente por el público por su particular voz aguda.

La suerte de la agrupación cambia cuando se une a ellos Bob Gaudio, que tiene cierta facilidad para construir canciones pegadizas, lo que les permite acceder a grabar, de ahí el éxito y después ya nada será lo mismo.

La progresión de la historia va desde los inicios de la agrupación, los problemas a los que se enfrentan para conseguir el éxito, y la manera de afrontar esa nueva vida de reconocimiento, hasta el ocaso de la relación entre ellos.

La película va siendo contada por los cuatro integrantes del grupo, utilizando un recurso un tanto novedoso (visto ya en alguna serie), donde los actores hablan mirando a cámara, intercalando estos monólogos donde explican algún hecho sucedido, en medio de escenas o de temas musicales, pero de tal manera que no distraen ni se sienten forzado, por el contrario, mantiene la fluidez del relato.

Un logro importante del film es la construcción de sus personajes, en especial el desarrollo de la relación entre Tommy y Frankie, desde el barrio hasta alcanzar la fama, muestra como de a poco se van invirtiendo sus papeles, dentro del grupo y en la relación entre ellos. Frankie crece pero nunca traiciona y es un tipo agradecido, Tommy actúa siempre como cuando chico en las calles. Eastwood se aleja de sentimentalismos baratos incluso en escenas duras que hablan de muerte.

Pero Jersey Boys es una película feliz, por más que la vida se complica Eastwood siempre les da una oportunidad a sus personajes para verles sonreír, ya sea cantando sobre el escenario o en la coreografía tipo Bollywood del final. Una película para disfrutar con emociones a flor de piel del inicio hasta el final.
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11 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Los chicos de la banda
“No se puede ser eterno. Sería necesario intuir el momento exacto para retirarse a tiempo. Soy tozudo. (…) Nunca he pretendido ser un gran director. Me he contentado con acercarme a la verdad de las cosas, no a las cosas en sí mismas. ¿Lo he conseguido? No me corresponde a mí juzgarme.” Esta reflexión tan acertada de John Huston fue confesada a Antonio Pelayo y a un colega suyo italiano a primeros de los años setenta en Madrid, tal y como cuenta Pelayo, en su estupenda crítica de “Paseo por el amor y la muerte” que hizo para el grupo Reseña. Tras ese periodo de toma de conciencia, Huston retoma su carrera con fuerza, y aunque sigue dando a veces títulos menores también provocó un giro en su carrera y el que rodara films excelentes, entre otros por ejemplo la gran obra maestra “Fat City”, la adorada por muchos críticos “El hombre que pudo reinar” o hasta su broche final con “Dublineses (Los muertos)”. Fue un ejemplo de honestidad y capacidad crítica. Y precisamente Eastwood, admirador de Huston como ya dejó claro en su “Cazador blanco, corazón negro”, ya podía haber hecho hace algún tiempo una reflexión de semejante calibre en su propio beneficio como director, porque además ya en esa ocasión se basaba en una novela de 1953 de Peter Viertel donde narraba sus experiencias con Huston en la preparación de “La reina de Africa”. Eastwood, que ya se había acercado al “musical” hace años con uno de sus mejores títulos, “Bird”, vuelve a acercarse a este género con más medios, más renombre pero con una falta de creatividad absoluta. No está mal dirigida, Eastwood, al igual que el zorro irlandés de Huston, ya está experimentado y sería raro que dirigiera torpemente, pero “Jersey Boys” delata desidia, está carente de alma, de nervio, y se hace larga, quizás porque no aporta nada a lo ya sabido sobre los biopics de formaciones de grupos musicales. No se empatiza con sus personajes que se hacen reiterativos porque personalmente no avanzan, sus devaneos no quedan bien narrados y no se cuenta nada más que el desarrollo de la propia historia. A veces se “interrumpe” el ritmo con monólogos de sus actores a cámara, (¡qué difícil es hacer bien eso!, que por cierto tampoco es nada nuevo en el cine) y están muy mal resueltos, ya que se los podía haber ahorrado porque no aportan información relevante al espectador. En los créditos finales, mientras suena una canción, se incluye una coreografía con todos los que han salido en pantalla, donde se nota además que todo proviene de una adaptación de una obra musical para el teatro. Quizás como ardid para que el espectador no huya fuera de la sala es buena idea, pero creo que ese “desparpajo colorista” es la línea que tenía haber seguido Eastwood durante toda la película, y no un tono falsamente solemne cuando la historia no daba para ello. Su ambientación agrada, todo es correcto pero creo que se trata de una de las películas más mediocres de su autor. El reparto cumple (aunque Walken está desaprovechado) y su sonido es bueno. Pero está llena de detalles que se ven que no se lo han currado en exceso, desde su distribuidora al subtitular parcialmente algunos fragmentos musicales, no todos, no sé el motivo, a tomas donde la cámara se acerca demasiado a los coches y como solución para que no se vea es bajar todas las ventanillas, aunque se trate de un coche aparcado. Puede que sea el momento para que Eastwood se plantee su carrera como director, sin ánimo de que se sienta ni ofendido ni de ser destructivo para provocarle una depresión, sobre todo porque el resultado de un análisis personal profundo puede generar mayores satisfacciones. Y no es cuestión de si no queda mucho tiempo, es cuestión de si quedan muchas ganas.
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11 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Eterno Eastwood
Antes de decidirme ver esta película, la crítica me echó un poco para atrás. A pesar de ello y ante las maravillas a las que nos tiene acostumbrado este prolífico director, decidí verla. Desgraciadamente llevaban razón la mayoría de los críticos. Es probablemente la película más floja de Clint Eastwood, y el problema nada tiene que ver ni con la dirección, ni con ninguno de los aspectos técnicos ni artísticos de una película. El problema es que no hay historia, lo que cuenta no llega ni para un corto, y mucho menos para las 2 horas y 15 minutos que dura este film. El nacimiento, ascenso y declive de este grupo musical no es muy distinto al de la mayoría de ellos con los problemas familiares que cada uno de ellos pueda tener.
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9 de 12 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Muy buena.
Me encantó este film sobre los orígenes y ascenso del exitoso grupo musical de los '60, "Las Cuatro Estaciones". Buenas actuaciones y voces; todo un espectáculo: sus éxitos, coreografías, vestuario, fotografía, personajes y sus entornos, especialmente el de Frankie Valli. Algunos años atrás el grupo lo había oido, pero desconocía sus éxitos y andanzas, que este bello film recrea. 9/10, para Clint Wastwoo
d y su equipo.
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11 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Talentosos muchachos
Clint Eastwood vuelve al ruedo tras J. Edgar, en 2011, esta vez con un drama-biográfico-musical. El director de 84 años, tras haber incursionado en varios géneros con la misma firmeza con la que supo disparar rifles como protagonista en tantas historias, se aboca aquí, en Jersey Boys, al mundo de la música. Para ello emplea su particular y discreto estilo, ese que lo distingue como un gran narrador. En su nueva obra, por cierto perfectamente ambientada, nos trae al recuerdo, casi de manera inevitable, a Goodfellas. Esto es, por ese vecindario en el que “la tanada” se hace sentir, el ghetto y los vínculos con la mafia de sus personajes, entre otras cosas. Aunque, claro está, sin los excesos propios de aquella pieza maestra de Scorsese.
Jersey Boys nos cuenta la vida de Frankie Valli (John Lloyd Young), vocalista del conjunto ‘The Four Seasons’, con todas las polémicas y sucesos que le tocó atravesar en su camino artístico. Se le suma, la relación que siempre mantuvo con bandos mafiosos, algo que a mediano o largo plazo suele traer problemas.
Eastwood se vale de su experiencia y de sus conocimientos en materia cinematográfica para sumergirnos en una historia de buen pulso narrativo. Nuestros personajes le hablan a la cámara, nos detallan lo que acontece. El recurso a la voz en off suena bien, y cuando eso pasa se torna contagioso para el público, actúa como un elemento motivador e incitante para adentrarlo aún más en los acontecimientos. Es un condimento que, cuando se sabe utilizar, funciona como una suerte de plus para el observador.
Destacable resulta la tarea de los protagonistas. Vincent Piazza es probablemente una de las figuras que mejor influye en el relato. Su presencia como Tommy DeVito le infunde el costado de picardía, desenfreno y a la vez peligrosidad de acuerdo al rumbo del cuarteto. Sus muecas de disgusto, su rebeldía y sus formas sirven como el factor que le imprime tensión al asunto. John Lloyd Young cumple más que aceptablemente y brilla cuando le toca sacar a relucir ese tono de voz tan agudo y diferente en los momentos musicales que, dicho sea al paso, están muy bien construidos. Con acotadas pero interesantes y apreciables apariciones, contamos con un Christopher Walken al que le sienta bien el traje de gángster.
La proyección ahonda tanto en los códigos como en los riesgos que se pueden correr ante la ceguedad de enfocarse únicamente en una carrera que, si bien puede ser muy redituable, demanda tiempo, giras y eleva el ego hacia picos montañosos. Es igual de atinado expresar que el film pierde un poco de enlace cuando se mete en lo dramático pasados tres cuartos de su extenso metraje como remarcar que gana fuerza y empatía con las participaciones de Vincent Piazza.
Jersey Boys vale la pena, como casi todo lo que ha tocado y concebido impecablemente Clint Eastwood.

