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Críticas de Iván Roldán
Críticas ordenadas por:
Mon Mon Mon Monsters
Mon Mon Mon Monsters (2017)
  • 6,2
    107
  • Taiwán Giddens Ko
  • Eugenie Liu, Kent Tsai, Teng Yu-Kai, James Lai, ...
7
Monstruos Vs Monstruos
Acosadores, víctimas y espectadores. Mon Mon Mon Monsters es el segundo largometraje de Giddens Ko; una película de terror social que a pesar de girar entorno a la imagen (perturbadora si lo vemos con seriedad) de una juventud desensibilizada, no pretende jamás ofrecer un discurso o un análisis, sino mero entretenimiento. Lo agradezco, la verdad no estoy interesado en diatribas hacía el bullying (en otrora, un ejercicio social bastante funcional...).

Giddens Ko construye su historia en base a la crueldad adolescente y a la magia vudú. Desde un punto de vista despreocupado (y mucho menos lascivo y oscuro que Deadgirl (2008) de Sarmiento y Harel, con la que comparte la misma primicia), en donde nos muestra que la crueldad, como cualquier otro vicio, no necesita de más que de una oportunidad para ejercerse. ¿Qué nos lleva a dicha crueldad y personificar monstruos? Una vida difícil, problemas familiares, frustración, quizá sólo aburrimiento y una enorme carencia de empatía. Así son los personajes de Giddens, escoria humana, y no sólo sus personajes centrales sino prácticamente todos, demasiada mala onda en esta juventud ¿quién da gritos de emoción y busca tomarse la mejor selfie con su profesora en el fondo ardiendo en llamas?

Pese a estos excesos, los personajes de esta historia tienen sus límites y evolución, punto a favor, no son seres planos, intercambiando el concepto de víctima y victimario. El humor negro que guarda su guion y ciertas escenas (la villanía de estos chicos cuando van a un decante refugio para ancianos, el abuso al tendero con déficit mental por Lin, o las lágrimas de Ren-hao) dan tesitura a un filme que fácilmente podría caer en absurdos. Otro punto son la violencia y el derramamiento de sangre sobrenatural que no se hace esperar, y aunque los efectos especiales no son tan buenos, me parece logran su cometido.

En cuanto al resto de sus aspectos, me parece la actuación es la adecuada (sabiendo claro a qué atenernos, el cine asiático taiwanés, así como el japonés o el coreano, es muy exagerado y caricaturesco). A destacar también la fotografía nítida y con altos contrastes de Chou Yi-hsien, aportando un toque sombrío aunque pulcro a las escenas, ya sean entre las penumbras (durante la pequeña mascarada que tienen los estudiantes) o en interiores y exteriores; y aunque su metraje está un poco extendido, no es demasiado. ¿Y qué decir del final? Bueno, bastante asiático/dramático.

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Nancy
Nancy (2018)
  • 5,9
    227
  • Estados Unidos Christina Choe
  • Andrea Riseborough, J. Smith-Cameron, Steve Buscemi, Ann Dowd, ...
8
Nancy y Paul
Catfishing, depredadores de Internet. ¿Qué tanto hay de ello en “Nancy”? Bastante, aunque de una manera menos perversa y más bien miserable. “Nancy” es el primer largometraje de Christina Choe, ganadora en el 2018 en el Festival de Sitges a Mejor Actriz y en el Festival de cine independiente de Sundance a Mejor guion. Un drama gris y pesimista que gira en torno a la mitomanía y la necesidad de ser algo para alguien. De sentirse especial.

Durante un frío inverno conoceremos a Nancy, una solitaria mujer de 35 años, de aspecto frágil oculta las canas de su cabello con tinte barato. La ciudad, cual reflejo de su personalidad, se descubre decadente en medio de su monotonía. Despreciada por su madre (con quien vive) e ignorada por el “mundo” crea un blog en internet en base a una personalidad falsa, más atractiva que la propia, y edita sus fotografías para inventarse vacaciones en Corea del Norte. Pero ello es sólo el punto de partida para una vida “real” y mejor, cuando casualmente en los noticieros de Tv, sabe de la noticia de un matrimonio que después de décadas, mantienen la esperanza de encontrar a su hija secuestrada; el retrato de cómo sería aquella niña a sus 35 años se parece tanto a ella, como si fuese su doble, aunque más feliz, más realizado. Tal vez es su oportunidad de tener algo, de encajar y tener una familia.

Interesante, aunque en lo absoluto emotivo es el filme de Choe. Enormemente simplista. Entonces, ¿cuál es la magia qué da “brillo” a la historia de un ser alienado y desgraciado? El guion de Choe, sin demasiadas demoras y a paso lento desarrolla con pericia las necesidades de amor de sus desilusionados personajes, heridos por la soledad. Así mismo la actuación de Riseborough, a quien ese mismo año tuvimos la oportunidad de ver torturada en Mandy de Panos Cosmatos, también premiada en el Festival de Sitges. Aquí exhibe un personaje inmaduro de aspecto agotado que podría envejecer e incluso morir sin percatarse, incapaz de darle un sentido a su vida, que sueña con ser artista, sin tener educación, perezosa, y pese a que el mismo arte le aburre.

Escribo brillo entre comillas ya que en realidad es una película bastante sombría que sus puntos fuertes: la actuación y el guion, son los mismos que terminan limitándola. Jamás logramos sentir empatía por sus personajes, y su final es gris, apagado, remitiendo el clímax de la película a un suceso felino (me encanta esa parte, como no es mi deseo hacer spoiler no lo detallaré, pero es parte del punto medular del filme). Entre otras cosas tenemos una estupenda fotografía (a lo cine indie) de Zoë White, y la música del compositor Peter Raeburn.

De modo que, con sus limitaciones, es una película a apreciar, además de que su duración, menos de 1 hora y media, hace más fácil su visionado. A ver qué sucede con Riseborough, quien el próximo año protagonizará el remake de Grudge (Takashi Shimizu), dirigido por Nicolas Pesce (director de The Eyes of My Mother).
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A Prayer Before Dawn
A Prayer Before Dawn (2017)
  • 6,6
    729
  • Reino Unido Jean-Stéphane Sauvaire
  • Joe Cole, Vithaya Pansringarm, Billy Moore, Somlock Kamsing, ...
8
Adicto a la violencia
Habrá que hacer algún día un análisis sobre la filmografía de Jean-Stéphane Sauvaire, y su necesidad de imbuirse en violencia, no es de extrañarse el título del proyecto en el que actualmente trabaja “Adicto a la violencia”. violencia como causa y resultado de exclusión reflejada en el daño a la condición humana, violencia gráfica, violencia cruda y violencia poética. En el 2000 con su cortometraje “La mula” acerca del contrabando de drogas, “Carlitos Medellin” en el 2004, un documental sobre un niño inmerso en la guerrilla colombiana, “¡Mátalo!” cortometraje del 2005 grabado en las calles de la ciudad de México, “Johnny Mad Dog” en el 2008, un drama bélico protagonizado por un grupo de chicos entre los 13 y 15 años que armados van por su ciudad en África asesinando, saqueando y violando mujeres, “Punk” en el 2012, y finalmente A Prayer Before Dawn.

Estrenada en el Festival de Cannes en su función de media noche, A Prayer Before Dawn se enfoca en mostrar la vida de Billy ya dentro de una de las prisiones más brutales del mundo, la Prisión Central de Bang Kwang, en Tailandia (comparada con la prisión de Diyarbakir en Turquía, El Campo de concentración de Hoeryong en Corea del Norte o la prisión de Petak en Rusia). Dejando pasar por alto la historia de un joven Billy golpeado por su padre, delincuente y adicto, prisionero previamente en 22 cárceles del Reino Unido, y la razón por la cual se encontraba en Tailandia; pero, curiosamente, no hace falta todo ello para familiarizarnos con él desde el momento en que salta al ring bajo los efectos de la heroína y, al poco rato, es encarcelado. Es precisamente el enfoque al que Sauvaire acude, de angustia y confusión. No se detiene para explicarnos nada, construye su personaje sobre la marcha. Logrando mantener al espectador aturdido y desorientado, de la mano de Billy en un país que le mira como extranjero (y lo que conlleva) y con un idioma que no entiende (omitiendo el uso de subtítulos en la mayoría de los diálogos tailandeses), dejando a este violento hombre solo en medio de un lugar aún más violento, en donde los presos duermen hacinados entre cadáveres, y la corrupción y extorsión son cosa del día, así mismo la posibilidad en que un simple viaje al mingitorio culmine en una violación grupal. ¿El alivio para la autodestructiva vida y mente de Billy? Los brazos y labios de un transexual y la disciplina del Muay Thai y el boxeo.

A destacar la fotografía de David Ungaro y el diseño de producción a cargo de Lek Chaiyan. Contrastando fuertemente las instalaciones (su miseria y soledad) y destacando el cuerpo pálido de Billy sobre el resto, hombres morenos tatuados, como el protagonista de un tapiz colectivo. Las escenas de combate son un plus, esa retahíla de miembros sudorosos y golpeados, de rostros casi orgásmicamente contorsionados por el dolor. Otro aspecto a considerar es la actuación, en donde por obvias razones, la mayoría no son actores, así mismo, tenemos un buen trabajo de Joe Cole (a quien recordarás como John Shelby en Peaky Blinders ¡me encanta esa serie!) y el cameo del verdadero Billy Moore. Si he de cuestionar algo es la duración de la película, llega a parecer agotadora en algún punto. También… la falta de sordidez, de brutalidad, no es tan extrema la visión de la prisión… y habría sido interesante desarrollar más a cualquier de los personajes secundarios... (aunque tal vez ello lo haría lucir más un drama televisivo...)

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Marlina the Murderer in Four Acts
Marlina the Murderer in Four Acts (2017)
  • 6,1
    146
  • Indonesia Mouly Surya
  • Marsha Timothy, Yoga Pratama, Egy Fedly, Dea Panendra, ...
9
En el corazón burbujeando
A veces sentimos que la desigualdad entre hombres y mujeres “no es tanta”, hasta mirar hacía el resto del mundo: Zimbabue, Tanzania, Uganda, Turquía… etc. El país que aquí nos compete es Indonesia, un país en el que hasta el 2017 ve la primera marcha de mujeres exigiendo al gobierno nacional justicia, la abolición de las leyes y políticas discriminatorias, un alto a la intromisión del estado en su cuerpo (por ejemplo, la prueba de virginidad a las aspirantes a la milicia, vigente aún día) y a la privación económica y financiera.

Mujeres, sobreviviendo en la actualidad y en la historia, en la vida y en el cine. Insumisas e indómitas, negadas a convertirse en víctimas y dispuestas a tomar un arma para defenderse. Así es el western que ha hecho de las mujeres sus protagonistas… Pocos títulos se me vienen a la mente… por ahí si buscas en google western femenino aparecerán películas de los 50’s y 60’s como Bullwhip (1958), Las 7 magníficas (1966) o Duel in the sun (1946), lo cual es inadecuado (no porque haya una mujer decorando la pantalla con su picardía, gracia y escotes, será femenino); creo que lo más cercano a ello sería algo como Brimstone (2016) y por supuesto, Marlina the Murderer in Four Acts, el segundo largometraje de Mouly Surya. SIn olvidar un par de intentos “fallidos” como Jane Got a Gun (2015) y la serie de Netflix Godless (2017).

Coproducción entre Indonesia, Francia, Malasia y Tailandia, Marlina, la asesina en cuatro actos, no es el típico rape and revenge, sino más bien, una diatriba hacia el patriarcado indonesio qué más allá de las tecnologías de comunicación y las leyes, hoy día sigue despojando a las mujeres, dejándolas a merced de la violencia y discriminación, así mismo es una crítica a su propia cultura y la visión que tiene la mujer indonesia de sí misma; ello, a través del western más artístico con un toque tarantiniano. Una propuesta cinematográfica interesante y una variante al género dominante por ahora en Indonesia, el de artes marciales cargado de testosterona (The Raid I y II, Headshot o The Night Comes for Us).

Lejos de los rascacielos de la enorme capital de Indonesia, Yakarta, Surya nos lleva a la isla de Sumba en donde conoceremos a Marlina y seremos testigos, de un golpe de injusticia (seguramente no el único) en su vida, cuando aparece en pantalla Markus, invitándose a sí mismo a su casa y anunciando con tranquilidad que en unas horas llegaran el resto de sus hombres para robar su ganado, su dinero y si tienen tiempo, poseerla, que se considere afortunada, pues tendrá la fortuna de ser violada por 7 hombres… así que, debe de apresurarse, la cena deberá estar lista para su llegada. Es el primer acto, El Robo, plegado de tensión y por su puesto de violencia, en donde el derramamiento de sangre será satisfactorio.

Da inicio el segundo acto, El Viaje, el éxodo de Marlina quien cabalgará con la cabeza decapitada de su atacante a la estación de policía. Perseguida por su fantasma y los sobrevivientes de la matanza. Su viaje se verá enriquecido por un grupo de personajes que en conjunto nos acercarán a su cultura, la postura femenina nacida para complacer al hombre, y su frialdad ante la violencia (poco se asombran de ver a Marlina cargando una cabeza). Continuando con el tercer acto, La Confesión, lleno de desesperanza e indiferencia, para dar paso al cuarto acto, El Nacimiento. Férreo y hosco, culminará su alumbramiento en un derramamiento más de sangre.

Quizá después del primer acto el espectador espere un ritmo más ágil, más ficticio, más violento, más emocionante. No es el objetivo de Surya. Aun así, su ritmo parsimonioso es a mí gusto, el ideal, y a su vez, aquel que le da fuerza a la historia, y es muy tolerable al estar dividido en cuatro actos, además de que el metraje no supera la hora con treinta minutos. El diseño de producción y la fotografía son exquisitos, arrojándonos hermosas panorámicas y composiciones de luz y color, contrastando así la belleza isleña con la personalidad agreste y apagada de sus habitantes. Otro par de grandes aciertos, el misticismo de su banda sonora, y la actuación de todos y cada uno de sus personajes, por insignificante que sea su papel. ¿Podría ser mejor? Seguro... tal vez le hubiese convenido ser un poco menos mesurada.

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2 de 2 usuarios han encontrado esta crítica útil
Lollipop Monster
Lollipop Monster (2011)
  • Alemania Ziska Riemann
  • Jella Haase, Sarah Horvath, Nicolette Krebitz, Thomas Wodianka, ...
8
Animales salvajes
Hay temas que no son mi fuerte y el de la adolescencia, como un pasaje de transición y autodescubrimiento, es uno de ellos, me parece (si es el eje central) tedioso y excesivamente dramático; por otro lado, hoy día ha perdido mucho de su significado, reducible en la mayoría de las veces a mera fisiología en lugar de esa metamorfosis en “adultos”, a esa madurez psicológica… los adultos de hoy día, sin el peso de sacar adelante a una familia a los 18-20 años, siguen siendo adolescentes (a su manera). ¡En fin! No soy prejuicioso, también puedo ver películas donde el eje central sea la adolescencia, y en el caso de Lollipop Monster, una historia repleta de tópicos sacada a flote gracias a la antagónica magia de sus jóvenes protagonistas, su edulcorada puesta en escena, musicalidad y humor negro.

Con un estilo postmoderno la historia explora la improbable amistad entre dos chicas que sólo tienen en común el trato displicente de sus familias. Unidas por el suicidio del padre de Oona, un artista torturado por la infidelidad de su mujer, y la inquietud por experimentar de Ari. Juntas, se perciben como animales carnívoros. Tan opuestas entre sí como en sí mismas: Ari más algodonosa, electropop e instintivamente sexual y perversa, en contraste a Oona, casi asexual, inocente y oscura, inclinada por los sonidos industriales del rock gótico. Juntas, buscaran sobrevivir a sus familias.

Una película que paralela a la personalidad dispar de sus personajes (incluyendo la extravagante familia de Ari) cobra forma por el talento de su directora, a la hora de construir su relato. Plegado de detalles multicolores, cual collage audiovisual funcionando sin saturar la pantalla, por conducto de las ilustraciones y la pintura, de la musicalidad dominada por la voz de Alexander Hacke (bajista, guitarrista y vocalista de Einstürzende Neubauten), la poesía, y la fotografía coronada por los ángulos que nos arroja la cámara súper 16. Otro punto a favor es el diseño de producción que junto al maquillaje y vestuario erigen con tan sólo un vistazo, la psicología de sus personajes (la casa de Ari, su hermano y la novia de su hermano, sus padres, la habitación de Oona, e incluso los baños del colegio y el bar). Culminando con un final moderadamente idílico y surrealista.

A reiterar, me encanta el maquillaje de las chicas y la voz de Hacke. Buen debut como directora y coguionista de Ziska Riemann, quien después de 7 años se espera estrené en este 2018 Electric Girl, una película acerca de una joven que trabaja en el doblaje de una animación japonesa, y que de poco en poco cree que ella es realmente el personaje principal.

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Keyhole
Keyhole (2011)
  • 5,2
    168
  • Canadá Guy Maddin
  • Jason Patric, Isabella Rossellini, Udo Kier, Kevin McDonald, ...
7
Visitando a Ulises
Es más o menos amplio el abanico de cineastas que admiro, aquellos a los cuales me remito, atento a sus nuevos estrenos o rebuscando entre el basto/escaso material de su carrera cinematográfica. Imposible tocar una de sus películas sin mencionarlo. Maddin es uno de ellos, del vanguardismo al expresionismo alemán, evoca el montaje del cine soviético, el cine de Buñuel y de David Lynch. Su filiación ecléctica le ha permitido desarrollar una estética única consolidada en la saturación y la riqueza de sus recursos audiovisuales. En Keyhole, mirando hacia el paradigma de las más grandes peripecias humanas, aquellas que exigen sacrificios enormes: La Odisea de Homero.

Situado en el corazón del inconsciente, en donde los eventos (y dimensiones) son simultáneos y la muerte no es más que un rumor distante; relata su particular visión (film noir) de la epopeya sin gloria de Ulises. Una tragedia griega revestida de Él ángel exterminador (1962), Una página de locura (1926) y El carnaval de las almas (1962). La acción se centra en un grupo de gánsteres atrincherados junto a sus rehenes en una casa sitiada, la orden es: “los que estén muertos párense junto a la pared, los vivos de éste otro lado, mirando hacia mí”, aunque en realidad, todos yacen muertos, forajidos fantasmas y sus rehenes fantasmas, ambos, rehenes de los fantasmas que residen en dicha casa: una doncella destinada a fregar los pisos por la eternidad y un anciano desnudo y torturador encadenado a la cama. Juntos preparan el escenario para el retorno del héroe Ulises, quien llega cargando sobre sus hombres a una chica ahogada. Entre el fuego de las ametralladoras, los aullidos, el arrastre de las cadenas y una incesante música, la casa de Ulises, el único escenario en esta película, se convierte en el micro-universo de nuestros personajes, y trasladarse entre las habitaciones implica una odisea que intenta llegar a su clímax con el encuentro de Ulises y su esposa Hyacinth. Una misión para recuperar lo perdido y restaurar una imagen de la felicidad familiar que por un momento embrujado se ha diluido en la angustia.

Un filme más que una rareza, cautivador si nos permitimos guiar por su lógica narrativa. Una especie de collage en blanco y negro onírico en donde las traiciones y el delirio (de una mente sin recuerdos) nos introducen en esta adaptación libre. Es de apreciar la exquisita fotografía de Benjamin Kasulke, y el diseño de producción, rico en detalles (las cerraduras, la silla eléctrica, viejas guías telefónicas, falos, y otros artículos). Otro aspecto a favor es el diseño de los personajes, cada cual, por breve que sea su aparición, excéntrico y atractivo. En la actuación, grato es ver a Udo Kier, Jason Patric y Louis Negin (recurrente en la filmografía de Maddin). El metraje otro acierto, de haber durado un cuarto de hora más tal vez habría sido menos satisfactoria. Encontrando a mí gusto su aspecto más débil, solamente, en su final.

Y aunque The Forbidden Room (2015) causó estragos en mi (no me gustó...), creo que el cine de Maddin siempre será una bella extravagancia que apreciar.

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Himeanôru (Himeanole)
Himeanôru (Himeanole) (2015)
  • 6,1
    74
  • Japón Keisuke Yoshida
  • Gaku Hamada, Ryusuke Komakine, Go Morita, Tsuyoshi Muro, ...
7
Construyendo monstruos
Comedia negra romántica y Drama criminal dirigido por el cineasta japonés Keisuke Yoshida (primera película en donde mezcla tales géneros, siempre más inclinado por la comedia romántica). Basado en el manga homónimo de Minoru Furuya, es el segundo manga de Furuya llevado al cine, el primero fue Himizu (2011) por Sion Sono (muy buena película).

Callar cuando has de levantar la voz, cobardía. Callar ante la injusticia, complicidad… ¿hasta dónde llega nuestra responsabilidad? Es, al final del filme, el mensaje de Yoshida, en ésta inicialmente comedia romántica, la historia de un triángulo amoroso protagonizado por Okada, Ando y Yuka. un par de amigos y compañeros de trabajo, que juntos ven sus días pasar atados a una rutina simple, deprimente y solitaria, hasta que cierto día Ando le platica a Okada el motor de su vida: está enamorado de la mesera (Yuka) de una cafetería, le basta con sólo ir a beber un café y contemplarla. Y es ahí cuando la presencia de un nuevo personaje cambiara el rumbo de sus vidas, Morita, otro cliente, que parece según Ando, estar acosando a Yuka.

El filme transcurre en su primera mitad con un tono japonés de comedia romántica… divertido en ocasiones pero en general bastante simplón. Hasta que, paralelo al noviazgo entre Yuka y Okada (y la decepción amorosa de Ando) emerge la maldad y la violencia proyectada por Morita, en otrora, un estudiante abusado por sus compañeros de clase, humillado al grado de hacerle perder su dignidad y cordura, ahora, un violador y sádico homicida, sin objetivo alguno que sólo causar destrucción y muerte. El filme da paso al drama criminal, permitiendo que la oscuridad de Morita destroce la cursilería de Okada-Yuka-Ando. De la comedia al sadismo explícito.

El resultado… un buen ejercicio con un típico final japonés, (ese dramatismo). Recomendable, aunque no es tan buena como me gustaría, y es que al menos a mí, su primera parte me parece MUY floja, y pese a que su segunda parte es mucho mejor, no deben valorar por separado, sino como lo que son, un todo. He ahí su mejor cualidad (dos géneros) y mayor debilidad.
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The Heretics
The Heretics (2017)
  • 4,2
    121
  • Canadá Chad Archibald
  • Nina Kiri, Jorja Cadence, Ry Barrett, Nina Richmond, ...
5
Metamorfosis en la cabaña
Aunque el cine de terror siempre ha sido castigado por la crítica como “poco sustancial”, éste siempre ha encontrado su público fiel. Motivo por el cual podemos observar una creciente incorporación de casas productoras, así como propuestas (bastante humildes) procedentes de países que no lo hubiésemos pensado. El cine de terror no solo se divide en subgéneros, sino dadas sus características podemos reconocer muy bien el cine de terror francés, del asiático, del turco, del norteamericano, del australiano, etc. Lo que respecta a esta entrada, cada año integrándose más en forma el canadiense; su mezcla de Cine Serie B, Ciencia Ficción y Terror Sobrenatural, teniendo como precursores The Mask (1961) de Julian Roffman que sería como la primera película de terror canadiense, a la espera de los años 70’s donde nace el cine de Cronenberg. The Heretics es la nueva película de Black Fawn Films, quienes en cuatro años han producido películas como Antisocial 1 y 2, The drownsman, Bite, Let her out, Bed of the dead o The Sublet.

Con el demonio dentro. The Heretics es la nueva película de Archibald (The drownsman y Bite). Un filme que lleva el bodyhorror a terrenos sectarios, en un esfuerzo por, según su director y guionista, ofrecer un giro más complejo. Se aprecia el intento, desgraciadamente el resultado no es tan satisfactorio como quisiéramos. Bastante tópica, consigue ser “entretenida” durante todo su metraje, sin embargo, no alcanza un buen desarrollo en aras del bodyhorror, la metamorfosis a comparación de Bite resulta menos morbosa… (allá en un insecto acá en un demonio), como si Archibald temiese dañar la bonita cara y las pestañas de su protagonista; ni tampoco consigue generar el suspenso, la intriga, ni esa atmósfera malsana y blasfema que debería acompañar a las películas sobre sectas que alaban al demonio.

La historia en primera instancia retrata a Gloria, superviviente de un sangriento rito del cual fue testigo 5 años atrás, cuando fue secuestrada. En el presente, aún presa de terribles pesadillas, intenta retomar su vida con la ayuda y el amor de su novia Joan, a quien conoció en un grupo de apoyo para mujeres maltratadas. Joan confiesa que no cambiaría nada en su vida, dispuesta a sufrir nuevamente cada abuso, cada golpe, pues gracias a ello conoció a Gloria. Una rutina de amor y entrega que se ve rota cuando Gloria es secuestrada por segunda vez por un miembro de la secta, que dice su misión es salvarle. Mientras tanto Joan desesperadamente con ayuda de la comunidad local intenta encontrar a Gloria, por su parte, Thomas, captor y salvador, lidia con su pasado y con Gloría, quien encadenada a la pared entre alucinaciones febriles, ve su cuerpo transformarse.

Técnicamente es una película más cuidada que sus anteriores trabajos, menos sucia pero también, menos interesante. La actuación y el diseño de los personajes tampoco es el mejor. Por un lado tenemos la de Nina Kiri, nuestra protagonista encarnando a Gloria, me queda la sensación de que no logra expresar el terror que sus pesadillas le causan, el miedo sempiterno a la secta y durante su metamorfosis, la locura y el horror (que sí logró ejecutar la protagonista de Bite). Otro ejemplo es el personaje de Thomas, se merecía una pre-historia más original… al igual que Joan.

The Heretics no es una película que te sugiera ver, a menos que busques algo ligero y nada complejo para pasar la noche. Y bueno, también si te interesa el cine canadiense y en menor grado el Bodyhorror.

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Der Bunker
Der Bunker (2015)
  • 5,7
    198
  • Alemania Nikias Chryssos
  • Pit Bukowski, Daniel Fripan, Oona von Maydell, David Scheller
6
Eso es cruel. Eso es educación.
Primer largometraje de Nikias Chryssos, de origen griego-alemán. Cineasta que entre sus referencias, cita a Zulawski, Jodorowsky, Polanski y Lynch, así como el trabajo de Fabrice du Welz (Calvaire), de ahí que, más allá del mensaje, lo que trasciende en nuestra memoria es su retorcida atmósfera y puesta en escena.

Chryssos reduce su universo a un búnker cubierto por la nieve, localizado prácticamente en el fin del mundo; cuando un joven estudiante aparece en busca de asilo y tranquilidad, para llevar acabo un importante trabajo científico: algo que cambiará el sentido de la misma relatividad propuesta por Einstein. Tranquilidad, algo que difícilmente encontrará bajo el techo de la extravagante familia que le ha abierto las puertas. En contra de lo esperado, nuestro estudiante logra hallar inspiración en este hogar subterráneo habitado por un matrimonio (practicante de un extraño culto hacia Heinrich) y su hijo Klaus, de casi 30 años aún tratado como un niño de 8 años y amamantado por su madre. La interacción del estudiante con la familia cambiará cuando se le obliga a ser el tutor de Klaus, despertando en él, y en el propio Klaus, acciones inesperadas para ambos. Y a todo esto, ¿quién es Heinrich? Probablemente un ente alienígena que habita la pierna lacerada de la madre, regente del bunker.

Aunque la historia llega a carecer en su tramo final de sentido y lógica, ofreciendo un desenlace bastante pobre (y alucinante), y el mensaje y trasfondo poco me interesa (el incesto freudiano y una crítica hacía la educación represiva), el diseño de producción es fantástico. Haciendo brillar esos toques bizarros de humor negro en un ambiente de ciencia ficción alienada. De hecho, ello es el mayor atributo de Der Bunker, su atmósfera-fotografía-vestuario-diseño de producción. Claustrofóbica y visceral (la iluminación rica en su paleta de colores, desde el rojo intenso y amarillo, a los grises más adustos), logrando reconocer en ese micro-universo el día de la noche (con todo y que, poco tiene que ver la luz del día en estas circunstancias), y un dejo retro-chic.

Por momentos Der Bunker me recuerda en esencia una mezcla entre Borgman (2013) de Alex van Warmerdam y Kynodontas (2009) de Lanthimos, desde un punto de vista más enrarecido… aunque menos bizarro de lo que hubiese deseado.

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Rough Play
Rough Play (2013)
  • Corea del Sur Shin Yeon-Shick
  • Lee Joon, Seo Young-hee, Kang Shin-Hyo, Kyung Sung-hwan, ...
5
Un actor es un actor
Atraído por el cine de Kim Ki Duk me di a la tarea de ver toda su filmografía, también de ver aquellas películas en las que él ha sido el guionista, y es por ello que di con Rough Play, protagonizada por un cantante de K-pop, Lee Joon, y dirigida por Shin Yeon-shick, quien hasta entonces ya había dirigido sin mucho éxito algunas películas. ¿El resultado? Entretenido, pero bastante prescindible. Rough play transmite el estilo de Kim Ki Duk, y nos recuerda en su atmósfera películas como Time (2006) y Beautiful (2008). Sin embargo Rough Play no consigue generar ese impacto que me hubiese gustado, sí, mantiene una línea brevemente psicótica, pero es menos visceral, nada simbólica y más superficial, leyendo un poco acerca del director me doy cuenta del motivo: Shin modificó el 50% al menos del guion con la finalidad de hacerlo más comercial… Ni hablar.

Un recorrido hacia los aspectos más sombríos de la industria del cine; ése en donde entre más alto llegues, más hundido y comprometido puedes estar, en ocasiones hasta el punto de no retorno. Ello a través de los ojos de un joven imprudente, eclipsado por su propio carisma y talento.

Un filme más convencional de lo que esperaría, en su mayor atractivo encuentra el delirio de grandeza de su personaje, la angustia ante el fracaso, su fragilidad, y su constante fuga de la realidad (el inicio de la película me gustó, inmerso en su último papel, actuando frente al maniquí, agónico, desconcertado).

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Mentes peligrosas
Mentes peligrosas (2017)
  • 6,7
    247
  • Tailandia Nattawut Poonpiriya
  • Chutimon Chuengcharoensukying, Eisaya Hosuwan, Teeradon Supapunpinyo, Chanon Santinatornkul, ...
8
A, B, C, D
He aquí el ejemplo más claro de que no debemos de juzgar a una película por su portada. Bad Genius es más inteligente de lo que a simple vista pareciese, completamente fuera del género de comedia de adolescentes, nos presenta (increíblemente) por poco más de dos horas un filme de suspenso bastante original (pocas veces copiar en un examen ha sido tan intrigante), sin decaer y afortunadamente, aunque si se acerca al drama, jamás toman protagonismo esos elementos inherentes al cine con adolescentes, a la luz de la bobería y niñería: sus problemas emocionales, el acoso escolar, romance y amistad, nada de eso, se llegan a tocar pero a través de una mirada más simple y sólida, sin desvíos: una crítica hacia la corrupción del sistema educativo y la desigualdad de clases, desde una perspectiva más sugerente.

Basada en los escándalos de los últimos años en torno a los cada vez más sofisticados sistemas para hacer trampa en los exámenes (teclea en google: SAT examen trampa) Poonpiriya construye una breve historia de corrupción y redención. Partiendo del interrogatorio de un grupo de estudiantes sospechosos de filtrar las respuestas del SAT, conoceremos los hechos que les llevaron a dicha instancia. Lynn es una estudiante proveniente de una familia humilde, segura de sí misma e inteligente, cualidades que le otorgan una “beca completa” en uno de los colegios más prestigiosos de Tailandia. De carácter bondadoso pero poco interesada en socializar ve en Grace su única amiga (más adinerada y claro, menos inteligente). Es ahí el punto de flexión de Lynn, Grace necesita buenas notas para sumarse al club de teatro y nada más sencillo que pasarle las respuestas. Con el tiempo y después de descubrir que si bien la escuela ofrece una “beca completa”, también cobra una “cuota” por mantenimiento y los profesores filtran sus propios exámenes a cambio de “ciertos honorarios de tutoría”, Lynn ve en la propuesta de Pat, el novio de Grace, una excelente oportunidad para ganar dinero extra, y así, sin remordimientos éticos, lo que comienza como un inofensivo sistema para pasar a un reducido grupo de compañeros las respuestas de los exámenes se convierte en un elaborado plan de enorme logística que burlará la seguridad del SAT y les dará el lujo, a quienes hayan podido pagar, de elegir la universidad del mundo de su preferencia. Un negocio que incluirá para Lynn un viaje a Australia, lo equivalente a 1 millón de dólares en ganancias y el enfrentamiento con su némesis: Bank, otro chico prodigio de escasos recursos y fuertes valores (para Bank, las trampas no van con él).

Agradable filme, y bastante entretenido, gracias a su estupendo guion, su mejor aspecto. En cuanto a sus cuestiones técnicas, están bien pero son más olvidables (… no sé puede pedir una gran fotografía o diseño de producción, cuando el escenario principal son las aulas del colegio). Por otra parte lo que sí podemos comentar es su actuación, discreta pero convincente, pese a la inexperiencia de su elenco liderado por la modelo Chutimon.

Un thriller más divertido de lo que pensé, que nos invita a reflexionar, ¿por qué es tan importante una buena puntuación para estos jóvenes? Pareciese sólo algo de Asia y de Primer de mundo, ¿verdad? Lo hemos visto decenas de veces en el cine, en series y animes. Esa pulsátil competitividad académica, la angustia y la desesperación por obtener buenas notas, la alegría y el honor en ser el primero de la clase; el triunfo y el esfuerzo que representa ingresar a una buena universidad o estudiar en el extranjero. La corrupción del sistema educativo es algo que también vive México, así como la desigualdad social, lástima que no pueda decir lo mismo de aquella ideología de superación. ¿Qué pasa? Las mejores universidades de México son prácticamente gratuitas y los exámenes de admisión sumamente básicos, y sin embargo, el nivel de educación es bajísimo… si presionas de más a un “estudiante” (generalizando) reprueba, se deprime y tal vez haga una marcha, y si no lo presionas no se esfuerza ¿para qué? Comodinos. ¿Quién aspira estudiar en el extranjero? ¡Oh! Pero hay que saber inglés… “no, mejor no”, apatía. Como sea, estoy escribiendo de más. Por último y volviendo a la película, ¿sabes qué fue lo único que no me gustó y por lo cual mi nota es de 8.5? ¡El final! Ojalá a ti si te guste. Yo detesto esa manía, esa creencia, de que forzosamente la ética va ligada a la pobreza… vaya, no es la manera correcta, lo sé, pero a veces me fastidia un poco ver como los pobres son orgullosamente pobres y éticos. En Bad Genius Lynn es la única víctima y sus valores son sus grilletes. Vaya desperdicio de vida… ¡ya me entenderás!

Como dato extra, Bad Genius fue una de las películas más taquilleras en Asia durante el 2017, así como la película tailandesa más exitosa. Si quieres conocer más de Poonpiriya, checa su primer largometraje Countdown (2012), muy distinto a esta película, narra la desventura de 3 jóvenes cuando en año nuevo conocen a un misterioso narcomenudista de nombre “Jesús”, que hará real sus más escalofriantes pesadillas.

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7 de 7 usuarios han encontrado esta crítica útil
Kaili Blues (Lu bian ye can)
Kaili Blues (Lu bian ye can) (2015)
  • 6,7
    388
  • China Bi Gan
  • Chen Yongzhong, Guo Yue, Liu Linyan, Luo Feiyang, ...
8
Aquí el tiempo se convierte en espacio
“Hijo mío, aquí el tiempo se convierte en espacio.” Canta Gurnemanz en Parsifal de Richard Wagner –me encanta esa parte–. Porque el tiempo como el espacio no son objetos localizables, sino los destinos del sentido. A veces medito unos segundos cómo iniciar estos comentarios, reseñas, críticas... me parece una buena manera citar a Wagner, quien en varias de sus obras mostró la influencia de la filosofía de Schopenhauer, inspirada en la sabiduría oriental y en específico del Vedanta y el budismo. Y es que, sin ser precisamente un filme budista, Kaili Blues, es un reflejo de su concepción del tiempo y su dilución. Un excelente debut del joven escritor, poeta y cineasta chino Gan Bi.

La elipsis narrativa de Kaili Blues transcurre con total libertad, ajena al tiempo y a un estilo en particular, dibujado en su primera parte la relación de Chen con su medio hermano “Cara de Loco”, y el interés por su sobrino Wei Wei, también su labor en la clínica rural y los sueños y visiones que le persiguen. Gradualmente descubriremos su sombrío pasado, de la manera más contemplativa, como si fuese un soñar despierto, en donde las emociones fluyen a través de los versos en off (desgraciadamente la traducción de los subtítulos no es la mejor). Para después optar por un estilo más experimental, un plano secuencia onírico de poco más de 40 minutos en donde cual Road Movie, le acompañaremos en su camino a Zhenyuan en pos de recuperar a Wei Wei. Un camino de lo más calmo, de verdor y leyendas sobre hombres-bestias peludos, una banda de rock pop y una costurera que sueña con viajar a Kaili y trabajar como guía turística, una estilista y recuerdos de una vieja promesa.

Si hay algo que disfruto mucho del cine son los planos secuencias, y aquí, tenemos uno bastante bello. En donde la cámara sigue tanto a Chen como a los habitantes de aquel poblado suspendido en el tiempo, cámara en mano y un angular que probablemente te haga sentir como si mirases la acción a través de un par de binoculares o del ojo de un animal. A la par la fotografía juega un papel protagónico, equilibrando la naturaleza de la vegetación, la bruma y sus callejones con algunos efectos de luz y color muy atractivos, y aquí también cabe destacar los efectos de sonido presentes en el cambio de escenas. Las actuaciones tan naturales como se pueden pedir. El simbolismo, relojes y trenes, en la fusión del tiempo y espacio. Un trazo circular. Gran detalle.

Quizá más interesante en la apreciación de su lenguaje cinematográfico que en el desarrollo de su historia, la que, si te soy sincero, llega a quedar en segundo plano (y más al atisbar su final). Así que, Kaili Blues no es una película para cualquier (no hablo de intelectualidad, sino de gustos). Si buscas una historia no creo que sea lo tuyo. Finalmente su efectividad yace en que te dejes llevar por el lirismo de su atmósfera, y aprecies la belleza técnica y creatividad de su lenguaje audio-visual.
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1 de 1 usuarios han encontrado esta crítica útil
I Remember You
I Remember You (2017)
  • 5,3
    155
  • Islandia Óskar Thór Axelsson
  • Jóhannes Haukur Jóhannesson, Thor Kristjansson, Ágústa Eva Erlendsdóttir, Anna Gunndís Gudmundsdóttir, ...
5
Impuro
I Remember You es el segundo largometraje de Axelsson. Un thriller sobrenatural basado en la novela homónima de Yrsa Sigurðardóttir, de la cual, su traducción más exacta sería "Sé quién eres". Destacable autora dentro de la novela negra nórdica, un género y nacionalidad que en los últimos años ha acaparado el mercado internacional, tanto en cantidad como calidad. Historias protagonizadas por detectives de homicidios, periodistas, escritores e incluso hackers. Ilustrando la violencia social y política de sus sociedades consideradas por muchos como “modélicas” (realmente, todo depende de cómo se miren las estadísticas).

La historia se sitúa en Islandia, aquel hermoso país poseedor de un clima menos agreste de lo que creemos y bellos paisajes, coronados por glaciares, cascadas y fiordos. Cierto día, una detective y el único médico disponible, un psiquiatra atormentado por la inexplicable desaparición de su hijo; investigan el misterioso suicidio de un anciana, que yace colgada de la viga de una vieja iglesia. Paralelamente, tres amigos se instalan en una vieja casa, con la intención de restaurarla y pasar el verano, no obstante, la tranquilidad del lugar se ve alterada por extraños eventos sobrenaturales, ruidos, visiones e incluso la aparición del cadáver de un pequeño y la ominosa inscripción de “impuro” en las paredes; misma inscripción que figura en uno de los muros de la iglesia donde aquella anciana se suicidó. Por su parte, los investigadores de aquel suicidio pronto descubrirán en la espalda de la víctima, numerosas cicatrices en forma de cruz, que les llevará a hilar el suceso con una sucesión de muertes, aparentemente relacionadas a la desaparición de un niño flagelado de la misma forma décadas atrás. ¿Qué misterio se oculta en la vieja casa y a qué clase de crimen se enfrentan este par de investigadores?

Un thriller… intrigante, con una atmósfera bastante grata pero que se queda a medias en todos sus aspectos. Sobrevalorado a mi gusto, y no es que sea una película muy popular, al contrario, quizá si fuese más popular reflejaría un ranking más realista en páginas como IMDb o Rotten Tomatoes. ¡Pero! No quiero desanimarte, si te llama la atención el concepto de Thriller nórdico… es todo tuyo.

Te cuento, el problema de I remember you es que arrastra los clichés más significativos del cine policiaco y también del sobrenatural, e incluso del drama (la situación sentimental de aquella pareja-trio). Desde el arquetipo del investigador atormentado, al planteamiento y resolución de su elemento sobrenatural. Por otro lado, comparando con otros Thriller policíacos, se queda muy atrás en ese proceso, en la labor detectivesca. También, se demora mucho en enfrentar ambas historias, y cuando sucede, dadas las circunstancias, bien podría parecer un mero ardid para explicar aquellos “huecos” argumentales inexplicables. ¿Puntos a favor? La idea… supongo, y pese a su lentitud narrativa consigue mantener el suspenso y que, afortunadamente, ya que cayó en muchos clichés, al menos no lo hace en la búsqueda del susto fácil. ¿Por qué ha gustado tanto a las pocas personas que la han visto? No lo sé. Pienso que se debe después de todo a la fusión de géneros (son menos exigentes que yo); y al hecho de llevar consigo la nacionalidad “Islandesa”, muchas personas por ese sólo motivo la pueden mirar con ojos diferentes…

No sé qué tanto hayas leído a Sigurdardottir, yo leí hace tiempo “Ceniza” y “Ladrón de almas”, ambas ambientadas en Islandia y bastante buenas... por eso me sorprende que está película no sea mejor... dada la calidad de la materia prima uno esperaría algo más sólido: aunque no es un mal filme, y es entretenido, creo que si no has leído otras novelas negras de aquellos lares o a Sigurdardottir pienso que disfrutas más que yo I Remember You.

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3 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Mi-ok
Mi-ok (2017)
  • 5,4
    100
  • Corea del Sur Lee An-Gyu
  • Kim Hye-soo, Lee Sun-Kyun, Lee Hee-Jun
5
Familia criminal
A Special Lady es el debut cinematográfico de An-kyu Lee, quien hasta entonces sólo había asistido en la dirección a Jee-woon Kim en The Good, the Bad, the Weird (2008). Ganadora al premio Mejor Película Asíatica en el Festival de Sitges 2017, A Special Lady es un agradable thriller criminal… mucho menos contundente de lo que yo esperaba, pero entretenido y bien construido.

A dos años de su participación en Coin Locker Girl (2015) de Han Jun-hee, Hye-su Kim vuelve a personificar a una mujer protagonista del mundo criminal. No obstante, mientras aquel filme resultaba intenso y plegado de suspenso, A Special Lady camina sin muchos deseos de innovar un género que en ratos luce cansado y bastante predecible.

En un género dominado por hombres, pocas son las veces que vemos a una mujer al mando, o casi al mando, de alguna mafia. Llegué a pensar que estaba ante la posibilidad, pero esa fracción melodramática le resta mucho poder a su personaje femenino y a todo el filme. Ciertamente decepcionante considerando el género y el inicio con que parte el filme: un hotel lleno de jóvenes prostitutas paseando sus hermosos cuerpos desnudos y aceitados, ello en un latente trasfondo de violencia criminal… pensé que el empoderamiento partía de otro lado, hacía Mi-ok... pero no es así. Y no quiero decir que el amor maternal le reste interés a estás mortales mujeres, no… basta con recordar y sin ir muy lejos a The villainess (2017) de Jung Byung-Gil. Por último, dentro de su factura técnica, la puesta en escena es estupenda, el ángulo de los disparos en interiores abarcando toda la habitación y su sempiterna oscuridad, así como las escenas nocturnas, ingredientes imprescindible en el cine neo-noir.

Un filme entretenido, más disfrutable si no esperas nada de él, pero al mismo tiempo bastante prescindible. Recomendable para quienes no estén habituados a estas películas, porque quienes ya alberguen en su memoria otros títulos de thrillers criminales surcoreanos, tal vez no la encuentren tan divertida, y si no has visto Coin Locker Girl aprovecho para recomendarla. ¡En fin! Buen de debut de An-kyu Lee, veamos que le depara el futuro.

En la Zona Spoiler dejo la sinopsis un poco más detallada (no es como tal un spoiler pero puede que no quieras leerle).

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Diario de un asesino
Diario de un asesino (2017)
  • 6,5
    258
  • Corea del Sur Shin-yeon Won
  • Sul Kyoung-gu, Nam-gil Kim
8
Entre Bambús y espejos rotos
El conocimiento humano, el sentido de la realidad y nuestra consciencia requieren de la memoria para funcionar apropiadamente en este mundo. Su pérdida no sólo significa el quebrantamiento de la realidad, sino también de la personalidad; un hecho observable en los casos de amnesia, y peor aún, de alzhéimer, el tema que nos compete aquí. En alguna ocasión dijo Borges: Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos. Fragmentos. Somos lo que hemos vivido, lo que recordamos haber vivido.

Memoir of a Murderer es la adaptación de la novela de Young-ha Kim, escrita por Jo-yun Hwang, guionista de la insuperable Oldboy (2003) de Park Chan Wook; dirigida por Shin-yeon Won, quien en el 2005 debutaría con el filme de serie B Gabal. No confundir Memoir of a Murderer con la también surcoreana Memories of Murder (2003) de Bong Joon-ho, la cual por cierto es estupenda, si no la has visto deberías de. Volviendo al filme de Shin-yeon Won, una buena película, desafortunadamente no excelente, pero sí muy entretenida, y ¿por qué no? recomendable.

Shin-yeon Won nos invita a entrar en la mente fragmentada por el alzhéimer de un asesino serial retirado, a través precisamente de sus recuerdos, partiendo de una imagen (probablemente el fin de la película): un más que agotado Byung-su caminando sobre la nieve, ausente, recordando. A partir de ese momento recorreremos con él este fatídico trayecto hacia el olvido de sí y sus seres queridos. La voz en off de Byung-su nos explica: su memoria va y viene, parpadeando como un semáforo. Conoceremos a través de sus memorias, un diario que escribe en el ordenador, su traumático origen como asesino en serie y la calidad de sus víctimas, su vida como médico veterinario y padre soltero. Una primera parte en la que se establece el amor entre padre e hija, y la angustia perenne por la pérdida de la memoria. Transcurrido esto viramos del drama al suspenso cuando un día accidentalmente cruza su camino con el de otro asesino, y con ello, la posibilidad de perder a su hija. Puesto que entre asesinos no hay ética que valga. Pese a su senectud, armado con una grabadora para recordarse a sí mismo quién es, y el instinto asesino jamás olvidado (los recuerdos se olvidan, las costumbres no), dará caza a aquél que también lo hace… el tiempo es crucial cuando la memoria se desmorona entre delirios y alucinaciones.

Un thriller característico del cine coreano: dramático, oscuro y sugerente. Capaz de exponer la construcción y decadencia del asesino, el antihéroe de nuestro relato, y emitir esos dejos de moralidad criminal, como diría Saramago en sus Cuadernos de Lanzarote I: Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos, sin responsabilidad quizá no merezcamos existir. ¿En dónde falla? Probablemente en la duración de su metraje, considero un poco reiterativa la situación de Byung-su, y el diseño de sus personajes secundarios y el propio antagonista son bastante tópicos. No obstante la actuación en general es aceptable y en particular, Kyung-gu Sol es increíble, totalmente veraz. La fotografía es idónea para sumergirnos en un poblado anónimo y agostado, reflejo de la psique de su protagonista. La música por su parte, a ratos ligeramente excesiva en el afán por destacar momentos claves.

Similitudes. Por último te platico: Aunque desde un enfoque totalmente diferente, Remember (2015) de Egoyan es otra película con un anciano con alzhéimer persiguiendo el asesinato. Y bueno… varias veces pensé: “quizá así sería Dexter si llegase a ser un anciano y tuviese una hija”, y es que en la serie de James Manos Jr. no sólo vimos constantemente a Dexter haciendo uso de su código moral matando a otros asesinos, sino que incluso en la cuarta temporada presenciamos su enfrentamiento con Trinity y sus daños colaterales. Y bueno, ya que estamos hablando de duelo de asesinos, por supuesto el enfoque es diferente y muchísimo más violento, te sugiero Killers (2014) de Timo Tjahjanto y Kimo Stamboel.

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4 de 4 usuarios han encontrado esta crítica útil
Mayhem
Mayhem (2017)
  • 5,4
    1.454
  • Estados Unidos Joe Lynch
  • Steven Yeun, Samara Weaving, Steven Brand, Caroline Chikezie, ...
6
Medidas extremas
Mayhem es la última película de Joe Lynch; un fanático del heavy metal - black metal y el cine de serie Z (Troma Entertainment) que debutaría en el 2007 con la segunda entrega de Wrong Turn (¿quién diría que se convertiría en una saga de 6 películas de mutantes caníbales?) y mantendría su estilo en sus siguientes incursiones, ese “gamberrismo norteamericano” que a veces puede parecerte más soso y moralista que desafiante. Es el caso de Mayhem… ¿Conoces el comic Crossed de Garth Ennis? Es el mismo concepto pero minimizado al 99% (por supuesto, llevar algo como Crossed al cine sería una bestialidad), y conducido más que en aras del horror más nauseabundo y brutal, a la comedia en pos de una ligera crítica corporativista. Porque Mayhem es violenta, pero nunca deja de ser una inofensiva e inocente comedia. Me agradan sus intenciones, muy básicas. Menos oscura que la coreana Office (2015) de Hong Won-Chan (está en Netflix México) y menos pretenciosa que The Belko Experiment (2016) (no me malentiendas, está entretenida pero se toma muy en serio a sí misma) con la que guarda un mayor parecido. Finalmente, un híbrido entre, humm… The Purge (2013) de James DeMonaco y Office Space (1999) de Mike Judge.

Hoy en día el trabajo constituye socialmente la actividad más importante de nuestra vida ¿a qué te dedicas?, queramos o no; tanto por el tiempo que uno invierte en dichas actividades como por el hecho de que es parte de nuestra identidad, ¿qué eres? Independiente a que seas o no una rata esclava del consumismo (checa el cortometraje de Steve Cutts, Happiness) el trabajo no sólo es odioso (trabajas en algo que odias para comprar algo que no necesitas VS trabajas en algo que odias porque lo necesitas), no, también es apasionante (te sientes realizado) y adictivo, tan adictivo que sin darte cuenta terminas sumando números a los casos de karōshi, con un repentino derrame cerebral o un ataque cardíaco. ¡Pues bien! Steven Yeun (así es, Glenn en The Walking Dead) protagoniza está encarnizada lucha por llegar a la cima corporativa, no en busca de un ascenso, quizá, sino de la justicia laboral a la cual tiene derecho, dado que es un empleado modelo y literalmente su sudor, sangre y lágrimas le ha costado.

En sus primeros minutos Lynch establece la premisa de su película de acción de bajo presupuesto (la fotografía es uno de los aspectos que más sale perdiendo) para explicarnos qué es el virus Idiosa Dartellum 7, mejor conocido como ID-7: una vez infectado, los niveles de estrés incrementan la producción de cortisol a nivel cerebral, inhibiendo la razón ante la emoción, ¿qué evita que le revientes la cara a golpes al sujeto que está contigo en la fila o que si así lo desees forniques en vía pública? Exacto: la razón. En algún momento el virus –altamente contagioso– representó una amenaza mundial, hoy en día está controlado por el CDC (Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos) a base de cuarentenas, y por otro lado, la firma de abogados Towers & Smyth Consulting (TSC), a la que pertenece el coreano Derek Cho, ha establecido que todo infectado se encuentra absuelto legalmente de los crímenes realizados durante el secuestro emocional ocasionado por el ID7. Ahora, ¿qué sucedería si el ID7 se propaga en un edificio donde el estrés y la competitividad son el pan de cada día?

Similar a un videojuego –muy en uso últimamente– la narrativa de Mayhem lleva al recién despedido injustamente, Derek, acompañado de una clienta insatisfecha, Melanie, a emprender una carrera a contrarreloj (los crímenes sucedidos bajo el efecto el ID7 sólo son permisibles durante las horas de cuarenta) para llegar al último piso del edificio y enfrentar a la mesa directiva. Armados con todo tipo de artilugios de almacén (tijeras, clavos, sierras, destornilladores…) avanzaran alegremente dentro del caos empresarial.

Una película entretenida y ligera que nos da lo que nos vende. Sin trucos ni envoltorios extras. Algo que se aplaude y motivo por el cual podemos omitir sin problemas algunas de sus carencias. Como cierta pobreza en el uso de la cámara, algo más de versatilidad habría aportado un mayor dinamismo, y la actuación; afortunadamente es algo a lo que podemos restarle importancia debido a la propia naturaleza de sus personajes, una caricaturización de los estereotipos empresariales, no obstante, cabe mencionar que Steven Yeun no logra que observemos a su personaje como el antihéroe que quisiéramos, por su parte Samara Weaving como Melanie me parece encantadora, lástima que quede reducida meramente a un personaje de apoyo.

Creo que Mayhem es la mejor película de Lynch al momento (tampoco es que su filmografía sea extraordinaria). Premiada en el Festival de cine de horror de Brooklyn y el festival de cine de Chattanooga. Por cierto, sí, sale Glenn de TWD, pero ¿reconociste también a Dallas Roberts quien hizo de Milton, el consejero de El Gobernador en la temporada 3?

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1 de 3 usuarios han encontrado esta crítica útil
Blade of the Immortal
Blade of the Immortal (2017)
  • 5,9
    1.889
  • Japón Takashi Miike
  • Takuya Kimura, Hana Sugisaki, Sôta Fukushi, Erika Toda, ...
7
El asesino de 100 hombres
Mugen no Jûnin (La espada del inmortal) es la última película de Takashi Miike. De su extensa (desmesurada) filmografía, para ser “exactos”, es su película número 100 –tal vez 99 o 101, quién sabe–. Un año en el que también dirige JoJo’s Bizarre Adventure: Diamond is Unbreakable y para la TV Idol X Warrior Miracle Tunes. “Desmesurada” y “Exagerada” me parece hoy en día son palabras que pueden definir la filmografía de Miike y cualquiera de sus películas, desde su título más taladrante y vergonzosamente infantil (checa el enlace de Idol X) a aquellos bizarros y violentos (esos que ya no hace y quedaron en el pasado: Gozu (2003), Ichi the killer (2001) o Visitor Q (2001)). Si no estás tan habituado al “universo Miike” puede que consideres que, a base de fantasía y violencia explícita, Blade el inmortal trasciende las convenciones de las películas japonesas de samuráis, una delicia de más de 2 horas. Sin embargo, si conoces a Miike y no eres un detractor, reconocerás que sí es muy divertida, pero no tan violenta ni tan llamativa como quisiéramos, para películas de samuráis me quedo con 13 asesinos (2010) y Hara-kiri: Muerte de un samurái (2012). ¡Pero! Blade of the Immortal es una buena película.

Común en Miike y no sólo en la actualidad (es el onceavo Live-action en los últimos diez años), sino habitual en su carrera, por ahí de 1992 se estrenaba su primer filme basado en un manga (A Human Murder Weapon), muestra nuevamente su apego en el manga japonés. Mugen no Jūnin está basado en el manga homónimo de Hiroaki Samura, que en el 2008 tuvo una adaptación al anime del mismo nombre (me parece es un poco más violento, lo puedes ver en youtube).

