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Las reglas de la atracción (2002)

Las reglas de la atracción
Trailer
6,1
7.022
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Sinopsis
Adaptación de una novela del polémico Bret Easton Ellis ("Less than Zero" y "American Psycho"). Se trata de un demoledor retrato de la juventud rica de los Estados Unidos. Un grupo de jóvenes estudiantes de arte organiza fiestas, cuyos principales ingredientes son las drogas, el alcohol y el sexo. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Rules of Attraction
Duración
110 min.
Guion
Roger Avary (Novela: Bret Easton Ellis)
Música
Tom Hajdu
Fotografía
Robert Brinkman
Productora
Coproducción USA-Alemania; Lions Gate Films
Género
Comedia Drama Romance Drogas Adolescencia
8
PREOCUPANTE NIHILISMO JUVENIL
Roger Avary (Pulp Fiction) provoca, retrata, acierta, y sobre todo, no deja indiferente.
En aquel éxito rotundo de taquilla y premios que consiguiera el peculiar Quentin Tarantino por la vanguardista Pulp Fiction, mucho tuvo que ver la labor de su guionista, Roger Avary, que debutó en la dirección con Killing Zoe (1994), una obra hiperviolenta que todavía permanecía muy apegada a su predecesora. Con Las reglas del juego, Roger Avary pule su estilo, disecciona una realidad actual bastante evidente y abandona sus defectillos en aras de una mayor preocupación por la historia y sus personajes.
Bret Easton Ellis
Si hay un escritor capaz de describir y machacar el denominado american way of life, ése es Bret Easton Ellis. Sus héroes no se encuadran precisamente en el eje del bien, sino que son un producto de las alambicadas rutinas y excesos del mundo capitalista, en el que el dinero y la satisfacción de los placeres son la primera y única aspiración. Ahí están Golpe al sueño americano (1987) y American Psycho (2000), adaptaciones cuando menos interesantes. En la última que nos ocupa, Las reglas de la atracción, vuelve a darle un nuevo giro de tuerca a sus temas, esta vez pasados por el filtro universitario.
Triángulo amoroso
El realizador utiliza diversos re cursos, unos de cosecha propia (retroceso y vuelta a empezar de las secuencias...) y otros (pantalla dividida en dos, imágenes veloces...) provenientes de, en efecto, ese nuevo tipo de cine que está empezando a perfilar y afianzar algunos de sus rasgos. Las sensaciones son variables, desde las reminiscencias de La naranja mecánica (1971) y Pulp Fiction (1994), hasta Réquiem por un sueño (2000) o el lirismo de Las vírgenes suicidas (1999). Con todo este arsenal de virtudes, ante todo, se nos llama la atención, se nos golpea y hace reflexionar a la salida de la proyección.
La fiesta del culo del mundo, Vístete para que te follen o La fiesta del fin del mundo son los escenarios de nuestros tres protagonistas: Sean Bateman, un moderno gigoló, desalmado, perverso, que ya no se identifica con los va lores tradicionales y renace cuando el amor se cruza por su camino; Paul, un gay preocupado por dar una imagen seria, provocadora y seductora, pero que en el fondo necesita de emociones tan primitivas como el cariño; y Lauren, la representación de la pureza, y la justificación de la libertad. El resultado, una disección escalofriante y verosímil del vacío absoluto de la juventud.
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37 de 45 usuarios han encontrado esta crítica útil
7
La generación vacía
Correcta adaptación de Las leyes de la atracción, célebre novela de Easton Ellis en la que retrataba a un grupo de jóvenes universitarios a finales de los años 80 inmersos en un ambiente de drogas, sexo y alcohol. La película de Avary intenta respetar al máximo los mecanismos de construcción de la novela, como la ausencia de hilazón, los monólogos interiores, el retrato individual mezclado con el colectivo, etc., y consigue captar muy bien la esencia de sus páginas. Al final, queda la misma sensación al terminar de ver la película como al terminar de leer la novela: la de haber asistido a una orgía del vacío, de la abulia, de la sinrazón. Las reglas del juego es el retrato de una generación sin metas, sin sueños, que camina hacia la autodestrucción a grandes zancadas. Buena música, innovador montaje y estructura narrativa y espíritu transgresor sin pretensiones metafísicas son sus mejores bazas.
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18 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil