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Críticas de Seldon
Críticas ordenadas por:
Blade Runner 2049
Blade Runner 2049 (2017)
  • 7,1
    36.800
  • Estados Unidos Denis Villeneuve
  • Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Jared Leto, ...
7
Una muy digna sucesora
En un excelente documental sobre el proceso de creación de Blade Runner (incluido en una de sus muchas ediciones especiales) Hampton Fancher, el primer guionista de la historia, cuenta que la escena inicial de la película no era la del ojo, el Hades (como se la llmó luego) y el vuelo del spinner hacia la torre Tyrrell, sino que la película original iba a empezar de un modo muy diferente: un personaje (Deckard) llegando en coche a una apartada cabaña en medio de la nada, donde había un hombre guisando algo al fuego en una olla, y como, casi sin mediar palabra y sin motivo aparente, Deckard disparaba y mataba a ese hombre. Era la presentación del personaje del Blade Runner.

Después, el director Ridley Scott despidió al guionista, se contrató a otro (David Webb Peoples) la escena inicial cambió y la historia acabó siendo una mezcla de escenas escritas por Fancher y por Peoples.

Para mi sorpresa, Blade Runner 2049 comienza justamente recuperando esa escena inicial, lo que ya no sorprende tanto cuando averiguas que el guionista de la secuela es justamente Fancher.

Soy un fan incondicional de Blade Runner, creo que es probablemente la mejor película de ciencia ficción que se ha hecho nunca y una de las mejores películas (a secas, sin género) de la historia. Así que cuando anunciaron hace unos años que iba a haber una secuela me temí lo peor. Más incluso cuando vi lo que había hecho Scott con las precuelas de la saga Alien (Prometheus y su continuación). ¿Por qué? ¿Era necesario repetir otra vez los mismos clichés? ¿Qué iba a aportar?

Cuando dijeron que el director elegido no iba a ser Scott sino Denis Villeneuve la cosa no pintaba mejor: Villeneuve no era un mal director, pero viendo que había hecho películas de un tono tan diferentes como Priosioneros, Incendies o Sicario, pues no me parecía el director más adecuado para una cinta de ciencia ficción.

La cosa empezó a cambiar cuando vi La llegada: Villeneuve no solo era capaz de dirigir una película de ciencia ficción, sino que era capaz de hacerlo bien y además de no hacer la típica película de ciencia ficción llena de acción, batallas, y naves espaciales... había esperanza.

Con todo, procuré no saber absolutamente nada de Blade Runner 2040: no averiguar nada del argumento, no ver ni un solo trailer ni promo... aislarme lo más posible e ir a verla sabiendo lo menos posible.

¿Y el resultado? Soprendente y agradablemente bueno... No solo es una buena película, es una gran película. Es una mas que digna sucesora del clásico original... con lo difícil que resulta eso. Intentar continuar la historia de un clásico de este calibre, de una película que ha marcado la estética de la ciencia ficción durante décadas, es muy arriesgado y muy difícil.

Si repites demasiados elementos, situaciones o personajes te acaba saliendo una especie de continuación innecesaria y que no aporta nada nuevo. Si te apartas demasiado de su predecesora, si introduces demasiadas cosas nuevas,... corres el riesgo de traicionar el espíritu del original y de acabar haciendo una cosa completamente distinta, que qui´zas no sea una mala película, pero que desde luego no va a ser vista como parte del universo Blade Runner en realidad.

Villeneuve logra lo que me parecía (a mi por lo menos) imposible: el equilibrio entre lo nuevo y lo viejo. Contar una historia que no es nueva sino una continuación coherente de la antigua, introducir los suficientes elementos del clásico como para que la costura entre ambas no se note, a la vez que mete los suficientes elementos nuevos para que la historia siga avanzando, resulte interesante, y encima no traicione el espíritu original.

La música merece un comentario aparte: sí, falta Vangelis... y sí, se le hecha de menos. De todas formas –y aparte de recuperar algunas melodías de la original para que la transición no resulte demasiado abrupta- la música de esta nueva película es oscura, bronca, amenazante... y adecuada para el tono de la historia. Cuando la estaba viendo, pensé que el compositor era Jóhann Jóhannsson, que ya había trabajado con Villeneuve en Sicario y en La llegada, y que tiene un estilo muy marcado e identificable, aunque quizás no demasiado “variado” (si recordáis la música de estas dos películas sabréis a lo que me estoy refiriendo). Pero no, resulta que la música –para mi sorpresa- es obra del polifacético Hans Zimmer, aunque sospecho que el que esté tan alejada de lo que suele hacer se debe a que en gran parte se debe más a Benjamin Wallfisch, el otro compositor.



A ver, es evidente que Blade Runner 2049 no supera a su predecesora, que ni siquiera la iguala, cosa que quizás fuera posible, pero que –con una película de culto como la original se me antoja imposible, entre otras cosas porque se hiciera lo que se hiciera con la secuela no contaría con el enorme plus y la enorme ventaja de ser original, de no haberse planteado ya antes. Pero con todo es una muy digna continuación y una gran película de ciencia ficción.

Más en: https://el-pobre-cito-hablador.blogspot.com/2017/10/blade-runner-2049-una-muy-digna-sucesora.html
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3 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
La niebla (Serie de TV)
La niebla (Serie de TV) (2017)
  • 4,6
    1.504
  • Estados Unidos Christian Torpe (Creator), Adam Bernstein, ...
  • Morgan Spector, Alyssa Sutherland, Gus Birney, Danica Curcic, ...
4
¿De verdad era necesario?
El verano de 2017 ha sido prolijo en adaptaciones de Stephen King, bien a la gran pantalla (La Torre Oscura, It), bien a la televisión, entre estas, The Mist, La Niebla.

Parece que (casi) siempre las mejores adaptaciones de Stephen King al cine son las que provienen de novelas cortas o de cuentos. Es como si las novelas, por lo general largas- de King, no soportaran bien una adaptación a la pantalla (repito, en general), como si hubiera que sacrificar demasiadas cosas para ajustarlas a una duración decente, de alrededor de dos horas. Esto lo comprendió bien Frank Darabont, que además de Cadena Perpetua, y La Milla Verde llevó a la pantalla The Mist hace ahora 10 años. Todos ellos novelas cortas (o cuentos largos como prefieras) en su versión literaria.

Lo lógico sería pensar que una serie de TV es lo adecuado para adaptar libros de cerca de 1000 páginas, (o incluso más largos). Así que cuando se anunció que iban a volver a adaptar The Mist, pero esta vez con formato de serie, lo primero que me pregunté es si la historia daba para tanto.

La Niebla, como tantas otras historias de King se desarrolla en un pequeño pueblecito de Maine, donde un grupo variopinto de personajes (otra constante en su obra) quedan atrapados. En este caso quedan atrapados en un supermercado, cercados por una misteriosa niebla que lo cubre todo, abatiéndose como un manto sobre el pueblo, limitando la visibilidad a poquísimos metros.

No importa mucho el origen de la niebla en sí (aunque a lo largo de la novela se deja entrever cual podría ser), y si me apuras tampoco importa mucho la niebla en sí misma. Sí claro, es lo que los mantiene encerrados, y no por no atreverse a conducir con niebla, sino porque dentro de ella pululan extraños seres, monstruos apenas entrevistos, que se matan o se llevan a los primeros incautos que se atreven a salir.

Creo que lo que más le importa a Stephen King (como por ejemplo después haría en La Cúpula) es la tensión que se crea entre los personajes, la rivalidad, las desconfianzas y las alianzas entre ellos: en el grupito de personajes están presentes el pequeño tirano, autoritario por naturaleza, el líder sin proponérselo, el sabihondo que pronto se comprobará que tampoco sabe tanto como cree, etc.

La verdad es que a Frank Darabont, partiendo de esta historia, le quedó una adptación bastante decente y resultona. Era fiel al espíritu del libro, y también era fiel a lo que allí se narraba. Sin embargo, la serie, 10 años después es otra cosa.

¿Habéis tenido alguna vez esa sensación cuando algo no os acaba de convencer pero no sabéis exactamente el porqué? Bueno pues eso es exactamente lo que pasó a mi viendo La Niebla. En realidad están todos los elementos de la historia original: los personajes atrapados (esta vez en un gran centro comercial), la niebla, los mostruos,... incluso los distintos tipos: el listillo, el cobarde, el pequeño tirano, el héroe... Pero en realidad la serie es casi siempre mediocre y en algunos momentos directamente aburrida.

Para justificar que la historia dure 10 horas, lógicamente introducen diferencias. Básicamente añaden personajes y añaden localizaciones. Mientras en el libro (y el la película) se trataba sólo de un grupo de personajes atrapados todos juntos en un único lugar (un pequeño supermercado), aquí hay varios grupos de personajes, que se quedan atrapados en varios sitios del pueblo, lo cual justifica la duración, y da ocasión de que los personajes quieran (o tengan que) moverse y aventurarse a cruzar la niebla.

Así el grupo principal del supermercado ha sido sustituido por un centro comercial (mucho más grande y con mucha más gente), donde han quedado atrapadas la mujer y la hija del protagonista (otro añadido).

Pero también hay otro grupito (el del protagonista de hecho) atrapado en la iglesia, lo que le permite a los guionistas mostrar a los personajes más iluminados y más fanáticos (tanto el sacerdote, como la vieja hippy reconvertida a la new age defensora de la naturaleza).

Y alguna ubicación más, como la comisaría (lo que permite introducir los nuevos personajes del soldado que ha perdido la memoria y la yonkie cuyo pasado no conocemos muy bien pero del que sabemos que intenta huir), o el hospital, donde se refugia otro grupo al amparo de los generadores de emergencia (mientras sigan funcionando).

También hay una historia paralela con la hija de la protagonista y el capitán del equipo de fútbol de su instituto, que no os voy a contar para no hacer spoilers, pero que básicamente está ahí en un intento de añadir más tensión a la cosa. Pero en general, no funciona. No acaba de enganchar, y de hecho en ciertos momentos me aburrió.

Es curiosos, porque la novela corta original, en realidad es una historia sin final, pero cuando la leí no me importó en absoluto. Y en cierta medida la película de Darabont también es una historia sin final (aunque le da un vuelta de tuerca con bastante mala baba con respecto al libro). Pero tampoco me molestó. Sin embargo, la serie tampoco tiene final, lo cual entra dentro de la lógica habitual porque es un intento de –si no la cancelan- dejar cabos abiertos para continuar con una segunda (o sucesivas) temporadas. Sin embargo, eso si que me molestó: para mi fue como intentar alargar aún más una historia que ya habían alargado demasiado. Así que no pude evitar preguntarme si de verdad era necesario volver a llevar a la pantalla esta historia, y si no hubiera sido mejor dejarla como estaba.

Más en: https://el-pobre-cito-hablador.blogspot.com/2017/09/the-mist-de-verdad-era-necesario.html
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
It (Eso)
It (Eso) (2017)
  • 6,5
    28.174
  • Estados Unidos Andy Muschietti
  • Bill Skarsgård, Jaeden Martell, Sophia Lillis, Finn Wolfhard, ...
7
Flotan... todos flotamos aquí abajo. Tu también flotarás
En general, y hasta que llegó Frank Darabont, las adaptaciones al cine de historias de Stephen King han sido bastan te irregulares. Si, es cierto que hay algunas buenas (estoy pensando por ejemplo de Carrie (la primera, de Brian DePalma) o en El Resplandor (de Kubrick), aunque ninguna de las dos me llega a convencer del todo, o incluso en Misery.

Pero quitando estas honrosas excepciones, las adaptaciones de novelas de King al cine suelen dar pena. Hasta que llegó Darabont, que con Cadena Perpetua, La milla verde, y luego en menor medida con La Niebla, demostró que se pueden hacer grandísimas películas basándose en sus obras. Curiosamente creo que las mejores adaptaciones de King, aquellas en las que la película supera a la literatura, parten de novelas “menores” (no malas, pero si que es verdad que no de las importantes) de King.

Así que la adaptación de It, en principio partía con todas las papeletas para ser una más del montón, sobre todo teniendo en cuenta que It es de las mejores novelas de Stephen King (para mi gusto, de hecho, es lo mejor que ha escrito nunca). Además ya había tenido una adaptación más bien mediocre (el It de 1990, aunque es verdad que era para TV: una miniserie de 3 horas dividida en dos capítulos, en el que se notaban que la falta presupuesto para lograr el efecto buscado).

Realmente, si habéis leído suficientes historias de King, os sonará el tema del grupito de amigos durante la infancia. De hecho “Cuenta conmigo” (o mejor dicho el cuento en el que se basa (El cuerpo) fue como una especie de ensayo general para el grupo de “perdedores” de It.

Creo que el gran acierto de la película ha sido no ir a por todas (no intentar hacer una adaptación completa de la novela), ser fiel al fondo de la novela aunque no del todo a la forma, es decir renunciar a contar todos los episodios de la historia que ocurren en el libro, pero no traicionar el espíritu del mismo. Por supuesto los más significativos están: la escena del lavabo, o lo que en el libro se denomina “la apocalíptica pelea a pedradas”. Pero otros muchos no (el que más hecho en falta es el de los Barrens y lo que Ben llama “agujeros Morlock”).

En realidad es lógico: It es una de las novelas más largas de Stephen King (y eso que King no suele escribir precisamente novelas cortitas), tiene más de 1200 páginas, y la historia se cuenta paralelamente en 2 momentos diferentes: el pasado, cunado los protagonistas son niños es una mitad. El presente cunado los protagonistas son adultos, es la otra. Y a eso hay que añadir lo que en el libro se llaman los “Interludios”, es decir capítulos que cuentan lo que ha sucedido en otros momentos de la historia de la ciudad de Derry, en pasados “ciclos” de horror de 28 años.

La película renuncia a contar los interludios y se queda sólo con la parte de la historia en la que los protagonistas son niños. Pero aún así te quedan más de 500 páginas de libro para adaptar. Demasiadas, a no ser que quieras hacer una serie de TV (de hecho siempre he pensado que It merecería una serie de TV (con factura del tipo HBO) para tener una buena adaptación que le haga justicia). Así que tienes que renunciar a lago. Y en general creo que los guionistas han acertado a la hora de decidir con que se quedan y que cosas abandonan, para no hacer la película demasiado larga (y eso que lo es, supera con creces las dos horas) ni tediosa (a mí por lo menos no me aburrió en ningún momento, durando lo que dura).

En realidad al final lo que vas a tener va a ser una miniserie (otra vez) porque la segunda parte ya está anunciada, y contará la parte de la historia en la que los personajes son adultos (y que en el libro se iba alternado con la historia de los niños). Sospecho que esta será peor, más que nada porque ya no tendrás los elementos de camaradería, aventuras e inocencia de un grupo de chavales de 11 años,… pero ya veremos.

Por cierto, una curiosidad: en el libro la historia se desarrolla en dos momentos. El “pasado”, cuando los personajes son niños, es decir finales de los años 50, y el “presente”, cuando los personajes son adultos. Pero claro, el presente de cuando se escribió la novela, es decir mediados de los años 80. La película toma la decisión de desplazar toda la historia 30 años en el tiempo, de forma que la segunda parte (la historia de los adultos) se desarrollará en nuestro presente, y por tanto la historia de los niños, el “pasado”, tiene lugar a mediados de los 80. Esto no hace que la historia se resienta en absoluto, y además aprovecha el tirón de historias con “look ochentero” y con una pandilla de niños que también supo explotar Stranger Things el año pasado. Pero recordad una cosa: si It (la película) os recuerda demasiado a Stranger Things, no es porque la copie, es que Stranger Things le debe mucho (muchísimo) a It (la novela).

La adaptación no es perfecta, eso seguro, pero desde luego es más que digna y por lo menos no insulta a la novela, como otras tantas adaptaciones de King. De hecho creo que donde más flojea es justamente en la parte del terror. Ya dije antes que esto no solo era una historia de terror, de monstruos y de casas encantadas, sino que además era una historia de amistad entre un grupito de amigos. Buenos, pues donde más reproches hay que hacerle a la película es precisamente en re-crear ese clima de terror infantil que tan logrado está en el libro. Y eso que presupuesto (para hacer a Pennywise y sus manifestaciones lo bastante aterradoras) lo tiene… pero no está tan conseguida esa parte de la historia como las otras.

En cualquier caso les ha quedado una historia entretenida, más que aceptable, que te gustará si te gustan cosas como Stranger Things, los Goonies o Cuenta conmigo, aunque desde luego no supera al original, a la novela de la que parte.

Más en: el-pobre-cito-hablador.blogspot.com.es/2017/09/it-tu-tambien-floraras.html
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46 de 58 usuarios han encontrado esta crítica útil
13 Reasons Why (Serie de TV)
13 Reasons Why (Serie de TV) (2017)
  • 6,9
    21.344
  • Estados Unidos Brian Yorkey (Creator), Thomas McCarthy, ...
  • Dylan Minnette, Katherine Langford, Christian Navarro, Alisha Boe, ...
6
¿Problemas de adolescentes del primer mundo?
Esta es una historia de instituto de secundaria, de jóvenes de 16 o 17 años que sobreviven en el instituto con sus pequeños grande problemas y sus neuras. Hasta aquí todo normal, todo visto antes (y varias veces).

La historia empieza cuando una alumna del instituto (Hannah Baker) se ha suicidado, sin aparentemenete ningún motivo, sin ninguna explicación, sin dejar ni siquiera una nota de suicidio,... y –parece, al menos al principio- que el tema será como impacta eso en la vida del resto de los personajes (alumnos del instituto).

Sin embargo la originalidad está más en cómo está contada la historia: Hannah si que dejó una nota de suicidio, pero en lugar de ser una nota, fueron una serie de cintas de casete que grabó justo antes de suicidarse, una especie de audio-diario, en el que cada cada de cada una de las cintas está dedicada a contar cada una de las trece razones por las cuales tomó la decisión de suicidarse.

Y el paquete de cintas se lo dejó a un amigo, con la idea de que fuera circulando entre todos y cada uno de los implicados. Porque cada cara –cada una de las razones- está dedicada a una persona, a uno de los personajes de la serie. La idea es que todos y cada uno escuchen las cintas, y se la pasen al siguiente.

La historia sigue a Clay Jensen, uno de ellos, cuando recibe el paquete y empieza a escuchar las cintas y a hacerse una idea de que fue lo que llevó a Hannah a tomar una decisión tan drástica.
La verdad es que la forma de contarlo es original, quizás poco verosímil o difícil de llevar a la práctica, pero original. Porque resulta que cuando alguno de ellos (y esto lo sabemos por Clay a medida que se desarrolla la serie) escucha la cintas descubre que alguna de ellas está dedicado a él, es decir, que –de alguna manera- el también está implicado entre los motivos de la muerte de Hannah. Cuando empieza a escucharlas no sabe su número de orden, es decir, no sabe cual es su cinta, así que oye la historia completa, y se entera de lo que hicieron o dejaron de hacer todos los demás (antes y después que él) para contribuir a la muerte de Hannah.

De esta manera, cada uno de los 13 episodios de la serie es una de las 13 caras de una de las cintas (de hecho los capítulos se titulan simplemente con cosas como “Cinta 5, Cara A"). O mejor dicho, es Clay escuchando una de las cintas a medida que la vida sigue en el instituto, que los padres de Hannah siguen desesperados sin saber el porqué de la muerte de su hija. Y lógicamente, Clay va cambiando la forma en la que ve al resto de sus compañeros, a medida de lo que va descubriendo en ellas y de que se va enterando de cómo cada uno de ellos actuó.

Es curioso, porque mientras que al principio piensas que las cosas que cuenta Hannah en las cintas son pequeñeces, nimiedades de adolescente (aunque claro, para ella que las sufrió no son tan nimias) que no justifican un suicidio, a medida que avanzas vas viendo que no san tan nimias. De hecho al principio el tono de la serie es precisamente eso, más adolescente (no es que sea una comedia juvenil, no es eso) y los últimos capítulos son bastante más dramáticos y serios.

Creo que de las dos únicas pegas que le pondría, a la serie una viene precisamente por su manera de narrar. El hecho de que haya que desfilar por trece episodios completos de una hora, a mi particularmente me provocó que en algunos momentos fuera un pelín demasiado lenta. A ver, es cierto que tiene que hacerse así, porque no se trata sólo de un gran flashback escuchando las cintas: Clay interrumpe continuamente la escucha, no las oye del tirón, sino a lo largo de varios días, y entiendo que esto tiene que hacerse a así para que veamos cómo va evolucionando “el mundo sin Hannah”: por un lado los padres empiezan a pensar que quizás su hija sufría acoso en el instituto y que por eso se suicidó, y deciden demandar al instituto; por otro sus profesores y el director empiezan a pensar en protegerse de esa posible demanda; y por otro lado Clay va viendo con ojos diferentes a sus compañeros, y estos a él: comienza a haber entre los que ya han escuchado las cintas –que se conocen entre ellos y conocen toda la historia- una cierta actitud de resentimiento hacia el que ahora está en posesión del paquete, sobre todo porque no da muestras de ser y actuar como ellos.

Y la otra en realidad también está relacionada: las famosas 13 razones no son comparables en absoluto: la mayoría son simplemente chorradas y pequeñas frustraciones, problemas de adolescentes inmaduros del primer mundo... pero las últimas no. Esas si que son razones serias. Pero claro, queda mucho más comercial dedicar una hora completa de televisión a cada una, y eso lo que hace es que parece que Hannah, la protagonista, las ponga al mismo nivel, como si todas de verdad fueran igual de importantes... Hombre aparte de que grabar trece cintas antes de suicidarte y urdir todo un enrevesado plan para asegurarte que todo aquel que te hizo daño de algún modo las escuche, a modo de venganza o más bien de castigo ya denota que Hannah tenía serios problemas psicológicos, el hecho de poner al mismo nivel el que publicaran una foto tuya tomada con le móvil o que te incluyeran en una lista de las tías buenas del instituto con otras cosas que se cuentan en la serie... pues bueno, no se...

Pero en fin, a parte de esto, en general, bien, y los tres últimos capítulos salvan la papeleta y la serie. De hecho han decidido renovar la serie por una segunda temporada –como suele pasar- aunque creo que ya sin seguir el libro en el que se basa, sino continuando la historia con material “original”. En resumen, como poco interesante, con momentos lentos, pero otros realmente buenos.

Más en: https://el-pobre-cito-hablador.blogspot.com/2017/09/por-13-razones-problemas-de.html
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Shameless (Serie de TV)
Shameless (Serie de TV) (2004)
  • 7,3
    1.497
  • Reino Unido Paul Abbott (Creator), Paul Walker, ...
  • David Threlfall, Rebecca Atkinson, Alice Barry, Nicky Evans, ...
5
Shameless. Humor británico... sin vergüenza.
Lo de hacer cine social (o televisión social en este caso) mostrando la vida de la clase obrera (británica en este caso) está muy bien. Eso de contar historias cotidianas ambientadas en los suburbios pobres de las grandes ciudades, mola. Lo de hacer realismo, a lo Ken Loach, da mucho prestigio,...

Pero Shameless no es exactamente eso. Shameless también es eso, sí, pero en tono de comedia. Descarada, faltona, gamberra, sin censuras, sin cortarse un pelo,... sin vergüenza.

Antes de seguir, una puntualización: estoy hablando de la serie original, es decir, la serie británica, no del remake americano, hecho con muchos más medios, lo cual se nota. Pese a todo la serie británica gozó de un éxito y una longevidad envidiables: casi 140 episodios que se empezaron a emitir en 2004 y duraron 11 largos años. No voy a entrar aquí a comparar ambas.

Shameless cuenta la vida disfuncional de una familia disfuncional: los Gallagher, en un imaginario barrio obrero (Chatsworth) a las afueras de Manchester. Ya sabéis: casitas adosadas de titularidad municipal de alquiler bajo para los pobres, cheques de la asistencia social, los parroquianos habituales que se emborrachan en el pub local...

El padre de familia, Frank Gallagher, está perfectamente estereotipado: no ha trabajado en su vida, ni tiene ganas de empezar ahora, es alcohólico y en teoría está al frente de una familia de seis hijos desde que su mujer los abandonó... para irse con otra mujer.

En teoría, claro, porque en la práctica quien cuida de la familia y la saca adelante es la hermana mayor, Fiona, una especie de “choni” británica de buen corazón, que es la que hace de madre para sus hermanos, desde los mayores (Lip e Ian) hasta los más pequeños (Carl, Debbie y Liam).

La verdad es que lo podría ser una serie deprimente, está contada con cierta ternura y con mucho humor, pero no humor británico elegante y socarrón.... No, lo que ha hecho Paul Abbott, el creador de la serie, es más bien humor al estilo Benny Hill: de brocha gorda, faltón, escatológico, sexual, vulgar y muy gamberro. O sea que si el humor refinado y elegante es lo tuyo, mejor no veas esta serie. Para muestra un botón: en la primera escena del primer episodio uno de los hermanos Gallagher trata de sacarse unas libras extras ayudando con los deberes a Karen, una compañera de clase... pero este le deja muy claro que como no tiene dinero le pagará con una mamada, debajo de la mesa, mientras, la madre está a lo suyo en la cocina.

Los personajes son lamentables y hasta deplorables (pequeños delincuentes, borrachuzos,...) pero en general todos son “buena gente”, están retratados como la típica “white trash” pero en esta serie no hay realmente malos de verdad, así que es fácil empatizar con los personajes, aunque estos sean unos delincuentes.

Pese a estar hecha con no demasiados medios, la serie tiene un buen diseño de producción, y sobre todo unas buenas interpretaciones, y si a demás la veis sin doblar, podeis haceros una idea del inglés callejero de Manchester. Por ejemplo, el novio de Fiona es un jovencísimo James McAvoy (el psicópata de Mutltiple de Shyamalan) en el que seguramente debió ser uno de sus primeros trabajos (si no el primero). De hecho los mejores suelen ser los personajes secundarios, como el de McAvoy, en particular los desquiciados vecinos (Kev y Verónica) y su no menos desquiciada familia (impagable el personaje de Marty, el hermano de verónica, pirómano y con síndrome de Tourette que no para de soltar palabrotas mientras habla).

En fin, para pasar un buen rato, sin muchas más exigencias ni complicaciones.








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Dunkerque
Dunkerque (2017)
  • 7,1
    45.799
  • Estados Unidos Christopher Nolan
  • Fionn Whitehead, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, ...
6
Vamos a la playa...
Soy fan absoluto de Christopher Nolan y no falto desde entonces a ninguno de sus estrenos. No me importa de que vaya la película: ciencia ficción, superhéroes, thriller,… nunca he faltado. Por lo tanto cuando se anunció que iba a rodar una película bélica, no dudé en apuntármela y esperarla con ansia.

Y llegó Dunkerque… La historia de cómo los ingleses tuvieron que recatar a más de 300.000 soldados (tanto ingleses como franceses) de las playas de esa francesa, cuando ya Francia había caído ante Hitler, y mientras tenían a los alemanes rodeándolos y pisándoles los talones.

La verdad es que la historia prometía. Es un poco como la primera parte de Salvar al soldado Ryan, pero a la inversa. En vez de la épica de tener que desembarcar y tomar una playa que va a estar defendida hasta los dientes, la angustia de tener que esperar a que te rescaten, mirando al mar mientras que sabes que a tus espaldas el enemigo se acerca.

Te da mucho juego, al verdad: los que esperan, los que logran embarcar solo para que su barco sea hundido por un submarino o por un bombardero, los que parten de la costa inglesa al rescate, para ir hacia la playa francesa que tienen en frente… Luego resulta que la historia real dice que el rescate se llevó a cabo con barcos militares y con barcos mercantes (muchos) requisados por la armada, no por embarcaciones de recreo particulares con sus dueños al timón… pero claro, queda mucho mejor en pantalla los barquitos de vela navegando por el canal.

Nolan tiene oficio, y eso se nota, pero también hay que reconocer que la sombra de Salvar al soldado Ryan es alargada, muy alargada, y que estableció la vara de medida contra la que toda película bélica posterior (y más si es de la Segunda Guerra Mundial) se va a medir.

En el apartado técnico está muy bien: esa fotografía apagada, ese montaje de sonido,… incluso la música de Hans Zimmer, aunque a mi particularmente no me ha parecido de sus mejores bandas sonoras (me recuerda demasiado en algunas cosas a la de El caballero oscuro, y no estoy del todo seguro que sea la que mejor le viniese a la película).

Pero no sólo de técnica se hace una película. Tiene que haber historia (que te atrape), personajes (con los que puedas identificarte o los que puedas detestar),… Y aquí para mi gusto la película flojea bastante. Se entrelazan tres o cuatro historias diferentes (la del soldado que intenta escapar a toda costa, la del pilo de la escuadrilla de la RAF, la del civil (y su hijo) que decide partir con su barquito de recreo hacia las playas francesas para ver si puede rescatar a unos cuantos soldados…) y el montaje de la película va alternando escenas de cada una de ellas. Pero la verdad es que no logras que ninguna realmente te atrape. Te empieza a dar un poco igual quien se salva, a quien le hunden el barco, o quien muere en la playa esperando.

Realmente ningún actor remonta demasiado el vuelo, ni logra transmitir gran cosa, ni Cillian Murphy (que tiene un papel en el que se podría haber lucido), ni Tom Hardy, ni siquiera Kenneth Branagh…

Se supone que la película debería lograr una especie de “experiencia inmersiva”, que debería lograr que te sintieras angustiado por estar atrapado en una playa con los alemanes a tu espalda mientras que, al frente, los barcos no acaba de llegar… y en algunos momentos si lo consigue. Pero, repito, esto no es la primera media hora de Salvar al soldado Ryan. Ni siquiera las escenas de la ascensión a Hacksaw Ridge de Hasta el último hombre (que dicho sea de paso me parece bastante mejor película que esta).

Echo de menos alguna escena de combate en la retaguardia con los alemanes, donde los franceses les estaban guardando las espaldas a los que estaban atrapados en la playa, pero bueno, también creo que esto es intencionado: a los alemanes nunca se les ve: están ahí como una especie de presencia ominosa y amenazadora.

Y también me parece que algo de efectos CGI tampoco habrá estado mal: ¡hombre! Se supone que en aquellas playas había más de 300.000 hombres… no digo que haya que enseñarlos a todos, pero enseñar tres o cuatro hileras o columnas de soldados haciendo cola disciplinadamente… no para subir a un barco: barcos no hay simplemente esperando, con los primeros metidos en el agua hasta las rodillas, y varios kilómetros de mar por delante. En fin, no sé, quizás haber “clonado” un ejército usando la magia de los efectos tampoco hubiese estado mal del todo

Incluso en al apartado técnico creo que también tiene sus fallitos: por ejemplo, mientras la cámara enfoca a la playa y al mar, a los barcos y a los aviones, todo va bien. Pero en un par ocasiones que los que la cámara enfoca “hacia atrás”, vemos la primera línea edificios de Dunkerque… y creedme: esos bloques de pisos en primera línea de playa no son edificios de los años 30… son bloques de pisos como poco de los 70 u 80, a los que sólo les falta los aparatos de aire acondicionado saliendo de las fachadas…En fin, un poquito de retoque para eliminar las huellas del presente y que parezca que estás filmando un escenario de hace 70 años tampoco hubiese estado mal.

¿Es recomendable? Bueno, si te gusta el cine bélico, la Segunda Guerra Mundial, y demás, definitivamente sí. ¿Es aburrida? Bueno, yo particularmente no me aburrí (la verdad es que tampoco es muy larga, no llega a las dos horas). Pero lo que si creo que es es decepcionante.

Más en: https://el-pobre-cito-hablador.blogspot.com/2017/07/dunkerque-vamos-la-playa.html
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7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Top of the Lake (Serie de TV)
Top of the Lake (Serie de TV) (2013)
  • 6,8
    2.346
  • Australia Jane Campion, Garth Davis
  • Elisabeth Moss, Jaqueline Joe, David Wenham, Holly Hunter, ...
6
Las (cenagosas) profundidades de Laketop
Top of the Lake es una serie neozelandesa, ambientada en un pueblo rural de la isla sur de Nueva Zelanda. En principio parece una serie policiaca, un thriller. Se desarrolla en la pequeña ciudad ficticia de Laketop, en las montañas de Nueva Zelanda, alrededor –como su nombre indica- de un omnipresente lago rodeado de parajes naturales impresionantes.

Una niña del pueblo, Tui Mitcham, de 12 años trata, al menos aparentemente, de ahogarse metiéndose en las heladas aguas del lago, y cuando es “rescatada”, en el colegio descubren que está ocultando un posible embarazo. Como es menor, el jefe de la policía Al, pide la colaboración de la detective Robin Griffith, una antigua habitante del pueblo es experta en casos con niños, y que –pese ha haberse ido a Australia y haberse convertido allí en policía-, ahora ha regresado para estar con su madre, enferma de cáncer, y con el novio maorí de ésta.

El personaje de Robin es interpretado por Elizabeth Moss, más conocida por ser la secretaria Peggy en la aclamadísima Mad Men, pero que ahora está bastante en boca de todos por ser la protagonista de la genial y distópica “El cuento de la criada”.

Robin deben hacer un trabajo en un ambiente tradicionalmente masculino, con un jefe que aparenta ser buena gente pero más bien chapado a la antigua, con unos compañeros en la policía digamos que “poco sensibilizados” con que sea una mujer la que pongan al frente del caso, y en un pueblo en el que, al menos tal como se los retrata, lo único que hay son garrulos.

Se entrevista con la niña, que efectivamente se confirma que lleva 5 meses ocultando su embarazo a todo el mundo, pero no obtiene demasiados resultados: solo un lacónico “No one” (nadie) escrito en un trocito de papel cuando le pregunta ¿quién lo hizo? ¿quién la dejó embarazada?

Robin sospecha que no ha sido un embarazo no deseado entre adolescentes, sino un caso de abuso infantil, y cuando la niña regresa a su casa sólo para desaparecer pocas horas después, lo que empezó siendo un probable caso de violación, acaba convirtiéndose en una desaparición, quizás voluntaria, quizás no, porque como Robin dice “...estaba embarazada. Quien lo haya hecho querrá ocultarlo, quizás incluso eliminarla.”

La verdad es que la serie, a lo que más me recuerda, o con la que más paralelismos tiene es con la danesa Forbrydelsen (o su remake americano The Killing): una victima adolescente, una mujer al frente de la investigación, un personaje femenino protagonista fuerte, independiente y resuelta, a la vez que complicada por su revuelta vida profesional y por su pasado,...

Lo que ocurre es que Top of the Lake es bastante más lenta y pausada que The Killing, y bajo el disfraz de thriller policial creo que quiere contar otras cosas y tratar otros temas. A medida que la historia se va desarrollando empezamos a vislumbrar las profundidades (más bien cenagosas) de la pequeña ciudad de Laketop.

Decía que aparentemente es un thriller policiaco, pero creo que Campion quiere contar otra casa aprovechando esa envoltura. En realidad es una serie sobre el machismo, las violaciones, el papel de las mujeres más o menos díscolas que tratan de apartarse de los cánones que marca la sociedad patriarcal,...

Un ejemplo de esto último es el personaje de GJ y toda la subtrama de la colonia de mujeres: un grupo de mujeres “con problemas” (maltratadas, abusadas,... tampoco lo aclaran mucho) se mudan a una parcela a las orillas del lago con el irónico nombre de Paradise, y montan un campamento de containers, fundando una especie de colonia/refugio para mujeres, capitaneadas por la mística e iluminada “GJ”, el personaje de Holly Hunter, que no se sabe muy bien lo que hace, aparte de sentarse y dar consejo, cual Gandalf. (con el que guarda cierto parecido por el pelo largo liso y gris).

En realidad la serie creo que hará las delicias de las feministas (ahora que lo pienso, creo que entre esta papel, y el de la criada Defred en El cuento de la criada, Elizabeth Moss se está conviertiendo en algo así como una “heroína feminista”). Yo particularmente creo que toda esta subtrama del campamento/refugio es el punto más flojo de la serie, es la que menos aporta (aunque es verdad que por el campamento de containers acaban pasando todos los personajes femeninos de las serie que tienen problemas: Robin, su madre, Tui,...) y es el personaje más desaprovechado (el de Holly Hunter), pero bueno...

Si nos ponemos a buscarle fallos, estoy seguro que Top of the Lake los tiene, y no pocos. Por ejemplo, a pesar de su potente arranque (Tui ya desparece en el primer episodio) y de su ajustada duración (la mini-serie no dura más de siete horas), la verdad es que avanza de forma bastante pausada, con una lentitud que a veces es exasperante. Para al final resolver la trama realmente en la última mitad del último episodio, con un giro de guión que tiene la intención de ser sorprendente, pero del que –si te fijas bien- ya te habían dado alguna pista durante los episodios anteriores.

Si la comparamos con Forbrydelsen, creo que sale perjudicada, y que no alcanza el nivel de la serie danesa. Pero eso no quiere decir que sea una serie desdeñable. No. Es interesante, y creo que merece darle una oportunidad. Después de terminarla me he enterado que tiene una segunda temporada recién estrenada en este 2017 (otro caso investigado por Robin) en el que al parecer está Nicole Kidman. No la he visto aún, así que no tengo opinión, pero la primera temporada me ha provocado la suficiente curiosidad como para querer verla.

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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Feud: Bette and Joan (Serie de TV)
Feud: Bette and Joan (Serie de TV) (2017)
  • 7,8
    3.163
  • Estados Unidos Ryan Murphy (Creator), Ryan Murphy, ...
  • Jessica Lange, Susan Sarandon, Alfred Molina, Judy Davis, ...
7
¿Qué fue de Bette y Joan?
Recuerdo que de pequeño vi una película que se titulaba ¿Qué fue de Baby Jane? Que yo pensaba que era muy antigua, entre otras cosas porque era en blanco y negro y porque tenía ese aire de cine clásico de Hollywood... y que la había dirigido un tal Robert Aldrich, que yo no sabía quien era (y tampoco me fijaba por entonces en esas cosas). Me gustó, pero, tampoco sin parecerme nada extraordinario, supongo que porque me esperaba más una película de terror, cuando realmente es más bien un drama, como mucho un thriller.

Luego resulto que no era tan vieja (bueno, era de los 60, cuando el color ya estaba más que inventado), que el tal Aldrich era el mismo de 12 del patíbulo (que a mi me había parecido mucho más entretenida) y que, vista después, con más años, tampoco estaba tan mal, aunque puestos a ver películas de viejas estrellas venidas a menos prefería por ejemplo el Crepúsculo de los Dioses de Billy Wilder.

Cuando empecé a ver Feud, la serie, lo hice porque pensé que era una especie de historia sobre “cómo se rodó ¿Qué fue de Baby Jane?”. Y en cierto modo lo es... Pero es más que eso.

Como el propio título se encarga de indicarte es la historia de la rivalidad enfermiza y las envidias entre dos grandes estrellas del cine, ya bastante maduras y venidas a menos (Joan Crawford y Bette Davies), pero con un ego inmenso, y de cómo acaban trabajando juntas en una película en la que precisamente retratan eso: la historia de las envidias y miserias entre dos hermanas, ya ancianas, una de las cuales fue una gran estrella cuando era niña.

Lo que hace interesante a la serie no es la parte del “como se hizo...” sino la manera en que te cuenta como la rivalidad personal entre (las jugarretas mezquinas que se hacen la una a la otra, las pataletas de diva...) las dos actrices acaba reflejándose e influyendo en la película y afectándola (para bien y para mal).

La serie trata de imitar –y lo consigue bastante bien- el aire y el ambiente clásico del Hollywood dorado esos años ya desde el principio, desde los títulos de crédito iniciales. Si te suena el “estilo” de esos títulos de crédito y te recuerdan por ejemplo a los de “Atrápame si puedes” en realidad es porque estos ya eran un homenaje al estilo de los títulos de crédito que a finales de los 50 y principios de los 60 hacía Saul Bass (para películas como por ejemplo Vértigo, Psicosis, o Anatomía de un asesinato).

Supongo que la parte más difícil de hacer una serie como esta (de hacerla bien) es encontrar a dos pedazo de actrices que sean capaces de interpretar a dos grandes estrellas de Hollywood. Creo que ha sido todo un cierto elegir a Jessica Lange para ponerse en la piel de Joan Crawford y sobre todo a Susan Sarandon para hacer de Bette Davies. Y no es que los secundarios estén mal, en absoluto (especialmente Alfred Molina haciendo de Rober Aldrich, pero también Kathy Bates, Catherine Zeta-Jones,...) pero la verdad es que estas dos casi los eclipsan por completo.

Sin ser complaciente, la serie también deja ver el lado humano, las inseguridades, las dudas de las dos divas. Sí, es cierto que son dos viejas arpías con un ego de tamaño oceánico, pero también se retrata perfectamente como esa rivalidad fue alentada y explotada por la propia industria y sus mecanismos, desde los ejecutivos de los estudios, hasta la propia prensa rosa o de cotilleo de la época: la crearon, la alimentaban y se encargaban de reavivarla cuando parecía que decrecía o se apagaba un poco. Lo cual tampoco quita que las dos actrices fueran envidiosas, mezquinas y egocéntricas.

Tampoco falta su toque reivindicativo feminista: era una época en la que no es que la industria cinematográfica estuviera dominada por los hombres... simplemente es que las mujeres no pintaban nada más allá de ser actrices, y las que no salían en pantalla porque lo que querían era hacer películas podían aspirar a ser scripts, o como mucho, ayudantes de dirección.

La serie no es demasiado larga, tiene una duración bastante cómoda: sólo 8 episodios, lo cual es de agradecer. Y aún así creo que los últimos episodios “bajan” bastante el ritmo y el nivel. Desde la escena de la ceremonia de entrega de los Oscars (que creo que es el punto álgido de la serie), la verdad es que todo va cuesta abajo... No se, quizás no es que le sobren esos últimos episodios, quizás simplemente es intencionado y buscado, y lo único que pretenden reflejar es precisamente lo que pasó en realidad (y lo que se cuenta en los últimos episodios): que después de eso, la propia carrera de las dos actrices nunca remontó, que fue un lento deslizarse cuesta abajo.

Parece que tendrá segunda temporada, porque van a seguir un formato “tipo antología” en el que cada temporada tendrá un equipo distinto y contará una historia distinta. No se si la historia de rivalidad que han encontrado para sustituir a esta (la de Carlos y Diana de Gales) estará a la altura. Veremos.

En fin. Interesante y muy recomendable de ver. Aunque también sería buena idea revisar antes Qué fue de Baby Jane?... De todas formas os darán ganas de ver la película después si no la tenéis fresca.

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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
The Handmaid's Tale (Serie de TV)
The Handmaid's Tale (Serie de TV) (2017)
  • 7,8
    19.001
  • Estados Unidos Bruce Miller (Creator), Reed Morano, ...
  • Elisabeth Moss, Joseph Fiennes, Max Minghella, Yvonne Strahovski, ...
7
Nolite te bastardes carborundorum
A mediados de los 80, la canadiense Margaret Atwood decidió escribir una especie de fábula, una distopía, en la que, en un futuro relativamente cercano los Estados Unidos han sido sustituidos por un estado absolutista, una dictadura militar de corte teocrático llamado la República de Gilead.

En el mundo imaginado por Margaret Atwood, las mujeres tienen asignados unos papeles muy concretos y son divididas en clases (casi como castas) y obligadas a seguir un estricto código de conducta y de vestimenta.

Están las esposas, la cúspide de la pirámide aunque para ellas también rigen prohibiciones como las de leer o escribir libros, que visten siempre de azul (aunque en la serie de TV a mi casi me parece más verde, pero bueno).

También están las Martas, mujeres que no pueden tener hijos, bien por su edad, bien por ser estériles (recordad que la esterilidad es un serio problema en este mundo), que están destinadas a ser sirvientas dedicadas a las tareas del hogar: cocinar, limpiar... Las Martas visten de un verde apagado

Y también están las criadas (que dan título a la serie) que también son sirvientas asignadas a las familias de los comandantes, vestidas de rojo, pero estas –a diferencia de las Martas- si son mujeres probadamente fértiles, que pueden tener hijos.

Por último están las tías, mujeres no fértiles, no casadas y normalmente de cierta edad que visten de color marrón, las únicas a las que se permite leer, y cuya función es adiestrar a las criadas.

Por supuesto no toda la población vive así: esto está reservado para los jerarcas del régimen, los Comandantes y sus familias. El resto (los hombres de clase social más baja, tienen esposas que deben cumplir todos los papeles (esposa, Marta, criada) a la vez, a las que se denomina “Econowives” en el original.

Y estas son las mujeres “legítimas”, las clases socialmente aceptadas. Además están las no-mujeres (las solteras por decisión propia, las lesbianas, las monjas, algunas viudas, las criadas que no han logrado concebir hijos, y en general las mujeres “disidentes”) que son ejecutadas o exiliadas para trabajar en las llamadas colonias (áreas rurales, agrícolas, con fuerte polución). Y por último las Jezabels, las prostitutas, bien las que ya eran profesionales antes, bien las que se han visto forzadas a ello para eludir ser declaradas no-mujeres.

Pero el meollo de la historia (y la razón del título: El cuento de la criada) viene del papel de las criadas (o las doncellas, según la versión). Su “trabajo” es tener hijos, y se considera casi sagrado, una bendición. El problema es que no es voluntario, claro, es obligado: la historia cuenta las vivencias de una de ellas, que es capturada cunado intentaba escapar con su familia a Canadá.

Una vez “entrenadas” por las tías en los llamados Centros Rojos, cada criada una es asignada a un comandante durante un periodo de servicio de unos meses: vivirá en su casa hasta quedarse embarazada, tener un hijo y entregarlo a la familia A partir de aquí pierden su nombre, pasan a denominarse con el nombre del comandante que tengan asignado en cada momento. La protagonista se llama Defred (Offred en el original) porque ahora está asignada al comandante Fred Waterstone. Literalmente se “de Fred” (“of Fred”) en el original. De la misma forma que otras criadas son Degeln/Ofglen (“de Glen”), Dewarren/Ofwarren (“de Warren”), etc. Y como una propiedad que son, cambian de nombre cada vez que cambian de comandante.

Aunque rodeada de una parafernalia y una liturgia místico-religiosa, su papel no es otro que el de ser úteros andantes: son reproductoras, están ahí para tener hijos. Cada mes, en sus días fértiles, tiene lugar “la ceremonia” en la que se tienden de espalda sobre el regazo de la esposa que la sujeta, mientras el comandante intenta hacer lo suyo. Todo muy aséptico y muy ceremonial: Nadie se desnuda, ni la criada ni la esposa ni el comandante, por supuesto el comandante no toca ni acaricia a la criada (aparte de penetrarla, claro). Esto también está justificado bíblicamente por el pasaje en que Raquel, que no podía darle hijos a Jacob, le ofrece a sus dos criadas para que le den un hijo. Pero por mucha justificación bíblica que tenga, no es de extrañar que no sea muy agradable para la esposa, no digamos ya para la criada, claro.

El problema es que en Gilead las estériles son sólo las mujeres, se presupone que los comandantes no tienen problemas de esterilidad, por lo que si una criada no puede quedarse embarazada después de varios periodos de servicio (a pesar de ser probadamente fértiles, bien por las pruebas que les han realizado, bien porque ya han tenido hijos antes) tienen “un pequeño problemilla”.

En general os puedo decir que la serie es mejor que la película. No os puedo decir por qué pero es así. Y eso que la película tenía buenos actores (por ejemplo Rober Duvall interpretaba al comandante Fred Waterstone). En la serie, la protagonista es Elizabet Moss (la secretaria de Mad Men), y también aparecen gente como Joseph Fiennes o Samira Wiley (de Orange is the New Black). Una cosa que me gustó mucho es cómo utiliza la música: mezcladas con la banda sonora más sinfónica, hay canciones pop o rock para realzar ciertos momentos, como Don’t You (Forget About Me) de los Simple Minds, o White Rabbit de Jefferson Airplane (en el episodio en que una alucinada Defred es llevada a uno de los prostíbulos donde conoce la existencia de las Jezabels).

En cualquier caso, recomendable, así que os la recomiendo.

Más en: http://el-pobre-cito-hablador.blogspot.com.es/2017/06/el-cuento-de-la-criada-nolite-te.html
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26 de 33 usuarios han encontrado esta crítica útil
The Handmaid's Tale (Die Geschichte der Dienerin)
The Handmaid's Tale (Die Geschichte der Dienerin) (1990)
  • 5,6
    533
  • Alemania Volker Schlöndorff
  • Natasha Richardson, Faye Dunaway, Aidan Quinn, Elizabeth McGovern, ...
5
Nolite te bastardes carborundorum
A mediados de los años 80, la canadiense Margaret Atwood estaba preocupada por la nueva ola de conservadurismo que parecía avanzar por el mundo: eran los años de Reagan y de Thatcher y de otros gobiernos conservadores.

Así que decidió escribir una especie de fábula, una distopía. En el mundo imaginado por Atwood, años continuados de contaminación ambiental, las enfermedades y los malos hábitos de vida y alimentación (industrializada pero poco sana), han provocado serios problemas de fertilidad: pocas parejas pueden tener hijos, y menos aún son los que nacen vivos.

Se ha establecido un régimen militar en el que los jerarcas (los llamados Comandantes de la Fe) detentan un poder absoluto y teocrático sostenido por los llamados Ángeles (los soldados), y por los Ojos de Dios (o simplemente los Ojos, una especie de policía del pensamiento o policía secreta que espía y vigila a los posibles disidentes). En este mundo con problemas de natalidad son crímenes muy graves la homosexualidad, el aborto y el sexo que no tenga como fin la reproducción: garantizar que haya más niños.

Y sin ser mala, y tener cierto éxito y obtener cierto reconocimiento, lo cierto es que la novela tampoco logró pasar a los anales de la ciencia ficción como uno de los libros más recordados. Hasta cierto punto es lógico, en esto de las distopías Un mundo feliz y 1984 dejaron el listón muy alto, y The Handmaid’s Tale es un libro mucho más adulto que las historias distópicas de adolescentes que vendrían después (series como las de Los juegos del hambre, Divergente, El corredor del laberinto,...) y que si tendrían mucho éxito de público.

Algunos años después, en 1990, se hizo esta adaptación al cine, una película alemana que en España se tituló El cuento de la doncella, que no es que estuviera mal, pero que no tuvo ningún éxito y es bastante poco conocida.

En el mundo imaginado por Margaret Atwood, las mujeres tienen asignados unos papeles muy concretos y son divididas en clases (casi como castas) y obligadas a seguir un estricto código de conducta y de vestimenta.

Están las esposas, la cúspide de la pirámide aunque para ellas también rigen prohibiciones como las de leer o escribir libros, que visten siempre de azul. Por supuesto están las viudas, las esposas cuyos maridos han fallecido (vestidas de riguroso negro, sobran las explicaciones) y las hijas, tanto naturales como “adoptadas” (ya os explicaré lo de las comillas), obligadas a vestir de rosa (los hijos no, esos siguen otro camino).

También están las Martas, mujeres que no pueden tener hijos, bien por su edad, bien por ser estériles (recordad que la esterilidad es un serio problema en este mundo), que están destinadas a ser sirvientas dedicadas a las tareas del hogar: cocinar, limpiar...

Y también están las criadas que también son sirvientas asignadas a las familias de los comandantes, vestidas de rojo, pero estas si son mujeres probadamente fértiles, que pueden tener hijos.

Por último están las tías, mujeres no fértiles, no casadas y normalmente de cierta edad que visten de color marrón, las únicas a las que se permite leer, y cuya función es adiestrar a las criadas.

Por supuesto no toda la población vive así: esto está reservado para los jerarcas del régimen, los Comandantes y sus familias. El resto (los hombres de clase social más baja, tienen esposas que deben cumplir todos los papeles (esposa, Marta, criada) a la vez, a las que se denomina “Econowives” en el original.

Y estas son las mujeres “legítimas”, las clases socialmente aceptadas. Además están las no-mujeres (las solteras por decisión propia, las lesbianas, las monjas, algunas viudas, las criadas que no han logrado concebir hijos, y en general las mujeres “disidentes”) que son ejecutadas o exiliadas para trabajar en las llamadas colonias (áreas rurales, agrícolas, con fuerte polución).

Y por último las Jezabels, las prostitutas, bien las que ya eran profesionales antes, bien las que se han visto forzadas a ello para eludir ser declaradas no-mujeres.

Pero el meollo de la historia (y la razón del título: El cuento de la criada) viene del papel de las criadas (o las doncellas, según la versión). Su “trabajo” es tener hijos, y se considera casi sagrado, una bendición. El problema es que no es voluntario, claro, es obligado: la historia cuenta las vivencias de una de ellas, que es capturada cuando intentaba escapar con su familia a Canadá.

Aunque rodeada de una parafernalia y una liturgia místico-religiosa, su papel no es otro que el de ser úteros andantes: son reproductoras, están ahí para tener hijos. Cada mes, en sus días fértiles, tiene lugar “la ceremonia” en la que se tienden de espalda sobre el regazo de la esposa que la sujeta, mientras el comandante intenta hacer lo suyo. Todo muy aséptico y muy ceremonial: Nadie se desnuda, ni la criada ni la esposa ni el comandante, por supuesto el comandante no toca ni acaricia a la criada (aparte de penetrarla, claro). De hecho la criada (aquí es la doncella) debe vestir un velo rojo que le oculta la cara.

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8 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
Big Little Lies (Serie de TV)
Big Little Lies (Serie de TV) (2017)
  • 7,8
    15.633
  • Estados Unidos David E. Kelley (Creator), Jean-Marc Vallée, ...
  • Reese Witherspoon, Nicole Kidman, Shailene Woodley, Alexander Skarsgård, ...
5
Tampoco es para tanto
Suelo desconfiar de los productos (series, películas,...) que viene avalados por un éxito casi unánime, aquellos que parece que te tiene que gustar porque a todo el mundo les gusta, todos hablan de ellos, etc...

No se..., me dan mala espina. Big Little Lies es desde luego de esos productos: ¿habéis leído una mal crítica de esta serie¿ ¿alguien se ha atrevido siquiera a cuestionarla? ¿a ponerle algún reparo?... Pues eso...

Lo primero que tengo que decir es que la serie no es una mala serie, en absoluto. Es un producto hecho con calidad, en eso hay poca discusión. Sobre todo se apoya en las actrices, el cuarteto (o el trío protagonista, según como lo mires) es lo mejor de la serie... de hecho creo que es lo único de la serie, lo único que la soporta. Si le quitases eso quizás vieras Big Little Lies como lo que es: una serie mediocre (es decir, media, del montón).

Sí, sí... ya se que queda muy políticamente correcto alabar esta serie porque es una serie de mujeres, hecha por mujeres, que habla de la violencia de género... muy feminista ella. Lo siento pero no. Para mi el tema –por muy comprometido y noble que sea- no justifica la mayor o menor calidad, y viceversa: trato de reconocerle la calidad a una historia por muy deleznable que me parezca el tema o la ideología que trata... Que le vamos a hacer, yo soy así.

¿Por qué tanta caña a Big Little Lies? Bueno, una vez apartado el tema del feminismo y de la violencia de género, trataré de explicarme. Vamos a empezar por lo que tiene de bueno: las actrices.

Impresionante Nicole Kidman en el papel de ama de casa rica –vamos con el riñón bien forrado- antaño profesional de éxito, pero ahora retirada para cuidar de sus niños.

También muy bien Resse Whitersopoon, también en el papel de ama de casa rica (que no te engañen, esta serie va de eso: de amas de casa forradas), que se aburre, y como se aburre monta obras de teatro y está dispuesta a enzarzarse en batallas legales cuando amenzan con no dejarle representarlas... Pero esta además tiene que lidiar con una hija adolescente que quiere irse a vivir con su padre (del que está separado) y su nueva novia.

Y casi tan interesante como las otras dos me parece Laura Dern, haciendo de arpía, llena de prejuicios, en un papel odioso. Curiosamente ella es la más activa profesionalmente, la que no está frustrada por haber tenido que aparcar sus carreras para cuidar de sus mariditos...

La que no me convence demasiado es la que en teoría es la protagonista: Shailene Woodley (por si no sabéis quién es, es la de la serie Divergente, con eso queda dicho todo). Aquí interpreta a la más jovencita de las cuatro, la recién llegada al pueblo, madre soltera, con su hijo pequeño, que lucha por adaptarse.

La verdad es que poco tiene que luchar, porque por una coincidencia (y un guión bastante flojito en ese aspecto) ayuda a Reese, que resulta que lleva a su hija pequeña al mismo colegio, y la toma bajo su protección personal, la adopta como su polluelo.

Así que cuando Laura Dern, la arpía a la que Resse y sus amigas odian, empieza a hacerle la vida imposible a su nueva-mejor-amiga, la cosa se convierte en algo personal...

En serio os lo digo, toda esta parte de la historia es más de la mitad de la historia. No es más que la crónica de los problemas del primer mundo: los problemas de amas de casa ricas (muy ricas) de las que viven en casas de diseño, acristaladas, con terrazas a la orilla del mar, con cocinas “de ensueño” que probablemente sean más grandes que tota tu casa, con vestidores mayores que tu dormitorio... Súmale a eso que se aburren, y que son sobre-protectoras con sus polluelos (“padres helicópteros” les llama el director del colegio) y tienes una especie de telenovela-drama en el que “los ricos (las ricas en este caso) también lloran y tienen sus problemas”... Si este tipo de historias es lo que te va, adelante... te vas a hartar.

En fin, pero esto no es toda la historia, afortunadamente. Está la parte de la violencia y los maltratos. Lo interesante es que está contada de forma sutil, lo que probablemente le de mas realismo: esto no es el marido borracho que cada día zurra a su mujer y que todos lo saben y calla. No, esto es más sutil, la violencia no está solo en gente de clase baja, su victima no es una mujer sin recursos, aquí es una mujer culta, con dinero, integrada en la sociedad... un poco como debe ser en realidad.

Pero ¿qué tiene de malo entonces la serie? El problema es el guión: quitadle a la serie toda la parte de culebrón con los problemas de amas de casa ricas (y creeme, le habrás quitado bastante) y lo que te queda es una historia de intriga, un whodunnit, una de esas historias en las que hay un crimen y el interés está en averiguar quién lo hizo. En principio nada en contra, de hecho la serie tiene de original no que empiece con un crimen (y todo lo que sigue está contado en flashback) sino que ni siquiera se nos dice quien es la víctima.

Pero en este aspecto el guión es tan flojito que al acabar el primer capítulo ya está bastante claro quién es el asesinado, y el único interés que tiene es ver si aciertas entre los dos o tres posibles asesinos, y si va a ser el más previsible.

No me gustan esas historias en las que todo viene forzado por una gigantesca casualidad, de esas que no sólo es que sean improbables, es que logran que la “suspensión de incredulidad” necesaria para que funcionen estas historias, se desvanece por completo: no me lo creo, simplemente. Y en esta historia el guionista (y supongo que la novelista) han metido una de esas... y muy grande.

En fin, que no está mal, pero que no es para tanto.

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34 de 60 usuarios han encontrado esta crítica útil
Alien: Covenant
Alien: Covenant (2017)
  • 5,6
    22.869
  • Estados Unidos Ridley Scott
  • Michael Fassbender, Katherine Waterston, Billy Crudup, Demian Bichir, ...
5
Tiene todo lo que cabría esperar en una película de alien, pero...
Cuando Ridley Scott era un director serio, hacía una película, la estrenaba, le salía bien, mal o regular, y a otra cosa: se iba a hacer algo distinto. Así que cuando hizo Alien, se olvidó de la saga, perdió el control de la misma, y otros –empezando por el señor Cameron- se encargaron de continuarla, ir creando la mitología, y de paso de irle bajando el nivel. Pero se ve que hace unos años el amigo Ridley decidió volver a coquetear con el tema: y le salió Prometheus: “no... no es una película de la serie Alien”, “se desarrolla en el mismo universo pero no es una continuación...”, “comparte cadenas de ADN –por así decir- con Alien,...” ¡Tonterías! Era una precuela en toda regla.

Pero como tuvo bastante éxito, el amigo Ridley decidió no parar ahí, dejarlo estar. ¡No!, planteó la secuela definitiva de Prometheus que sería la precuela definitiva de Alien. ¿por qué definitiva? Porque en lugar de ser una película puente entre ambas, sería una trilogía de películas que hicieran de puente. Ahí es nada: mientras el cuerpo aguante y la gente pase por taquilla...

La parte positiva es que la gran cantidad de preguntas sin respuesta que se planteaban en Prometheus pueden ser respondidas en esta secuela-precuela-extendida. El gran inconveniente de Alien Covenant es que es una película puente, y eso se le nota, y mucho. Le pesa.

Tenemos nueva nave (la Covenant), tenemos nueva tripulación (esta vez más numerosa, claro, si sólo hay 7 pasajeros tienes que ir cargándotelos con cuentagotas o te quedas sin película muy rápido), tenemos nueva misión (transportar miles de colonos en hibernación y embriones criogenizados) para colonizar otro planeta,...

Lo que pasa es que –a diferencia de Prometheus- en donde había cosas nuevas (luego le saldría peor o mejor, pero había elementos e ideas nuevas) aquí no es así, aquí todo suena ya ha visto antes.

Empezando por el principio: Fassbender haciendo de sintético una vez más, de hecho la primera escena es una especie de prólogo anterior incluso a Prometheus en el que se nos muestra a Weyland cuando el androide David cobra vida: ¿os acordáis que había dicho que era una película puente? Bueno, pues eso, tiene que enlazar con las dos, con Prometheus por un extremo pero con Alien por el otro.

¿Y como enlaza con Alien?, pues reuniendo todos y cada uno de los elementos que tenías en Alien y desarrollando la historia en el orden previsible en el que piensas que deben ocurrir las cosas: la tripulación en hibernación es despertada, hay una seña misteriosa proveniente de un planeta misterioso que hasta ahora no había visto nadie,... ¡venga!¡vamos! ¿qué nos cuesta? Damos un rodeo y bajamos a echar un vistazo...

Y los xenomorfos, claro, que empiezan a hacer de las suyas, y la tripulación, que van cayendo uno a uno como moscas... Los xenomorfos ya no son tan “raros” como los de Prometheus,... si, ya si que empezamos a ver al “bicho” como lo conocíamos.... joder, si incluso aparece nuestro viejo conocido el abrazacaras como en la primera de la serie. Eso sí, ahora no sólo hay que preocuparse porque el bicho te reviente el pecho para salir... ya puede salir por donde sea.

Si en Alien el amigo Scott metió elementos novedosos en la ciencia ficción (la nave no estaba inmaculada, como el acero inoxidable, no; estaba roñosa, y sucia, era opscura y había grasa. La tripulación no eran todos cadetes espaciales honorables con el uniforme limpio y siempre dispuestos, no: estos tíos eran camioneros espaciales, y al de mantenimiento no le hacía gracia tener que bajar a mancharse las manos arreglando no se que le hubiese ordenado el capitán,..) pues en Alien Covenant también intenta innovar en algunas cosas: por ejemplo es la primera vez que veo en una peli ce ciencia ficción de las grandes a dos personajes que son gays, y además son pareja, abiertamente.

Pero las innovaciones son poca cosa. La serie de homenajes/autoplagios llega hasta el extremo de que nuevamente la heroína es una mujer, como la teniente Ripley. Una mujer que no es la capitana, pero que es la que tiene que acabar haciéndose cargo de la situación, como la teniente Ripley. Bueno como Ripley no hay ninguna, pero vamos que Daniels lo intenta...

Bueno, pero al final, ¿es buena o es mala película? Pues depende. Si odiaste Prometheus porque no estaba a la altura de tus expectativas, esta te va a decepcionar aún más. Si odiaste Prometheus porque se apartaba demasiado del molde “película-de-Alien” esta la verdad es que se acerca más al canon.

Alien Covenant no es peor que Prometheus, ni peor que alguna de las películas de la saga original... Porque mira que hay alguna mala... Es una película muy digna, muy entretenida y muy bien hecha en cuanto a efectos, fotografía y demás. Eso si, ni de coña da miedo ni acojona.

Pero los acontecimientos de la historia se desarrollan como te esperas y en el orden en que te los esperas. Eso si, todo va muy deprisa, tanto que cuesta bastante mantener la verosimilitud: ¿cuánto tarda en desarrollarse el alien y salir ya crecidito del cuerpo desde que te infectan unas simples esporas? ¿horas?... Todo suena ha ya visto (porque de hecho ya lo has visto antes) no hay sorpresas,... y la única sorpresa que hay, el giro sorprendente de guión, te lo ves venir tan de lejos y con tanta antelación que pierde todo su efecto.

En fin que es una película que tiene todo lo que cabría esperar que debe tener una película de la serie Alien, y todo lo que cabría esperar de una película de la serie Prometheus, pero aún así...

Amigo Ridley, dedícate a proyectos distintos, innova, que entonces es cuando te salen grandes películas (o regulares o malas, pero también peliculones) y no insistas más en lo mismo... Y por favor ¡mantente alejado de Blade Runner 2049 todo lo que sea posible!

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The Crown (Serie de TV)
The Crown (Serie de TV) (2016)
  • 7,7
    6.075
  • Reino Unido Peter Morgan (Creator), Stephen Daldry, ...
  • Claire Foy, Matt Smith, John Lithgow, Vanessa Kirby, ...
6
God Save The Queen
El que esta sea una serie sobre la monarquía británica no la convierte en una serie británica, y eso se nota. Quiero decir, esto no es una serie de la BBC, de época, de esas majestuosas, elegantes y con todos los detalles cuidados al máximo.

No. Esto es una serie americana, de Netflix, y aunque imita bastante bien el estilo (muy bien de hecho), no es lo mismo.

Así que si os acercáis a esta serie esperando ver el nuevo Downton Abbey (hablo de las primeras temporadas, no de las últimas), pues mejor que no os llevéis a engaño. Sí, hay pompa y circunstancia, hay solemnidad y majestuosidad, está bien ambientada,... pero no es lo mismo, noto que le falta algo. Y eso que yo particularmente acabé siendo crítico en su día con Downton Abbey porque derivó rápidamente hacia una simple telenovela azucarada, en la que todos los personajes, hasta los malos, eran buenos.

The Crown cuenta una historia que a lo mejor para los ingleses es muy conocida, pero para mi por lo menos no tanto: los primeros años de reinado de Isabel II, la actual reina de Gran Bretaña. Realmente empieza un poco antes, cuando todavía es la heredera y su padre el rey Jorge aún vive, y –a través de flashbacks- nos cuenta incluso épocas más antiguas, cuando es todavía una niña –junto con su hermana- y nadie piensa que vaya a ser reina simplemente porque su padre no es ni siquiera el heredero al trono: lo es su tío Eduardo.

Pero claro, Eduardo VIII decidió que se quería casar con una americana, divorciada varias veces y plebeya, así que abdicó en su hermano cuando no llevaba ni un año como rey, colocando a Isabel como sucesora. (Si recordáis El discurso del Rey, esta historia os sonará familiar).

A partir de aquí lo que van contando la serie es los primeros años de la inexperta y novata reina acostumbrándose a todas las ceremonias, las tradiciones y la pompa que ello conlleva: la coronación, los viajes, los despachos con el primer ministro...

Precisamente creo que esa es la parte más interesante de la serie: sus enfrentamientos con un Winston Churchill ya anciano, perro viejo y garante de las tradiciones, acostumbrado a mandar y que no va a dejar que sus propios compañeros de partido lo echen (como pretenden), al tiempo que intenta “encaminar” a la reina novata, que al principio opone alguna que otra resistencia. Como ya dije, creo la interpretación de Churchill es lo mejor de la serie.

El resto... bueno, pues un poco la “vida privada” de la familia real: los enfrentamientos con su hermana la princesa Margarita que quiere casarse con otro plebeyo, los enfrentamientos con el exiliado ex rey Eduardo, que quiere que le mantengan la asignación económica que en su momento le dieron para que se quitara del medio... Incluso los “enfrentamientos” con su marido, Felipe, el Duque de Edimburgo, que en la serie –y probablemente en la vida real- es el perfecto retrato de “hombre florero”.

Es curioso como está dibujado el personaje: guaperas de sangre azul, medio alemán medio griego descendiente de la casa real de –desalojada del trono- de Grecia (de hecho es el primo de la Reina Sofia)... En pocas palabras, alguien que en condiciones normales ha venido a este mundo a veranear, y que cuando su mujer pasa de ser simplemente de la alta nobleza a ser la reina de Inglaterra, se aburre enormemente y pasa a ser un simple jarrón, un florero que hace bonito como acompañamiento de la soberana.

En general la serie no está mal hecha, pero que queréis que os diga: para mi gusto demasiada pompa y solemnidad, y demasiado “distanciamiento” de los personajes. Se deja ver. Dejémosla en interesante...

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2 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Atrapados (Serie de TV)
Atrapados (Serie de TV) (2015)
  • 7,1
    1.786
  • Islandia Baltasar Kormákur (Creator), Baltasar Kormákur, ...
  • Ólafur Darri Ólafsson, Ilmur Kristjánsdóttir, Ingvar Eggert Sigurdsson, Lilja Nótt Þórarinsdóttir, ...
7
Érase una vez... en un pequeño pueblo islandés.
Pocos productos no-americanos suelen lograr colarse, con la honrosa excepción de las series británicas... Salvo un pequeño grupito de series escandinavas, que se han hecho un hueco muy fuerte en el género negro, thriller, policiaco, o como quieras llamarle. No se que tendrán los daneses, los suecos, y demás pero el caso es que se les da de lujo este tipo de series.

Atrapados (que en realidad se titula Ófærð en el original) es una serie de este tipo. Bueno, vale, es islandesa e Islandia no es exactamente escandinava,... pero tiene sus cosas en común, como la esta serie con las demás.

La historia la podríamos encuadrar en el genero negro, de thriller policiaco, en el que se trata de resolver un crimen, más concretamente en la variante “en un pueblecito pequeño y tranquilo en donde todos se conocen y nunca pasa nada... aparece un cadáver.”

Buena serie, con poco presupuesto pero con una trama más que decente (y cerrada que es lo importante, aunque parece ser que han renovado por una segunda temporada). Imprescindible si te gustan el cine negro y los thrillers policíacos. Te gustará si te gustaron series como Forbrydelsen.

Más en:http://el-pobre-cito-hablador.blogspot.com.es/2017/03/atrapados-erase-una-vez-en-un-pequeno.html
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0 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
El exorcista (Serie de TV)
El exorcista (Serie de TV) (2016)
  • 6,5
    1.586
  • Estados Unidos Jeremy Slater (Creator), Jason Ensler, ...
  • Alfonso Herrera, Ben Daniels, Hannah Kasulka, Brianne Howey, ...
4
Miedo me daba lo que podían hacer con esta historia
Recuerdo que cuando era pequeño, en un cine de verano de estos que ponían algunas películas viejas mezcladas con los éxitos de la temporada anterior, fue la primera vez que vi El Exorcista, la película de William Friedkin. Y recuerdo que me impactó. No solo es que me diera miedo, es que impactó la historia.

Después vendría la pésima secuela (¡por dios, que floja!) y más tarde la injustamente infravalorada, pero que no está tan mal El Exorcista III. Para entonces yo ya me había leído las novelas de William Peter Blatty y ya era un fan del sub-género, por así decirlo.

Así que cuando oí que habían hecho una serie de TV titulada El Exorcista, y que no era una adaptación de la película original, sino que “sea basaba en” las ideas de Blatty, la verdad es que tuve sentimientos encontrados. Por un lado yo era fan del tema, así que tarde o temprano tenía que verla. Por otro miedo me daba lo que podían hacer con esa historia.

Finalmente ocurrieron las dos cosas: la vi, como no podía ser de otro modo, y se confirmaron mis peores temores. Pero ¡cómo se puede hacer tan mal! Mira que en principio tenían un buen material... Pero no. Se confirma aquello de que “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Y se ve que o esta historia no da para estirarla durante diez episodios, o que los de la Fox no han sabido hacerlo.

A ver, el principio promete, aunque suena un poco ha visto. Un cura maduro (no tan mayor como el exorcista original), un exorcista que anda por algún país del tercer mundo exorcizando a niños endemoniados... Y un cura jovencito, hispano, el padre Ortega, que tiene una parroquia en una gran ciudad de Estados Unidos (en este caso Chicago) que se está preparando para la inminente visita del Papa.

Y por otro lado, tenemos una familia, blanca, rubia, feliz y católica (vamos que no suele ser de las que tiene algún endemoniado entre ellos ni con las que el exorcista suele tratar en el tercer mundo). La madre (interpretada por Geena Davies), el padre, y dos hijas adolescentes rubias, la mayor bailarina, y la menor, Casey.... bueno, el caso es que la madre empieza a notar algo rarito en la menor, y se pone en contacto con el cura, con el padre Ortega.

El principio promete, incluso se permiten el lujo de que, en una de las escenas finales del primer episodio, empiece a sonar el Tubular Bells de Mike Oldfield, para que te recuerde más aún a la película, a la fuente original...

Aunque en principio en la serie te vas a encontrar todo lo que cabría esperar (bueno, slavo el vómito verde, es cierto, eso no está): la niña levitando y girando la cabeza, objetos volando y estrellándose en las paredes, agua bendita salpicando, “...el poder de cristo de obliga...” y demás, el caso es que el tema avanza tan lento que en pocos episodios ya te importa bastante poco si logran desendemoniar a la endemoniada o no.

Y mira que hacen intentos porque aquello no se estanque [ver spoilers] pero ni por esas logra remontar, al menos para mi gusto. Una serie que además de ser poco original, es bastante floja.

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5 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Your Name
Your Name (2016)
  • 7,8
    18.821
  • Japón Makoto Shinkai
  • Animation
7
El anime que está batiendo todos los records.
Durante muchísimos años, el cine de animación estaba copado por la todopoderosa Disney, al menos en occidente, donde la animación japonesa (el anime) estaba más identificada con las series de TV. Pero llegó entonces a finales de los 90 llego el Estudio Ghibli, y sus películas, sobre todo las de Miyazaki lograron, a principios de los años 2000, destacar también en occidente y no sólo en Japón.

Por supuesto no sólo de Miyazaki vivía el aficionado al anime, y hubo otros muchos directores que comenzaron también a ser conocidos en occidente (Mamoru Oshii, Satoshi Kon, Katsuhiro Outomo, Mamoru Hosoda,...) pero realmente, entre el público más general (y no el específicamente consumidor de anime) raramente ninguno de hacía sombra a Hayao Miyazaki.

Ahora esto parece estar cambiando. El año pasado, Makoto Shinkai estrenó en japón “Kimi no na wa”, que al español se traduciría literalmente por “Tu nombre” (de hecho así es como la han traducido en inglés: Your Name), o más adecuadamente por ¿Tu nombre? O por ¿Cómo te llamas? Y esta película ha batido todos los records desde entonces.

Ya es la película de anime (en 2D) más taquillera de la historia en el mundo, superando a El viaje de Chihiro, (y eso que todavía no se ha estrenado en muchos países de occidente), y ha arrasado en la mayoría de los países de Asia (en Corea llegaron a venderse más de un millón de entradas en la primera hora).

La verdad es que, aunque yo ya había visto una media docena de películas de Shinkai, tengo que confesar que no es mi director de anime favorito. Incluso sin entrar a compararlo con la gente de Ghibli como Hayao Takahata o con el propio Miyazaki, prefiero a gente como Satoshi Kon (os recomiendo por ejemplo Páprika, detective de sueños, de la que Nolan debe haber tomado alguna idea para Origen). Pero eso sí, tengo que reconocer que Tu nombre es la mejor película de Shinkai, al menos hasta la fecha.

Aclaremos una cosa (más que nada para el público que no consume anime habitualmente, el resto que me perdone la obviedad): anime significa simplemente animación (de hecho ni siquiera es una palabra 100% japonesa, es la contracción del inglés animation, que es como los japoneses llaman al cine de dibujos animados. Así que animes hay de muchos tipos y temas, y dirigidos a muchos públicos diferentes, tanto infantil, como jóvenes o adultos, tanto masculino como femenino. Quiero decir que no todo el anime es hentai (los dibujos “eróticos” o sexuales) ni va sobre robots gigantes a lo Mazinger Z, ni es ciencia ficción ditópica tipo Akira o Ghost in the Shell, ni son películas mágico-fantasiosas como la mayoría de las de Miyazaki,... No, no es así (aunque claro, todo eso también es anime).

Precisamente Tu nombre es uno de esos animes que no encajan en los clichés típicos con los que el gran público occidental tiene asociado al anime. Aunque es una película fantástica, aquí no hay dragones, ni totoros,... aunque es una película romántica, esto no es Candy Candy,...

La historia es la de dos adolescentes, dos chicos de instituto, que viven separados y que ni siquiera se conocen.

Por un lado tenemos a Taki, un chico de ciudad, que vive en Tokio, tiene su grupo de amigos (tan urbanitas como él), asiste al instituto y tiene un trabajo a tiempo parcial en un restaurante italiano para costarse sus gastos.

Y por otro lado tenemos a Mitsuha, una chicha que asiste al instituto en el pequeño pueblo de Itomori, donde vive con su hermana pequeña, su abuela y su padre. Pese a vivir en una zona rural (o quizás precisamente por eso), Mitsuha ansía vivir en una gran ciudad como Tokio y le aburren las tradiciones culturales y religiosas a las que su familia (en especial su abuela) están tan apegados.

<sigo en la zona de spoiler, aunque realmente no te destripo la película si lo lees>

En cualquier caso, puede que no se mejor película que El viaje de Chihiro, aunque le haya quitado el puesto de más taquillera, sin embargo si que está muy entretenida, y os recomiendo que le echéis un vistazo.

Más en: http://el-pobre-cito-hablador.blogspot.com.es/2017/02/tu-nombre-el-anime-que-esta-batiendo.html
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6 de 8 usuarios han encontrado esta crítica útil
Peaky Blinders (Serie de TV)
Peaky Blinders (Serie de TV) (2013)
  • 8,2
    22.474
  • Reino Unido Steven Knight (Creator), Colm McCarthy, ...
  • Cillian Murphy, Sam Neill, Paul Anderson, Helen McCrory, ...
7
Gitanos, vagabundos y ladrones
Hay una canción pop muy antigua que se titula Gypsies, Tramps and Thieves, algo así como gitanos, vagabundos y ladrones. Bueno, pues de algo parecido (si obviamos la parte de los vagabundso) va Peaky Blinders.


Peaky Blinders es una de esas series “pequeñitas” pero de calidad a la que nos tienen acostumbrados los británicos. Digo pequeñitas porque tiene un formato muy asequible: temporadas cortas, de sólo seis episodios, lo que te permite “engullirlas” dedicándoles tan solo seis horas.


En realidad es una serie de gangsters, no gangsters americanos tipo Al Capone, claro, sino gangsters británicos. Y no ambientada en los años 30, sino un poco antes, a principios de siglo, justo cuando acaba de terminar la Gran Guerra. En este sentido sería contemporánea de Broadwalk Empire, salvo que se desarrolla en la industrial, sucia, mugrienta y pobre Birmingham en lugar de la decadente y vacacional Atlantic City.


Pero pocos más puntos en común tienen ambas. Primero porque en aquella época, en Estados Unidos tuvieron que lidiar con la ley seca, mientras que en Gran Bretaña los pubs servían sin problemas pintas de cerveza para emborrachar a los obreros de las factorías. Y segundo por el tipo de personajes (y sus ambiciones). Mientras que en Broadwalk Empire se contaba la historia de un trepa con ambiciones políticas cuando ya estaba establecido y había abandonado sus orígenes humildes, aquí lo que se cuenta es la historia de una familia de gitanos que regenta un garito de apuestas en las carreras de caballos (que por supuesto se dedican a amañar).


La historia empieza poco después de que ha acabado la primera guerra mundial y las tropas británicas han regresado de las trincheras francesas, muchos de ellos bastante tocados, y no sólo físicamente. Entre los que regresan están los hermanos Shelby, un clan de gitanos que han abandonado las carretas y el vagabundear de un lado a otro y se dedican a las apuestas, a los caballos. Pero que encabezan una banda mafiosa llamada los Peaky Blinders.


Al parecer esta banda existió de verdad, y su peculiar nombre se debe a que solían usar unas gorras planas de tela, de esa en las que la visera esta unida a la parte superior formando una especie de pico semirrigido en la parte delantera. Solo que los blinders cosían, ocultas en la gorra, cuchillas de afeitar, de forma que se podían convertir en un arma en caso de necesidad con las que cortar la cara de cualquiera que les hiciera frente, o de “cegarlo” en caso de que el corte se dirigiera a los ojos.


<la trama en la zona de spoilers, por si acaso, aunque realmente no se cuenta nada inconveniente sin no has visto la serie>
Visualmente la serie está muy lograda: la mugre, la lluvia y la humedad de las calles de Birmingham se mezclan con el humo, el fuego y el ambiente casi de “infierno” de las fábricas y las acerías (sobre todo la BSA, la fábrica de armas). Y musicalmente también está muy lograda, pero no por el “realismo” de la ambientación, sino precisamente por el motivo contrario: en lugar de utilizar música de la época o que al menos tenga el aroma de la música de principios de los años 20 o finales de los 10, abiertamente la banda sonora apuesta por música moderna. Ya desde la sintonía, el Red Righ Hand de Nick Cave & The Bad Seeds pero no sólo la sintonía, sino toda la música, que incluye a gente como los White Stripes, PJ Harvey, o incluso una de las canciones del último disco de David Bowie. Para mi gusto todo un acierto, desde luego.


Además no se trata de una serie episódica, sino que cada temporada cuenta una historia más o menos cerrada, lo cual también es de agradecer, aunque tengo que reconocer que cada temporada va ganando a medida que transcurren los episodios: suele ir de menos a más.


De momento la serie tiene 3 temporadas, y probablemente (por cómo se cierra la tercera) habrá una cuarta e incluso una quinta. Lo que ocurre es que el tono de las temporadas cambia, porque la segunda temporada se desarrolla un par de años después que la primera, cuando Thomas Shelby ha prosperado, ha enriquecido a la familia y ya empieza a ganar no sólo dinero sino cierto aire de “repetabilidad”. Y lo mismo pasa con la tercera, que vuelve a situarse un par de años después de la segunda (ya en 1924 creo recordar). Una pena porque el hecho de que no esté el personaje de Sam Neill en esta temporada le resta bastante (eso y el “villano” oficial que los sustituye, el sacerdote, el padre John Hughes, que no está a la misma altura.

Para mi gusto las temporadas van bajando poco a poco de calidad, y convierten lo que empezó siendo una serie notable en simplemente una buena serie, lo cual tampoco es nada desdeñable.

Más en:http://el-pobre-cito-hablador.blogspot.com/2017/02/peaky-blinders-gypsies-tramps-and.html
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1 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
The Corner (Miniserie de TV)
The Corner (Miniserie de TV) (2000)
  • 8,2
    4.225
  • Estados Unidos David Simon (Creator), Charles S. Dutton
  • T.K. Carter, Khandi Alexander, Sean Nelson, Clarke Peters, ...
5
Historias de una esquina. El ensayo de The Wire
A finales de los años 90, el escritor y periodista David Simon, y el expolicía, aunque luego convertido en guionista) Ed Burns, publicaron un libro dedicado a relatar las pequeñas historias de la vida de un grupo de personajes, durante un año, que sobrevivían en una zona de Baltimore Oeste (un barrio negro y pobre) trapicheando con drogas.

El libro, que se publicó en el 97, tuvo cierto éxito, y en el año 2000 la HBO decidió llevarlo a la pantalla en forma de miniserie de seis capítulos de una hora de duración. El resultado fue The Corner.

Probablemente yo no me habría ni enterado de la existencia de esta serie, de no ser porque la pareja Simon-Burns continuaron trabajando juntos, y escribieron otro libro similar, pero esta vez desde el punto de vista de la policía, siguiendo las andanzas de un grupo de detectives por las calles de Baltimore durante un año. Este libro también tuvo éxito, más que el anterior incluso, y teniendo en cuenta la experiencia televisiva previa, la HBO decidió llevarlo a la pantalla también. El resultado, a partir de 2002, fue The Wire, pero esa es otra historia.

El caso es que gracias a The Wire me enteré de la existencia de esta serie previa, una especie de ensayo general de la otra, o de borrador previo. Y por eso me decidí a verla.

Vayamos por partes: hay muchas cosas de The Wire que ya estaban en The Corner, los pequeños traficantes que venden drogas en las esquinas, los yonkis que se las compran, la pobreza del barrio, las calles de Baltimore... incluso algunos actores que luego aparecerían en The Wire ya interpretaban papeles en The Corner (actores, personajes no; no hay personajes comunes en ambas series). Pero The Corner no es The Wire. Ni mucho menos. Ni siquiera se podría calificar de precuela, porque no comparte más que tema y escenario, pero no personajes ni tramas.

Para empezar porque The Corner se centra en las historias de los pequeños camellos y de los yonkis, en las historias de los negros de las esquinas. De hecho sigue la vida de media docena de personajes, de la misma familia, durante un año, centrándose cada episodio más o menos en uno de ellos. De hecho los diferentes episodios tienen títulos como “El Blues de Gary”, “El Blues de Fran”, “El Blues de DeAndré”,...

Pero en The Corner no aparece la policía. Bueno, sí, aparece de vez en cuando, como parte del paisaje, como un estorbo puntual para yonkis y camellos. Sin embargo no hay personajes dentro de la policía, ni la trama sigue sus investigaciones como pasaba en The Wire, que se centraba en “los dos lados”.

Por otro lado, mientras que The Wire era ficción, basada lejanamente en hechos y experiencias reales, sí, pero ficción, The Corner está realmente basada en las vivencias de personas reales. Y además, aunque está interpretada por actores, está rodada con un estilo que recuerda a un documental: cada episodio empieza con el propio director haciendo una pequeña entrevista a algún personaje, y la serie misma empieza con un monólogo del director en pantalla relatando lo que pretende contar durante la serie.

Incluso al final del último episodio, el director entrevista a las personas reales a partir de las cuales se crearon sus personajes, lo cual resulta curioso, la verdad.

Los personajes están bien elegidos. Tenemos desde el yonki completamente hecho polvo que está ya demasiado metido en el mundo de la droga, hasta los jovencitos que aunque todavía no consumen, en lugar de estar en el instituto, están en las esquinas vendiendo (una manera fácil de ganar respeto y dinero, sobre todo teniendo en cuenta que los yonkis se dedican a vender chatarra para poder pagarse su dosis diaria, o que sus propios padres malviven con el cheque de los servicios sociales, el que lo tenga, claro.

Y entre ellos todo un espectro de personajes: la madre de familia que consume pero intenta dejarlo y se mete en un centro de desintoxicación, la profesora voluntaria que organiza actividades, como un equipo de basket para los chicos del barrio, etc.

Pero el principal problema de The Corner es que esta lejos, muy muy lejos de The Wire. Aunque tiene un estilo similar, tan lenta y pausada como aquella, dista mucho de tener la misma calidad, llegando a resultar tediosa en algunos momentos. Y hablo desde el punto de vista de alguien a quien le maravilló The Wire, así que si este no fue tu caso, mejor ni te acerques a The Corner.

En resumen, una serie que he visto solo por la curiosidad de comprobar cómo fue el precedente o el “ensayo general” de lo que después sería The Wire, pero que merece la pena por poco más, y desde luego no aguanta las comparaciones.


Más en:http://el-pobre-cito-hablador.blogspot.com/2017/02/the-corner-el-ensayo-de-wire.html
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5 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
La La Land: Ciudad de sueños
La La Land: Ciudad de sueños (2016)
  • 7,5
    51.523
  • Estados Unidos Damien Chazelle
  • Emma Stone, Ryan Gosling, John Legend, Rosemarie Dewitt, ...
8
La La Land. Marchando una de Oscars.
La verdad es que reconozco no me gustan demasiado los musicales. Bueno, más bien, con algunas excepciones (se me viene a la cabeza por ejemplo Cantando bajo la llúvia) no me gustan nada.

Tampoco creo que sea extraño, si tenemos en cuenta cómo se han visto en España durante décadas las películas musicales: si son “tipo Disney”, dobladas (con dos cojones, incluso las canciones) y si pensamos en los grandes clásicos del musical, a palo seco, sin subtitular las canciones. A ver digo yo que cuando una historia se cuenta aprovechando las letras de las canciones que están sonando durante la mitad de la película, si no te enteras de lo que dicen las canciones pues hombre, algo pierdes, y por muy buena que sea la peli pues,...

Pero aparte de eso es que a mi –particularmente- me saca completamente de situación que estén hablando y de repente se pongan a catar como si tal cosa... Y si sólo fuera cantar... pero es que se ponen a bailar y a hacer coreografías...

Así que salvo algunas excepciones como ya he dicho, no me suelen gustar películas como La La Land, y cuando una película es musical ya de entrada, conmigo al menos, tiene un handicap y arranca con cierta desventaja.

También tengo que aclarar que el que la música de la película me guste ayude bastante. Por ejemplo puede que no te gusten los musicales, pero si te gusta el rock quizás lo tienes más fácil para que te guste Jesucristo Superstar, y si te gusta Pink Floyd pues ya es que es casi una obligación ver The Wall, de Alan Parker. Pero La La Land no es de estas... Es un musical clásico, en todos los sentidos de la palabra que os podáis imaginar:
Es una homenaje al musical clásico y al cine clásico, rodada al más pulo estilo cinemascope –y presumiendo de ello- y technicolor subido.

Y además dejándolo claro desde el principio, con ese numero musical –que a mi por lo menos me pareció muy original- del atasco de coches en la autopista.

Es como una película del Hollywood clásico, de esas que ya no se hacen... En cierto sentido me recuerda un poco a The Artist; no por el tema, sino porque es una película moderna, rodada con medios modernos, pero con estética e imaginería “clásicas” y homenajeando precisamente a ese cine. La película se toma en serio a si misma... digamos que “se lo cree” y por eso no teme resultar naif ni ingenua, aunque si lo piensas bien, no deja de serlo.

De hecho, la historia en si es bastante común (la hemos visto muchísimas veces antes) y bastante simple: una chica de pueblo, (Mía, Emma Stone) llegada a Los Angeles donde aspira a convertirse en actriz, como tantas otras, y mientras asiste a casting tras casting donde la rechazan, o pero, ni se toman la molestia de mirarla con detalle, comparte piso con otras aspirantes a actrices, y trabaja en una cafetería como camarera para pagar las facturas.

Y por otro lado el chico (Sebastian, Ryan Goslin), que es músico, un apasionado del jazz (tiene un taburete donde una vez puso su egregio culo una leyenda del jazz y no deja sentarse en él a nadie) y cuyo sueño es montar su propio club de jazz, pero en plan purista, tocando a los clásicos, nada de fusión ni chorradas por el estilo para que agraden al público. Y mientras tanto malvive tocando en tugurios de mala muerte, o simplemente se queda en paro cuando por no estar dispuesto a tocar “el repertorio” al que le obligan en lugar del “puro jazz” que le apasiona.

Y bueno, los dos se conocen, se encuentran unas cuantas veces, al principio se detestan, pero luego se enamoran, en fin... chico conoce chica, chico se enamora de chica... lo de siempre. Y así, la típica historia de amor, durante más o menos dos terceras partes o más de la película, solo que con música, cantando y con números de baile.

¿La diferencia? Pues que La La Land está condenadamente bien hecha. Tiene un encanto especial, creo que es innegable. Eso, y la última parte de la historia, donde se aleja un poco del esquema clásico y del happy end made in Hollywood, e introduce lo que para mi es una de las disgresiones más originales que he visto últimamente, con esa especie de “ensoñación” o de flash paralelo, ese “lo que podría haber sido y no fue”.

De hecho, creo que está tan bien hecha que incluso a mi, que no me suelen gustar para nada los musicales, me gustó mucho. Es decir, logró vencer el rechazo inicial. Se ve que a Damián Chazelle (de hecho ya me pareció una buena película su anterior Whiplash del año pasado) le gusta el cine musical, pero sobre todo que le gusta el jazz (en realidad algo se apuntaba en aquella ya hace un par de años). Es una pena que el papelito de J.K. Simmons (que en Whiplash era lo mejor de la película) aquí sea tan corto, sólo un pequeño cameo.

Probablemente no sea una obra maestra y quizás no pase a la historia del cine con mayúsculas, pero desde luego este año va a ser –está siendo de hecho- la película del año. Hace ya algunos añitos que el cine norteamericano no premia a una película musical con el Oscar (creo recordar que desde Chicago) así que no me extrañaría que este año fuera el del triunfo absoluto de La La Land (tampoco hay que ser ningún lumbreras para verlo venir) a no ser claro, que Hollywood y la Academia decidan hacerle un corte de mangas a Donald Trump y premiar como protesta alguna película más reivindicativa y comprometida. Veremos.

Más en: http://el-pobre-cito-hablador.blogspot.com/2017/01/la-la-land-marchando-una-de-oscars.html
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
The Night Of (Miniserie de TV)
The Night Of (Miniserie de TV) (2016)
  • 7,9
    12.236
  • Estados Unidos Steven Zaillian (Creator), Richard Price (Creator), ...
  • Riz Ahmed, John Turturro, Michael Kenneth Williams, Bill Camp, ...
7
¿Otra serie más de policías, crímenes, juicios, cárcel,...?
Si lo que te gustan son las series sobre el sistema judicial americano, sobre los juicios, los abogados, los pactos con la fiscalía,... esta puede ser tu serie. Porque es una serie más sobre juicios. Y la verdad es que hay muchas, incluso entre las recientes, por ejemplo American Crime Story (la de O.J. Simpson). Si que es cierto que no es sobre abogados glamourosos, ni sobre bufetes millonarios, pero en eso tampoco es original: hay series de este estilo, como American Crime.

Si lo que te mola es una serie que se refocile en la imperfección del sistema judicial y policial, donde se deje claro que importa más dar con un culpable rápidamente o llegar a un acuerdo antes que ir a juicio, esta también puede ser tu serie, porque es una serie más que va sobre eso. Claro que también hay series recientes que cuentan eso, como American Crime.

Si lo que te va es una película de denuncia social, que desenmascare el racismo de la sociedad (con los negros, los hispanos, los musulmanes,... eso da lo mismo) a la hora de buscar culpables, esta también puede ser tu serie, porque es una serie más que va sobre eso. Claro que también hay series recientes que cuentan eso, como American Crime.

Bueno, pero ahora en serio, no todo va a ser American Crime. De hecho esta serie no es tan aburrida como aquella. Si lo que te va es un drama carcelario, que muestre lo chungo que es estar en prisión, sobre todo si eres un pipiolo novato e inocente, los guardias que miran para otro lado, los chachullos para meter droga en la prisión, los capos que mandan dentro y ofrecen protección. Las cosas que tienes que hacer para sobrevivir allí,... entonces esta también podría ser tu serie, porque gran parte de la serie va sobre eso precisamente.

En cambio si lo que te mola es un thriller policiaco, una serie negra, sobre la investigación policial de un crimen, la búsqueda del culpable y demás... entonces esta podría ser tu serie, porque es una serie más sobre eso. Al menos en parte, porque aquí es una parte bastante secundaria (a ver, esto no es Bron|Broen ni True Detective, no nos engañemos).

En fin, lo que quiero decir es que The Night Of tira un poco de todos los palos, y mezcla varias cosas en una misma historia. ¿Dónde está la originalidad? Pues quizás en mezclarlas, precisamente. ¿dónde está lo atrayente de la propuesta? Pues en el tono de cine negro, pesimista, tristón, .... y sobre todo en el personaje de John Turturro.

<< el resto en el spoiler, aunque relamente no desvela gran cosa de la trama >>

¿Dónde está para mi gusto el principal problema de la serie? Bueno para la mayoría de la gente no habrá ninguno, pues parece que esta serie está “bendecida” por crítica y público, pero para mi si lo tiene y es la duración... Si, la duración. El hecho de que sea una miniserie y sólo tenga 8 episodios no significa que se necesiten 8 horas completas para contar esta historia. De hecho creo que puede caer en la monotonía. Para que os hagáis una idea: es parsimoniosa hasta el extremo de retratar con pelos y señales todo el proceso de traslado entre la comisaría, la prisión de la isla de Rykers, los juzgados... el autobús cruzando por el puente, las entradas, las salidas, las verjas que se abren,... hasta el tedio.

En realidad, si lo piensas un poco, de los ocho episodios que tiene la serie, le sobran los seis del medio. En serio, sin exagerar... probad a ver sólo el primer y el último episodio y veréis como la serie funciona perfectamente. El resto, salvo quizás las escenas de Turturro, realmente aportan poco... haced la prueba.

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