Mugen no Jūnin se encuentra ambientada en el tercer shogunato del Japón feudal. La historia está centrada en Manji, quien por sus pecados (en el pasado mató a 100 hombres) ha sido condenado con la inmortalidad. Para un asesino como él, ni el harakiri podría redimirlo. Finalmente, ¿qué es la redención sino la liberación del dolor? Los kessenchū, gusanos de la sangre, depositados por Yaobikuni (la monja de 800 años) sanaran cualquier herida que sufra su cuerpo, incluso mutilaciones. Posteriormente, la muerte de su hermana, sin una razón ya por la cual vivir, lo conducirá a buscar la redención y pagar la muerte de esos 100 justos con la de 1000 villanos. En su camino se encontrará con Rin Asano. Una niña en busca de venganza por la muerte de sus padres a manos del dōjō Ittō-ryū y su líder Kagehisa Anotsu. La misión de Anotsu es que su dōjō (el cual no corresponde con las técnicas del esgrima japonés) sea reconocido, aunque para ello, deba de llevar la muerte a todas y cada una de las escuelas de esgrima. ¿Qué busca Anotsu? ¿Poder? No, no… algo más ancestral. No sólo Manji o Rin han sufrido en esta vida.

¡Bueno! Esa es la historia. Y es casi idéntica en la película de Miike salvo algunos detalles: el porqué de la inmortalidad de Manji, y el momento en que ésta ocurre. Miike apuesta por la tragedia personal. Me pregunto, ¿era necesario? ¿Dónde está el Miike que huía de los convencionalismos? No lo sé (para entender esto sólo necesitas ver el primer episodio del anime). Pero en fin. No está mal, me parece una buena adaptación, el guion de Tetsuya Oishi consigue sumar y redistribuir los elementos del manga necesarios para construir un Live-action decente (para quienes conocen el anime o el manga) y una película de acción samurái dinámica, con su dosis de humor negro y misticismo… por otro lado, la historia de Anotsu y Rin son muy parecidas al manga, y por supuesto su la caracterización de todos sus excéntricos personajes. Obvio, el debate acerca de la vida y la muerte, el pecado y la redención que sostiene el manga se desdibujan a favor de un argumento directo y orientado a la acción… son 30 volúmenes publicados en casi 20 años… resumirlo en una película (e incluso en un anime), tarea complicada.

Es agradable ver como los elementos sobrenaturales de la historia dotan de libertad el filme, liberándolo de los códigos del cine de samuráis, subgénero conocido como chambara (onomatopeya que alude al sonido de la carne al ser rebanada), de modo que sin problema alguno podemos ver a Anotsu peleando con un hacha, los movimientos de combate son más caóticos, al igual que la forma de las armas, y por supuesto, esto va acompañado del toque humorístico-violento de Miike.

Acerca de los aspectos técnicos, me parece genial el prólogo en el elegante blanco y negro del que parte Miike, para, tras obtenida la inmortalidad, cuales gusanos en las venas revitalizando los tejidos del asesino, la imagen vira a color, en donde apreciaremos la vivida fotografía de Nobuyasu Kita, quien también trabajó con Miike en 13 asesinos y Harakiri, aún más estética que en esas dos películas, destacando la belleza de la naturaleza y el fulgor de la sangre (ríos de sangre) empapando la tierra. Los movimientos de cámara cumplen pasando de ajustados primeros planos a panorámicas para saciar nuestra curiosidad: contemplar el esplendor de la masacre. Los efectos especiales… pues… supongo que la intención no es que sean tan realistas, así que cuadran con la idea.

¿Qué hay del reparto? La actuación no es sobresaliente, pero así pasa con estás películas. Sin embargo, es bien tolerante y curioso reconocer a varios actores. Entre su reparto se encuentra Takuya Kimura, actor, locutor y cantante (tenía una banda de J-Pop)… dicen… es muy conocido, yo no tengo idea, nunca lo había visto; a quién sí: Sôta Fukushi, el lindo jovencito que protagonizaba torpemente (aun sus cualidades como actor no son buenas, pero es lindo) As the Gods Will (2014) de Miike, interpretando a un hierático Anotsu; Hayato Ichihara, a quien vimos protagonizando la disparatada Yakuza Apocalypse (2015) también de Miike; y Erika Toda, quien hace de Misa Amane en las películas de Death Note (2006) de Shusuke Kaneko y Shinsuke Sato (2016).

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11 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
La villana
La villana (2017)
  • 5,9
    1.316
  • Corea del Sur Jung Byung-Gil
  • Kim Ok-bin, Shin Ha-kyun, Kim Seo-hyung, Sung-Jun, ...
7
Extracto de la trilogía de la venganza
Agradable, aunque menos original de lo que espera, propuesta del director y escritor Jung Byung-Gil. Estrenada durante la sección Proyección de Medianoche en el Festival de Cannes 2017 junto a la también coreana The Merciless (2017) y la británica A Prayer Before Dawn (2017). Byung-Gil que en un pasado exploraba el cine documental con Actions boys (2008) y el thriller policiaco con Confession of Murder (2012), en esta ocasión se embebe en el cine de acción de los últimos tiempos (Hardcore Henry (2015) de Naishuller y TheRaid I (2011) y II (2014) de Evans), sin prescindir de los “clásicos” (Nikita (1990) de Besson, Kill Bill (2003) de Tarantino y la trilogía de la venganza finalizada con Sympathy for Lady Vengeance (2005) de Park Chan Wook), para ofrecernos un thriller de venganza un poco más romántico de lo que pudiésemos desear, y por supuesto, más cargado de sangre y asesinatos inmisericordes… esto último lo escribo por una escena relacionada con una explosión… aunque tampoco es para tanto, y es que así es el cine coreano, no le incomoda mucho mostrar o sugerir situaciones que al cine occidental sí (siendo más exactos, situaciones con niños).

Encauzando sus intenciones hacia el cine hongkonés de los 70’s y 80’s plegados de heroínas especialistas en artes marciales, The Villainess tiene su apertura en una secuencia de casi 7 minutos para ilustrarnos con dinamismo las habilidades de su asesina con una matanza en primera persona (a lo Hardcore Herny) en donde veremos caer un número incontable de mafiosos, apuñalados, degollados, tiroteados, etc. Un evento vertiginoso y colmado de acción (te sorprenderá si no has visto aquella película rusa, de lo contrario, quizá sólo te la recordará demasiado), con momentos casi calcados de Oldboy y una fuerte reminiscencia a The Raid, aunque más desternillante. Un extraordinario inicio para el espectador inexperto y aceptable para aquellos que disfrutamos de la violencia y el cine de acción. Debo confesar, no me sentí tan maravillado ni alegre hasta que le vi el rostro a nuestra diestra actriz-asesina. Ese abandono de la cámara en primera persona para ofrecernos otro enfoque no menos caótico me encantó.

Una enérgica apertura que pronto nos orientará hacía el cine de Luc Besson. ¿El motivo? La situación que describe la sinopsis. La joven asesina Sook-hee forjada desde las niñez para matar tiene una segunda oportunidad, que por supuesto, es bajo un acuerdo con la agencia que le rescato al menos si no de la muerte si de la prisión; y de este modo, aquella joven entrenada para matar ahora es entrenada para pasar desapercibida dentro de la sociedad y desde ahí hacer lo que mejor sabe: matar. Un elemento que para la agencia promete no sólo lealtad, puesto que aparentemente Sook-hee no tenía nada porque vivir al momento de ser reclutada, sino la mayor eficiencia. ¡Sin embargo! He ahí el error de la agencia. Los mejores soldados son los que nada tienen y nada temen, y es el momento en el que Byung-Gil diluye su filme de acción y suspenso en un entramado romántico y de afecto maternal, volcando sus intenciones sin ningún otro cause que la venganza, las traiciones y dejos de melodrama.

Agradable película. Quiero que eso quede claro…. Pero menos sólida de lo que esperaba. Me gustó, pero no tanto. ¿Sabes? Es el riesgo de apostar por dos géneros, no sugiero que son incompatibles, pero cuando uno te queda mal ensombrece al otro. Finalmente: es un promedio, no son independientes. El tema de acción y suspenso funciona. El tema romántico es bastante soso y predecible. Y por si fuera poco, The Villaines (lo comentaba antes), carece de originalidad enormemente. Que una película te recuerde Tanto otras no es bueno (no le encontré del todo “vida propia” al reciclaje). Otro aspecto no tan sólido es su afán por reiterar las cosas, peca de “auto-explicativa”, como si temiese que nos perdamos en densas conspiraciones de venganza y no atinásemos a sospechar del culpable correcto, insiste en que miremos el flashback más de una vez, llegando al final con menos contundencia (y aquí me recordó a otra película que no menciono por aquello del spoiler) y socavando el suspenso.

Técnicamente es genial. La fotografía y la edición, brillando en sus vertiginosos golpes de acción y en la velocidad del combate vehicular. Las coreografías sin ser tan grandiosas como en The raid lucen atractivas, y tiene ese gusto a videojuego que tanto gusto a muchos. En cuanto a las tomas en primera persona: se remiten por fortuna a la acción (no imagino un drama rodado en primera persona).

Un filme de acción que en sus dos horas, hasta en sus momentos más melosos y lentos (pocos), es capaz de mantener nuestra (mi) atención. Ganadora en el Buil Film Awards a Mejor Película y en el Grand Bell Awards, South Korea y en general muy bien recibida por la critica y el público. Se cuenta que en Cannes tras ser proyectada fue ovacionada por casi 4 minutos.

