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Críticas de Xavier Vidal
Críticas ordenadas por:
Intrusos
Intrusos (2011)
  • 4,9
    8.025
  • España Juan Carlos Fresnadillo
  • Clive Owen, Carice van Houten, Daniel Brühl, Kerry Fox, ...
5
Carahueca, sin pies ni cabeza
1. La película parte de una buena premisa, el director sabe coreografiar alguna escena potente... pero el misterio se intuye a leguas, y cuando se resuelve deja más bien frío. Es una lástima que el guión engorde la historia de detalles superfluos (los personajes de Daniel Brühl y Héctor Alterio no aportan nada a la trama; nunca interesa la profesión del protagonista interpretado por Owen; Carice Van Houten hace, simplemente, de mujer florero). Incluso en los últimos quince minutos la película muerde polvo y acomete un giro argumental no por obvio menos estúpido (y aquí hay que acuchillar el doblaje español, porque nos hemos perdido oír al guapo de Owen hablando español). Vaya, que aun siendo muy benévolos con Intruders, la cosa no se sustenta

2. Fresnadillo sigue siendo flor de una primavera y autor de un único peliculón: Intacto. A grandes trazos, Intruders habla de cómo los miedos siempre tienen un referente previo, de cómo nuestras acciones tienen consecuencias a lo largo de varias generaciones. Bien pensado, Intruders hasta puede tener un componente autobiográfico (presupongo que Fresnadillo ha sido padre recientemente, y que de pequeño se asustaba con las sombras que veía en su dormitorio). Con Intruders sería deseable, casi necesario, un remake posterior para mejorar todas las ingenuidades de Fresnadillo. No les desvelaré el final: ni todos están muertos ni Simón se quedó encerrado en el sótano. Pero...: ¿que el juego de escenarios sea en verdad un juego de tiempos narrativos no es una trampa imperdonable?

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pusher 3 (Pusher III)
Pusher 3 (Pusher III) (2005)
  • 6,6
    1.101
  • Dinamarca Nicolas Winding Refn
  • Zlatko Buric, Marinela Dekic, Ilyas Agac, Gitte Dan, ...
6
Bofetada número 3: un poco más de lo mismo
Milo es un inmigrante serbio que vive en Dinamarca. La noche en la que sucede el film se promete estar lúcido. No va a beber. Porque es un drogadicto. Y en pocas horas coordina su negocio de tráfico ilegal de droga, organiza la fiesta de cumpleaños de su consentida hija y tiene que hacer frente al pago de una partida de éxtasis. Mismos escenarios, mismo prototipo de personajes que las anteriores partes de la saga Pusher. Pero esta tercera parte, rodada casi de forma consecutiva con la segunda entrega, no está a la altura de las demás películas. Quizás es que uno conoce el funcionamiento de la historia. La cuestión es que en Pusher 3 no hay ninguna sorpresa. Todo sucede según lo previsto, en una especie de caos controlado, repitiendo los esquemas de la primera parte.

Si en la primera parte el protagonista era un mero peón en manos de las cabecillas, si en la segunda entrega todo giraba en torno al hijo de un corrupto, aquí el mafioso, el capo, el rey es el personaje central. Se repiten clichés, no solo del género (seguro que Winding Refn vió y admiró Los Soprano), sino de la propia saga. Así que Pusher 3 huele a refrito. Y para colmo, Refn remata la jugada con el descuartizamiento explícito de un cadáver, una de las escenas más desagradables que recuerdo. Una forma de simular gravedad cuando la historia carece de contenido.

En pocas palabras: es la más prescindible de la saga, pero de alguna manera viene a completar el círculo temático y narrativo de las anteriores propuestas. Aquí la crítica social queda relegada a un papel secundario y todo es más gore y engolado. Para el recuerdo: la gran interpretación de Zlatko Buric. Suficiente para justificar su visionado.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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14 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pusher II (Pusher 2)
Pusher II (Pusher 2) (2004)
  • 6,7
    1.476
  • Dinamarca Nicolas Winding Refn
  • Mads Mikkelsen, Leif Sylvester, Anne Sørensen, Øyvind Hagen-Traberg, ...
6
Manos ensangrentadas que, por mucho que se laven, siguen sucias
Al inicio de Pusher 2, Tony, personaje secundario de la primera parte (impecable caracterización e interpretación de Mads Mikkelsen), está a punto de salir de la cárcel. Su compañero de celda le dedica un discurso que simbólicamente será la gran metáfora de la película: el preso vaticina que Tony no sobrevivirá afuera porque la miseria atrae a la miseria y porque una vez entrado en la espiral delictiva no hay quien pueda salir. Tony sale e intenta sobrevivir, pero todos los que conoce son gente de mal vivir. Sabe, sabemos, que volverá al trullo. Tarde o temprano. O en el tanatorio. O apaleado en cualquier cuneta de la capital.

Tony se debate entre seguir jugando con fuego o dar un paso adelante hacia la salvación, muy difícil cuando tu padre se dedica a vender coches robados y cuando tu hijo no sabe de tu existencia. Las tensiones del personaje funcionan a la perfección: vive en una encrucizada, y Winding Refn filma el seno de una familia corrupta con la normalidad de quien estuviese fotografiando a unos obreros más de Copenhague. El problema es que la película no tiene el sentido de la acción de la primera entrega. Es la más lenta de las tres, puede que la más reflexiva, pero como material cinematográfico inflamable se queda un poco en tierra de nadie. Aunque en esta segunda parte está la esencia de la forma y el mensaje de la saga, así que funciona como perfecta visagra entre la primera parte (más radical y desnuda) y la tercera (en la que definitivamente la narración se centra en un modelo de familia mafiosa que esta segunda parte solo presenta). Muy recomendable.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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20 de 22 usuarios han encontrado esta crítica útil
Pusher
Pusher (1996)
  • 6,6
    2.268
  • Dinamarca Nicolas Winding Refn
  • Kim Bodnia, Zlatko Buric, Laura Drasbæk, Slavko Labovic, ...
7
Un paseo por el abismo
Nicolas Winding Refn empezó su filmografía con Pusher, película que acabaría formando una trilogía. En este magno proyecto, el danés se propone retratar la Dinamarca más oscura: la que concierne al tráfico de drogas, a la propia drogadicción, a la corrupción. Sus personajes no conocen otro código que no sea el de la lucha, la pistola en mano y las transacciones ilegales. Los códigos de honor y amistad no existen: cualquiera es válido si puede salvarnos de un apuro, darnos dinero, cubrirnos las espaldas cuando las cosas se ponen chungas. Son seres irreflexivos que no miden las consecuencias de sus actos: entran 'partiendo la pana' y 'liándose a leches' con quien haga falta, cuando haga falta, en donde se precise. No hay posibilidad de aprendizaje, de reinserción, de retorno a la senda correcta, por lo que los caminos de sus personajes siempre son rampas empinadas y resbaladizas que acaban a las puertas del mismísimo infierno. Propuestas que sacuden, que en algunos momentos llegan a ser tan trepidantes como el mejor cine negro norteamericano, y que sobre todo nos proponen un cine totalmente diferente al que se suele hacer en Europa.

La primera parte de Pusher se construye sobre una cuenta atrás, el tiempo que tiene Frank para devolver un dinero que no tiene después de que la policía lo pillase en medio de una operación ilegal importante. Winding Refn intimida y persigue el personaje hasta verlo totalmente desquiciado, y el espectador se deja contagiar por el mismo nervio. Pusher es un viaje a un túnel cada vez más oscuro. El personaje ha construido a su alrededor un mundo tan podrido que ahora, sin bote salvavidas, se ahoga poco a poco sin nadie a quien llamar a la puerta, yendo de un extremo a otro de la ciudad sin rumbo fijo, comiéndose las uñas, mirando obsesivamente el reloj. Un extraño de sí mismo. Un antihéroe. Un miserable.

Pusher funciona: la acción se centra en el camello amenazado de muerte y en parte uno desea que todo se arregle para Frank. Pero a la vez Winding Refn objetiviza su relato y dibuja a una bestia hacia la que sólo puede sentirse asco y pena. Pusher explica la semana de una agonía. El fluir del agua que acaba engullida por el fregadero. El bajar de la basura a punto de ser triturada, machacada y transformada en algo todavía más inerte. Brutal y descorazonadora, asquerosa cuando debe serlo, Pusher es la película más compleja, el divertimento más endiablado de toda la filmografía de Winding Refn. También la mejor de la trilogía. Hay que verla.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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33 de 40 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lilja 4-ever
Lilja 4-ever (2002)
  • 7,5
    11.279
  • Suecia Lukas Moodysson
  • Oksana Akinshina, Artiom Bogucharskij, Pavel Ponomarev, Elina Beninson, ...
8
Directa al alma
Necesité coger aire para levantarme del sofá después de ver Lilja 4-ever. Vi todos los títulos de crédito porque el cuerpo me pesaba. Lukas Moodysson logró con la cinta que nos ocupa su mayor éxito internacional, además del premio Guldbagge a la mejor película sueca del 2002. Todo merecido: Moodysson consigue aquí su mejor película., de eso no hay duda. Una historia tristísima, desoladora, imprevisible, violenta. Como reza un letrero al final de la cinta, un homenaje a todos los menores de edad víctimas de la prostitución. Una postal firmada desde las cloacas de la Rusia más pobre, un barrio de parias donde la supervivencia se impone a la propia vida.

Lilja empieza la película sola, abandonada por su propia madre. Y sin ser consciente de ello, la adolescente iniciará un viaje muy parecido al de su madre, demostrando que hay personas que no pueden salvarse porque nacieron con la desdicha en los genes y el acecho constante de la marginación. Moodysson narra una historia deprimente, tan lapidaria como los grandes melodramas de Lars Von Trier. Pero... ¡sorpresa! En Lilja 4-ever también hay lugar para la esperanza, una luz que es casi una sombra, una música que es una elegía. Muchos opinan que Moodysson manipula al personal e intenta hacer poesía de lo feísta. Personalmente, es un título de culto y obra casi maestra, crítica envenenada a la Suecia del bienestar. Si no la ven se perderán una pieza importante del cine de la primera década del siglo XXI.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Catalunya über alles!
Catalunya über alles! (2010)
  • 5,6
    401
  • España Ramon Térmens
  • Joel Joan, Jordi Dauder, Babou Cham, Gonzalo Cunill, ...
6
Convulsiones de la Catalunya interior
Catalunya Über Alles! viene a decirnos algo bastante naïf: todos, en un momento dado, podemos cometer un error, insultar, maltratar, incluso matar a una persona. Dividida en tres partes, una con tendencia al drama (un violador recién salido de la cárcel que quiere empezar una nueva vida), otra cercana a la comedia (un africano que se gana la vida como 'cobrador del frac catalán') y un final con aires de thriller (un empresario adinerado que mata a un ladrón cuando este intenta robar en su casa), la película quiere trasladar las constantes del cine europeo (momentos que recuerdan a Von Trier, Kieslowski, Haneke o los Dardenne) a un contexto local. Si bien no consigue superar a sus referentes, aunque no aporte nada dentro del cine de estructura episódica o tramas paralelas, Catalunya Über Alles! sorprende por su crueldad y su crudeza a la hora de exponer los pequeños grandes problemas cotidianos de una sociedad como la nuestra.

A ratos la película se excede y no es difícil considerar los finales de sus tres tramas como abruptos y un tanto ambigüos (el espectador está en su derecho de pensar que el director simpatiza con los protagonistas amorales del film). Más que una crítica o una reflexión, Catalunya Über Alles! funciona como una provocación de bajo presupuesto y grandes actores, siempre discutible, obsesionada por que la audiencia salga de la sala un tanto descompuesta. Térmens ha confeccionado una película extraña que impacta sin sacudir conciencias, un mosaico de convulsiones sociales tópicas que arrancará aplausos e irritará a partes iguales. 'Que hablen de ella, aunque sea mal, pero que hablen'. El debate promete ser más interesante que la película que lo motiva. A su favor tiene que en unos años no perderá ni un ápice de fuerza y vigencia.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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15 de 16 usuarios han encontrado esta crítica útil
No habrá paz para los malvados
No habrá paz para los malvados (2011)
  • 6,0
    38.057
  • España Enrique Urbizu
  • José Coronado, Rodolfo Sancho, Helena Miquel, Juanjo Artero, ...
8
Urbizu y Coronado, malditos bastardos
Urbizu es un director especial. No se parece a ninguno. No habrá paz para los malvados pudo haber sido el thriller taquillero que el cine español necesita cada otoño para salvar sus cuentas. Es mucho más. En el film se esconde una reflexión que no todos los espectadores entenderán: la crítica a una sociedad corrupta, podrida desde los estamentos policiales. Santos Trinidad ha matado a varios tipos en un puticlub y pronto descubre que esas personas escondían algo oscuro. Empieza a investigar aprovechándose de su cargo en la policía madrileña, y lo que parece una operación para salvar su propio culo puede que acabe destapando una trama de terrorismo a gran escala con consecuencias devastadoras para la población. Mientras, los jueces e investigadores sólo dan tumbos sin llegar al corazón del misterio. Urbizu tampoco se entretiene en él, porque su cine es cinéfilo y le fascinan las pesquisas detectivescas, pero su estilo también se preocupa por trascender, y eso le lleva a firmar uno de los finales más sólidos, inesperados e incómodos del año.

La audiencia se entretiene, pero se lleva trabajo a casa para poder digerir la carga dramática, el profundo pesimismo que desprende No habrá paz para los malvados. El título es perfecto porque viene a resumir el contenido de la película y porque confirma que antes que un thriller lo que Urbizu ha creado es un western urbano. Y Coronado es su vaquero, un maldito bastardo. Como la película tiene dos pieles, necesitamos volver a verla para apreciar todos los detalles que fácilmente pueden pasar desapercibidos a simple vista. Tan solo la interpretación de Helena Miquel, juez Chacón, me parece disonante con lo que plantea Urbizu: el director quiere que la única mujer del film parezca un hombre frío y calculador, pero la actriz es tan mala que todo queda en un mero intento. Un film con 'Rock'n'roll' y un personaje suicida que, como él mismo advierte a sus compañeros de oficina, va y quiere irse 'a tomar por culo'. No da tregua, tampoco paz: tenemos nuevo peliculón de Urbizu.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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13 de 17 usuarios han encontrado esta crítica útil
Drive: Acción a máxima velocidad
Drive: Acción a máxima velocidad (2011)
  • 7,2
    80.355
  • Estados Unidos Nicolas Winding Refn
  • Ryan Gosling, Carey Mulligan, Albert Brooks, Ron Perlman, ...
5
La 'paradoja Refn'
En las películas de Refn siempre hay más estilo y puesta en escena que verdad, veo forma pero poco fondo, y de haberlo, o no lo sé apreciar o me interesa más bien poco. De aquí que Bronson y Valhalla Rising, pese a la fascinación visual que dejan sus fotogramas, sólo me parezcan meros videojuegos. Las aprecio, pero como no llegaron a impactarme más que en el plano visual, días después ni las recuerdo. Las criaturas de Winding Refn son artificios muy bien montados, escenas muy bien ensambladas que en el fondo son historias huecas, carentes de emociones. Sus personajes son siempre monocromáticos, muy básicos, guiados por instintos. No son, aunque lo parezcan, ni héroes ni antihéroes, sino simplemente chusma detestable. No hay complejidad en sus actos, ni tan siquiera evolución, castigo o redención. En Refn siempre gana más lo feísta que lo lírico, y por consiguiente su cine, con excepcionales destellos de maestría, es igual de nauseabundo, sombrío porque sí. Todo lo dicho se aplica también a Drive, y cobra especial importancia porque Nicolas Winding Refn, definitivamente relanzado en su periplo norteamericano, ganó en el pasado Festival de Cannes la Palma de oro al mejor director.

Con Drive se cumple mi 'paradoja Refn'. La primera escena es de una intensidad elogiable, no podría estar mejor orquestrada. Hay pequeños detalles que corroboran el oficio del director: no todos filmarían la chaqueta de Ryan Gosling, con un escorpión dibujado que parece cobrar vida con la respiración del actor, después de la brutal escena del ascensor. Fotografía y banda sonora están excelentemente ensambladas. Pero tras la hora de metraje, cuando el director ya ha dispuesto casi todas sus cartas sobre la mesa, vuelvo a darme cuenta que no hay nada que sostenga el castillo de naipes. Winding Refn puede engañarme con su innegable savoir faire, pero no hasta el final. Y en seguida vuelvo a detectar la impostura, la exageración, la violencia gratuita que tanto le gusta. Estoy seguro que Refn busca que sus películas sean bellas en su fealdad, pero no complejas. Drive no lo es, así que ya se imaginarán que ese elogio en Cannes me parece muy cuestionable. Sea como sea, Drive marcará un antes y un después en la carrera de Refn: ahora toca ver si será otro director de encargo más en L.A. o preferirá volver a sus orígenes. Opte por el camino que opte, seguiré viendo sus películas. Drive es uno de los títulos del año. Y créanme: siento no poder compartir el entusiasmo de sus admiradores.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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362 de 542 usuarios han encontrado esta crítica útil
Puzzled Love
Puzzled Love (2011)
  • 5,9
    414
  • España Bruno Sarabia, Pau Balagué, ...
  • Marcel Borràs, Saras Gil, Artur Busquets, Irene C. Rodríguez
6
Generación ESCAC: el futuro del cine español
Puzzled Love es una rareza irrepetible dentro del cine español. Nació en las aulas de la ESCAC, la escuela de cine catalana que, apoyada por la productora Escándalo Films, está dando visibilidad a toda una generación de autores destinados a revolucionar el panorama cinematográfico del país. A las óperas primas Tres dies amb la familia, Lo mejor de mí y Blog hay que sumar Puzzled Love, en su inicio un trabajo de fin de curso en el que trece estudiantes se encargaron de narrar en trece episodios, correspondientes a trece meses de un año en orden cronológico, la historia de Sun y Lucas, dos estudiantes, ella americana de Erasmus y él de Séneca, que comparten piso en Barcelona y acaban enamorándose.

Uno podría esperarse trece cortometrajes ensamblados por arte del montaje, pero realmente los trece episodios del film guardan una sintonía absoluta, cuentan una misma historia partiendo de estilos, músicas y recursos muy diferentes. No es por lo tanto un film por capítulos, no es un experimento académico (y si lo es, consigue acabar en algo más interesante): es una auténtica montaña rusa de sentimientos, con momentos de alegría desaforada y tristeza desoladora, en la que los actores Marcel Borràs y Saras Gil se desnudan en cuerpo y alma para dar credibilidad a una pareja de enamorados que vive el día a día en una cuenta atrás inexorable.

Nació como trabajo académico, pero Puzzled Love es tan adictiva, es tan agradable, es tan interesante que bien merece su estreno en las salas comerciales, incluso su distribución y comercialización fuera de España. De ella queda la sensación de haber visto algo vivo, genuino y fresco que corrobora el talento de los realizadores del mañana. Logra mucho con muy poco (el presupuesto no ha sobrepasado los 12.000 euros, y todos los técnicos implicados eran alumnos de la misma ESCAC), y verla debería destruir todas las actitudes pusilánimes frente el cine español. Demuestra que para contar algo no se necesitan grandes trucos si uno tiene ganas y siente verdadera pasión por lo que está haciendo. Lo de 'por amor al arte' nunca fue tan cierto. No se la pierdan.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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7 de 14 usuarios han encontrado esta crítica útil
Le Quattro Volte
Le Quattro Volte (2010)
  • 6,0
    646
  • Italia Michelangelo Frammartino
  • Giuseppe Fuda, Bruno Timpano, Nazareno Timpano
8
Hombre. Animal. Vegetal. Mineral. El círculo de la vida.
La materia no muere sino que se transforma. Le quattro volte pone sobre la mesa los cuatro estados de la materia. Un pastor que cuida a su rebaño de cabras con la templanza del que lleva cumpliendo el mismo ritual años y años. Una cabrita recién nacida perdida en el bosque. Un árbol reconvertido en cucaña para unas fiestas locales. La leña quemada hecha carbón. La naturaleza en su eterno discurrir. El cine como un pedazo de verdad. Un pequeño paisaje de la Calabria más rural como único argumento. Ver Le quattro volte es un reto y si se sabe conectar con su filosofía un remanso de paz. Frammartino filma a conciencia un film suicida, nada comercial, con una puesta escena tan natural que a ratos parece que estemos ante un documental mudo.

Le quattro volte, más que experimental, es cine conceptual. En sus imágenes no pasa nada y al mismo tiempo ocurre todo: la muerte de unos que da paso al nacimiento de otros, actos fortuitos que crean otros, la fuerza de la naturaleza y la mano creadora del ahombre, el cosmos encadenado en el círculo de la vida. Le quattro volte va a la esencia (por eso no necesita ni un sólo diálogo para dar forma a su discurso), demuestra que el hombre y su entorno, por muy modernos que sean los tiempos, pase lo que pase, siempre se regirá por las mismas directrices. Y de vez en cuando hay que reconciliarse con el hombre para acceder al personaje, entender cuáles son las verdaderas historias para poder apreciar el cine de verdad. Abran los ojos: Le quattro volte es cine de categoría, una joya escondida. Frammartino ya es el Marc Recha del nuevo cine italiano. No dejen de disfrutarla.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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16 de 21 usuarios han encontrado esta crítica útil
Habemus Papa - El Psicoanalista del Papa
Habemus Papa - El Psicoanalista del Papa (2011)
  • 5,9
    4.187
  • Italia Nanni Moretti
  • Michel Piccoli, Nanni Moretti, Margherita Buy, Jerzy Stuhr, ...
6
Psicoanalizando al Papa
Con la Iglesia, con el mismísimo Papa ha querido toparse Nanni Moretti en su nueva película. La figura de un Papa recién elegido que entra en crisis es de lo más delirante e inteligente que ha imaginado el director italiano por excelencia. Quien fuera azote de Berlusconi ahora barre el polvo en el Vaticano, pero de una forma más amable y menos socarrona de lo esperado. Parece que hay cosas que más vale no tocar y temas que mejor ni mencionar; ni tan siquiera Moretti, movedor de conciencias con su humor fino, ha podido filmar la radiografía definitiva de esa institución tan inabarcable.

Vamos por partes. Uno: Habemus Papam no es una película anticlerical; es más, en su tramo inicial retrata con detalle los entresijos de un Cónclave reunido para decidir la identidad del nuevo representante de Dios en la Tierra. Dos: la crisis de su Santidad no es de fe, sino de identidad, y aquí a Moretti le importa bien poco el cargo de su personaje para firmar una película de calado universal (el temor de no estar a la altura, de fracasar en el intento, de no saber responder a la marea mediática y a los miles de fieles y curiosos que se agolpan en las calles de Roma). Y tres: Nanni Moretti, psicólogo con la autoestima muy alta, es, en contra de lo escrito en Cannes, lo mejor de la cinta, porque el cine de Moretti, como no sucede con el del último Allen, gana con el propio Moretti en pantalla (aquí, ejerciendo de árbitro entre unos monjes jugando a voleibol o a cartas).

En resumidas cuentas: poco importa que Habemus Papam pueda o no leerse como ataque frontal o velado a la Iglesia porque lo mejor de la cinta está en su forma de chiste, en su humor absurdo. Cuanto más comiquera y menos terrenal, mucho mejor. El film divierte, tiene sus momentos, también sus excesos, pero como fan de Moretti no puedo evitar pensar en ese otro film más agudo y menos blanco que Moretti, si hubiese querido, si le hubieran dejado, habría podido dirigir para gozo de sus seguidores.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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2 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
El chico de la bicicleta
El chico de la bicicleta (2011)
  • 6,8
    8.552
  • Bélgica Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne
  • Cécile De France, Thomas Doret, Jérémie Renier, Fabrizio Rongione, ...
8
La película más esperanzadora de los hermanos Dardenne
El amor se da o se recibe, nunca se implora. El niño de la nueva película de los hermanos Dardenne inicia un viaje desesperado por recuperar su bicicleta, aunque realmente lo que está demandando es el amor, el afecto, el cariño, la comprensión de un padre irresponsable. Su carácter es airado, actúa a modo de impulsos y parece retraido: tiene rabia e impotencia, sabe que esta es su última oportunidad de recuperar la normalidad en su vida y no la va a desaprovechar. Y como el amor más bonito es el que nace del desinterés y la empatía, el chico recibe la inesperada ayuda de una joven que hará de madre, maestra y tutora.

No busquen en El niño de la bicicleta una nueva tragedia para ese mosaico de personajes desestructurados que es el cine de los Dardenne. Jérémie Renier, quien interpretara el prototípico joven a la deriva e irresponsable de los directores, es aquí la figura paterna esquiva que da el relevo al joven Thomas Doret, un niño con nervio, un portento, la revelación del año. Después de más de una década hablando de padres e hijos, los seres que habitan el mundo ficticio pero posible de los Dardenne se han revelado. En un tiempo de crisis económica, los sabios belgas han entendido que otro relato de miserias sociales y existenciales no hubiera sido lo más adecuado. Con El niño de la bicicleta, el cine de los Dardenne abraza la esperanza como nunca antes lo había hecho. Para lograrlo, vuelve a recurrir a los planos directos e impudorosos marca de la casa, pero sus imágenes tienen alma y calor. Hablan del amor, sobre todo, de la fidelidad y del perdón, sin moralinas, sin discursos fáciles, sin recurrir a obviedades, sin que el seguidor de los Dardenne detecte la fatiga de un estilo visual que con El silencio de Lorna parecía acabado.

El niño de la bicicleta es un cuento emocionante, lleno de vida; viene a decirnos que no podemos vivir de espaldas a los que sufren, que cada ciudadano es responsable de las diferencias sociales y tensiones que pueblan las calles de una Europa plural y patas arriba, y que todos tenemos el derecho de recibir una seguna oportunidad. Aunque el futuro continúe siendo incierto y los peligros de la marginación social, la delincuencia, la drogadicción y el desempleo sigan acechando, el niño del film ha nacido para luchar. Y por primera vez, puede vencer. Nos quedamos con eso: aunque el mundo se vaya a pique, un final feliz es posible. Un gran mensaje, sorprendente si viene de parte de dos de los más grandes pesimistas, críticos y escépticos del cine europeo. Una gran película.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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27 de 32 usuarios han encontrado esta crítica útil
Al filo de la mentira
Al filo de la mentira (2011)
  • 6,5
    13.200
  • Estados Unidos John Madden
  • Jessica Chastain, Sam Worthington, Helen Mirren, Tom Wilkinson, ...
6
Errores del pasado
La deuda es mucho más de lo que a simple vista parece: en sus mejores momentos, la película funciona como una solvente trama criminal en la que tres agentes del Mossad se proponen capturar al llamado 'cirujano de Birkenau', un doctor que coloboró con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y que en los años 60 trabaja como ginecólogo en la capital alemana. Los tres espías israelís centran la base de lo que en otro tiempo, concretamente en el año 1997, será una deuda tanto personal como histórica, cuando los agentes ya ronden los sesenta años y la hija de una de ellos se disponga a escribir un libro sobre lo sucedido.

Con ese juego de planos narrativos, la película se propone combinar el cine de conspiraciones políticas con el drama, reflexionando sobre las pequeñas grandes mentiras que han quedado para la posteridad en los libros de historia. Madden recurre a sus tablas en la parte central de la película, dotando a La deuda de una atmósfera y tensión que recuerda al Munich de Spielberg. Resulta muy inteligente la crítica del 'héroe de guerra' que propone Madden, pero su recreación histórica funciona tan bien que la trama que concierne a los personajes de Helen Mirren y Tom Wilkinson queda totalmente descolgada. Eso a pesar de la energía que desprenden sus intérpretes en la gran pantalla. Madden no acierta al alargar la historia y llevarla al presente, que, si bien justifica la idea de la deuda del título, no se resuelve con la misma inventiva de su episodio berlinés.

