arrow

Dos hombres y medio (Serie de TV) (2003)

Dos hombres y medio (Serie de TV)
Trailer
6,1
36.607
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Serie de TV (2003-2015) 12 temporadas, 262 episodios. Charlie Harper (Charlie Sheen) es un soltero con dinero que tiene una casa en la playa y gran éxito con las mujeres. Pero su informal estilo de vida en Malibú se ve bruscamente interrumpido cuando su hermano Alan (Jon Cryer), muy deprimido por su divorcio, y su hijo Jake (Angus T. Jones), llegan para quedarse a vivir con él. La situación se complica aún más gracias a Evelyn (Holland Taylor), la egocéntrica y controladora madre de Charlie y Alan y a la mujer de Alan (Marin Hinkle), de la que se está separando y que posiblemente sea lesbiana. Además, está Berta (Conchata Ferrell), la dominante ama de llaves de Charlie. A pesar de la complejidad de sus vidas y de sus tensas relaciones, Charlie y Alan tienen una cosa en común: adoran a Jake y quieren lo mejor para él. (FILMAFFINITY)
Dirección
  Ver todos los directores
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
Two and a Half Men (TV Series)
Duración
30 min.
Guion
Chuck Lorre, Lee Aronsohn, Mark Roberts, Don Foster, Eddie Gorodetsky, Susan Beavers, Jim Patterson, Jeff Abugov, Chris Atwood, David Richardson
Música
Dennis C. Brown, Grant Geissman
Fotografía
Joe Bella, Steven V. Silver
Productora
Emitida por la cadena CBS; Chuck Lorre Productions / Warner Bros. Television
Género
Serie de TV Comedia Sitcom familiar
7
Ni mosntruos, ni asesinos en serie, ni cirujanos de pacotilla. Sólo comedia que no es poco.
Sin que tenga un gran aprecio por la producción televisiva ni por las series en su conjunto sí que me gustaría recomendar esta modesta teleserie norteamericana que recupera la esencia de las mismas, algo que se ha ido perdiendo con el tiempo.

Últimamente estamos viendo como triunfan series con estética y presupuestos cinematográficos que para mi gusto son simples sucedáneos de cangrejos que no hacen más que confirmar que estamos en la era de la Game Boy. Por eso cuando se encuentra una serie que vuelve a intentar ser lo que son este tipo de producciones se agradece.

Creo que es de las mejores series de comedias ya que se aleja de las modas de crímenes, ciencia-ficción o médicos salvavidas que tanto pululan por la caja tonta.

La serie tiene unos guiones desarrollados con un gran valor y pericia en los diálogos muy mordaces y con unas interpretaciones de Charlie Sheen –que tiene un especial talento para la comedia gamberra- y Jon Cryer –un clásico del humor que ya vimos en la estupenda “Hot Shots” que recuperan el sentido actoral más cercano al teatro que al cine que es lo que pido a una serie de televisión.

Se lo van a pasar muy bien.

Nota: 6,9
[Leer más +]
76 de 121 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
Tan transgresor como un grupo de jubilados bailando la Macarena
La he visto algunos días con espíritu abierto porque sé la buena fama que arrastra. Pero no me acaba de hacer gracia. No puedo empatizar ni con los personajes ni con las líneas de guión. Pretende ser humor inteligente para todos los públicos, lo que no deja de ser algo contradictorio. Tiene ese regusto grasiento, viscoso, de pícaros y serios. Los pícaros traen mujeres a casa, los serios leen el periódico. Ya está. No son viciosos y depresivos. No son timadores y víctimas. No toman drogas recreativas y drogas de farmacia. No. Los malos sólo son molestos. Las discusiones son desencuentros. Las juergas no tienen resaca. Lo emotivo se queda en entrañable. Es América acolchada.

Carece de ironía o un punto de vista rebelde, no hay un giro. No hay verdadera provocación ni revela nada: no hay humor de verdad. Los chistes "burros" sólo son chistes verdes de púber de doce años. Es tan políticamente correcto que asusta. Creo que es una serie apoyada por los Iluminatti. O debe ser porque hay un niño de por medio y con los niños no hay que hacer experimentos. Son hermanos, son heterosexuales. Viven juntos por un azar del destino. El guapo triunfa y el feo come mierda. No piensen más.

Me da pereza desde que veo los spots de la televisión, pasando por la cabecera de la serie. Tiene algo almidonado, forzado. Esas sonrisas, esas poses de cartón piedra. Esa musiquita marchosa de ambiente de hipermercado. Los planos que se alargan para insertar risas enlatadas, las escenas con secundarios al fondo simulando conversaciones neutras, los extras que están como convidados de piedra sólo para soltar una oportuna línea de diálogo, la forma en cómo los personajes entran y salen de manera teatral en el mal sentido del término "teatral", la impresión de que todos los capítulos mantienen el mismo ritual rígido. Es como si ya no ilusiona a nadie de los que trabajan en la serie pero aguantan porque les da de comer.

Hay una palabra que expresa el grado mínimo de transgresión que creo que le va muy bien a esta serie. Es una serie "canalla".

Ay, qué canalla eres, Charlie...
[Leer más +]
29 de 39 usuarios han encontrado esta crítica útil