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6 de 6 usuarios han encontrado esta crítica útil
Good Time: Viviendo al límite
Good Time: Viviendo al límite (2017)
  • 6,7
    3.642
  • Estados Unidos Ben Safdie, Joshua Safdie
  • Robert Pattinson, Ben Safdie, Taliah Webster, Jennifer Jason Leigh, ...
8
Ácido en Queens
Interesantísima y frenética película representante del mumblecore y el cine indie. Si acaso no estás tan familiarizado con los términos (cabe mencionar que es muy delgada la línea que los separa) demos un repaso rápido: Sabemos, el cine independiente es aquel que está alejado de las grandes industrias, en consecuencia, su espectacularidad recae en el guion y el lenguaje cinematográfico, ensalzando la cotidianidad de sus personajes, generalmente parias de la sociedad. Con el tiempo la calidad de este cine es reconocida, y es creado el Festival de Cine de Sundance… y como es obvio: las grandes industrias deciden también hacer cine independiente, para muchos, perdiendo su esencia. Y es entonces que nace el mumblecore (el cine indie del cine indie), apostando por la naturalidad y el realismo (empleando ocasionalmente actores aficionados o personas que no son actores), cámara en mano, cuadros sucios, ruido, etc.

De ascendencia judía, Benny y Josh Safdie, son un par de cineastas nacidos en las calles de Queens y Manhattan, con una inquietud permanente por mostrar la decadencia ¿y por qué no? la calidez de los barrios neoyorkinos y sus habitantes menos favorecidos. Ya lo mostraban con su largometraje anterior (y debido al cual, la totalidad de su trabajo cobra interés): Heaven Knows What (2014), cual Christiane F (1981) de Uli Edel pero menos oscura, narra la destructiva vida de Arielle Holmes (gracias a los Safdie, en la vida real, pasa de indigente drogadicta a actriz desintoxicada) al filo de la heroína y el amor. Pues bien, Good Time (un título irónico) tiende más a la ficción que al retrato documental, mezcla del realismo Safdie y el género de atracos, resultando en un efectivo thriller de amor fraternal, protagonizado por Connie (Pattinson), un no muy avispado ladrón, y su hermano discapacitado mentalmente, Nick. Ambos hombres “hechos y derechos” de poco más de 30 años, y sin embargo, común al estereotipo del marginado que se crío en las calles (en este caso, bajo la dura mano de su abuela): dos hombres carentes de empatía, es como si fueran ellos contra el mundo. Ante la primera oportunidad, dispuestos a robar, mentir, golpear, destruir, puesto que el único amor (y confianza) es la que sienten uno por el otro, y en nada ni en nadie más.

Ficción en el sólo acto de crear una historia; realismo en el entramado y las decisiones argumentales de dicha historia; ficción a través de su abordaje frenético y secuencial (banco – hospital/prisión – casa – parque – edificio); realismo en las localizaciones y caracterización de sus personajes. Elementos unificados por la grandiosa fotografía de Price Williams, y desde aquí, no me espero al final de esto que escribo, menciono el trabajo alucinante de Pattinson, sumergido en una espiral nocturna de desesperación por recuperar a su hermano.

Cámara en mano con la constante del primer primerísimo plano, la película inicia pendiente de las facciones y gestos de un mentalmente vulnerable Nick. Estamos asistiendo a su evaluación psiquiátrica, en donde una vez el médico apenas ha obtenido un poco de información es interrumpido por la aparición de Connie. Opuesto a su hermano, su andar es ciclónico, impreciso. Desfachatado, doliente, protector, ansioso, torpe, oprimido, vacío, como si estuviese, más que enojado con la vida, aterrorizado y presto a huir no sin antes haber dado algunos zarpazos. Ése es Connie. Tóxico y leal a Nick. No conocemos el pasado de estos hermanos ni las circunstancias que les llevaron a robar, sin embargo, son… extrañamente creíbles, y la historia del crimen un mero pretexto para un examen más exhaustivo del amor fraternal disfuncional. Y no es chocante ni melodramático, sólo afectuoso, violento, y áspero pero jamás gratuito.

Y no sólo la historia es apreciable. Sino cada uno de sus personajes secundarios. Desde el psiquiatra asignado por el tribunal, a los oficiales, la adolescente afroamericana y su abuela, e incluso la novia de Connie (que bien podría ser su madre) interpretada por Jennifer Jason, a quien recordarás en Los odiosos ocho (2015) de Tarantino. Todos ellos personas ignoradas, unos humildes otros delincuentes en forma y otros sencillamente "viendo pasar la existencia". Otro gran acierto son las localizaciones, dibujándonos sus hogares y la urbanidad de este "mundo subterráneo". También es debido puntualizar la tácita crítica hacía los prejuicios sociales, muy superficial pero presente: raciales (las máscaras al atracar el banco), y de carácter marginal (el primer encuentro con la policía), y por supuesto, aunque menos sutil y más humorístico, al abuso de autoridad cuando Connie y Crystal ven la Tv.

Un filme bastante singular. Agradable. Desde su factura técnica que ya mencionábamos al principio: sus sempiternos primeros planos, herméticos y agitados, a su ambientación retro que nos recuerdan esos filmes urbanos como Taxi Drive (1976) y Dog Day Afternoon (1975)… y una banda sonora ideal: psicodelia electrónica a lo Tangerine Dream (ligeramente atorrante) coronada por la melodiosa colaboración de Iggy Pop y Oneohtrix Point Never.

Recomendable.

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12 de 13 usuarios han encontrado esta crítica útil
Bulhandang (The Merciless)
Bulhandang (The Merciless) (2017)
  • 6,3
    98
  • Corea del Sur Byun Sung-hyun
  • Sul Kyoung-gu, Yim Si-Wan, Kim Hee-won, Lee Kyung-young, ...
6
Moraleja criminal
Ojalá los días tuviesen más horas o las semanas más días… o simplemente, tuviese la capacidad para organizar mejor mí tiempo…. ¡En fin! De manera más esporádica pero constante, ése es el plan, retomo la escritura del blog; y que mejor forma que abordando el Festival de Cannes del 2017, del total de filmes exhibidos intentaré conseguir y charlar por acá 15 de ellos, ya veré si más, porque también quiero abordar un número de títulos similar de los exhibidos en el Festival de Sitges 2017.

En cuanto al septuagésimo Festival de Cannes, cabe mencionar la buena aceptación que tiene el cine coreano, demostrada esta vez con la proyección de 5 películas (no son muchas, pero sí más que las rusas, alemanas, suizas, etc., la mayoría como bien sabes, son francesas –el festival es francés– y estadounidenses). Me agrada. Siempre el cine surcoreano nos da muestra de su preocupación estética y su particular inquietud artística. Esta vez los títulos son Okja, Claire’s Camera, The Day After, The Villainess y ésta, The Merciless.

Ganadora al Premio al Mejor Actor por la participación de Kyoung-gu Sul, en el Grand Bell Awards (el primero festival de cine surcoreano), The Merciless es la segunda película de Byun Sung-Hyun. Un thriller de acción criminal ambientado en la ciudad costera de Busan. Byun Sung-Hyun parte de una escena introductoria fantástica, en donde dos de estos criminales conversan sobre el paralelismo entre la gastronomía marisquera y el asesinato a sangre fría. Un comienzo violento cargado de cinismo y humor, que nos sugiere pensar que estamos ante una versión más oscura, desfachatada e inteligente del cine de gánsteres… Desgraciadamente no es así. No por ello deja de ser entretenida (hasta cierto punto) y divertida, sin embargo, el hecho de servirse de un entramado excesivo de clichés criminales, y el abuso de los giros argumentales, le restan puntos. Demasiado ambicioso tal vez.

Con reminiscencias a la hongkonesa Infernal Affairs (2002) de Chong y Mak… posiblemente no la recuerdes como tal, pero sí su remake protagonizado por Leonardo DiCaprio: Infiltrados (2006). El filme de Byun gira entorno a la relación fraternal entre el joven Hyun-soo y el veterano Kim Sung-han, la cual más que una relación, es una amistad surgida de la convivencia diaria en prisión, y la ayuda mutua para sobrevivir a la brutalidad de la corrupción y rivalidad carcelaria. En la superficie Hyun-soo es un joven insolente dispuesto a pelear con cualquier que se cruce en su camino, pero en realidad es un policía obligado por las circunstancias a permanecer en prisión por 3 años y ganarse la confianza de un importante miembro de la mafia coreana, Kim Sung-han. Quien más sabio y prudente, frío y calculador, no sólo logra hacerse del control de la prisión, sino que a su salida, tiene la intención de liderar su asociación criminal aunque para esto deba de traicionar y matar a su jefe.

A través del uso de flashbacks bien estructurados (aunque excesivos), The Mercilles funciona como un rompecabezas, en donde cada pieza revela más detalles, consiguiendo girar el argumento más de una vez. Un ir y venir de secretos compartidos y traiciones. Aportando con el tiempo mayor sustancialidad a sus personajes inicialmente incompletos, pero a su vez, cayendo en una insistencia tal por sorprender, que lo impredecible es predeciblemente impredecible. Restando por su puesto nuestro interés como espectador una vez transcurridos los dos primeros tercios del filme. Es uno de esos metrajes que a pesar de la acción y violencia pulsátil, te deja esa sempiterna sensación de que le sobra tiempo.

De modo que, en contra yace su ambición e intento por sorprendernos, y que finalmente resulta una obra dramáticamente conservadora, sin embargo es bien tolerable gracias al humor negro presente en la mayoría de las situaciones importantes. También al carisma de sus personajes, y a la actuación en específico de Kyoung-gu Sul; así como a sus coreografías dotadas de energía, la versatilidad de la cámara en ocasiones también desfachatada, la exquisita fotografía destacando la oscuridad portuaria y en sí, toda la tropelía de nuestros queridos traficantes de metanfetaminas.

En general, un buen trabajo de Byun Sung-Hyun, quien hasta entonces sólo había escrito y dirigido una comedia romántica y un musical. Sin duda, un filme que hay que ver si gustas del cine de acción y más aún del cine de suspenso “neo-noir coreano”.

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