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El color del dinero (1986)

El color del dinero
Trailer
7,0
33.499
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Sinopsis
Eddie Felson, antiguo campeón de billar retirado, vive de su negocio de licores. Un día, en una sala de juego, conoce a Vincent, un joven jugador de billar, que aún no ha encontrado un oponente de su talla, y que siempre va acompañado de su novia, que es la que se encarga de las apuestas que se hacen a favor de Vincent. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
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Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Color of Money
Duración
117 min.
Guion
Richard Price (Novela: Walter Tevis)
Música
Robbie Robertson
Fotografía
Michael Ballhaus
Productora
Touchstone Pictures / Silver Screen Partners II
Género
Drama Juego Billar Secuela
"Acertada reflexión generacional. Brillante puesta en escena e inteligente guión (...) De la interpretación de Paul Newman, premiada con el Oscar, sólo puede decirse una cosa: impresionante"
[Diario El País]
9
Las bolas preparadas para Eddie Felson
Scorsese siempre ha dicho que esta es una película que pertenece a una etapa de sequía creativa. Eso dice él. Si alguien en crisis es capaz de maravillarnos con una obra como esta, ya tenemos una muestra de hasta donde llega su genio.

Eddie Felson vuelve, en la piel de un Paul Newman que, a pesar de lucir bigote en esta ocasión, sigue transmitiendo la misma fuerza a través de su mirada clara. Esta vez se nos presenta como un triunfador, aunque es realidad no es tal. Ya no tiene apuros económicos y no se ve obligado a viajar por todo el país para vivir. Ya no juega al billar.
Sin embargo, un día encuentra a Vincent, un mago de las bolas, un auténtico diamante en bruto, listo para ser pulido por "El rápido". Y esto le trae recuerdos. Le transporta a una época que, a pesar de todo lo que pudo sufrir, sigue siendo la más feliz de su vida. Felson le enseñará todo cuanto hay que saber para explotar su talento, incluyendo la lección más importante de todas: hay que saber perder para poder ganar.

Junto a la novia de Vincent inician un viaje, recorriendo las principales salas de billar del país. Pero el viaje es algo más. Lo que empezó como un recurso para ganar dinero pasará a ser un curso de educación para la vida, y terminará convirtiéndose en la redención de Felson. Redención que no se producirá hasta que comprueba los efectos que sus enseñanzas han causado en su joven pupilo. Es entonces cuando el viejo Eddie sale de su letargo, y vuelve a su elemento natural, taco en mano.

Espléndida reflexión sobre los sueños y la vida, disfrazada de enfrentamiento generacional. Paul Newman borda su interpretación de Eddie Felson, dotándole de una profundidad incluso mayor que en "El buscavidas", en una actuación que le valió un merecido Oscar. Tom Cruise se mueve como pez en el agua en uno de los mejores papeles de su carrera. El conjunto lo completan secundarios de la talla de John Turturro o un inmenso Forest Whitaker, con su personaje que no es sino un oscuro reflejo del joven Felson, en una de las mejores escenas de toda la película, que con su "Are you a hustler?" saliendo de los labios de Newman (en versión original, por supuesto) nos remonta de una forma extraña a la genialidad en blanco y negro filmada por Rossen.
Para rematar, una espléndida banda sonora, con temas de Eric Clapton ("It`s in the way that you use it") o el maravilloso "Werewolves of London", del mítico Warren Zevon, que pone música a una de las escenas más recordadas de todo el film.

Sinceramente, si esto es lo que Scorsese entiende por crisis creativa, espero que siempre esté en crisis. "El color del dinero" es una espléndida enseñanza sobre la vida, complemento ideal de "El buscavidas".
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54 de 66 usuarios han encontrado esta crítica útil
8
Scorsese arriesga y gana
Aunque con la memorable "El Buscavidas" el listón estaba muy alto y la mayor parte de las veces secuelas de este calado no causan sino decepción, el gran Scorsese se la juega y, a pesar de la dificultad, consigue una gran carambola con una película que parece desprender una pátina de clásico moderno desde el mismo momento en que surge. Si bien es cierto que, a tenor de lo visto anteriormente, puede que el ritmo decaiga un poco en su tercio final, la película supone un poderoso ejercicio de estilo del director norteamericano en la que destaca, además, la preciosa fotografía de su fiel colaborador Michael Ballhaus -los traveling alrrededor de la mesa de billar son deslumbrantes, de las mejores escenas del cine moderno- y la fuerza de las interpretaciones, un auténtico tour de force entre un Paul Newman sublime en la piel del veterano fenómeno "Fast" Edy y un jóven Tom Cruise bordando -admitámoslo ya- su papel de arrogante promesa, con ciertas dotes para el billar pero con muchas artes que aprender, de la vida, por delante.
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22 de 25 usuarios han encontrado esta crítica útil
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