LO MEJOR: los momentos musicales. El modo de narrar la historia. Las actuaciones. La puesta en escena.
LO PEOR: intenta intensificar el drama más de lo necesario. Se hace algo larga hacia el último tramo.
PUNTAJE: 7,8

http://cinefiloclub.blogspot.com.ar/2014/07/jersey-boys-critica.html
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7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
DESCUBRIR A FRANKIE VALLI AND THE FOUR SEASONS POR LA PUERTA GRANDE
Tengo la sensación de que a veces olvidamos lo que vamos a ver y por eso nos sentimos defraudados; de ahí las críticas negativas. Se trata de una historia real que trata de contar sin artificios, al estilo de su director: el despegue, triunfo y ruptura de uno de los grandes grupos de los 60 que yo personalmente desconocía, aunque sus canciones están en la memoria colectiva. Es un musical en toda regla con multitud de canciones rodadas con absoluta maestría, con unas coreografías y voces perfectas que en nada tienen que envidiar a sus originales. No se obvian los momentos más tristes ni se omiten las miserias y desavenencias del grupo ni sus conflictos personales, por lo que poco se puede achacar a este respecto. Tal vez las parrafadas de los protagonistas a la cámara sea lo que más puede chirriar en algún momento de la película, pero es una crítica menor. Si no te gusta la música no es tu película pero si te interesan los 60, los grupos vocales, las discográficas y la influencia omnipresente de la mafia, estás ante una gran película. Destaca el personaje de Tomy, inconmensurable, pero todos están bien caracterizados. Se agradece que sean actores desconocidos.
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5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Historia americana. Un Eastwood de encargo que logra su objetivo.
Como muy bien dicen las críticas más valoradas por aquí, esta película fue despedazada por la prensa especializada en España sin demasiados miramientos. Y está bastante bien el biopic de Frankie Valli & The Seasons, con unas buenas interpretaciones destacando a Lloyd Young como el tipo italoamericano con la voz en falsete.
La ambientación es excelente, y el relato explicado por ellos mismos saltando de la historia para hablarnos directamente a la cámara, funciona muy bien.
Los lazos que se crean de juventud pueden con los conflictos que aparecen al triunfar, y los buenos sentimientos prevalecen como el cariño y la amistad. No es un camino de rosas aunque esté jalonado de buenas canciones, y estos muchachos de New Jersey sacaron unas cuantas.
El metraje puede resultar excesivo, y el director respeta el amor a la música dejando que suenen temas enteros, algo que no abunda en el cine actual. A mi me ha gustado ese detalle precisamente.
No está en el Top 10 de mis películas de Eastwood, pero es agradable y resultona, un buen entretenimiento en definitiva.
El Newark de Philip Roth, de Joe Pesci, de Tony Soprano, fuente de tantas historias de judíos e italianos exiliados en estos Estados Unidos que tanto representan para el resto del mundo -no digamos cinematográficmente hablando-, tiene una magia especial.
Nota. 6,45.
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5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
4
Clint se divierte, el espectador no tanto
(...)

La última cinta de Eastwood está basada en un exitoso musical de Broadway. En descargo de Clint, podríamos decir que es un proyecto que el cogió ya precocinado y solo tuvo rodarlo. Sí, pero no vale. Un director de su trayectoria tiene una elevada responsabilidad artística. También puede decir aquello que un día dijo Dave Grohl ante una crítica: “Déjame en paz, yo estuve en Nirvana”. Clint diría: “Mira, tengo más de 80 años, he rodado Sin Perdón, uno de los mejores western de la historia, igual hasta el mejor, tú quien eres para decirme cómo tengo que plantear mis películas”. Correcto, Clint. Pero aun así, no me sirve.

Veo acercarse a la pantalla a un chaval de fuerte acento italoamericano. Y me empieza a hablar. Es un recurso que, en pequeñas dosis, puede ser eficaz, pero Jersey Boys no tiene medida en esta faceta. Scorsese ya lo quemó. Y cualquiera que lo utilice detrás suyo y en su mismo contexto, huele a chamusquina.