En conjunto, La deuda es un entretenimiento bastante trabajado que no toma por tonto al espectador y que al salir de la sala ya imaginaba como futura 'película de la semana' televisiva. Sus acabados son claramente mejorables, y aún así puede que en breve la recordemos por ser una curiosa combinación de los mejores actores del momento (Mirren, Wilkinson) con algunos de los nombres más prometedores de Hollywood (Worthington, Chastain). Y ojo al malo malísimo de Jesper Christensen, un actor danés excelente que aquí pisa fuerte en su primera experiencia norteamericana. Motivos suficientes para pagar los seis euros de la entrada.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
Arrietty y el mundo de los diminutos
Arrietty y el mundo de los diminutos (2010)
  • 7,2
    8.148
  • Japón Hiromasa Yonebayashi
  • Animation
7
Pequeño Miyasaki
Viendo Arrietty y el mundo de los diminutos es imposible no invocar el cine de Miyasaki. Miyasaki, que aquí ejerce las labores de guión y producción, se cuela en cada fotograma de esta Arrietty, y la historia abre puentes, entabla relaciones, comparte símbolos con los mundos imaginarios del viejo sabio nipón. Miyasaki ocupa un papel secundario y a la vez de invitado de honor y protagonista indiscutible en una aventura más pausada de lo habitual, una de las más contemplativas de la factoría, un nuevo ejercicio de resistencia frente al 3D con sus trazos coloreados a mano. Arrietty y el mundo de los diminutos comparte con Miyasaki una sensibilidad por la naturaleza y vuelve a tener en un niño enfermo el motor de la historia, el más adulto de todos los personajes en una trama que siempre se impone como metáfora del crecer y del querer conocer un mundo analógico, bellísimo, rural, fascinante, repleto de seres extraños. La verdad, la esencia, lo verdaderamente importante según los valores que enriquecen y transmite el cine de Miyasaki.

Los personajes vuelven a imponerse a la acción (de hecho, en Arrietty suceden pocas cosas). Y de forma paradójica, los títulos de crédito terminan allí donde otras cintas convencionales empezarían a fabular: el futuro de Arrietty no importa porque a Yonebayashi, como a Miyasaki, le interesan más los procesos internos que externos, y prefiere situarse en una épica más centrada en la emoción que en la acción. Vencen los buenos sentimientos: la imagen de Arrietty y sus padres alejándose, arrastrados por la corriente del río, navegando encima de una tetera tomada como bote, es la imagen definitiva de lo conquistado y de lo incierto, incluso una metáfora de ese Japón post-Fukushima, víctima de una de las mayores catástrofes naturales de los últimos años. Detalles que convierten una historia aparentemente tan pequeña en un relato lleno de grandes y hondos discursos.

Pero Arrietty es un 'pequeño Miyasaki'. Encaja mejor con las películas que el maestro hizo en los 80 (Mi vecino Totoro) que con las más recientes El viaje de Chihiro y El castillo ambulante (en las que el mundo mágico se resolvía como un todo complejo, visualmente apabullante, un constante espectáculo para los sentidos). Arrietty prefiere narrar desde la austeridad, la pequeñez de esa casa enana construida en las entrañas de otra más grande. Algo muy propio de un autor nobel para el que prima más el respeto por el referente (Miyasaki) que la consecución de un estilo visual y narrativo propio. Aún así, Arrietty es mucho más equilibrada que Cuentos de Terramar, y continúa siendo un gozo para grandes y pequeños, una joya en tiempos digitales. Una película con algún momento sensiblero pero con mucha más alma de la que demuestran la mayoría de productos llegados de Estados Unidos.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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4 de 5 usuarios han encontrado esta crítica útil
La cara oculta (The Hidden Face)
La cara oculta (The Hidden Face) (2011)
  • 6,5
    12.893
  • Colombia Andrés Baiz
  • Quim Gutiérrez, Clara Lago, Martina García, Marcela Mar, ...
6
Lo que se esconde al otro lado del espejo
¿Puede una película tener un giro argumental y no tener historia? Pues sí. Un ejemplo de ello es La cara oculta, una película que desde el primer minuto es un topicazo en toda regla y un triturado de muchos thrillers y cintas de terror. La trama no se sostiene por ningún sitio, carece de atractivos visuales, no tiene ningún tipo de personalidad, no figura entre lo mejor del año y en consecuencia no dejará impronta en el cine colombiano o español del mañana (para los despistados, es una coproducción entre ambos países).

Una vez pagada la entrada no queda más que verla. Inevitable no encadenar pensamientos malvados: ¿Dónde habré visto a esta chica? ¡Ah, sí, era la protagonista de Rabia! ¿Perdón: ese es el de Pasión de Gavilanes? ¡Madre mía! ¿Se hará algún día Quim Gutierrez la ortodoncia? ¡Cada día Clara Lago me gusta más!... Así hasta que la película da un cambio brusquísimo y revela el reflejo que se esconde al otro lado del espejo. El misterio de La cara oculta es bastante insustancial, pero funciona: consigue entretener al personal y justifica los euros de la entrada. Vaya, que al final el sinsentido resulta estar bien construido, incluso con algunos buenos momentos de angustia.

¿El resultado? Una combinación hispana entre Atracción fatal y La habitación del pánico que entre el público ya está siendo conocida como 'la peli de la chica que se esconde detrás de la pared' (¡glups!, increible pero cierto). Y sobre todo: si le dan un voto de confianza al film, si no tienen el horno para bollos llamados El árbol de la vida, si prefieren paranoias de estar por casa o si quieren pasar una hora y media sin pensar en nada, vayan al cine sin ver el tráiler de la película. Cuando conozcan qué se esconde en esa cara oculta sabrán el porqué. Y lo agradecerán. Un divertimento de usar y tirar, pero divertimento al fin y al cabo.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
El árbol de la vida
El árbol de la vida (2011)
  • 5,9
    50.899
  • Estados Unidos Terrence Malick
  • Brad Pitt, Jessica Chastain, Hunter McCracken, Sean Penn, ...
8
La vida y el más allá según el Evangelio de San Malick
Siempre entendí el cine como un viaje de lo concreto a lo abstracto. Me explico. Uno puede querer hablar sobre la vida, pero lo tendrá que hacer a partir de unos personajes y de una trama. Lo peculiar, lo pequeño, lo concreto aparece encarnado en los seres de cada film, y acaba convirtiéndose en metáfora de una idea mayor, más general. Por eso el buen cine habla de uno (el personaje que muere y vive, sufre acciones y las provoca) y a la vez de todos nosotros. Eso no sucede con el cine de Terrence Malick, y muy particularmente con esta El árbol de la vida. Malick toma el camino contrario: va del concepto al individuo, y no al revés, como sería esperable y deseable. Malick habla de ideas, no de personajes con idearios. Algo que puede parecer igual pero que no lo es. El árbol de la vida es filosofía, no una película filosófica. Más que una película espiritual o religiosa es casi una religión, un espíritu. O al menos esa es su intención. Y Malick es consciente de ello. Un propósito que es descomunal y cuestionable.

Qué curioso que una película en apariencia tan mística acabe por no tener alma: uno nunca sabe cómo interpretar las actitudes de los personajes... será porque, de nuevo, Malick quiere hablar de la figura del padre, del hijo, del hermano y hasta del espíritu santo. Conceptos, que no personajes. En general. En mayúsculas. A lo grande. Y esa grandilocuencia me molesta. La película se pavonea, presume de atmósfera y de discurso, y puede que sólo se haya quedado con lo primero. Por lo tanto, admiro Malick, reconozco su genio, pero también añoro un Malick menos engolado, más fresco y menos grave, más práctico que teórico, más sintético que pomposo, con menos reflexión y más sentimiento. La fotografía es excelente y sus imágenes son bellísimas, pero en el fondo todo es tan frío y adoctrinador como un sermón de misa.

Entiendo, al menos intuyo lo que Malick me está contando, lo veo, lo acepto y lo cuestiono; pero también entiendo que algunos fotogramas no dejan de ser salvapantallas de ordenador que si vinieran firmados por un director novato recibirían el menosprecio directo de la crítica. Hay que ser ecuánimes con Malick, ahora con El árbol de la vida, y a gusto personal ni es la obra maestra que defienden los exagerados ni la basura sin sentido que proclaman otros. Ni tanto ni tan poco. Ante una película tan extrema me sitúo en medio, en ningún bando, atacándola con cautela y defendiéndola en su justa medida, si es que esto es posible. Será inevitable volver a ella, aunque sea para decir lo que comentó un espectador al acabar la función, una frase que suscribo y que hago mía: 'Es la película más rara que he visto en años. Y tengo muchos años. Y he visto muchas películas...'.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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10 de 15 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lo contrario al amor
Lo contrario al amor (2011)
  • 4,9
    5.285
  • España Vicente Villanueva
  • Hugo Silva, Adriana Ugarte, Guadalupe Lancho, Luis Callejo, ...
5
Ni a favor ni en contra (sino todo lo contrario)
Empecemos la reseña desterrando nuevos viejos mitos: Adriana Ugarte es una buena actriz, excelente mucho antes de que fuera 'la señora' televisiva; y Hugo Silva, el yogurazo del verano y líder de 'los hombres de Paco', estaba genial en Agallas, película por la que se ganó todo mi respeto. Otra cosa es ese tal Rubén Sanz, recuerdo apolillado de las peores 'matrimoniadas' de José Luis Moreno. Vaya: que si queremos empezar a consolidar una nueva generación de intérpretes, Lo contrario al amor ni molesta ni desentona. Ahora bien: cuando empiezan con chistes sobre sexo de machos que creen ser homosexuales, niñas alternativas que van de 'zen' y vegetarianas, referencias a la telebasura que más que críticas o parodias parecen homenajes encubiertos a Sálvame Deluxe (un poco de eso ya latía en el cortometraje de Villanueva La rubia de Pinos Puente), no puedo más que arrugar la nariz. Villanueva logra algún que otro momento de humor potente, pero no entiendo la necesidad de darle a la historia un cambio final tan dramático. Tampoco acabo de entender el personaje de Loreto, la hermana de Merce, que en el fondo es una película independiente que queda como satélite de la trama romántica principal. Detalles que deslucen el potencial y el oficio demostrado por el no tan principiante Vicente Villanueva.

La sensación final es que Lo contrario al amor no es ni una buena película ni un desastre que debamos destripar despiadadamente. Eso o todo lo contrario. Ni el modelo de comedia que queremos para nuestro cine ni la historia convencional que podía intuirse al ver el póster. Hay tópicos pero también diálogos bien hilvanados, hay maromos con vocación rompetaquillas pero también una fresca manera de exponer en pantalla grande los nuevos roles de la pareja, las nuevas estrategias en el cortejo. De todas formas hay que seguir la pista de Vicente Villanueva, un notable cortometrajista con el que esperamos volver a encontrarnos, si puede ser en citas más estimulantes. Aunque: ¿es esta primera incursión en el largometraje un gatillazo involuntario? ¿no será una forma de claudicar ante la cruda realidad, la única manera que tenía el bueno de Villanueva de acceder a su primera película? ¿quedó todo lo inteligente de Lo contrario al amor en la mesa de algún despacho para obtener las subvenciones y apoyos que el proyecto necesitaba para tirar adelante?

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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7 de 9 usuarios han encontrado esta crítica útil
El planeta de los simios: (R)Evolución
El planeta de los simios: (R)Evolución (2011)
  • 6,7
    70.482
  • Estados Unidos Rupert Wyatt
  • James Franco, Andy Serkis, Freida Pinto, Brian Cox, ...
3
¡Socorro, que vienen los monos!
Será que soy muy antiguo, pero realmente creo que El origen del planeta de los simios no es cine: es un entretenimiento que funciona más o menos, algo muy loable, no niego que necesario para la cartelera veraniega, pero 'esto' no es cine. Cine de verdad. En mayúsculas. Otra cosa son imágenes ensambladas por arte del montaje y el 3D. Porque en el film importan más los efectillos especiales que la historia: ya resultaba sospechoso que dos actores tan deficientes como James Franco y Freida Pinto se dejasen engatusar por semejante idiotez. En resumen: sólo se necesita media hora para desterrar todas las buenas críticas que ha recabado la película.

Ni me afecta ni me emociona. Veo imágenes pasar ante mis ojos; eso sí: aceleradas, atropelladas, con enormes vacíos argumentales. ¿Este es el futuro del cine de entretenimiento por culpa del dichoso 3D? Un film que tiene todos los ingredientes para que no me agrade ni un ápice: está James Franco, cuya cara retrotrae inevitablemente al bochorno de la gala de los Oscar; hay animales, seres que sólo me gustan en casa del vecino; es cine de acción, género por el que no me desvivo; y tiene ese tufillo de precuela, reabertura de saga, a fin de cuentas producto manufacturado previo crédito bancario que nunca pude soportar. A estos monos nadie les niega su revolución, incluso hay alguna escena con gancho, pero lo que se dice evolucionar, genéticamente o en términos estrictamente cinematográficos, nada de nada. ¿Para qué recurrir al origen, aún menos a la parodia burtoniana, teniendo el original?

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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6 de 11 usuarios han encontrado esta crítica útil
La sal de la vida
La sal de la vida (2011)
  • 5,3
    567
  • Italia Gianni Di Gregorio
  • Gianni Di Gregorio, Valeria De Franciscis, Alfonso Santagata, Valeria Cavalli, ...
6
Vuelve la buena comedia italiana
Este año se han estrenado títulos como Bienvenidos al sur y Manuale d'amore 3, taquillazos en Italia que nada tienen que ver con la buena comedia de ese país. Menos mal que Gianni y sus mujeres está dispuesta a demostrar que no todo anda mal en el cine italiano actual. Pequeña, modesta, muy curiosa, un lógico segundo largometraje del director y actor Gianni Di Gregorio después que las abuelitas de Vacaciones de Ferragosto triunfasen en taquilla sin hacer ruidos y sin maquillaje antiarrugas.

Gianni recurre a sí mismo, al hijo un tanto paleto, al padre un tanto desubicado, al marido un tanto deprimido, típico macho en decadencia, hombre mediterráneo que se evade pensando en mujeres jóvenes y se distrae siendo espectador de su propia vida como hombre de los recados, vecino atento, jubilado que pasea al perro por el parque, amigo al que llorar en los momentos difíciles, pagafantas de la segunda edad. La vida de este simpático perdedor discurre con gracia y más de uno quisiera un compañero como Gianni, fiel reflejo del italiano que ve a las mujeres como madres antes que como amantes. Un hombre al que le suceden cosas pero que no hace nada.

Sutil, cotidiana, realista, tierna. Un film que cae bien sin que en ningún momento ocurra nada extraordinario. Ejemplo de film en el que 'no pasa nada' pero se echa en falta al ver los títulos del crédito. Si en el bote pequeño está la mejor confitura, Gianni y sus mujeres debería repetir el éxito de Vacaciones de Ferragosto. ¿Alguien podría decir que no a un viaje a Roma en agosto?

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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2 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
No tengas miedo
No tengas miedo (2011)
  • 6,2
    4.939
  • España Montxo Armendáriz
  • Michelle Jenner, Lluís Homar, Belén Rueda, Nuria Gago, ...
7
El infierno de los abusos sexuales
No es un tema fácil. No es un personaje, el del violador o el de la víctima, fácil de interpretar sin traicionar a los que en su vida han tenido que sufrir el infierno de los abusos sexuales. Silvia, interpretada por Michelle Janer en su etapa más adulta, se pregunta cómo su padre, el hombre que más la quiso y querrá, pudo a la vez destruirle la vida. Al principio eran juegos que nada tenían de inocentes. Luego un hecho que marcó toda su adolescencia. Y ahora, esa piedra en el camino de la independencia y la libertad.

Armendáriz esquiva en No tengas miedo cualquier discurso paternalista y es fiel a los testimonios que inspiraron la película (vemos el paso de Silvia de niña a mujer mientras se intercalan escenas de una sesión de terapia). Sorpresa: a ratos es más una cinta de los Dardenne que del propio Armendáriz (largos silencios, lánguidos paseos, un guión que esquiva el tema principal para, paradójicamente, tratarlo en todo momento y llegar al corazón del problema). El aparente distanciamiento del personaje es sumamente inteligente: Armendáriz narra por omisión de datos; no juzga a sus personajes, y deja la puerta abierta para que el público reflexione y llegue a una opinión respecto personajes tan polémicos como el de la madre que interpreta Belén Rueda. Algo mucho más efectivo que un guión masticado, con tendencia a la poesía barata o el sentimentalismo obvio, talón de Aquiles de cineastas locales que no vamos a citar. Cine potente, con las ideas claras, pensado para perdurar y sacudir.

Xavier Vidal, Cinoscar & Rarities
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3 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil