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Nido de ratas (1954)

Nido de ratas
Trailer
8,1
27.756
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Sinopsis
Johnny Friendly (Lee J Cobb), el jefe del sindicato portuario, utiliza métodos mafiosos para controlar y explotar a los estibadores de los muelles neoyorquinos. Terry Malloy (Marlon Brando), un boxeador fracasado que trabaja para él, se ha visto involuntariamente implicado en uno de sus crímenes. Cuando Malloy conoce a Edie Doyle (Eva Marie Saint), la hermana de la víctima, se produce en él una profunda transformación moral que lo lleva a arrepentirse de su vida pasada. A través de Edie conoce al padre Barrie (Karl Malden), que trata de animarlo para que acuda a los tribunales y cuente todo lo que sabe. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
On the Waterfront
Duración
108 min.
Guion
Budd Schulberg (Artículo: Malcom Johnson)
Música
Leonard Bernstein
Fotografía
Boris Kaufman (B&W)
Productora
Columbia Pictures
Género
Drama Drama judicial
Kazan intenta justificar su denuncia de compañeros ante el Comité de Actividades Antiamericanas -"La caza de Brujas" promovida por el senador McCarthy-, con este espléndido y oscarizado drama acerca de la delación.
[FilmAffinity]
"Más allá de la bajeza intelectual que supone convertir en la película a los comunistas que él denunció en los inmorales hampones a los que se enfrenta Marlon Brando (...) obra lírica y terrible, cima de la maestría narrativa del autor, además de un sórdido y asfixiante retrato de personajes al límite"
[Diario El País]
10
Obra maestra de la apología de la delación
La actitud de E. Kazan durante la “caza de brujas” del senador Mc Carthy fue sencillamente canallesca, pero aun aceptando la teoría de que Kazan rodó “La ley del silencio” como una justificación a su conducta delatora, el film emerge como la obra maestra de su autor y como uno de los mejores de la década de los cincuenta.
Film duro, de una tensión dramática implacable, sin embargo no renuncia a momentos bellísimos de un lirismo arrebatador. A caballo entre el film de denuncia y el melodrama social, “La ley del silencio” retrata con crudeza los bajos fondos de los muelles de Nueva York y el control que sobre los mismos tenían los sindicatos del crimen, pero por encima de todo nos habla de seres humanos, perdedores que buscan su redención y un lugar bajo el sol. El Terry Malloy de Brando y la Eddie Doyle de Eva Marie Saint son dos seres que intentan sobrevivir al desarraigo, al fracaso, y a la desesperación. Como alguien dijo “su amor nace de dos soledades compartidas que crece en un medio hostil”, y que camina hacia la toma de conciencia de él y al perdón, a través del amor, de ella. Kazan con su magistral dirección nos ofrece una extraordinaria película que se sustenta en la fuerza de la historia, basada en un hecho real, en un excelente guión, y en una extraordinaria dirección de actores, todos ellos maravillosos, recompensada con nominaciones a los Oscar para Lee J. Coob, R. Steiger y K. Malden, y con la estatuilla para Eva Marie Saint (actriz secundaria) -en su brillante debut en el cine- y para Marlon Brando (actor principal) como justo premio a la que probablemente sea la mejor interpretación que jamás ningún actor ha plasmado en una pantalla de cine. La sublime secuencia de Brando hablando con su hermano (Steiger) en el coche, o algunas de las secuencias pudorosamente intimistas entre Brando y Eva Marie Saint en las que el actor alcanza niveles insuperables son suficiente argumento para corroborar tal afirmación. La brillante fotografía en blanco y negro de B. Kaufmann y la espléndida partitura de L. Bernstein, colaboran a hacer de “La ley del silencio” una obra maestra incontestable del cine.
Un clásico a reivindicar, para ver sin prejuicios previos y en imprescindible V.O.S.

Francesc Chico Jaimejuan
Barcelona 23 de marzo de 2006
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105 de 126 usuarios han encontrado esta crítica útil
9
Magistral película, a pesar de todo.
Es bien cierto que tanto Elia Kazan como Budd Schulberg, volcaron en la película todo el ostracismo que sufrían por su condición de traidores, se empeñaron en justificar y defender su papel, existen hechos que son justificables y otros no lo podrán ser nunca, pero son el tiempo y la historia, los que quizás lleguen a perdonar.

Considerada por el American Film Institute, como una de las mejores películas de todos los tiempos, “La ley del silencio” es también una clara defensa del individualismo y de la honestidad. Un solo hombre se enfrenta a un enrevesado sistema de corrupción, y al que sabe que no puede derribar, salvo que arriesgue su vida con una delación y así mismo ponga en peligro a su hermano, mano derecha del “jefe” del sindicato de estibadores. Marlon Brando alcanza definitivamente el estrellato con una portentosa interpretación (para muchos la mejor de su historia), en el papel de “Terry Malloy”, un boxeador fracasado (porqué lo han hecho fracasar), un hombre convertido en la quinta esencia y encarnación de la mediocridad, hará que los cimientos del status de la mafia portuaria se tambaleen como consecuencia de su declaración, fundamental para la resolución de un asesinato del que él ha sido testigo directo. El reparto estelar lo completan: Eva Marie Saint como “Edie Doyle” hermana de la víctima de los mafiosos, Karl Malden como “el padre Barrie”, Rod Steiger como el hermano de “Terry Malloy” y Lee J. Cobb como el capo “Johnny Friendley”. La excelente fotografía de Boris Kaufman acercan la cinta a esa bella atmósfera neorrealista que describe perfectamente el ambiente portuario y a los propios personajes que lo pueblan. Kazan impone al guión de Malcolm Johnson un tono absolutamente poético como medio para intentar transmitir los motivos que pueden impulsar a una persona a declarar contra otras. La composición musical de Leonard Berstein es excelente. Sin duda una magistral película, entre las obras maestras de la historia del cine.
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73 de 73 usuarios han encontrado esta crítica útil