Los diálogos son bastante ágiles en la primera parte de la película. Pero pronto caemos en la cuenta de que vamos a ver otro ortodoxo biopic musical ascenso-caida-redención. Por eso, Inside Llewyn Davis es una de las mejores películas musicales de los últimos tiempos. Por ofrecer la otra cara de la moneda. Lo que en la cinta de los Coen es frescura y emoción, en Jersey Boys es cartón piedra y tedio. Ni siquiera Walken anima la película.

Eastwood sabe hacer biopics eficaces. Bird es muestra de ello. Jersey Boys, sin embargo, se enmaraña demasiada mostrando las dificultades internas de un grupo de éxito. También se cuela la mafia por ahí. Pero los diferentes bloques narrativos no están bien empastados, y cuando queda un tercio de película ya estamos agotados. Queremos que llegue ya la redención y esperar la próxima película de Clint.

Jersey Boys no funciona porque sus personajes son poco atractivos, porque el casting no es para tirar cohetes, porque la puesta en escena es un tanto descuidada y, especialmente, y lo más importante, porque aburre. Los Four Seasons tenían algunas canciones muy buenas. Y al final, es lo que más disfrutamos: la música. Y para eso, prefiero ir a verlo a Broadway, aunque sea un poco más caro.

Lo Mejor: Vincent Piazza está bien en su papel de Tommy.

Lo Peor: Aburrida, sin encanto y demasiado convencional.

[crítica publicada en alucine.es]
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6 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Clint Eastwood ha ofrecido un buen producto
Jersey Boys, tenía muchas ganas de visionar está película desde hace tiempo, no tenía mala pinta y está dirigida por el gran Clint Eastwood, aquel hombre que ha demostrado un par de veces que además de ser un buen actor, también sabe dirigir buenas películas, (por no decir peliculones)... este hombre me encanta y siempre lo disfruto.
Esperaba encontrarme un buen producto y justamente así ha sido, el producto se me ha hecho entretenido y disfrutable en sus 130 minutos aproximadamente de duración, no se me ha hecho aburrido... me he echado unas cuantas risas y los actores están muy bien, funciona como película dramática y de música, además de ofrecer muy buenas canciones en todo momento.
La historia está muy bien, además de estar fabulosamente contada... los personajes están perfectamente interpretados y el ritmo es bueno... aproximadamente de unos 130 minutos de duración, se hace lo suficiente disfrutable y entretenida, el humor y el drama se mezclan muy bien, además de esas buenas y disfrutables canciones que ofrece el producto.
Las actuaciones son muy buenas: John Lloyd Young, Vincent Piazza, Erich Bergen, Michael Lomenda, Christopher Walken, Jeremy Luke, Joey Russo, Freya Tingley, Sean Whalen, Francesca Eastwood... todos están muy bien, interpretando muy bien los personajes.
En definitiva: ofrece alguna que otra escena muy disfrutable, la historia mantiene al espectador bien entretenido, se nota que está dirigida por el gran Clint Eastwood, no se hace aburrida, todo lo contrarió... se hace totalmente disfrutable y entretenida, ofreciendo una buena dosis de humor, buenas canciones, actores y como dramática funciona bastante bien.
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4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
El desarrollo de la fama con sus altibajos
Clint lo ha vuelto a hacer, ha vuelto a sorprenderme una vez más, tras las pobres críticas de J.Edgar y lo mucho que me sorprendió mis expectativas bajaron con las pobres críticas de esta y precisamente he vivido un sentimiento idéntico a la cinta de DiCaprio. Me he encontrado con una cinta digna de ser lo que es, un drama con tintes musicales varios que se amoldan a ese tono dramático y a la vez divertido paseando por el mundo de la fama con sus pasos de gigante y sus derroteros o bajones como a todo famoso le ocurre. Un repertorio de canciones que me han llegado al corazón con escenas memorables y un final a la altura además de jugando con su motor adicional del drama, de la triste realidad, de las pérdidas, de las ganancias, de la amistad, del dinero, una cinta que mezcla todo lo mejor de Eastwood y que sin ser una obra maestra o de las cinco mejores de su filmografía si logra estar por encima de las expectativas que tiene uno cuando ve el tráiler de la cinta, cinta de un género que particularmente detesto y que sin embargo en sus más de dos horas no quieres que se acabe la cinta para seguir escuchando sus angelicales voces que tan bien suenan en todo momento, especialmente en los créditos finales.
Una película con sus tópicos, que no muestra nada nuevo, tampoco lo pretende el cine de Eastwood, de hecho no es una cinta pretenciosa como lo fuera en su momento Más allá de la vida, es un vistazo al desarrollo del triunfo y de las derrotas, de la familia, de la mafia, del dinero, como ya he repetido, no busques una maravilla simplemente déjate llevar por el buen uso que hace Clint de los actores, actores que ni su padre los conoce, o al menos yo, y que han dado lo máximo posible. Notable.
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
JERSEY BOYS
Dice Clint Eastwood que no deja entrar la vejez por la puerta y pienso que es afortunado por ello porque los grandes maestros de otra época con la edad de Clint, llevaban 25 años sin poder rodar una película. Los seguros médicos que no la falta de talento han jubilado a muchos grandes y Clint no quiere ser uno de ellos. Pero para poder seguir en activo rodando, tus películas tienen que tener un cierto éxito. Parece que a la crítica no le gusta que Eastwood haga películas comerciales que recauden lo suficiente para poder seguir en el negocio. Estos "Jersey boys" no son desde luego uno de los mayores logros de la carrera del director, pero al menos en taquilla se han salvado los muebles. Tras quedarse colgado el proyecto de "A star is born" con Beyoncé Knowles (que a mi me parecía un tanto dudoso) Clint se embarcó en esta adaptación del musical de Broadway que lleva en cartel desde finales de 2005. Es un trabajo un tanto impersonal, con ciertos errores en los hechos y sus fechas pero tiene esas canciones maravillosas que desgraciadamente para muchos (sobre todo la gente más joven) no son muy conocidas para hay que decirle al mundo que "The Four Seasons" tuvieron 49 hits en las listas (con 5 nº 1) y Frankie Valli en solitario otros 15 temas en las listas (con 2 nº 1) y que en sus mejores años competían sin complejos con The Beatles. Puede que haya demasiados tópicos y que no pase a la posteridad pero es una película que yo he disfrutado bastante aunque sea como ejercicio de nostalgia. Ah, y si su director no vuelve a ofrecernos más obras maestras, yo al menos me doy por satisfecho con ver que sigue ahí, poniendo su sabiduría al servicio incluso de un cine comercial y sin complejos.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Deliciosa para quienes amen el rock comercial de los 60. Un poco aburrida si exiges algo más.
El gran riesgo de los biopic es caer en los clichés y en el maniqueísmo. Lamentablemente Clint Eastwood al rodar Jersey Boys cae en los unos y en el otro. Los trucos narrativos pueden ser útiles e incluso geniales, pero cuando los flashback, los narradores a cámara, los puntos de inflexión dramática… se usan con poca inspiración, generan un relato que parece visto cien veces, lo cual, en un largometraje de más de dos horas de duración, lleva indefectiblemente al aburrimiento.

Tras un inicio divertido, con cierto encanto en la presentación de la estructura y los personajes, la película deriva en el regodeo de lo ya contado. La acción deja de avanzar y comienza una torpe justificación de los dramas que se avecinan. Unos dramas que, cuando finalmente acontecen, están tan burdamente esbozados que apenas provocan emoción en el espectador. Si a la ecuación le sumamos que dos de los miembros del grupo protagonista, Frankie Valli y Bob Gaudio, son productores ejecutivos del film, entenderemos que ensalzar sus virtudes y ocultar sus defectos no es gratuito. Y este detalle tampoco favorece nada al resultado final.

Por otro lado, el gran riesgo de los musicales es quedarse en una brillante puesta en escena de canciones sin sentido. Eastwood trata de dotar de empaque al guion, pero lo reiterativo del relato asfixia el intento. Y salvo la divertida y lograda escena final, a modo de epílogo, los números musicales son aceptables, pero no espectaculares.

Jersey Boys es rescatada por la música en sí. The Four Seasons reunió unos cuantos éxitos que tarareas sin poder evitarlo. Y esa sí es la gran protagonista, la virtud que divierte, entretiene y deja un sabor de boca pasable.

Apta para melómanos nostálgicos.

Publicado en blog fascinoscopio.
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
JERSEY BOYS: FRANKIE VALLI & THE FOUR SEASONS POR CLINT EASTWOOD
El 5 de septiembre se estrenó en España Jersey Boys, la visión de Clint Eastwood sobre el inolvidable Frankie Valli y su grupo The Four Seasons, iconos indiscutibles del soul italoamericano desde principios de los 60 y, más tarde, del sonido disco setentero, que parieron clásicos indiscutibles como Big Girl don´t Cry, Walk like a Man, December 1963 (Oh, what a Night) o Can´t Take my Eyes off you. Basada en el musical homónimo que triunfó en Broadway, nos cuenta el origen, ascenso, triunfo y declive de aquel grupo formado por cuatro chicos de barrio que con demasiada frecuencia se vieron caminando sobre la fina cuerda que separa el éxito del lado oscuro de la vida. El tesón para llegar a lo más alto, sus comprometidas relaciones con la mafia y los códigos de lealtad que les unían fueron factores clave que guiaron sus vidas.

Son los mismos protagonistas quienes van desgranando la trayectoria del grupo, tomando como base un guión fabuloso (por obra y gracia de Rick Elice y John Logan) que consigue contarnos su historia a través de la conjunción de cuatro formas diferentes de ver las cosas -y la vida- y de sus cuatro personalidades, a cada cual más distinta. Y lo hacen dirigiéndose a cámara, mirándonos a los ojos, un recurso arriesgado que, en manos del director californiano, consigue meternos de lleno en la trama y hacernos partícipes de ella.

Además está un vestuario trabajado con minuciosidad, la fotografía, la ambientación, una banda sonora que nos transporta a los años 60 y 70, las vistosas coreografías, unos temas musicales perfectamente anclados en la historia que se cuenta (confieso que no volveré a escuchar de la misma forma temas como Sherry o My Eyes Adored You).

Para los cuatro personajes principales Eastwood (no os perdáis, por cierto, el simpático cameo que "se dedica" a sí mismo durante unos breves segundos) eligió actores desconocidos para el gran público, bien escoltados, eso sí, por un carismático Christopher Walken que borda el papel de capo mafioso a quien deberíais respetar si tenéis en alguna estima vuestra vida. A Michael Lomenda y a Erich Bergen nos los creemos como Nick Massi y Bob Gaudio, respectivamente. John Lloyd Young cumple sobradamente como Frankie Valli (no en vano fue merecedor de varios premios en su etapa en el musical de Broadway interpretando el mismo papel). Y, destacando sobre todos ellos, Vincent Piazza y su magistral recreación de Tommy de Vito, que construye un personaje único, despreciable por momentos, encantador en otros, tan contradictorio que no podremos evitar sentir cierta lástima por él.

Más que un musical, Jersey Boys es un biopic sobre un grupo musical y, por fuerza, la película es muy musical, pero no es un musical en sí mismo. Eastwood, un melómano confeso e irreductible, sólo se da el gusto de soltarse la melena al final, con un momentazo coral por todo lo alto que nos brinda un cierre espectacular al más puro estilo Grease, en un claro homenaje al musical de Broadway del que es heredera.

No es la mejor película de su director, pero sí un trabajo redondo que te engancha desde el minuto cero. Os la recomiendo.

(Podéis leer la crítica completa en http://cocina-paradiso.blogspot.com.es/2014/09/jersey-boys-otro-peliculon-de-clint.html)
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
El amo del falsete
Da la sensación de que Clint Eastwood ha disfrutado de verdad haciendo esta película. De todos es sabido que es un melómano apasionado, y en este trabajo ha tenido la ocasión de demostrarlo una vez más. Es obvio que no estamos ante su mejor película, y supongo que habrá muchos espectadores que se sientan decepcionados, pero desde luego no es mi caso. Percibo pasión por la música y respeto por la historia, y ambas cosas me fascinan. Aunque, lógicamente, no puedo compartir tanta devoción por las canciones de Frankie Valli, un cantante que no es de mi época ni de mi estilo preferido, pero al que respeto y admiro por haber interpretado canciones que ya son historia de la música. Imagino que para Eastwood se trata de las canciones de su juventud.

El hecho de que se trate de un biopic, para mí siempre es un valor añadido. Si además resulta ser un biopic musical, pues miel sobre hojuelas. En cuanto a su concepción, no hay grandes novedades, se trata de un musical que cuenta la historia real de la formación, triunfo y desintegración de un grupo, añadiendo al musical dosis de drama y de humor. Nada nuevo, como digo, salvo en ciertos aspectos formales, en los que Eastwood ha querido innovar o darle un toque especial, dando más importancia a la parte musical que a todas las demás. Lo cual, personalmente, agradezco.

Clint Eastwood nunca decepciona en lo formal. Su trabajo es estéticamente impecable, como lo son todos los que ha realizado. Elegante y exquisita por fuera, cuidando perfectamente todos los detalles, la fotografía excelente, la ambientación inmejorable. Aquí hay un director que, más allá de la inspiración que puede ir y venir, conoce su oficio y sabe hacer una película de verdad. Además, consigue que las interpretaciones sean, como mínimo, correctas, y los números musicales decentes (aunque esto irá en gustos, claro).

En cuanto a los actores, la película cuenta con varios actores noveles, casi totalmente desconocidos, acompañados por una estrella absoluta como el gran Christopher Walken. Desde luego, Walken no pasará a la historia por el trabajo que hace en esta película, pero yo siempre disfruto viéndole en la pantalla, y siempre pienso que ojalá no sea ésta la última vez que le vea aparecer en una película de estreno. En cuanto a los jóvenes actores, se puede decir que más o menos dan la talla. John Lloyd Young está correcto como Frankie Valli y reproduce bien su modo de cantar, aunque quizá exagera la agudeza de su voz. Pero hay uno que sobresale mucho sobre el resto. Se trata de Vincent Piazza (quienes sigan la serie “Boardwalk Empire”, el que hace de Lucky Luciano), sin duda el mejor actor de la película, el que sostiene todo el peso interpretativo y te mantiene pegado a la pantalla. Cuando deja de aparecer, la película decae. Logra que su personaje sea el que más interesa al espectador, magnífico trabajo, un actor a seguir.

Como digo, lo musical es lo que manda. La parte dramática queda en segundo plano y no llega a interesar plenamente. Este es el punto flaco de Eastwood en esta película. Especialista como es en dotar de vigor a las escenas dramáticas, en este film le falta intensidad, de modo que los momentos dramáticos no llegan al espectador como lo hiciera en anteriores trabajos.

Pero me gustaron ciertos toques que, sin ser totalmente novedosos, sí que llaman la atención. Especialmente, ese diálogo con la cámara que tienen los personajes. No es algo nuevo en el cine, pero le da un punto de interés. Aparte de que le da un toque de documental a la historia que está contando, ya que da la sensación de que los actores interactúan con el espectador, que asiste a la progresión de sus carreras profesionales y a la de sus vidas privadas. Luego está el número musical que cierra la película. Estoy seguro de que habrá quien esté en contra y piense que es absurdo, pero a mi me gustó. Al fin y al cabo, se trata de una película musical, así que no se qué tiene de malo. Me parece una buena manera de echar el cierre el film. Otra licencia que se permitió Eastwood es sacar una escena de sí mismo en la tele, un cameo televisivo. En fin, que hay varios puntos novedosos que dan la sensación de que el viejo Clint se lo ha pasado bien con esta peli.

Para aquellos que les guste la música americana de principios de los sesenta y no conozcan mucho a Frankie Valli, la película será todo un descubrimiento. En el film se desgranan casi todos los éxitos del mítico cantante que tan popular se hizo con esos falsetes históricos en canciones como “Sherry”, “Big girls don’t cry”, “Walk like a man” o “Can’t take my eyes off you”.

El guión, sin ser malo, es lo menos logrado de la película, en mi opinión. Cierto es que que al tratarse de una historia real, hay poco lugar para crear historias, pero creo que la narración no es tan fluída como debería. Especialmente al principio, el film tarda en arrancar, demasiadas entradas y salidas de la cárcel, demasiado tiempo empleado en la parte anterior a la creación del grupo. Los personajes tardan en estar definidos y la película tarda en fluir. Luego mejora.

Me ha gustado la película. No es de aquellas que se te queda dentro, desde luego. No está en el podio de lo mejor de Eastwood, ni saldrá en mi lista de las diez mejores películas del año. Pero me lo he pasado muy bien. Eastwood me ha transportado a aquellos tiempos, he disfrutado con las canciones y hasta con las coreografías. Una película con esas canciones, y en la que se nombra varias veces a Frank Sinatra y Joe Pesci, es difícil que no me guste.

https://keizzine.wordpress.com/
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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
Nostalgia melódica
Compacta, cohesionada. Quizás algo idealizada en algunos personajes. Pese a esto, "Jersey Boys" (2014) es un trabajo de cine bien hecho basada en una historia real y con nada menos que Clint Eastwood haciendo un tributo musical en una mezcla que hay que ver para creer.

Entre sus méritos precisamente está el mezclar bien la emotividad con la riqueza musical, social y ese monstruo llamado fama del cual se nos ha advertido cuantiosamente a través de películas y series, pero que no deja de atraernos.

También contiene varios momentos notables, así como otros vistos en producciones parecidas, pero que son parte de la cultura popular incluso en esta parte del mundo tan alejada del estilo musical de mediados del siglo pasado en Norteamérica.

Eastwood y un elenco entregado obtienen notaazul en esta biomovie o biopic de época con encantador e innegable aire a nostalgia, sin embargo, puede que se haga un poco horizontal para algunos públicos, especialmente porque dura más de dos horas y fuera de su calidad fílmica, hay que admitir que toma pocos riesgos.

Parte de esta convencionalidad -que puede responder a los propios cánones del realizador- es la idealización de uno de los protagónicos, y si bien podría argumentarse que en el cierre y las narrativas a cámara hay algo de osadía, lo cierto es que se encasilla dentro de otras varias de películas similares pero con la única novedad de una buena dirección asegurada y una historia que vale la pena rescatar.

Mención a la pulcritud vocal de los encargados de revivir la leyenda. Es un acierto de casting en este sentido, pero quizás quedamos con ganas de ver más del lado oscuro de la vida real de los artistas, vinculados a los bajos fondos pero qué se le va a hacer, habían márgenes y lo supimos desde un principio. Además, el dire no transa.

Las lecturas pueden ser dispares pero quienes la vean sin pretensiones y sobre todo sin ánimo crítico o prejuicios a la dirección, tendrán más posibilidades de disfrutarla. Recomendada especialmente para públicos que vivieron la época de los 50 en adelante y estudiosos de la música y sus leyendas.

Recomendación:
Buena. Puede leerse de diferentes formas pero suma pese a no arriesgar mucho.

=Cité de Lord Buyinski= www.buyinski.wordpress.com
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9
Todo un master de la evolución de un grupo musical
Hay 3 motivos por los que merece la pena, y mucho, ver esta película.

Primera y principal, la dirige Clint Eeastwood. Segunda, si te gusta la música, cualquier género, cualquier época. Y tercero, por los títulos de crédito.

La película comienza algo espesa que te hace dudar como un talento como Clint Eastwood ha podido embarcarse en una película sobre un grupo musical de los 50, ligeramente conocido en otro países, y un género musical totalmente desfasado.
Es impresionante como va levantando la película minuto a minuto, hasta dejarla en un alto nivel.

Cuenta la historia de los Four Seasons y Frankie Valli (el cantante). Grupo de los años 50 de ese género de música algo ñoño a los oídos de hoy, pero que en su momento lo bordaban. Sinceramente, los números musicales (excepto 2-3 excepcionales) es lo peor de la película, y en mi opinión haciéndolos más cortos hubiese llegado al público mucho mejor.

Afortunadamente la película es mucho más. De eso te das cuenta pasada media hora. Y aquí entra a jugar la parte de amar la música, porque lo que nos cuenta, de un modo u otro, son aspectos y situaciones que todo grupo de música ha vivido y vive. Pienso en Los Beatles, en U2, The Police, Queen…y todo el que se me pueda ocurrir, español o foráneo.
En una época sin internet, sin teléfonos móviles, donde todo era música en directo y llegar a la radio era la cima, nos cuenta cómo surgió el grupo de la nada, de simple amistad tocando en garajes, como se ficha a los componentes, las pruebas en directo, las negociaciones para fichar, las tensiones, llamar a las puertas de los productores (literal) con maquetas, la primera oportunidad, la casualidad del nacimiento del primer éxito, los bajos fondos, los mecenas, las negociaciones paralelas de los componentes, los estilos de gestionar los grupos conforme van tomando su sitio cada uno, las crisis, las relaciones con las familias y los hijos con semanas y meses de giras, las fiestas del famoseo, el fácil acceso al sexo y drogas, la decadencia… ¡¡¡ TODO !!

Todo un Master de la evolución de un grupo de música.

Y sí, la música, porque viendo la vida de un grupo de música y todo lo que vive, da la impresión que sólo se puede salir adelante por el amor a la música.

En esta ocasión, hay una secuencia debajo de una farola, con el grupo roto, peleados unos con otros, sin un contrato, sin una oportunidad, desconocidos para todos, que es el punto de inflexión.

Y ahí es donde Clint Eastwood levanta la película. Cine puro.

Ambientación maravillosa de época, Nueva York años 50, vestimentas, peinados, coches, edificios, … ¡¡Maravilloso!!

La secuencia en casa de los productores con el grupo en su cima, echándose los trapos sucios, me parece una de las más memorables de Clint Eastwood. Un trabajo de dirección fabuloso, unas actuaciones impresionantes.

Lo de los títulos de crédito es una sorpresa. Con una de sus canciones, arma un video-clip con todos los actores que se van sumando conforme avanza la actuación en una calle de Nueva York años 50, que te transmite una alegría inusitada. ¡ Precioso !
Para terminar 2 notas. Me llama la atención las raíces italianas de todo es mundo de negociso de Nueva York años 50, y otra, lamentar no haberla visto en versión original, lo cual ya tengo pendiente para estas Navidades.

¡ Fantástica !
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
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