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The Go-Go Boys: The Inside Story of Cannon Films (2014)

The Go-Go Boys: The Inside Story of Cannon Films
Trailer
6,3
85
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Sinopsis
“Cuando uno quiere hacer cine tiene que estar dispuesto a matar a su tía y llevarse su dinero”, dice Menahem Golan en este espléndido documental sobre los dos primos israelíes que pusieron patas arriba la industria de Hollywood con más de 300 títulos producidos. The Go-Go Boys relata el auge y caída de Cannon Films, sus éxitos más memorables y la ruptura, profesional y personal, de sus dos fundadores. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Israel Israel
Título original:
The Go-Go Boys: The Inside Story of Cannon Films
Duración
90 min.
Guion
Hilla Medalia, Daniel Sivan
Música
Jonathan Bar-Giora
Fotografía
Guy Mossman, Oded Kirma
Productora
Noah Productions / Arte / Globus Productions Films And TV / Medalia Productions / Other Angle Pictures / Rabinovich Film Fund Cinema Project / kNow Productions
Género
Documental Documental sobre cine
6
LOS PRIMOS "GO-GO" RECLAMAN DIGNIDAD Y RESPETO. EL MíO LO TIENEN
Cannon. Diez segundos de una musiquilla ochentera y un logo así como metalizado muy característico. Era el prólogo habitual de una hora y media de entretenimiento puro y duro. De pequeños, considerábamos Cannon films como una marca de calidad indiscutible.

Y yo, de grande, igual. Porque de pequeño, los ninjas, las patadas de kung-fu, las escenas de tiros en mitad de la calle, y los héroes musculados e invencibles me volvían loco. Y de mayor, pues igual.

No voy a poder evitar, en esta crítica, hablar tanto de este documental, como del otro más popular y divertido de ELECTRIC BOOGALOO. En verdad, mucha gente se ha metido con este último, aduciendo que ridiculizaba a los artífices de toda aquella sucia (y orgullosa) maquinaria de hacer cine videoclubsero, los imparables Menahem Golan y Yoram Globus.

Mi sentencia es que ambos documentales son perfectamente complementarios, y para cualquier amante de ver películas, interesantísimos por igual. THE GO-GO BOYS, que al contrario que aquél, sí contó con la colaboración de los protagonistas de toda esta historia, explora el reverso más humano y sacrificado del proceso que lleva a dos inmigrantes israelíes sin un penique, a las entrañas mismas de Hollywood. ELECTRIC BOOGALOO es más morboso y cachondo, y se centra en lo llamativo, precisamente, que ese fenómeno resulta: dos extraños dictando nuevas normas a una industria absolutamente cerrada y racista.

La opinión personal que he sacado de aquellos dos tipejos es que han hecho mucho bien. Si no hubiera sido por ellos, tan sencillo como que sagas tan chuléricas como EL GUERRERO AMERICANO, DEATH WISH o DELTA FORCE no existirían. Jean-Claude Van Damme no habría sido descubierto gracias a CONTACTO SANGRIENTO y CYBORG, y por lo tanto peliculones de los 90 como SOLDADO UNIVERSAL, BLANCO HUMANO o TIMECOP habrían sido protagonizadas por cualquier musculitos sin carisma, y por consiguiente no serían mitos de las 'action-movies'.

Produjeron una serie de películas con Charles Bronson, Chuck Norris y otras estrellas de acción que, todavía a día de hoy, no puedo evitar quedarme a terminar de verlas cuando las repiten una y otra vez en Paramount Channel: INVASIóN U.S.A., LA LEY DE MURPHY, AL FILO DE LA MEDIANOCHE, KINJITE, LA FUERZA DE LA VENGANZA, MENSAJERO DE LA MUERTE, El HéROE Y EL TERROR, DESAPARECIDO EN COMBATE, EL GUARDAESPALDAS DE LA PRIMERA DAMA... Cualquiera que no las haya visto podría pensar que todas son más o menos lo mismo, pero no es así. Cada una tenía su punto, era cine simplón, pero no malo ni cutre. Estaba todo mucho mejor pensado de lo que muchos críticos (ay críticos...) se creen.

Básicamente, la filosofía del equipo Golan-Globus era producir cine de género. Traducido quiere decir, hacer pelis entretenidas que gusten, que provoquen curiosidad, que den ganas de verlas. Que uno se metiese en un videoclub de 1986, se fuera a su zona correspondiente (Beta o VHS) y se llevara su buena peli de ninjas, de tiros o de aventuras. Más preocupados en hacer gran cantidad, que en vigilar al milímetro la calidad, por razones obvias su "modus" les llevó a producir algunas cosas que no salieron demasiado redondas. Y aunque de chico me chiflaran igualmente, creo que ejemplos como LAS MINAS DEL REY SALOMóN, PIRATAS o YO, EL HALCóN no envejecieron muy bien... ¡Pero ahí quedan, oye!

Todo esto insisto en señalarlo porque a varios de los invitados a "testificar" el legado de la Cannon (en ELECTRIC BOOGALOO, no en este) se les nota bastante resquemorcillo en la voz, por no decir verdadera mala leche. Supongo que lidiar con dos personajes tan nerviosos no era siempre fácil a la hora de filmar una película, sobre todo si uno no sabe cuál es su lugar. La pura e innegable verdad es que la mayoría de las ex-estrellas de entonces que ahora hablan pestes de los propietarios de Cannon, han quedado en eso. En nada, en gente a la que no llaman ni para tomar el té. Menahem y Yoram han sido homenajeados con dos estupendos documentales. Y esto no es casualidad, por mucho que digan mierdas. Sabían de cine, entendían el cine, amaban el cine. Sus detractores no. Eso se nota.
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8 de 10 usuarios han encontrado esta crítica útil
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