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Tú, yo y todos los demás (2005)

Tú, yo y todos los demás
Trailer
6,7
4.395
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Sinopsis
Christine Jesperson (Miranda July) es una artista solitaria que trabaja como conductora de taxis para mayores. Ella utiliza sus fantasías artísticas para sentirse más cerca de sus objetos de deseo. Richard Swersey (John Hawkes), dependiente de zapatería recién separado y padre de dos niños, parece estar preparado para las cosas sorprendentes que van a pasarle, pero cuando conoce a Christine, siente pánico. La vida no es tan complicada para los hijos de Richard. Robby, de siete años, mantiene un peligroso romance por Internet, mientras que Peter, de catorce años, se convierte en conejillo de Indias de unas chicas vecinas suyas, que están practicando para sus futuros noviazgos y bodas. En este universo, lo prosaico es trascendente y las personas comunes y corrientes se convierten en personajes luminosos que hablan de sus pensamientos más íntimos, siguen secretos impulsos y experimentan momentos de sincera humanidad que a veces se acercan a lo surrealista. Buscan compañía por caminos atormentados y finalmente encuentran alivio en los breves momentos en que consiguen conectar con alguien en la tierra. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Me and You and Everyone We Know
Duración
95 min.
Estreno
16 de diciembre de 2005
Guion
Miranda July
Música
Michael Andrews
Fotografía
Jesús Chávez
Productora
IFC Films
Género
Drama Comedia Historias cruzadas Cine independiente USA
"Es original, compleja, delicada, tierna, poética, y aún así atrevida, va sobre los misterios del sexo y los encantamientos del corazón. (...) la mejor película del Festival de Sundance 2005 (cuyo palmarés estuvo dominado por "Forty Shades of Blue" y "The Hero"). Puntuación: ★★★★ (sobre 4)."
[Chicago Sun-Times]
8
Pequeño catálogo de seres y estares
Mediante una narración de tipo coral aunque con una historia central bien delimitada (el encuentro de los dos protagonistas) y unas historias satélites que la complementan (básicamente las del resto de sus familias), July, directora, guionista y actriz protagonista del film, consigue situarnos en ese pequeño universo de fantasias, sueños, manias, comportamientos a veces difíciles de entender si no es "desde dentro", que todos tenemos en algún momento de la vida (o durante todo su trancurso) y que nos define como los seres humanos complejos que en teoria somos. Con un estilo aparentemente naïf, July nos está hablando sobretodo de la necesidad de la comunicación, de una comunicación más próxima y que empieza por la sinceridad de cada uno consigo mismo. Todo ello, como sabemos, en una sociedad cada vez más fría y distante pero sobretodo más acomplejada que compleja. A través de su gran sentido del humor los espectadores visualizamos en el film todas esas inseguridades, dificultades y anhelos que todos sentimos, en algún momento y a lo largo de nuestras vidas. Quizás si disfrutamos viendo otro tipo de cine, léase por ejemplo "La Guerra de los Mundos versión 2.0", creamos que esta sí es una verdadera historia de marcianos, pero quizás los marcianos estén muy cerca, quizás al otro lado del espejo…
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31 de 38 usuarios han encontrado esta crítica útil
3
Tú, tus paranoias y todo lo demás
Miranda July es una señora con un nulo sentido del ritmo y sobrada de ínfulas poéticas, que se parapeta tras un surrealismo barato para contar... nada.

Escribe, dirige e interpreta a una especie de Amélie desquiciada y desquiciante (me pasé toda la peli deseando que la atropellara un camión) que conoce a un vende zapatos pesadísimo (mis deseos de abofetearlo una y otra vez aún persisten) que tiene dos hijos criándose gracias a la tarifa plana y mucho tiempo libre. El vende zapatos tiene como compañero de curro a un borderline que se entretiene dejando post-it gigantes, y que se hace amigüito de dos Lolitas aberrantes que quieren iniciarse en el sexo y no saben cómo (menudo dramón).

Hay quienes encuentran un mensaje profundo y poético en todo esto, pero supongo que con pico y pala y echándole muchas ganas también se puede encontrar profundidad y poesía en Cocodrilo Dundee. Esforzándome muy mucho deduzco que la pretensión de este engendro es contar que todos estamos un poco tarados, que nos comunicamos poco y mal, y que todos necesitamos cariñitos. ¿Y para eso casi dos horas dando la brasa?

Le doy tres estrellitas en un acto de generosidad sin límites. Una por el hermano pequeño que tiene momentos graciosetes, otra por el baile de los zapatitos que sin ser nada del otro mundo tiene su punto y la tercera por la escena del pez, esa sí me gustó. El resto pa tirar a la basura, mención especial a la música que es horrenda y saca de quicio a cualquiera, yo con un xilófono comprado en los chinos hago una banda sonora mucho mejor. Si ésta ganó como mejor película en Sundance me entran escalofríos de pensar cómo serían las demás.

Este tipo de pelis son al Cine lo que los libros de autoayuda a la Literatura. Una mierda, vamos.
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49 de 79 usuarios han encontrado esta crítica útil