arrow

The Story of Mankind (1957)

5,3
299
Votar
Plugin no soportado
Añadir a listas
Sinopsis
Mezcla de comedia y fantasía que narra principalmente un ficticio juicio celestial que se lleva a cabo contra la humanidad en el que se enfrentan como defensor el Espíritu del Hombre (Ronald Colman) y como fiscal el mismísimo Diablo (Vincent Price). El juez celestial es Sir Cedric Hardwicke y, a lo largo del filme, se relatan diversos hechos históricos pero en tonos de farsa. Por ejemplo: Peter Lorre es Nerón, Groucho Marx es Peter Minuit, quien compró la isla de Manhattan a los indios por una ganga, Harpo Marx es Isaac Newton y Dennis Hopper es nada menos que Napoleón Bonaparte. (FILMAFFINITY)
Dirección
Reparto
  Ver reparto completo
Año / País:
/ Estados Unidos Estados Unidos
Título original:
The Story of Mankind
Duración
100 min.
Guion
Irwin Allen, Charles Bennett (Novela: Henrik Van Loon)
Música
Paul Sawtell
Fotografía
Nicholas Musuraca
Productora
Cambridge Productions Inc. Distribuida por Warner Bros.
Género
Comedia Fantástico Histórico
4
La enciclopedia en imágenes de Irwin Allen
Graduado como Comunicador social, Irwin Allen fue primero editor de una revista y director de un programa radial, hasta que, en la década de 1950, se inició como productor y director cinematográfico, especializándose en los documentales con los que comenzó a proyectar su edificante espíritu, ya que sentía que era su deber llevar educación a un mundo donde, la verdadera formación, estaba vedada para la mayoría.

Los primeros filmes de Allen apuntaban en esta dirección: “El mar que nos rodea” (1955) le merecería el premio Oscar y “El mundo animal” (1956) sería todo un éxito. Entusiasmado por este camino, al año siguiente conoció la interesante obra “The story of mankind” (La historia de la humanidad) del historiador holandés Hendrik Willem van Loon (1882-1944), dirigida particularmente a los niños y por la que ganó la medalla Newbery en 1922. Con los nuevos hechos históricos que seguían sucediendo, las nuevas ediciones iban siendo actualizadas por el mismo autor, y tras su muerte, fue su hijo y luego otros historiadores, quienes siguieron con la tarea.

Pensando pues en los niños, fue que Allen hizo su historia como un particular cuento de hadas, con imágenes que parecieran coloreadas a mano, y con esa manera tan simplista de describir cada hecho y a cada personaje, como si quisiera tan solo crear la primera enciclopedia en movimiento, anticipándose a los afanes audiovisuales de las nuevas generaciones. Pero la versión fílmica de “LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD”, no cuajó lo suficiente y en detrimento de su edificante propósito, necesario es decir que le faltó amenidad, un mayor sentido del humor, y una mejor selección y descripción de hechos, pues casi todo el tiempo Allen parece querer darle la razón a Scratch, ilustrando más lo negativo y reduciendo a palabras todo lo positivo que ha hecho el hombre. ¡Y dizque el filme iba dirigido a los chicos!

Queriendo atrapar también al público adulto, Allen se valió de su agudeza como productor y director, y cogió entonces el directorio de actores de Hollywood, y se hizo a una buena lista de grandes nombres, escogiendo -a la mayoría- entre aquellos que estaban envejeciendo y que ya estaban de tarifa baja porque sus tiempos gloriosos eran cosa del pasado. A Vincent Price, Cedric Hardwicke y Ronald Colman los tomó como protagonistas, y al resto (Hedy Lamarr, Peter Lorre, Virginia Mayo, Charles Coburn, Agnes Moorhead, John Carradine… y Groucho, Chico y Harpo Marx) los contrató por unas horas, pues con una anticipada puesta en escena, lo suyo era llegar y decir ¡hola y adiós! De ñapa, de los estudios tomó diversos metros de película de algunos clásicos ("Río Rojo", "En busca del oro" y otras) que le sirvieron para ilustrar algunos grandes momentos, y así la cosa fue bastante fácil.

A falta de tan siquiera una o dos secuencias que merezcan un grato recuerdo, queda el haber visto por primera y única vez a los Marx en imágenes a color: Chico como el monje que habla con Cristóbal Colón; Groucho, como Peter Minuit, el ladrón que le birló Manhattan a los indios; y Harpo, como Isaac Newton, sintiendo en la cabeza el famoso golpe de la manzana con el que descubrió la gravedad.

