arrow
7
Un buen sabor de boca
Se trata de una película muy correcta y con sus buenas interpretaciones. Nos cuenta a modo de comedia el "drama" de las solteronas del siglo XIX que nada tiene que ver con las satisfechas solteras del siglo XXI. Sin embargo la protagonista (una inconformista y luchadora Katharine Hepburn) busca la manera de revelarse y mostrar su disconformidad ante la situación que le toca vivir. Sin duda quien sepa disfrutar del cine clásico pasará un buen rato con esta historia que nos deja un buen sabor de boca.
[Leer más +]
5 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Comedia romántica casi al estilo Jane Austen
Deliciosa comedia romántica de 1937 dirigida por el magnífico George Stevens. Está basada en la obra teatral de J.M. Barrie (escrita antes de Peter Pan) que tuvo un gran éxito y ya contó 10 años antes con una versión muda. La historia se enmarca en la época de las guerras napoleónicas, teniendo que partir muchos hombres desde Inglaterra hacia el frente en el continente europeo. Se trata de una comedia de enredo que critica las situaciones dramáticas que sufrían muchas mujeres por el encorsetamiento de la sociedad que rápidamente etiquetaba a las jóvenes como solteronas y éstas debían comportarse como damas de avanzada edad. La protagonista sufre al inicio un revés por una confusión amorosa y luego se rebela a sufrir su papel de paciente, sosegada y comedida solterona. Por ello nos recuerda en algunos momentos a las protagonistas de las novelas de Jane Austen, coincidiendo incluso en la misma época.
Está protagonizada por una excelente Katherine Hepburn (aunque fue uno de sus sonoros fracasos de taquilla), por un poco conocido Franchot Tone encarnando al protagonista masculino, y por la efectiva secundaria Fay Bainter. Un detalle curioso es que podemos ver a una jovencísima Joan Fontaine en su tercera aparición en la pantalla, pero ni siquiera aparece en los créditos. Junto al reparto, lo mejor es el guión que desarrolla la trama con numerosas situaciones cómicas sin caer en los absurdos excesivos típicos de una screwball comedy. Retrata con humor a las clásicas vecinas cotillas y otros clichés de esta sociedad.
[Leer más +]
4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
10
Así se realiza una dulce venganza
En la Quality Street de 1805, en Inglaterra, no abundan los hombres, pero en cambio, abundan las mujeres… y casi todas están ya pasaditas de edad, sin haber podido realizar su sueño de tener a un hombre que las ame. Entonces, se reúnen entre ellas, se cuentan sus cuitas y algunas siguen esperando con el más pleno estoicismo, que por su puerta ingrese el hombre al que le darán su amor.

Phoebe Throssel es una adorable joven que espera, junto a su hermana Susan, a que por la puerta de su casa entre el Dr. Valentine Brown con quien mantiene la esperanza de que le declare su amor y, efectivamente, él aparece… pero no le declara su amor sino que se despide porque se ha enlistado en el ejército para animar a otros cinco remisos a que hicieran lo mismo.

Así comienza una historia que incluye un regreso casi tardío; una sutil y dulce venganza que hará surgir a un fantasioso y provocador personaje llamado Livvy (Olivia para España), y pondrá en acción a tres intrigadas, curiosas y casi temibles féminas (las hermanas Willoughby), dispuestas a aclarar sus dudas a como dé lugar.

Basada en la obra del recordado novelista y dramaturgo escocés, J.M. Barrie (James Mathew Barrie 1860-1937), el también autor del inolvidable “Peter Pan”, ésta me resulta una de las más encantadoras, románticas y divertidas películas que hayan podido hacerse en los años 30 del siglo XX. El director George Stevens -quien ya había dirigido a Katharine Hepburn en “Sueños de juventud”-, demostró que su habilidad narrativa iba en ascenso, y se fajó una comedia de enredos y de época que no da descanso en lo que a emociones y entretenimiento se refiere.

Quedan magníficamente recreados los tópicos rutinarios de aquellos años, la moral que pugna por romper con el conservadurismo social, la posibilidad de volver a sentirse joven con una pizca de esmero… y la ternura que emanaba de las mejores mujeres que siempre han dignificado su sexo.

Un impecable vestuario de época; la ambientación de aquella calle de abolengo, iluminada eficazmente y emanando nostalgia y pícaros recuerdos; y unas actuaciones maravillosas del reparto en pleno, con especial excelencia de Katharine Hepburn, quien luce aquí con todo su ángel; Eric Blore, el sargento que nunca consigue tener claro lo que ocurre; y Estelle Winwood, como Mary Willoughby, la vecina con aires de juez implacable, que produce un frío tal con su sola presencia, que hace que se active la creatividad más increíble para lograr evadirla.

Sé que lo pasarán de lo lindo. Este es arte muy grato para aquellos que gustan del Cine de Época.

Título para Latinoamérica: “CALLE DE ABOLENGO”
[Leer más +]
3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Película tonta, pero buenas interpretaciones
Película realmente tonta, ya que los personajes actúan de una forma muy tonta. Algunas veces pues sí que tiene sentido, pero el doctor? No entiendo porque actúa como actúa de una forma infantil y estúpida. Y además, queda más estúpida al darle un aire de ser "lo más" de la sociedad. En fin...

Pero... al final te acaba gustando, sobre todo por la actuación de Hepburn, como no. Aunque quizás este papel no le pegue.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
6
Deliciosos cotilleos
No esperen una gran obra de amor, ni tampoco un guión demasiado elaborado. Simplemente es una película entretenida para amantes del cine clásico. Katharine Hepburn y Fay Bainter desempeñan un buen trabajo teatral. Apabulla ver como en el siglo XIX el cotilleo incesable, era una vía de escape para mujeres solteras insatisfechas.
[Leer más +]
Sé el primero en valorar esta crítica
5
LA CALLE DE LA VIRTUD
Destaco como título de mi crítica la traducción literal del acertadísimo título original de la película, toda una declaración de intenciones que llevada a la comedia, nos sitúa en un contexto de solteronas cotillas a través de las cuales se desarrolla una historia de anhelos y malentendidos.

Se que con esto voy a cometer pecado mortal, pero quizás no sea Kathrine Hepburn la actriz más apropiada para este papel, y el (flojo) equívoco en el que se enreda la trama, y en la que ella se desdobla, tampoco la favorecen en exceso desde el punto de vista interpretativo.

No obstante, la peli se deja ver, eres consciente de lo que va a pasar en cada momento, pero no por ello su desarrollo deja de ser solvente y ameno.

Una obra menor dentro de una época dorada, que a pesar de de todo resulta agradable y entretenida
[Leer más +]
Sé el primero en valorar esta crítica
10
Solteronas Regency
Quality Street es una obra de teatro de J.M. Barrie escrita antes de su famoso 'Peter Pan', ha sido adaptada dos veces al cine, la primera vez en 1927 y la segunda, esta version, en 1937 protagonizada por una radiante Katharine Hepburn.

La primera vez que vi esta película fue en su versión doblada al castellano con el título de Olivia pero fue cuando la conseguí en V.O. cuando pude apreciarla en todo su esplendor, pues el doblaje de Katharine Hepburn en español no refleja ni por asomo la capacidad interpretativa de la actriz.

La película narra las desventuras de un nutrido grupo de solteronas durante el periodo al que solemos referirnos de forma informal como 'regency' y que coincide aproximadamente en las primeras décadas del siglo XIX. Este periodo histórico es famoso por ser el escenario en el que se desarrollan las novelas de Jane Austen y por tanto, es un periodo muy conocido por todos aquellos que apreciamos la literatura en lengua inglesa.

Los problemas de la época entre las solteronas británicas de clase media ya han sido largamente expuestos en las novelas de Jane Austen y en sus infinitas adaptaciones cinematográficas, por tanto, no nos resultarán extrañas las conductas y las angustias que presentan los personajes femeninos de la obra, que de acuerdo con la historia, y a pesar de nuestro punto de vista, no resultan exagerados. Al fin y al cabo se trata de mujeres sin esperanza, totalmente ociosas, frustradas y sin posibilidad alguna de prosperar en la vida por si mismas, pues su única función en su sociedad era la de casarse. J.M. Barrie comparte el punto de vista de la época en reflejar a estas mujeres como un grupo de amargadas por las que el público no sentirá ninguna simpatía, excepto por la protagonista, que se convierte en solterona amargada de forma injusta, y como las heroínas de Jane Austen reniega de su destino.

Para disfrutar con plenitud esta película recomiendo hacer un par de cosas antes. Leer o ver alguna obra de Jane Austen para poder adaptarse a la perspectiva histórica y comprender a los personajes y por otra parte entender que por muy exageradas que nos puedan resultar las escenas y las conductas de los personajes estas son, sin embargo, fieles a la realidad, pues recordemos que el autor vivió durante aquellos años.

El vestuario y escenografía muestran fielmente la época, cosa que no ocurre en otras producciones, como por ejemplo la adaptación de 'Orgullo y Prejuicio' de 1940. Esto aumenta de forma exponencial el encanto de la película para los 'Austenitas'.

A pesar de que Katherine Hepburn está radiante en el papel protagonista, en mi opinión, la que lleva toda la fuerza de la interpretación es su hermana, que es la que nos ofrece los momentos más entrañables y las escenas más cómicas, Phoebe es una rebelde con ansias de venganza, Susan sin embargo, es una solterona que a pesar de su condición no ha renunciado totalmente a la felicidad y a dispensar afecto y comprensión a todo el mundo.

Destacar por último que la obra de teatro original fue muy famosa en su estreno, tanto que una conocida marca chocolatera nombró 'Quality street' a sus bombones más conocidos, que se siguen vendiendo actualmente con el mismo nombre.
[Leer más +]
Sé el primero en valorar esta crítica
Ver críticas con texto completo