¡Ah!, es cierto: “Por los malvados que apoyéis o por los hombres en que creáis, recibiréis la aniquilación o la gloria de la vida eterna”.
[Leer más +]
6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
5
El Juez declara al film culpable.
130/12(13/06/18) Fallido film de fantasía realizado por Irwin Allen, basado libremente en la novela “La historia de la humanidad” (The Story of Mankind) publicado en 1921 por el holandés de nacimiento Hendrik Willem van Loon, convertido en una película en la que se hace un juicio al mundo sobre que tiene más peso en la balanza, si lo bueno o lo malo que hemos provocado a lo largo de la historia, y a partir de esto El Espíritu del Hombre y Mr. Scratch (El Diablo), visitan la historia para hacer sus propios equipos (Juana de Arco, Moisés, Isabel I, Shakespeare, Da Vinci, Colón, Isaac Newton o Lincoln por parte del Bien; y Keops, Cleopatra, Nerón, Atila el huno, la quema de Juana de Arco, Maria Antonieta, los juicios de Salem, Napoleón, o Hitler, en el del Mal) quedando en un revoltijo de apariencia de programa televisivo, en el que un puñado (ene ste caso híper-mega-nutrido elenco de intérpretes famosos desfilan disfrazados de personajes históricos en lo que son actuaciones fugaces, pero que dan para alimentar unos créditos Apoteósicos de nombres famoso que tras lo visto se limitan a otro día en la oficina y pasar por caja. Me acerque a esa película viendo que estaba entre su reparto el trío de los hermanos Marx, lo que me llevó equivocadamente a pensar que era una comedia, de hecho los únicos momentos de humor son los “sketches” donde aparecen ellos, el resto navega pretensiosamente entre lo pretendidamente didáctico y lo penosamente dramatizado. Tiene a impresionante número de estrellas hollywoodienses en sus horas más bajas, Allen logró convencer a 56 estrellas para que dedicaran aproximadamente un día a cada una por $ 2500 cada una, y luego lo incrustó de modo chapucero material no utilizado de varios espectáculos históricos de Warner Brothers (batallas, incendios, documentales, …). Tratar de cubrir la historia de la humanidad en 100 minutos se antojaba misión imposible, y el realizador lo supera con creces, quedando un conjunto zafio de sketches más simplistas que el mecanismo de unas tijeras, sin la más mínima enjundia, con un tratamiento y hondura nula. Fue última en que participaron los Hermanos Marx (y su única en Technicolor), apareciendo por separado, y también la última de Ronald Colman. De la “calidad” de la película decir que está incluida en el libro de 1978 The Fifty Worst Films of All Time (Las cincuenta peores películas de todos los tiempos).

La cinta tiene su subtexto social (por supuesto cuando se publicó en 1921 no estaba, como tampoco hay tribunales celestiales) en el temor reinante durante la Guerra Fría a que estallará una batalla nuclear apocalíptica que diera con el Fin del Mundo, en este sentido hay filmografía extensa en esta era de miedos atómicos. Y a partir de aquí se hace un tratamiento buenista sobre un celestiual juicio a la Humanidad sobre si tiene

Entre lo positivo está la siempre carismática presencia de Vincent Price, irradiando vena mordaz y cínica como el cínico Mr. Scratch (apodo de este elegante Diablo); Cumple Ronald Colman como el locuaz Espíritu del Hombre; Destaca también por ser una de las excepciones de película de los años cincuenta que reconoce la masacre masiva y el maltrato que los colonos europeos acometieron sobre los nativos americanos; Y sobre los sketches, el que sale mejor parado es el que protagoniza el genial Groucho Marx como el colono americano Peter Minuet, el hombre que compró (estafó) por 26 dólares en baratijas (eso dice la leyenda) la isla de Mahattan a los indígenas Lenape, unos divertidos minutos negociando con el jefe indio (Abraham Sofaer), donde rienda suelta a su desbordante ingenio oral, siempre con su inconfundible bigote, andares y puro, terminando con una sexy india de premio (Laughing Water interpretada por Eden Hartford, esposa de Groucho en los años cincuenta y sesenta). Aunque se siente fuera de tono con lo anterior, contado en todo pretendidamente dramático e intenso, para llegar a un Groucho desatado, lo cual no hace más que ahondar en el desaguisado que es la película. También aparece Harpo Marx, este en un sketch más pobre, con su inseparable arpa, jugando a ser Isaac Newton a que mientras toca le cae una manzana en la cabeza y la utiliza para pasarla a través de las cuerdas, y esto se supone gracioso. El otro hermano, Chico aparece como un monje escéptico con el plan del viaje de Cristobal Colón (Anthony Dexter), el que le llevó a América), en un sketch inane.

La escena de apertura tiene claros efluvios al film de Frank Capra “Que bello es vivir” (1947), ello por ver a dos estrellas en el firmamento que hablan entre ellas, disertan sobre que la humanidad en la Tierra ha desarrollado la Super Bomba-H, capaz de acabar con el planeta, y la otra responde que no puede ser, no están preparados. Lo del recurso de las dos estrellas es igual que al referido film capriano, incluso en su inicio.

Es uno de esos films que atrae por la curiosidad de su propuesta, de cómo puede encajar a las decenas de estrellas de cine, por si se dará calado emocional de resonancias filosóficas al recorrido histórico y en esto la película queda en un intento risible de viñetas amontonadas sin demasiado sentido, en un aquelarre de carrusel de actores (y actrices) conocidos, donde solo se sigue viendo por ver qué rol toma cada uno de estos, pero como película queda en un batiburrillo de set-pieces sin punch ninguno, tan plana los senos de Calista Flockhart.
[Leer más +]
1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil